lunes, 27 de agosto de 2012

DIOS Y EL HOMBRE


DIOS Y EL HOMBRE.
Al no haberse creado el hombre a si mismo, por fuerza tiene quien lo creó, y este creador no lo ha hecho al azahar, sino con un propósito, y todo propósito conlleva ciertas directrices, las que le han sido proporcionadas a toda la familia humana a través de la Segunda Persona de la Trinidad Santísima, Nuestro Señor Jesucristo, Dios hecho hombre, con el propósito de que le sirvan para conocer la verdad, el camino seguro para salvar su alma para la eternidad. Esta maravillosa Revelación fué preparada por el Creador desde nuestro padre Abraham, y en forma de anticipo para el acontecimiento mas grande de la historia humana, LA VENIDA DEL SALVADOR, al recorrer los siglos del antiguo testamento nos va revelando de distintas maneras y a través de diferentes personajes lo necesario para el mencionado acontecimiento.

Es así como se forjará la Religión Católica, con la acciónde Jesucristo, que enseña al hombre la verdad sobre su Creador y sobre si mismo y la relación de Creador criatura. La maravillosa doctrina que sus Santos Evangelios nos dan, y que junto con la riquísima Tradición Cristiana que cuida el Magisterio de la Iglesia, institución esta que se inicia con los apóstoles, a cuyo frente pone el propio Salvador y Redentor a San Pedro, la que será confirmada y atestiguada por los Padres de la Iglesia, la que nos libera de la esclavitud del pecado, otorgándonos por los méritos del propio Jesucristo la filiación divina, la posibilidad de la salvación eterna, la defensa en contra del pecado, la posibilidad del perdón de los pecados cometidos, ya que al abrigo de nuestra maestra, la Iglesia de Jesucristo, que es la encargada de enseñarnos la Palabra de Dios, de suministrarnos los Santos Sacramentos, de enseñarnos a controlar nuestras pasione así obtenemos la mayor independencia; es el hombre que no tolera las bajas pasiones que no quiere vivir como bestia, que no quiere ser esclavo del pecado, que usa su razón voluntariamente de acuerdo con las leyes de la enormidad de la doctrina de su Salvador.

Eh aquí un ejemplo de rebeldía, el hombre de hoy quiere cambios, no está conforme con el estado de las cosas, requiere mejores gobiernos, mayor seguridad, salud, educación, habitat, mejor distribución de la riqueza, pues abramos bién los ojos, los oidos y nuestra inteligencia, pues allí estan las respuestas para todos, si todos los hombres conocieran y practicaran la doctrina cristiana, nuestro mundo sería de armonía, de amor, sería seguro, la institución familiar retomaría su indispensable lugar prominente en la sociedad. Esto no es una utopía, si sufrimos, como familia humana, las desgracias que nos aquejan es porque no hemos puesto nuestro empeño en lograr el cambio, solos no podremos, pero con la ayuda de Dios lo podremos todo, Él está esperando nuestras acciones para apoyarlas, acción y oración es lo que Él quiere de nosotros.

El hombre cristiano debe de ser persona de oración y acción, en paises como México donde la inmensa mayoría somos cristianos bautizados, es una pena que se impongan ideologías contrarias a nuestra verdadera fe, si logramos imponer la doctrina cristiana, el nuestro sería un pais modelo en el mundo, se pueden combatir todos nuestros males, pero es necesario que los criminales se conviertan y consideren que somos hermanos, que no podemos decidir quien vive y quien no, eso solo le corresponde al Creador, y lo mismo quien pierde su libertad, y la recupera a cambio de dinero, y los gobernantes deben de legislar de acuerdo a la Doctrina Cristiana no a favor del aborto, el casamiento de homosexuales, etc.sino a favor de la familia, de los marginados, de los desempleados, y hacerlo honestamente, protegiendo las fuentes de trabajo, con impuestos justos, sin tolerar las irregularidades y apoyando a los pequeños empresarios, cuidando adecuadamente nuestros recursos con leyes justas y ecológicas. Todo ello de acuerdo a la voluntad del Creador tan maravillosamente expresada en la Doctrina de Jesús.

Debemos empezar por conocer bien dicha doctrina, practicarla y enseñarla a los demás, con humildad sin veleidades, la sabiduría en ella contenida nos viene de hace mas de dos mil años y su procedencia es divina. En tiempos aún recientes esta tenía una actualidad mayor que la actual, las generaciones que nos han precedido no sufrieron como nosotros ahora la ola de porquería que nos invade, y que por provenir de nosotros mismos, somos así mismo nosotros mismos los que la debemos combatir pues como vino con la ayuda del Señor la terminaremos. Lo que necesita de nuestra parte es un esfuerzo intenso en nuestro apostolado personal, oración, y confianza en la misericordia vivina, sabemos que
“ no hay mal que mil años dure” nos dice el viejo refran, invoquemos al Espíritu Santo y la Santísima Virgen, y nos ayudarán.

Jorge Casas.

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