jueves, 29 de junio de 2023

SER BUEN CRISTIANO

   SER BUEN CRISTIANO.

El buen cristiano, por supuesto que debe de participar en la santa Misa dominical y fiestas de guardar, ésta debe ser el evento más importante y central  de nuestra vida, y por supuesto y de gran importancia es el acercarse a los Sacramentos, en especial la Confesión y la Comunión. Tratamos de vivir en gracia de Dios, y si la perdemos, debemos recuperarla a la mayor brevedad. Se da por supuesto que hemos sido bautizados en su momento y que nos ocupamos con la mayor devoción, celeridad y seriedad al bautismo de nuestros hijos, mientras más pequeñitos mejor.

Pero el buen cristiano va más allá y el objeto de estas líneas es el examen de ello. Primero me gustaría mencionar que hay libros que debemos de conocer con la mayor profundidad por necesidad absoluta, los menciono: el Nuevo Testamento,  que son un conjunto de libros que consisten en los cuatro Evangelios, las epístolas de san Pablo, las Cartas de los Apóstoles con su Tradición correspondiente, y el Apocalipsis de San Juan.

Este último que es la parte postrera de la Revelación Divina, es un libro pleno de simbologías y revelaciones que san Juan Evangelista recibió y escribió, pero es muy difícil de interpretar a título personal. Es necesario auxiliarse de alguien o de textos que lo explican, por lo que no lo consideramos entre los que debemos de conocer íntimamente en primera instancia, como el resto del Nuevo Testamento. (Mucho cuidado al escoger el texto explicativo, hay enemigos de la Iglesia que lo toman para denostar).

Dos libros de mucha importancia siendo de índole diferente son el Antiguo Testamento de la inmortal Biblia y el Catecismo de la Iglesia Católica.

El primero contiene la Revelación Divina que a lo largo de los siglos, Dios nos fue revelando a través de los patriarcas, a los profetas, a los jueces y a los reyes. Mi recomendación es que con un orden adecuado se vaya leyendo el Antiguo testamento de la Biblia, a lo largo del tiempo de que dispongamos, aunque tome meses o incluso años.

Y en cuanto al Catecismo, este es un libro de consulta indispensable con el que tenemos que familiarizarnos a fondo. El mejor consejo es conocer bien el índice y a partir de este hacer las múltiples consultas que todo buen cristiano tiene. No puede faltar en nuestro hogar.

Las grandes virtudes del catolicismo, que han influido al mundo entero por muchísimas generaciones y que por desgracia practicamos poco, los libros mencionados nos las enseñan, y  de ser aplicadas y vividas son la solución a todos los problemas globales, solo quiero referirme muy brevemente a dos en esta ocasión, la ascesis y la mística.

El Catecismo de la I.C. en su numeral 3240 dice: El que quiere permanecer fiel a las promesas de su Bautismo y resistir las tentaciones debe poner los medios para ello: el conocimiento de si, la práctica de una ascesis adaptada a las circunstancias encontradas, la obediencia a los mandamientos divinos, la práctica de las virtudes morales y la fidelidad a la oración.  “la castidad nos recompone; nos devuelve a la unidad que habíamos perdido dispersándonos”

Para mejor resistir a las tentaciones nada mejor que ser austeros, tratar por todos los medios de que nuestra personalidad sea austera. Para conocernos, nada más apropiado que la práctica de la sobriedad. San Josemaría nos aconseja: sed almas de oración, esto nos habla precisamente de esa fidelidad. Las virtudes morales, conocidísimas, y muy mencionadas, pero que los distractores de la vida, desde sus filosofías renacentistas, que se mudan del teocentrismo al antropocentrismo, dando menor atención a  estas antiguas y soberbias de: prudencia, justicia, fortaleza y templanza, no quiero menospreciar, ni mucho menos a las virtudes modernas, son buenas y necesarias,  lo ideal es que las modernas no suplan, sino complementan a aquellas. No cabe la más pequeña duda de que por ejemplo la comunicación en su amplísimo espectro añade nuevos aspectos de la lógica, nuevos principios en los negocios. En materia de justicia legislaciones muy avanzadas, Constituciones de los países y organizaciones globales.

El ser humano sin la guía de Dios, se pierde en su maraña de aspectos sociales, económicos y políticos. Solo con la oración y siendo humildes y sujetos a la voluntad de Dios, que Jesucristo nos viene a ensañar con claridad meridiana, lo que nos introduce a la mística.

