sábado, 11 de junio de 2022

ALGO SOBRE SAN AGUSTÍN.

.-ALGO SOBRE SAN AGUSTÍN.

San Agustín, Doctor de la Iglesia nació en Tagaste, (del Imperio Romano) el año 354 d.C. y murió en Hipona, también del imperio, el 430, fue un gran pensador que se convirtió tardíamente, después de haber llevado una vida que fue una combinación de lo mundano con lo intelectual, hijo de santa Mónica, quien fue ejemplo de oración y a cuyas peticiones incansables y durante muchos años se atribuye que el Señor le haya concedido la conversión al cristianismo de su hijo, que una vez dentro de la Iglesia fue de gran santidad, autor entre otros escritos,  de dos libros fuera de lo común: COFESIONES y LA CIUDAD DE DIOS. Se le nombra como doctor de la gracia, fue la gran eminencia de su siglo y dejó un legado insustituible para toda la vida de la Iglesia.

En San Agustín tenemos al más grande teólogo hasta la Escolástica de Santo Tomás, es el lazo que une a los Padres de la Iglesia con la  gran síntesis cristiana de todos los tiempos, la Summa Teológica del Doctor Común, como la historia ha designado a este gran santo teólogo y filósofo. Es conveniente la mención de Santo Tomás porque nos aclarará mucho sobre S. Agustín, explicando amorosamente sus inexactitudes.

  Son muchas las enseñanzas de San Agustín, cuya vida como es sabido se trata de una conversión tardía, pero tan fructífera que la Iglesia nunca dejará de recurrir a sus enseñanzas doctrinales y teológicas, para él la razón es usada por la fe para desarrollar nuestras creencias, lo que da a la razón una entidad eminente y no debe ser despreciada pues  es necesaria para desarrollar la propia fe. El ve en la filosofía un camino hacia Dios, a la felicidad plena la encuentra en el propio Dios, fuera de Él no hay felicidad completa, el verdadero filósofo es el que ama a Dios, es el que ha encontrado la verdad y la posesión de la verdad, es el conocimiento, hasta donde esto nos es posible,  de Dios. Por ello nos enseña que nadie puede ser más feliz que el buen cristiano, que es quien ha encontrado, a Dios, lo conoce y lo ama. Todo el significado del mundo y el universo señalan al conocimiento de Dios.

La razón nos enseña,  puede conocer todas las verdades naturales de Dios, con la fe podemos conocer las sobrenaturales,  de ahí que la razón debe ayudar a la fe, y así  el cristiano halla la suprema felicidad en el conocimiento de Dios. San Agustín tuvo una influencia platónica fuerte, que le llevó a concebir a Dios como una esencia inmutable, idea que más tarde cambiará por la de el “ser subsistente”, no podemos considerar la filosofía de San Agustín como una filosofía completa y perfecta, tiene algunas  fallas que se corregirán con el tiempo, es necesario comprender que toda teología y filosofía en tanto ciencias de procedencia humana son perfectibles, la filosofía ha tenido que irse afinando como toda ciencia humana,  del estoicismo, por ejemplo, él sostenía que las ideas estaban todas en Dios y que Él  las sembraba en el mundo material, lo que es herencia de un error de Platón.

 A pesar de sus pocas fallas se le considera el gran sintetizador de la Filosofía Patrística es el gran maestro, de cuya grandiosa producción se alimentará la civilización occidental, veamos algunos de sus conceptos, los que hoy día no nos parecerán novedosos pero que en su tiempo su influencia fue aportación de nuevo cuño.

PERSONA.- En cuanto a la persona humana y  la unión del alma y cuerpo sus ideas no fueron completas, pues consideraba al alma como algo que usa un cuerpo, lo que es también platónico, y en ello nos muestra un desconocimiento de lo que ya Aristóteles había explicado con su teoría de que el alma es la “forma” del cuerpo (hilemorfismo) según esta teoría todo lo que existe está compuesto de “materia” y “forma”,  siendo que no puede existir una sin la otra, el filósofo los llama principios, y al alma la considera la forma del cuerpo, esta es la teoría aceptada por la Escolástica. A la materia se le llama “materia prima” y no tiene forma es un sustrato en el que la forma se da solo con este otro principio. Aquí lo complicado de entender consiste en que en el lenguaje común que todos utilizamos estos dos vocablos  de materia prima y forma nos dan una idea física siendo que en filosofía cristiana los “principios” son conceptos abstractos, propios de la metafísica aristotélica y escolástica.

VERDAD.- Los escépticos de su época, que tenían mucha aceptación decían: 

                          “no existe verdad, de todo se puede dudar”  

A lo que San Agustín replica:

            “se podrá dudar de todo los que se quiera; de lo que no se puede dudar es de la misma

               duda”.

Así refuta al escepticismo y demuestra que si existe la verdad, que es aquello de lo que no se puede dudar, y añadirá:

           “no busques a la verdad fuera de ti con los sentidos y el mundo sensible, búscala en tu interior, allí la encontrarás allí reside”.

Esto lo sustenta en que usamos la experiencia como herramienta pero la fuente interior de la verdad es una iluminación. Esta es su teoría de la iluminación, que no debemos confundir con la Gracia Divina, para San Agustín es: Índole natural de nuestro espíritu que cuenta con esta y otras capacidades naturales.

DIOS.- Dios es la verdad, esa verdad gracias a la cual todo lo verdadero es verdadero, todo lo bueno es bueno, el ser es todo ser, todo lo creado es símil es imagen, todos los arquetipos. Toda imagen y ejemplo tienen su sede en Dios.

CREACIÓN.- Refuta la teoría de la emanación, a la que considera panteísta y que algunos Padres de la Iglesia siguiendo a Plotino habían sostenido, porque ello significaría mutabilidad en Dios, y el asegura que Dios es inmutable y sostiene que la Creación es un acto libre de la voluntad de Dios, y no es por tanto una procesión necesaria,  -- que ¿Cuándo ocurrió ello?--  Evidentemente fuera del tiempo, ya que el tiempo no surge sino de la Creación, y expone no literalmente sino como un símil  el relato bíblico de la obra de los seis días. Y nos completa esto con la belleza de este pensamiento, “ la decisión divina puede ser eterna pero no la realización” lo que viene a refutar la teoría panteísta de la existencia eterna del universo, y a demostrar que el universo es finito. Y ve a la eternidad como algo distinto del tiempo.

ALMA.-  Lo que San Agustín sostuvo fue la primacía del alma sobre el cuerpo, y nos dejó dicho cosas como esta: “a Dios y al alma deseo conocer” para él el hombre es propiamente el alma, un alma que tiene a su disposición un cuerpo mortal, trabajó mucho en la inmaterialidad e inmortalidad del alma. Estas especulaciones tienen hoy día gran actualidad a pesar de los siglos que han pasado.

EL BIEN.- Cuando San Agustín habla del bien se refiere a la voluntad de Dios y lo relaciona con la Ley Eterna, que son las ideas eternas en la mente de Dios, y dice también que todos los hombres tenemos impresa en nosotros esa ley, y que es bueno el que actúa conforme a dicha impresión en su propia mente. Allí ve la honda razón metafísica de la razón humana, y la voluntad de Dios conocida por nuestra conciencia, lo que tiende a voluntarizar el orden moral a veces hasta el extremo de que Dios viene a ser mas voluntad que razón y sabiduría, con el podemos contar, mas no con las leyes de la razón sino sometiéndose a Él por la fe.

El alma no solo piensa, y nos ensaña, sino que ama y suspira por el bien, él ve en ella un instinto por el bien y todo errar y afanarse ocurra por el concepto objetivo y universalmente vigente de la felicidad, lo que tiene al hombre desasosegado hasta que llega a dominar este afán y errabundeo y alcanza la verdadera felicidad. El corazón humano tiene su LUGAR NATURAL,  y hacia él gravita hacia el UNO, que es la verdad y el bien en una palabra. “NOS HAS CREADO PARA TI SEÑOR Y NUESTRO CORAZÓN ESTÁ INQUIETO HASTA QUE DESCANSA EN TI” cuando el ser humano es capaz de amar a Dios y este es verdaderamente de gran calado,  encuentra a Dios y lo adora encontrándose con Él y su verdad. Estas eran las convicciones más sólidas de este gran doctor de la Iglesia.

Jorge Casas y Sánchez.

sábado, 4 de junio de 2022

VEJEZ, ANCIANIDAD, DECREPITUD

 

 VEJEZ, ANCIANIDAD, DECREPITUD.                               

Nuestra existencia,  el ser alguien, el estar conscientes de que  maduramos,  crecemos, planeamos, pensamos, en otras palabras vivimos, ejecutamos,  es resultante de la voluntad de Dios creador, que nos ha puesto en esa irrepetible condición propia de cada persona. Ha sido su voluntad que seamos, y que tengamos dos vidas, una aquí en el cosmos, nuestra casa común, y otra de carácter espiritual, eterna que tiene dos fines diametralmente opuestos, una de felicidad indescriptible que nos la debemos de ganar en esta la terrenal, cumpliendo su voluntad, la que Jesucristo su hijo, nos ha dado a conocer. En esta vida terrenal tenemos varias etapas distintivas y de duración diferente, las podemos distinguir como: la gestación, la niñez, la adolescencia, la juventud, la madurez y el envejecimiento. En esta oportunidad me quiero referir a esta última.

Vamos a llamar: vejez, ancianidad y decrepitud a las tres  etapas del envejecimiento,  a los tres períodos cronológicos de la vida de las personas humanas, a la que se identifica como tercera edad, la cual para fines legales menciona como mayoría de edad los dieciocho años, y la de adulto mayor a los comienza según las circunstancias a los 60, y/o a los 65  años de edad, esto puede cambiar acorde a las diferentes legislaturas, lo que es lógico dado que el proceso demográfico cambia por diversas razones y en los diferentes países, que son los que tienen sus propias estadísticas. Desde el punto de vista médico, debido a las inmigraciones de personas sin documentación se ha visto la necesidad de valoraciones médico-legales para la determinación de la edad legal, con fines de los cálculos de la seguridad social, laboral, legal. En México se considera adulto mayor a quien tiene sesenta años o más, pero los beneficios del programa social con beneficios de pensión del Bienestar, empiezan a los sesenta y cinco años.