La importancia del contacto de nuestra alma con la divinidad, la devoción, el amor, la contemplación, son algunos atributos de la mística, lo primero que debemos tener es una presencia de ánimo normal ente el significado de la palabra y no pensar que solo se trata de casos de santidad elevados que se han dado en grandes personajes que han alcanzado los altares. Místico puede ser y conviene serlo, el católico normal, común y corriente que goza de características como el amor, la devoción, que es contemplativo en medio del mundo, en pocas palabras que se toma a Dios muy en serio, que ha logrado después de cierto tiempo, que varía de persona a persona. En las historias de los santos hay casos en que Dios ha permitido, a modo de ejemplo casos de altísimo misticismo que han alcanzado éxtasis,

La palabra califica en el lenguaje de todos los días a personas, generalmente clérigos que relumbran en su devoción, su vida contemplativa, su amor a Dios y a todo lo sagrado, ejemplares en su vida, se dice de ellos “es muy o, es un místico”. En nuestro caso particular debemos, con el perfil lo más bajo posible y solo entre el Señor y nosotros ofrecerle el cumplir con su voluntad de la manera más completa que nos sea posible, he ahí nuestro misticismo. Pidamos al Señor su ayuda para lograrlo.

Jordi Casas.

martes, 20 de junio de 2023

AMOR DE DIOS

  ENTRADA   135   AMOR DE DIOS.

 

Se afirma y con toda razón que no hay amor mayor a aquel que da su vida por el ser amado, Dios Trino y Uno,  nos da la vida de la Segunda Persona de la Santísima Trinidad y a su vez esta Segunda Persona la ofrece por amor a nosotros, y no de una manera normal, sino que la ofrece con inimaginables dolores físicos y agonías anímicas,  sin perder su divinidad se hace hombre, y ese hombre está destinado a dar hasta la última gota de su sangre, en dolorosísima pasión, por el amor que nos tiene a cada uno de los seres humanos. Y ¿la razón para esto? pues porque la humanidad entera tenía una deuda pendiente, un perdón que recibir, pues la ofensa de nuestros primeros padres, se midió no por el ofensor, sino por el ofendido, y solo un Dios podía cancelarla. Así se da otro acto perfectísimo de amor; el padre que entrega a su hijo para que se convierta en la víctima DEL MAS VALIOSO SACRIFICIO a que pueda haber lugar, y mediante este que se cancele la deuda,  cumple así la promesa hecha a nuestros primeros padres de que nos enviaría un Salvador.

 

 Pero estos actos de amor que recibimos los humanos van aún mucho más allá de lo imaginable instituye su Iglesia y esta como nuestra guía y maestra con misiones apostólicas incomparables, dedicadas a toda la humanidad, dentro de esta que es el Cuerpo Místico del propio Jesucristo encontramos los siete Sacramentos que nos proporcionan la gracia santificante. Y va  más allá, no se concreta a rescindir la deuda sino que nos proporciona con su Sacrificio  los obsequios más preciados que se pueden efectuar, el Cristo, el Redentor, el hijo de Dios, por instrucciones de su Padre, nos deja una doctrina de salvación, una Iglesia que nos la enseña, y continuará enseñando hasta el fin de los tiempos, nos lucra también la filiación divina, nada se puede comparar en riqueza espiritual que esto último, pues se trata de la voluntad del Padre, la realización del Hijo y la acción del Espíritu Santo.   En especial el Sacramento Eucarístico que nos invita a participar de la Comunión de los Santos. Cuya recepción nos llena de gracia santificante, gracia que salva. Mateo, 26-26. Lucas 22, 14-20. A Jesús lo encontramos al estar dos o más reunidos en su nombre, mateo, 18 – 20, también nos ha dejado dicho que está presente en los pobres,  los enfermos, los presos Mateo 25, 31-46, pero su presencia en la Eucaristía es la más completa.   En su sentido más profundo, nos hace hijos adoptivos de Dios Padre, al unirnos en esa intimidad incomparable con su hijo, por supuesto que median dos aspectos de suma importancia en todo ello, el milagro de la Transubstanciación y el hecho de la recepción eucarística, por los fieles,  en las condiciones de gracia debidas.

No dejemos nunca de agradecer a Dios  trino y uno esta enorme oportunidad salvífica, y con el auxilio perene de la Virgen, nuestra Madre del Cielo, recibámoslo con todo nuestro amor


Jorge Casas y Sánchez

viernes, 16 de junio de 2023

LO QUE TODO CRISTIANO DEBE SABER PARA COMULGAR.

   LO QUE TODO CRISTIANO DEBE SABER PARA COMULGAR.

TRES JUEVES HAY EN EL AÑO QUE RELUMBRAN MAS QUE EL SOL: JUEVES SANTO, CORPUS CHRISTI Y LA ASCENCIÓN, se dice con gran respeto, amor y devoción en la Iglesia Católica, desde hace muchos años. Y hoy es uno de estos jueves, Jueves de Corpus Christi. Día en que se conmemora la Eucaristía. Me he permitido preparar estos renglones.