VEJEZ, para nuestros fines vamos a considerar esta etapa a partir de los sesenta y cinco años, en esta edad y en circunstancias normales, es decir sin enfermedades no superadas, vamos a gozar o sufrir beneficios o daños que se deben a lo que se denomina “estilo de vida”, no es un aspecto puramente de status, sino de lo que hemos hecho con nuestra mente y cuerpo, en materia de alimentación, adicciones, actividades deportivas, estudios y otros usos intelectivos.  Lo que no afecta por igual a las personas, pues hay quien tiene un cierto tipo de constitución o más resistente o más delicada que otras. He conocido personas que fuman y beben en demasía y que su constitución no parece sufrir, sino que aguanta sin síntomas y por largos años, suelen morir, no por sus descuidos, vicios o adicciones,  sino por otras causas. Pero son más bien excepciones.

Por un lado están las adicciones, por ejemplo, el muy perjudicial del tabaco, o el de ingerir bebidas alcohólicas con cierta frecuencia, el exceso en los alimentos ricos en harinas, azúcares grasas, etc., la vida sedentaria, y otras circunstancias no propias para la salud. Es posible que en su momento pasen factura. En cuanto a las actividades mentales es muy beneficioso, dicho a modo de ejemplo, el mantener los esfuerzos intelectivos, con aprendizajes nuevos, los propios de nuestra actividad personal, artística, histórica o de otros temas culturales, los de nuestras aficiones, los que en un futuro nos pueden servir para escalar en la vida económica o profesional, el caso es no dejar a la mente sin actividades que signifiquen cierto esfuerzo de aprendizaje. Esto llevado a cabo en la etapa de la madurez será beneficioso en la de la vejez, en la que deberá de continuar, siempre será conveniente que tengamos a otras personas que nos sean paradigmáticas, por sus buenos ejemplos.

 El reverso de la medalla que es la persona apática, conformista, flojona, que abandona al esfuerzo, e incluso que practica el hedonismo. Hoy día, gracias al progreso de la ciencia médica y la mejora de los alimentos en varios aspectos, las personas a los sesenta y sesenta y cinco años no viven como viejos, sino como personas en maduración, muy activas, sanas, optimistas con creatividad,  ansias de progreso y conservando la apariencia de ser mucho más jóvenes. De allí que se diga con mucha razón que: “se tiene la edad que se ejerce” u otra que dice: “cada quién tiene la edad que puede”.

LA ANCIANIDAD,  es la última etapa de la vejez, ¿cuándo comienza?, simplemente cuando se dan los síntomas propios de esta etapa, que son irreversibles y progresivos, aunque no definitivamente fatales, pues hay ciertas soluciones que retardan su aparición o su progreso,  podemos mencionar los físicos, los mentales, y los de capacidad inmunitaria: Entre los físicos está la pérdida de fortaleza, capacidad visual especialmente la cercana y  ciertas pérdidas en la audición, surgen arrugas y empieza la flacidez muscular, lo que es un cambio en la regeneración celular, sin embargo debido a los genes y al entorno personal, estos síntomas tienen diferentes comportamientos. La menor elasticidad corporal, la manera de caminar y cierta pérdida del equilibrio también se dan, y muchas alteraciones bien conocidas como la pérdida de cabello, más en los varones, el encanecimiento del mismo, la piel se torna más delicada, se pierde estatura, tendencia a encorvarse, y un sin-número más.  Entre las mentales tenemos la pérdida parcial de la memoria, esta se da de diferentes formas, en ocasiones se olvida la palabra necesaria, en otras hay tendencia a olvidar hechos recientes, curiosamente con buen recuerdo de acontecimientos del pasado, aún los lejanos. Se dan cambios en las actitudes para con los demás, también cambios en los estados de ánimo que pueden convertirse en estados de estrés o depresión,  de susto, de gusto o disgusto sobre los alimentos, sentimientos de molestia o inconformidades. Lo curioso es que se pueden encontrar en muchas ocasiones síntomas positivos en la mente de ciertos ancianos, como una mejor capacidad de síntesis, un interés verdaderamente amoroso por la humanidad que se combina con deseos de colaboración, de ayuda, aportando tres aspectos que son importantes, aumento de las oraciones, en especial por los otros, otro es la retrospectiva, y el otro las  experiencia, mismas  que son capacidades que pueden proporcionar muy útiles consejos a las generaciones más jóvenes y a las personas mayores también.

DECREPITUD  es el estado verdaderamente disminuido de las facultades físicas, o físicas y mentales. Se le llama senil a aquella persona anciana que ha perdido en forma lamentable alguna o algunas de sus capacidades mentales, que la medicina califica como demencia senil. Esto debido a que hay ancianos decrépitos físicamente pero aún sanos y con capacidad mental, sin rastro alguno de senilidad, aunque con los síntomas propios mencionados antes, siendo su mentalidad muy superior a su decrepitud física. (se puede dar esto al revés). Pero aquí el caso a lo que clama, a lo que invita al ser humano con buenos y nobles sentimientos caritativos es a comprender y ejecutar la humanística forma de auxiliar a estas personas cuando ya están tan disminuidas.

El materialismo propone que a los seres humanos disminuidos se les quite la vida y usan eufemismos  que califican a este crimen como: muy humano, porque evita el sufrimiento del sujeto y a sus allegados les evita molestias y gastos, la llaman “muerte digna” considerando estos no como curativos, sino como derroche irrecuperable. Olvidan olímpicamente que la vida solo la da y la quita Dios.

En otros casos el sujeto decrépito,  ha tenido la precaución de tener los fondos necesarios para costear sus enfermedades y gastos funerarios cuando el Señor lo llame a la otra vida, a forma de no ser costoso a sus familiares, en estos casos es la caridad humana la que se debe de ejercer en forma de: atenciones, compañía, cariño, agradecimiento, atenderlos en sus necesidades de movilidad, dentro y fuera del hogar, por ejemplo tratando de respetar sus costumbres piadosas como asistir a la Santa Misa, en otras palabras tratarlos con caridad cristiana. La decrepitud no convierte al ser humano en vegetal, algo  por intensa que sea su demencia, puede conservar en su fuero interno sobre la Divinidad. Yo soy testigo de un moribundo senil, que apenas pudiendo ligar palabras aparentemente inconexas rezaba el Padrenuestro.

A MODO DE CONCLUSIÓN, nadie sabe lo que nuestra existencia nos depara, solo algunos enfermos terminales, tienen información médica de los meses, semanas o días que les resta de vida, lo que visto piadosamente es una circunstancia que Dios Creador ofrece a algunos y es cosa de agradecer porque les permite prepararse cristianamente para pasar a la Vida eterna, siendo esta forma de preparación la que todo buen cristiano debe de tener cómo norma de existencia, ya que no sabemos ni el cómo ni el cuándo, por lo que siempre, independientemente de la edad, pues  todos, jóvenes sanos y fuertes también, estamos expuestos a la pérdida de la vida accidentalmente, e incluso a la muerte súbita, de personas perfectamente sanas. El mejor consejo que todo buen cristiano debe seguir es el de vivir siempre en estado de gracia, y si este se pierde, pues lo nuestro es caer, regresemos a este,  mediante el Sacramento del perdón, que en la grandeza de su amor la Santísima Trinidad nos ofrece. Y  La ayuda de Nuestra Madre la Santísima Virgen, siempre nos es otorgada para ello, aceptémosla.

JCS.

viernes, 27 de mayo de 2022

ALGUNAS NOTAS SOBRE EL ESPÍRITU SANTO.

 

ENTRADA  88.- 

ALGUNAS NOTAS SOBRE EL ESPÍRITU SANTO.

El tema del Espíritu Santo es amplísimo, por lo que solo me he centrado en unas pocas notas, quienes estén interesados,  -lo que es muy aconsejable-,  en penetrar en esta parte de la Revelación y de nuestra Doctrina, encontrarán riquísima información  en múltiples tratados.

Comencemos con unas oraciones muy de la devoción al Espíritu Santo, son cortas pero llenas de contenido, es muy recomendable que antes de cualquier actividad, especialmente las piadosas, ya sea solo o acompañados,   empecemos invocando al Espíritu Santo, por muchas razones, como iremos viendo más adelante, dos de estas invocaciones las tenemos a continuación:

Dice el de la voz: “VEN ESPÍRITU SANTO, LLENA LOS CORAZONES DE TUS FIELESY ENCIENDE EN ELLOS EL FUEGO DE TU AMOR.  ENVÍA TU ESPÍRITU CREADOR Y RENUEVA LA FAZ DELA TIERRA.”

Se responde: OH DIOS, QUE HABEIS ILUMINADO LOS CORAZONES DE LOS FIELES CON LA LUZ DEL ESPIRITU SANTO, CONCÉDENOS SEGÚN EL MISMO ESPÍRITU, CONOCER LAS COSAS RECTAS Y GOZAR SIEMPRE DE SUS DIVINOS CONSUELOS. POR JESUCRISTO NUESTRO SEÑOR, ASÍ SEA.

Otra invocación es esta:

OH ESPÍRITU SANTO, AMOR DEL PADRE Y DEL HIJO, INSPÍRAME SIEMPRE, LO QUE DEBO PENSAR, LO QUE DEBO DECIR, COMO DEBO DECIRLO, LO QUE DEBO CALLAR, COMO DEBO ACTUAR, LO QUE DEBO HACER PARA GLORIA DE DIOS, BIEN DE LAS ALMAS  Y MI PROPIA SANTIFICACIÓN.

ESPIRITU SANTO DAME AGUDEZA PARA ENTENDER, CAPACIDAD PARA RETENER, MÉTODO Y FACULTAD PARA APRENDER, SUTILEZA PARA INTERPRETAR, GRACIA Y EFICACIA PARA HABLAR.

DAME ACIERTO AL COMENZAR, DIRECCIÓN AL PROGRESAR, Y PERFECCIÓN AL ACABAR. AMÉN.

El santo padre Francisco nos enseña que el Espíritu Santo es DON FUNDAMENTAL DE LA VIDA CRISTIANA  --   si podemos invocar a Dios es gracias al E.S. sin Él, no nos es posible relacionaros con Cristo y con el Padre,  Él es a quien debemos que se nos permita  experimentar la alegría de sabernos  amados y habitados por Dios, es el Fuego del Espíritu que es el Amor de Dios, debemos de mantener este fuego, que a muchos ha convertido.   Es don de Dios para los hombres,  es quien permite que nuestra vida sea don a Dios.   Nos permite entender la doctrina que afianza nuestra fe.  