Empecemos por aclarar lo que es COMULGAR. Se trata de recibir real y verdaderamente a Jesús Sacramentado, o sea a Jesucristo Dios y Hombre verdadero. Al recibir su cuerpo o la Sangre, o Ambas a través de una o las dos especies que eran  pan y vino y  han cambiado su substancia al ser consagradas por el sacerdote en representación de Jesucristo,  en el Cuerpo y la Sangre de Nuestro Señor. A este acto sagrado se le llama TRANSUBSTANCIACIÓN. Las apariencias de textura, sabor, aroma, imagen, etc. permanecen en las especies, pero no son ya lo mismo. El milagro que Dios realiza con su inconmensurable poder ha convertido lo que era pan en su Santísimo Cuerpo, y lo que era vino en su Preciosísima Sangre y ello se realiza durante el Santo Sacrificio de la Misa, precisamente en el momento de la Consagración Eucarística.

 Lo anterior nos permite entender la enorme importancia del Sacramento Eucarístico por lo que al acercarse a recibir la Santa Comunión durante la Misa, o en otra circunstancia requiere ante todo el estar en ESTADO DE GRACIA. Solo podemos comulgar cumpliendo con este requisito indispensable. Y ¿de qué trata este requisito? Pues de que seamos recinto digno de recibir tan grande gracia, como es el que Jesucristo venga a inhabitar nuestra alma, que su venida que nos visita en nuestra totalidad corpórea y espiritual, pues no somos nosotros los que lo asumimos a Él, al comulgar, sino que Él quien nos abarca en nuestra totalidad, con su presencia.

He mencionado que se trata de un milagro la transubstanciación, y lo es, es más, se trata de un milagro de amor, que al recibirlo adecuadamente nos llena de gracia santificante, la gracia que nos salva y que es don de Dios que por méritos nos otorga. Por lo que depende de nosotros, del trato que le demos, el que permanezca en nosotros, lo que nos sucede es lo que intento explicar a continuación; cuando nos alimentamos materialmente, los alimentos se convierten en parte de nuestro cuerpo, podemos decir que el alimento se transforma en nosotros, pero en la Comunión no es la Eucaristía la que se transforma en nosotros, la gran diferencia es que la Eucaristía nos transforma a nosotros en uno con Cristo, por ello hablo arriba de que nos abarca. En lo que si hay símil es en que nos alimenta espiritualmente nos vigoriza espiritualmente, nos da fuerzas para conservar la gracia santificante, como el alimento material lo hace en nuestros cuerpos.

Comulgar sin estar en gracia de Dios es pecado gravísimo, consideremos que Jesucristo muere en medio de dolorosísima pasión, derrama hasta la última gota de su sangre para redimirnos, es víctima y oferente en ello, y precisamente lo celebramos en la Santa Misa, en conmemoración suya a deseo expresado por Él mismo. En su pasión redentora,  se separan sangre y cuerpo como en el rito de  la Eucaristía, muere en la Santa Cruz, siendo ello su primera Misa, a la que previamente se adelantó en su última Cena con sus apóstoles, instituyendo el Sacramento Eucarístico, y diciéndonos que lo hagamos en conmemoración suya. Por lo tanto al acercarnos a comulgar debemos de asumir lo que en compañía de sus apóstoles realizó. Comemos su Cuerpo y/o bebemos su Sangre, pues Él está real y verdaderamente, vivo, glorioso, resucitado en las especies consagradas.

El estar en gracia de Dios consiste en no tener pecados graves sin confesar y que se nos perdonen en el Sacramento de LA CONFESIÓN, por lo que adquirimos el estado de gracia al confesarnos y este estado se conserva mientras no pequemos  gravemente. Aquí me veo obligado a recordar a aquellos que lo han olvidado o que lo sabían y no lo valoraban adecuadamente o desconocían el caso, consiste en que el no ir a Misa en Domingo o fiesta de guardar es pecado mortal. O sea que si me he perdido la misa dominical, fuera de caso de fuerza mayor o enfermedad, estoy sin gracia de Dios y no debo comulgar hasta haber sido perdonado, pues el comulgar no estando en gracia de Dios es un grave pecado llamado sacrilegio.

San Pablo en Corintios, 11-27, nos dice: ……--“quien coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será reo del Cuerpo y de la Sangre del Señor”--, ….solo quien tiene sincera conciencia de no tener pecado mortal sin confesar puede recibir el Cuerpo de Cristo, nos aclara el Concilio de Trento, y lo recuerda el Magisterio.