En unas partes del Santo Evangelio vemos de: Juan, 14,26 que nos trasmite estas palabras que Jesucristo resucitado les dirige a sus apóstoles, antes de la Ascensión a los Cielos: 26El abogado, el Espíritu Santo que el Padre os enviará en mi nombre, os enseñará todas las cosas y os recordará todo lo que os he dicho”.

En Hechos1,8 “..sino que van a recibir una fuerza, la del Espíritu Santo que vendrá a ustedes y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria y hasta los confines de la tierra”.

De Juan  16, 13-15 vemos: 13 Cuando venga el Espíritu de verdad, os introducirá en toda la verdad. No hablará por sí mismo, sino que dirá únicamente lo que ha oído, y os anunciará las cosas que han de suceder. 14 El me glorificará, pues tomará de lo que es mío y os lo dará a conocer. 15 Todo lo que el Padre tiene es mío. Por eso dije: Toma de lo mío y os lo dará a conocer”.

En Hechos de los apóstoles15, 28  vemos: “Hemos decidido el Espíritu Santo y nosotros”.

Como vemos la Iglesia desde sus  inicios es inspirada por el Espíritu Santo, tan solo diez días después de  Ascensión al Cielo, de  Jesucristo; en la fiesta de Pentecostés, el Espíritu Santo baja sobre el Cuerpo Apostólico, y los milagros se empiezan a dar en los Apóstoles, Conocimiento, Don de lenguas, recuerdo perfecto de todo lo que Jesucristo les enseñó. Los Apóstoles al recibir al Espíritu Santo, dejan de ser los rudos, ignorantes, incrédulos en ocasiones, duros de cabeza que eran, para adquirir una comprensión de verdaderos sabios, predicadores extraordinarios, convincentes, valientes, arrojados, convencidos totalmente de las enseñanzas que han recibido, cincuenta días han pasado de la Resurrección de Jesucristo siendo diez del anuncio que les hizo en la Ascensión, es en Pentecostés donde brillará en el interior de cada uno de los que le recibieron la brillante luz que iluminó sus inteligencias.

Jesucristo la víspera de su pasión, les comunica a sus  Apóstoles: “Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas ahora¸ cuando venga Él, el espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues lo que hable no será suyo; hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que tomará de lo mío y os lo anunciará”. Con esta manera de hablarles les trataba de explicar los acontecimientos que en breve les esperaban.

Del Teólogo Von Balthasar , tomo este profundo comentario:

“El evangelio nos desvela la tarea fundamental del Espíritu que nos ha sido enviado: «Él os guiará hasta la verdad plena», porque él es «el Espíritu de la verdad». La verdad de la que aquí se trata es la verdad de Dios tal y como ésta se ha revelado definitiva e inagotablemente en Jesucristo: esta verdad consiste en que Dios es amor y en que Dios Padre ha amado al mundo hasta el extremo de sacrificar a su propio Hijo. Esto jamás habrían podido comprenderlo los discípulos, ni nadie, ni siquiera nosotros, si el Espíritu de Dios no nos hubiera sido dado para introducirnos en los sentimientos íntimos y en la obra salvífica del propio Dios”.

Una deducción lógica es lo que observamos de la Santísima Trinidad, pues vemos un régimen de comunidad de bienes absolutamente armónico, pues todo lo que tiene el Padre, lo tienen el Hijo y el Espíritu Santo.

Invocando la ayuda de nuestra Madre del Cielo, la Santísima Virgen y siguiendo a Pablo en: 1 Cor. 3, 16-19, para  que nos ayude a buscar y atesorar en nuestra alma, el ser “TEMPLOS DEL ESPÍRITU SANTO”.

JCS.

domingo, 22 de mayo de 2022

PROPIEDAD Y JUSTICIA

 

 PROPIEDAD PRIVADA Y SUS ASPECTOS DE JUSTICIA. 

 

Este asunto no solo corresponde a las legislaciones justas de las naciones para con sus ciudadanos, o entre los propios países, sino entre nosotros y nuestros prójimos.

 

Es conveniente la consideración de los Mandamientos de Dios, sobre lo que vamos a examinar, son el séptimo y el décimo: 7­* NO ROBARÁS   Y 10* NO CODICIARÁS LOS BIENES AJENOS. Vemos que uno es una acción externa, el séptimo, pues sucede en nuestro interior y exterior al llevarlo a cabo. En cambio el décimo es solo interior pues tiene lugar en nuestro fuero privado solamente.