El amor a Dios, nuestro agradecimiento, y nuestra piedad nos impulsan a comulgar, pero es necesario de toda necesidad el estar en la condición adecuada, en estado de gracia.  De no darse esta ello, es mejor no comulgar.

Jordi Casas.

lunes, 29 de mayo de 2023

SOMOS CREADOS A IMAGEN Y SEMEJANZA DE DIOS.

 ENTRADA   133,   SOMOS CREADOS A IMAGEN Y SEMEJANZA DE DIOS.

Por su enorme importancia se dice, se recuerda, se repite y se repetirá miles  de veces todos los días que el hombre está hecho a imagen y semejanza de Dios, y en forma constante lo comprobamos en nuestra vida diaria, es algo que le tenemos que agradecer al Señor, es una distinción tan grande dentro de la enormidad de la Creación, y debemos de obtener de ello todas las ventajas, en primer lugar las espirituales, cuando tenemos experiencias traumáticas, cuando las experimentamos de gran felicidad, y en toda situación de estabilidad  normal, no dejemos de considerar que en casi todas las situaciones la importancia personal; son, conjuntamente lo práctico y lo espiritual, que se nos presentan. La imagen y semejanza con Dios de que gozamos es de carácter espiritual, siendo que Dios es Espíritu Puro. La imitación de Cristo ocupa un lugar, con toda su gran importancia, diferente al de la imagen y semejanza.

Se me dirá: ¿Cómo es posible esta semejanza, si entre nosotros mismos somos tan diferentes? En uso de nuestras capacidades de razonamiento, como conglomerado humano, debemos de tener una respuesta, y esta proviene del análisis del resto de la Creación, por lo que  podemos concluir que los seres humanos tenemos rasgos propios y que nos distinguen del resto de todo lo demás, pues somos libres, capaces de pensar, tenemos voluntad propia y personal, somos los únicos capaces de intuir a la Divinidad, de distinguir el mal moral del bien moral, y en nuestra conciencia esto está grabado en todos los seres humanos en uso de sus facultades, solo situaciones de padecimiento mental permanente, (padecimiento mental) o pasajero (estados de: drogadicción borrachera, inconciencia por accidente, etc.) nos sacan de: el estado consiente. Lo anterior nos lleva a pensar en la desgracia que es el perder la conectividad con Dios, nada se puede comparar con el estar conscientes de nuestra permanente relación con nuestro Creador.

Adjunto a nuestra capacidad de pensar tenemos, siendo los únicos en la Creación, otras capacidades como el poder expresar nuestros sentimientos, necesidades, deseos, preferencias ideas y de manera sublime nuestros amores. Esto por medio de la palabra, sea escrita, leída, hablada o expresada de otro modo. Distinguiéndose entre estos las expresiones del amor a Dios Trino y Uno, a nuestra madre del Cielo, la Santísima Virgen, para desembocar en nuestros otros amores, al prójimo, a los familiares, a la patria, a nuestras tradiciones y cultura, y muchos otros, algunos legítimos y positivamente buenos o, por desgracia otros de signo negativo. La capacidad de amar es la facultad más diferenciada de otros seres creados por lo que es necesario saber distinguir entre instinto, que es propio de animales y humanos y capacidades que nos vienen de la imagen y semejanza con que hemos sido creados. Hay, no se pueden negar ideas y conceptos que son meramente instintivos y que contrastan con la imagen de Dios que nos quedó después del pecado de nuestros primeros padres. A esta idea, Dios con su Divina Revelación, nos fue completando el conocimiento que la teología, en tanto ciencia humana nos va proporcionando.

El saber de esta imagen y semejanza la conocemos desde el libro del Génesis 1-11 podemos ver la referencia en Génesis 1, 26-28, ello sitúa al hombre por encima del resto de la Creación, y por añadidura esto implica responsabilidades, la primera es la relación de Creador-criatura, donde podemos y debemos meditar la enorme diferencia entre el Creador y sus criaturas, en especial en nuestras oraciones, actos de adoración, contemplando la razón de la existencia de estos atributos, de los que destacan razón y voluntad humanas, que no solo nos distinguen en la Creación, sino que nos permiten la cercanía, la comunicación, el entendimiento con Dios, gracias a la acción sobre nosotros del Espíritu Santo.

Demos gracias a Dios a través de la Virgen Santísima, de esta maravillosa donación que nos confirma como sus criaturas predilectas.

Jordi Casas.

viernes, 12 de mayo de 2023

CRIMEN Y LA EDUCACIÓN CRISTIANA.

  ENTRADA  131  COMO TRATAR CON LA DOCTRINA CRISTIANA AL CRIMEN.

En materia científica hay una ciencia que estudia las conductas antisociales y propone soluciones para prevenir su cometido, lo que está muy bien, pero no se puede, no se debe desligar de la predicación cristiana que basada en el amor que Jesucristo nos enseña que entre los hombres lo más opuesto al amor es el odio, el crimen, y todo lo que vaya en contra de la buena convivencia. Esta ciencia es la criminología (no confundir con criminalística, que es investigación forense) nos la definen como la ciencia social que estudia las causas y circunstancias de los distintos delitos,  así como la personalidad de los delincuentes y el cómo reprimir sus faltas. Y el catolicismo nos invita a vivir la sana Doctrina Cristiana que nos enseña a convivir con fe, amor, entre los hombres. Lo que es  humanismo bien fundamentado, útil para esta vida y la salvación a la otra VIDA.

En la legislación positiva mexicana existe la clasificación de los delitos y sus penas correspondientes para llegar a este punto las consideraciones y estudios han sido profundos y se han basado en ciencias que le han ayudado como la antropología, la sociología, la economía, la psicología, la biología,  y otras, pero es imposible olvidar la influencia de la moral cristiana.

No cabe duda de que hay factores genéticos, que pueden influir en la tendencia criminal, pero pueden y deben ser contrarrestados con la educación apropiada, tema este de gran importancia.  Siendo necesario además considerar otros factores que influyen en situaciones que promueven el crimen, brevemente comentaremos estos:

--situaciones demográficas con falta de sanidad y con expansión de mucha presión.

--por supuesto, el bajo nivel educativo, así como el mal ejemplo de los progenitores.

--gobiernos injustos que incumplen obligaciones de buena convivencia social.

--ausencia de la educación del alma, y del intelecto.

--falta de trabajo en extensión.

--facilidad de enriquecimiento en actividades ilegales.

--no integración social.

--obtención de dinero u objetos factibles de ser vendidos. Vía fácil o prácticamente  profesión.

--ocasión que se ha presentado y se “aprovecha”.

--AUSENCIA DE FORMACIÓN CRISTIANA.

La historia sagrada nos muestra desde los inicios de la vida del hombre que si bien existe la inclinación a las buenas acciones, conjuntamente, debido a nuestra naturaleza original caída, también existe la tendencia hacia el mal, hacia la comisión de actos antinaturales. Pero Dios NO nos ha dejado solos, a través de nuestra conciencia, como parte integrante de nuestra naturaleza nueva,  nos comunica lo lícito y lo ilícito, además nos mandó a su Hijo, la Segunda Persona de la Trinidad santísima y previamente en preparación para dicha venida, a patriarcas, profetas, jueces y reyes, que nos instruyeron en cómo seguir a nuestra conciencia. Con Moisés nos da los Diez Mandamientos de su ley, y a través del Pueblo Escogido nos instruye paulatinamente en lo que espera de toda la humanidad, de cada uno de nosotros.

Esto pone al hombre ante la disyuntiva de los caminos a tomar en su vida, siendo entendido que nuestra debilidad natural por las razones ya expuestas, está en posibilidad de escoger entre el buen y mal camino, y si escoge el bueno se está expuesto a salirse de la  senda correcta, pero con posibilidades de reconsiderar. Esto nos habla directamente en materia de la formación necesaria de la reconsideración y es allí donde entra la capacidad, mayor o menor, acorde a la personalidad propia, de usar las armas que proporciona la educación recibida. Esto al grado que nos podemos decir a nosotros mismos: “yo jamás cometeré delito alguno”.

Es lógica la conclusión que no por repetida se desgasta, sino lo contrario se fortalece:

LA EDUCACIÓN CRISTIANA COMO NADA, EN ESTA MATERIA,  HACE AL HOMBRE BUENO.

Hay, y es encomiable, un voluntariado que actúa desinteresadamente y llevada por amor al prójimo en varias entidades, como las penitenciarías, y cuya finalidad es ayudar a quien está privado de su libertad por la comisión de algún delito, esto se lleva a cabo de diversas maneras, todas muy positivas, pueden consistir en charlas con los internos, para instruirlos en maneras honradas de subsistir, o en ayudas fuera del recinto colaborando con sus familiares, aquí los sacerdotes pueden realizar labor muy cristiana y útil para el preso y sus familiares. Se trata de un espacio en que muchos podemos colaborar.