 

Los principales pecados en contra del séptimo, a modo de ejemplo se pueden catalogar como:

HURTO, cuando se toman ocultamente bien o bienes del prójimo, ya sea persona conocida o no, al haber un agravante se le llama ROBO, por ejemplo, el obstruir la actividad de trabajo por robar una herramienta, o privar de alimentos u otras necesidades básicas de la víctima. RAPIÑA se califica al apoderamiento violento de cosas ajenas. FRAUDE se comete cuando con se roba engañando a la víctima. ESTAFA, es cuando, por ejemplo no se paga un impuesto justo, otro ejemplo de esta modalidad se da cuando injustamente se retiene, se niega, o se disminuye el salario al empleado, este pecado, nos dice la Biblia, “clama al cielo”. USURA, es cuando se exige un interés mayor que el justo, pues afecta a la propiedad ajena. Este pecado siempre tiene agravantes, pues atenta contra la necesidad de la víctima, su ignorancia, o su pobreza de lo que se abusa. CORRUPCION es el acto que puede tener variadas formas de cometer ilícitos por parte de personas que están contratadas por los gobiernos, y se da también en la esfera corporativa y privada,  en todos los niveles, menciono algunos: El abuso de poder del funcionario,  que contra todo principio moral, se enriquece ilícitamente con fondos públicos, para su personal uso, o utiliza recursos y cosas del Estado para su propio beneficio. Pedir o recibir gratificaciones, sobornos, por actos inmorales como “perdonar” multas, o realizar trámites que no cumplen con los requisitos justos. La malversación de los recursos que le son confiados por, deshonestidad o impericia. Proteger a los criminales, asociarse o aliarse con ellos. EXTORCIÓN, cometer desfalcos, desviar fondos públicos. El tráfico de influencias. El nepotismo. Podríamos continuar mencionando más ilícitos las áreas mencionadas y otras, como el lavado de dinero, la impunidad, etc.

 

Debemos considerar que dado que la finalidad de nuestra vida, no está en las riquezas, sino en la salvación, aquellas vienen a ser circunstanciales, o sea que su procedencia es múltiple, y en cambio nuestra salvación es algo personal y despojado de toda materialidad al término de nuestra existencia terrenal. Sin embargo aquellos bienes y riquezas que han sido de nuestra propiedad en la vida son y serán después de nuestra muerte,  materia de administración. Para ello son dos los principios rectores de la mayor importancia, convine aquí que  consideremos los dos aspectos: 1) las circunstancias que ponen a nuestra administración los bienes terrenales, lícitos, independientemente de su valor, y cantidad, son sujetos de nuestra administración y resulta grave responsabilidad su buen manejo. 2) Y además deben de ser administrados con el Bien Común presente siempre,  en dicha administración.

 

 En cuanto al desear los bienes ajenos, o personas especialmente,  la esposa,  se peca por la ausencia de amor al prójimo, por el contrario nos debe de alegrar que bienes o situaciones sociales obtenidos lícitamente por el prójimo, sean de su propiedad, y en cuanto a los no lícitamente obtenidos, si bien no nos causa alegría, tampoco no debe causar envidia. En estos casos debemos sobreponer la humildad y el amor, sobre los sentimientos de discolería, rencor o codicia.

Veamos, sepamos,  hacer la distinción ante  los resultados, en la búsqueda de la riqueza, al mismo tiempo que lo que procuramos es la seguridad familiar, que es un gran valor, si contrariamente  lo único que se considera importante es el afán de lucro, es posible que se obtengan buenas utilidades, sin considerar el Bien Común en toda su amplitud, y que se caiga en corruptelas, abusos  e injusticias, en el mencionado afán.  Lo que no es comparable con una buena administración, justa y que al considerar su aportación al Bien Común, es verdaderamente humana y con fin trascendente. Aunque los balances de pérdidas y ganancias no sean tan brillantes, estaremos involucrando en nuestra actividad el pago de ese deber no exigible legalmente de colaborar con la sociedad, con la hipoteca social que todos, de acuerdo a nuestra capacidad debemos de alguna manera ayudar a resolver, y esta es una de esas maneras.

 

Los seres humanos por naturaleza tienen derecho a poseer bienes, tanto muebles como inmuebles, agrícolas, ganaderos, tecnológicos, de conocimiento; estos le son necesarios para organizar apropiadamente su familia, participar de la vida gregaria social, progresar y facilitar el progreso y desarrollo de sus familiares, mediante el dinero que obtiene en el intercambio de lo que aporta así como lo que sus antepasados le han legado, lo  que sucesivamente seguirá dándose, es como nuestra existencia se ha organizado y culturalizado. Es grave responsabilidad de los gobiernos que esto prosiga con el orden legal apropiado. Se trata de la formación de los patrimonios familiares, que nos muestran que la propiedad no es absoluta, sino compartida, y que todos los miembros de las familias están obligados a cuidar, cada uno en el papel que le corresponde. Veámoslo como patriarcado-Vs.-patrimonio familiar, cuestión que conviene meditar en algunos casos de autoritarismo familiar. Quien obtiene una herencia está humanitariamente obligado a administrarla, no a derrocharla, siempre es posible que sirva para el desarrollo de la familia, y si está dentro de las posibilidades incrementarla patrimonialmente.

 

Todos sabemos que la justicia es dar y respetar, siempre a cada quien lo que le corresponde, lo que le pertenece, lo que es indicado para las personas, las sociedades y los países, por lo que los “derechos humanos reales” resaltan de inmediato como primordiales, y los patrimonios tanto familiares como de los Estados, deben de estar enfocados a resolverlos ya  que a su vez son necesidades indispensables, son  las soluciones a estos derechos sociales y humanos los que se deben de atender primordialmente, hablamos del primero de todos que es el derecho a la vida, y vienen a continuación aquellos que necesita la persona humana para su desarrollo integral: 1) la introducción a la fe. 2) La vivienda familiar. 3) El sustento y vestido. 4) La educación familiar y académica. 5) El derecho a ser atendido médicamente.  Después de estos siguen el derecho a la seguridad, al trabajo y un largo etc.   