Ha sido, es y será dentro de la vida y educación familiar, el principal ámbito en el que se corten de raíz muchas de las tendencias criminales, por desgracia las hay que no tienen tratamiento, recordemos que los orígenes de la mentes criminales pueden ser: biológicos, fisiológicos, psicológicos, sociológicos genéticos y otros más. La época actual tiene múltiples y dolorosos casos de familias moribundas y otras de plano muertas. Cuando es de necesidad absoluta  el cuidado del patrimonio espiritual, de valores a ser vividos y ejemplos buenos que sean seguidos, y que son  de las riquezas más preciadas en la formación de las personas, el escuchar a los mayores, respetarlos y aprenderles no es tiempo perdido, es lo contrario, es inversión inteligente, en ocasiones no fácil de entender y de aceptar. De cualquier modo se trata de lo más productivo que hay para defenderse del flagelo en cuestión.

La conducta criminal individual o de masas requiere tratamiento multidisciplinario, es muy amplio el tema, téngase en cuenta en ocasiones al criminal como un enfermo, y en otras a un ser humano que sufre de: frustración, temor, impotencia, odio, pánico, ambición, parafilias sexuales,  etc. en el seno familiar se debe de educar en la fe cristiana, veamos esto en confrontación con el abandono por parte de los progenitores, el desinterés por falta de amor, la ignorancia en materia de humanismo familiar, incapacidad paternal para solución de conflictos internos. No he querido mencionar a la pobreza debido a los múltiples y dignos ejemplos de buena educación y ejemplaridad que se dan dentro de familias de los estratos más inferiores de la sociedad. Muchas veces la lucha en y contra la pobreza es ejemplar, y formativa, gracias a la fe que se poseé.

Capítulo muy importe es el de la relación permanente que los padres deben tener con los centros escolares de los hijos, el conocer e influir junto con otros padres de alumnos, para que haya una vinculación moral entre las relaciones integrales del alumnado, docencia, dirección escolar, y sociedad de padres de los alumno, especialmente en los primeros años del proceso educativo. Debe de destacar  es ello la VINCULACIÓN MORAL, esto en los cursos de los mayorcitos. En esto no debe faltar la educación física, las actividades deportivas inter-escolares, la instrucción anti-drogas, combate al estrés, cuidar que no se dé el bulling, facilitarles a los alumnos las oportunidades de desarrollar amistades.

Muy interesante y constructivo resulta el organizar profesionalmente para los padres de familia, clases de ORIENTACIÓN FAMILIAR, ellos lo agradecerán mucho y con seguridad que estarán dispuestos a ejercer el costo que esto representa, y me refiero a que debe ser un servicio en el que el centro educativo renuncie a la obtención de lucro.

Pidamos al Sagrado Corazón de María santísima, que nos auxilie para que implantemos la educación anti-crimen y en su lugar llevemos a cabo acciones formativas tanto para alumnos como padres de familia y docentes. Todos podemos mejorar, recordemos que la formación humana no termina nunca en nuestras vidas.

Jordi Casas. 

martes, 25 de abril de 2023

ALGO SOBRE LA REFORA DE LA CURIA ROMANA. PRAEDICATE EVANGELIUM

  ALGO SOBRE LA   REFORMA DE LA CURIA ROMANA. PRAEDICATE EVANGELIUM.

Siendo el principal objetivo de la Iglesia que nos fundó Jesucristo la salvación de todas las almas y al ser su Divina Revelación, la que está contenida en su Evangelio y Tradición, el Papa Francisco ha emprendido, siguiendo la solicitud que desde antes de su elección, ha venido siendo sugerencia, de las Congregaciones Generales, por su importante necesidad. Con la intención de  mejorar las cuestiones susceptibles de ello, para que la difusión evangélica sea mayor y mejor en esta difícil época en la que hace tanta falta la verdadera fe cristiana, una serie de acciones de mucha importancia para continuar este camino sinodal. Por ello es que  nuestra oración se hace necesaria, obligada y devota. Es la ayuda que los laicos miembros de la Iglesia podemos y debemos aportar, muchos  aparte de sus oraciones colaboran con importantes trabajos relacionados.