 

Y para los países la obligación se encuentra en la adecuada administración política del presupuesto, evitando las arbitrariedades, los caprichos de los gobernantes ineptos, los gastos faraónicos, siempre con la mira puesta en la opción por los pobres, que lo que más necesitan en cuanto entes sociales es educación y puestos de trabajo. Invoquemos a nuestra Madre del Cielo para que nos ayude a todos a ser justos y buenos administradores.

JCS.

sábado, 14 de mayo de 2022

MONOPARENTALIDAD

 

  MONOPARENTALIDAD.

Permítanme insistir en una particularidad de las  ENTRADAS   que semanalmente procuro publicar, como bien saben se trata de ensayos que preparo para las personas que están interesadas en mejorar su formación, y que no siguen una línea de texto, por el contrario,  procuro que sean disímbolos los temas, a forma de que precisamente no se ajusten a una especie de curso, pues tratándose de ello en cualquier librería se pueden encontrar obras valiosísimas, que yo nunca podría igualar. Además supongo que por las necesidades a que los textos obligan, al sacar de ellos todo el provecho posible, resultan más una obligación que una lectura suelta, que es la que procuro lograr invitando a la meditación de sus temas. La variedad incluye principalmente temas catequéticos, doctrinales, familiares, y civiles.

MONOPARENTALIDAD.  Nadie puede negar que se ha convertido en un problema cuyas estadísticas de crecimiento, al día de hoy son alarmantemente altas, pues esta paternidad o maternidad, ejercida por una sola persona está aumentando, dentro de la sociedad, por desgracia a gran velocidad, y ¿qué es lo normal, lo natural, lo querido por el Creador? pues que sea la pareja humana de una mujer y un hombre que debidamente casados, sean la base del matrimonio de su descendencia y forjadores de la familia. Ésta es, ha sido y será una regla de oro en la pedagogía humana, sin embargo dadas estas circunstancias tenemos que revisar sus implicaciones sociales, nos es obligatorio. Siendo el primer planteamiento el que la monoparentalidad femenina es mucho mayor que la masculina, es por lo tanto más un problema para las mujeres que para los varones, los porcentajes que se manejan son: 90% para las mujeres y 10% para los hombres.

Que sean los padres y madres  los educadores primeros y de mayor excelencia que puede tener la generación humana, es de extrema importancia.  Pero se dan casos en los que la mujer se embaraza durante el noviazgo y el varón no es capaz de sostener el hogar necesario y huye de su responsabilidad, lo que desembocará en una madre soltera, a cargo de toda la responsabilidad, implícita en la manutención y educación del vástago. Como también pero con muchísima menos frecuencia, se da el caso de la mujer desnaturalizada que no acepta su responsabilidad de madre y deja abandonados a cónyuge, o pareja y descendencia. Dicho sea de paso que la Doctrina de Jesucristo que nos enseña la Iglesia Católica, no está de acuerdo en la convivencia de las “parejas” que por alguna razón huyen de la naturalidad y preciosa responsabilidad del matrimonio cristiano.

 Asistencia social a la monoparentalidad. La humanidad se encuentra en búsqueda constante de las soluciones que esta problemática produce en la calidad de las vidas particulares y del tejido social, pero nunca se encontrará el sustituto perfecto, la única manera de lograr todas las potencialidades del desarrollo humano ideal en matera de la educación y formación de los hijos, se da en el matrimonio católico, (en otras confesiones religiosas, esto se deja a la Justicia Divina) avenido que se ama con amor de entrega y que es extensivo a los hijos.

Consideramos que hay muchos casos que se pueden tipificar, sin dejar de considerar que cada caso es irrepetible y exclusivo, como son irrepetibles las propias personas en cada ocasión. Los que podríamos considerar típicos son aquellos en que él o ella tiene derechos de visita e incluso hay casos en que los fines de semana lo pasan con el cónyuge separado. Otros casos en que se cumplen las obligaciones económicas que proporcionan el mantenimiento, educación, salud, (con o sin seguro). Conviene aquí mencionar que se dan casos en que la dedicación, habilidad, amor ha permitido logros educativos ejemplares, que no han afectado seriamente a los vástagos, por ello es muy aconsejable  que pidan antes que nada la ayuda de Dios que necesitan, que recurran a la Santísima Virgen como Omnipotencia Suplicante e Intercesora Universal nuestra, y que esperen de la sociedad y otros familiares la ayuda que les es necesaria.

Esta problemática no es desconocida de los legisladores de los países y aquellos que aún no lo han hecho deberán encontrar formas de ayuda para los casos de monoparentalidad, en especial a través de una verdadera calidad en las guarderías infantiles que cuidan a los pequeños en las horas en que la madre o el padre no esté en posibilidad de hacerlo, así como en casos en que la ayuda económica se pueda proporcionar, vía tasas de impuestos reducidas u otro métodos asistenciales.