Sobre la Curia Romana el Papa Francisco ha promulgado la Constitución Apostólica PREDICATE EVANGELIUM. Ésta por supuesto está en línea con los actos de Jesucristo, que cuando  les mandó evangelizar, al recibir los apóstoles la encomienda de Nuestro Señor se refirió claramente de llevar a todas partes sus enseñanzas, hasta el último rincón de la tierra, antes de su Ascension: “”Jesús se acercó y les dijo: Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. Id pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado; y he aquí, yo estaré con vosotros siempre, hasta el fin de los tiempos “” Mt. 28 18-20. mandato que se ha estado llevando a cabo, pero es tarea que nunca acabará, pues una cosa es llegar pero después viene la labor interminable, pero que gracias a las vocaciones que el Señor manda según su corazón, con alegría cristiana se cumplen, los discípulos de Jesucristo estamos llamados a trabajar por y con la Iglesia allí donde el Señor nos ha puesto para ser LUZ DEL MUNDO, (Mt 5,14), en estos tiempos el hombre está muy necesitado de esta Luz, siempre ha sido así, pero hoy la tarea es mastodóntica, porque somos muchos, decidámonos a iniciar o reforzar, nuestra actividad pastoral, siempre habrá resultados. Últimamente ha habido movimientos de reforma de la Curia Romana, independientemente del siglo XVI. En 1908 se promulgó la Constitución Apostólica SAPIENTI CONSILIO, de Pio X, en 1967 la Constitución Apostólica,  REGIMINI ECCLESIAE UNIVERSAE, de Pablo VI. Juan Pablo II promulgó la C.A. PASTOR BONUS, lo que nos permite ver que el interés no cede ni cederá nunca. Todas han dado avances de importancia, es en continuación de ésta que el Papa Francisco ha promulgado la Constitución Apostólica PRAEDICATE EVANGELIUM.

Siempre está la Iglesia buscando los caminos más apropiados para el servicio evangélico a los hombres, el más grande ejemplo lo tenemos en los Apóstoles, que nos dejaron, al realizar su misión, las pautas a seguir, cumplieron dentro de la jerarquía, cuerpo unido en disímbolos lugares, lo que a nosotros corresponde es mantenernos unidos en tanto comunidad global y trabajar armónicamente ya sea con nuestra parroquia, directamente bajo la dirección de nuestro obispo, en alguna de las instancias que sirven a la Iglesia, como la Iglesia quiere ser servida, siempre unidos jerárquicamente. El directivo que nos corresponde y al que correspondemos nos hará llegar, lugar, manera y campo de trabajo que nos permite ser creativos y tener iniciativas. El ejemplo es precisamente el de la Curia que trabaja para el Papa, y este para la Curia, que está al servicio de los obispos y de otras importantes actividades como los congresos regionales y continentales, los obispos tienen responsabilidades que de acuerdo a las necesidades de sus diócesis varían, algunas tienen gran pobreza, otras están sufriendo los desastres de las guerras, otras necesitan de resolver problemas propios de las relaciones con gobiernos enemigos del catolicismo. Pero por encima de todos los casos la ayuda está especialmente en el aspecto espiritual, que necesita de muy variadas soluciones, por ejemplo en formación de sacerdotes, en la operación de los seminarios, su profesorado, formación de los propios obispos, etc.

Todo cristiano por el hecho de estar bautizado tiene un doble papel dentro de la Iglesia, es por un lado discípulo y por otro misionero, siempre ha sido así, así lo quiso Dios Padre, y así nos lo enseñó Jesucristo. Dentro de otros aspectos de la Reforma actual se está dando más espacio y más responsabilidad a los laicos, incluso en el gobierno de dicasterios, hay aspectos como el familiar, el económico, y otros, que los signos de los tiempos han hecho pensar en lo conveniente que esto debe resultar. La ayuda  y fusión entre dicasterios es otro aspecto del trabajo interno. Es importante entender que la reforma de la Curia no es una reforma de la Iglesia, y mucho menos de su doctrina. Es que la Iglesia siempre está a la escucha de los cambios de los tiempos, de las nuevas oportunidades de comunicación que las culturas modernas nos brindan, y por tanto de nuevas expectativas humanas, siempre con el interés primario de cumplir con el objetivo misional.

La Curia está conformada por una Secretaría de Estado, varios dicasterios y otros organismos. Cada uno tiene un director (o prefecto), varios secretarios y sub-secretarios, los cuales son elegidos de diferentes lugares del mundo, exprofeso para darle más universalidad, se eligen entre clérigos y seglares de quienes se exige: amplia experiencia en el área, el que sean de vida virtuosa y apostólica, que sus títulos se confirmen adecuadamente, y que estén dispuestos y deseosos de ejercer el puesto, y la misión que conlleva. Para nosotros por interés tan directo hay unos dicasterios que nos son más cercanos como lo son los que se ocupan de la familia y vida, de los laicos, de la comunicación, de la evangelización, del desarrollo humano, ya que existen otros más especializados como el de los textos legislativos o los que se ocupan de las finanzas de la Santa Sede.

Concluyamos que en atención al mandato del Papa Francisco de llevar la Iglesia a la calle, y el Praedicate Evangelium en su carácter pastoral, en el que nos anima a todos los fieles a llevar a cabo actividades particulares, nos propongamos acercar a nuestra Iglesia, a sus Sacramentos y conocimiento de su Doctrina, con el auxilio del Espíritu Santo, allí donde nos sea factible.

Jorge Casas y Sánchez.                                         

viernes, 14 de abril de 2023

EL REINO DE DIOS EN LA TIERRA

 ENTRADA    127   EL REINO DE DIOS, AQUÍ EN LA TIERRA.

Lo que el pueblo judío que Dios había escogido para los sucesos que estamos por mencionar esperaba en cuanto al Mesías que debía de venir, EN SU INTERPRETACIÓN de las Escrituras y la Tradición, a un poderoso personaje que fuera un gran rey, gran legislador de lo político, que formara un poderoso ejército, que se sacudiera el sometimiento a los romanos que padecían y que hiciera de su pueblo una nación reconocida, fuerte, autónoma en el concierto internacional.

La realidad de la DECISIÓN DIVINA es muy diferente, el plan de Dios es el acontecimiento más grande que este planeta en su conjunto nunca hubiera podido imaginar, y su realización no necesitaba de ejércitos poderosos, personajes de talla política internacional, legislaciones sorprendentes, ni cosa parecida. La Decisión Divina fue el envío de su Hijo, la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, EL LOGOS, que vino de la manera más humilde, y armado tan solo de su palabra a ese pueblo pobre, inculto de pastores y agricultores al que el propio Dios había guiado y concedido tierras prometidas de antemano a sus generaciones anteriores, y a quienes había ayudado a poseerlas, venciendo a sus previos ocupantes.

El REINO QUE ETABLECE  El CREADOR, es milenario y no fenecerá sino hasta el fin de los tiempos, los más poderosos imperios y sobresalientes naciones son conquistadas  con la sola palabra, gozarán de sus enseñanzas novedosas, sus valores humanos que se harán tradicionales, contarán con una moral nueva cuya aceptación se generaliza, abarcará con el tiempo todos los rincones de la tierra. Ningún otro período de la historia humana tendrá sus dimensiones, ante estas palidecen la Grecia Clásica, el Imperio Greco-Romano, el Siglo de las Luces, el Renacimiento, etc. es el período de la mayor belleza, la salida de las tinieblas a la esplendorosa luz de la verdad y del valor del hombre, criatura ahora considerada su hechura a imagen y semejanza de la DIVINIDAD CREADORA.

Se vuelca sobre la humanidad un motivo nuevo, grandioso, la  vida humana tiene un valor, un sentido una finalidad de la mayor importancia posible, una Vida perdurable eterna que es continuación de la vida terrenal. El único Dios, el verdadero, el Creador, el que nos ama desde la eternidad ya no solo es conocido por el cerrado pueblo escogido, ahora los escogidos son todos los seres humanos, los que fueron, los que son y los que serán. El anuncio primero surgirá de un personaje que predica en el desierto y bautiza a los que se arrepienten de sus pecados, su amplia prédica se concentra en una frase, misteriosa y enorme: “ESTE ES EL CORDERO DE DIOS, EL QUE QUITA LOS PECADOS DEL MUNDO”.

En efecto a quien anuncia es a Dios encarnado, que será víctima, como el cordero lo era en los sacrificios de la época. Y quien escogerá a doce hombres a los que hará sus apóstoles, hombres con defectos, sin conocimientos de élite, en su mayoría pescadores rudos, pero once de ellos con fe en Él, le siguen, son formados personalmente por Él mismo, y lo verdaderamente fantástico es que sus actos moverán al mundo, una vez que su Maestro ha sido muerto por la ley romana a instancias de jerarcas judíos, ha resucitado para no morir jamás, y su ESPÍRITU PARÁCLITO CELESTIAL los acompañará en el resto de sus vidas apostólicas, y a la Iglesia que les deja fundada Jesucristo, la que permanecerá al cuidado de su ESPÍRITU SANTO hasta el fin de los tiempos.

Es así como la esperanza del pueblo judío que buscaba  la independencia de Palestina, solo en una parte de su pueblo lo entendió, y creyó que el Reino de Dios, estaba para siempre en esta tierra. Los arrogantes jerarcas de ese pueblo están en el basurero de la historia, mientras los humildes que si creyeron supieron buscar su eterna salvación en el Reino Perdurable, que contempla como pasan los imperios, terrenales para no sobrevivir. Sus promesas consisten en predicar la verdad, el perdón, el servicio a los demás, la justicia, la misericordia, el amor, la paz, y la más grande de todas LA GRACIA DE DIOS. Este reino REINA EN NUESTRAS ALMAS, cuando consideramos que Él es el camino, la verdad y la vida, cuando amamos a nuestro prójimo, y somos misericordiosos con los demás como Cristo lo es con nosotros.

Jordi Casas.