Son muchos los problemas que se presentan en la monoparentalidad, y siempre las víctimas principales son los de la descendencia, que pueden sufrir desajustes psicológicos, aun siendo  buena la labor del padre o la madre. Estos desajustes pueden dejarse sentir en varios rubros, como la dificultad de las relaciones amistosas con sus compañeros, un rendimiento incompleto en sus estudios, al ser y sentirse  diferente a la mayoría. Su referencia familiar puede impulsarle a conductas impropias de la edad, agresividad, tristeza, introspección, apego en demasía o en carencia con otros familiares cercanos, y muchos problemas más, que sería largo comentar.

El aspecto económico afecta a las familias monoparentales, al verse el responsable privado de oportunidades de trabajo al aumentar sus responsabilidades parentales, y disminuir su tiempo para trabajar en busca de mejores ingresos, lo que se maximiza al ser las mujeres las que mas padecen la monoparentalidad. Un grave problema es  el aumento notable de actividades de trabajo, al tener que administrar el hogar, con todas las múltiples necesidades que tiene, además del trabajo fuera de casa para sostenimiento de esta. Lo que puede pasar factura, con el tiempo en la salud del responsable, con sus consecuencias. Esta es una de las razones que nos llevan a considerar el que los vástagos lo tomen en consideración. Otros problemas de la familia monoparental se pueden dar por la confusión de los menores sobre su punto referencial, o sea el núcleo familiar al que pertenecen, es indispensable para la persona humana el saber cuál es el sitio al que pertenece, del que viene y al que regresa constantemente, donde obtiene el apoyo necesario, el lugar de identificación social, el núcleo familiar, si bien monoparental.

Si bien se mencionan como los más graves problemas del núcleo familiar monoparental los económicos, que afectan trabajo del cónyuge encargado de la prole, en materia de vivienda, educación, mantenimiento, salud, etc.  hay otro que de alguna manera rompe a la familia monoparental; se trata de un nuevo arreglo del cónyuge encargado con una nueva persona con la que decide compartir su núcleo familiar, ya sea con o sin casamiento de por medio, y en ocasiones se trata de dos núcleos familiares que se convierten en un tercer núcleo nuevo. La verdad que se trata de temas muy controversiales y de difícil si no imposible solución. Pidamos a nuestra Señora del Cielo que ayude a todos los que han caído en este problema, tan grande.   JCS.

jueves, 5 de mayo de 2022

IN-HABITACION TRINITARIA

 


IN-HABITACIÓN TRINITARIA.

 

Llamamos "in-habitación trinitaria al estado por el cual la  Trinidad Santísima  inhabita en  la persona que está en Gracia de Dios. Este estado lo obtenemos por medio de los Sacramentos del Bautismo, de la Confesión, y de la Eucaristía.
 Jn 14,23: Si alguno me ama, guardará mi Palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él. Y San Pablo: Ef 3,17: Que Cristo habite por la fe en vuestros corazones.  Del Apóstol San Juan: 1 Jn 4,12-13, 15-16: A Dios nadie lo ha visto nunca. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros. El que dice que Jesús es el Hijo de Dios, permanece en Él y Dios en él.

Podemos decir que la presencia del Hijo, o del Espíritu Santo; incluso la del Padre está en nosotros,  Evidentemente que el hablar de una de las divinas Personas entraña la referencia a las otras dos, se nos enseña en la fe católica,  que veneremos a un solo Dios en la Trinidad, y a la Trinidad en la unidad; sin confundir ni separar las sustancias. Porque una es la persona del Padre, otra la del Hijo y otra también la del Espíritu Santo; pero el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo tienen una sola divinidad, gloria igual y coeterna majestad.

Los Santos Padres insistieron en la presencia de Dios Trino en el alma del justo; aunque a veces sólo refiriéndose a una de las personas. Ignacio de Antioquía gustaba en llamarse “Theóforos”, portador de Dios; o también “Cristóforos”, portador de Cristo. San Ireneo frecuentemente nos recuerda que el Hijo enviado por el Padre, nos revela al Padre en nuestro interior.

 Las tres Personas se hacen presentes al alma por,  el Padre, principio de todo absolutamente, no puede ser enviado por nadie y, por tanto, se nos dona a Sí mismo a nosotros; el Hijo, tiene al Padre por principio, luego es “enviado”  por el Padre; finalmente el Espíritu Santo, al tener como principios al Padre y al Hijo, es enviado por la primera y la segunda Personas de la Trinidad.

Santo Tomás explica: “Las Personas divinas no pueden ser poseídas por nosotros sino o para gozarlas, de modo perfecto, lo cual se da en el Estado de la Gloria del cielo; o para gozarlas de modo imperfecto, lo cual se da en esta vida por la gracia santificante”. Para que gocemos de su presencia y con su presencia y posesión.

 

Qué impresionante y qué riqueza extraordinaria significa esto. Si cada una de las divinas Personas son nuestras ¡y para gozarlas! ¿cómo no lo será todo lo demás? ¿qué podemos temer? ¿qué nos puede faltar? De modo muy hermoso San Juan de Ávila ponía en boca de Cristo algo semejante: “Yo (soy) vuestro Padre por ser Dios, yo vuestro primogénito hermano por ser hombre. Yo vuestra paga y rescate, ¿qué tenéis deudas, si vosotros con la penitencia y la Confesión pedís perdón de ellas? Y se os concede. Yo soy Cristo, vuestra reconciliación, ¿qué teméis ahora? Yo el lazo de vuestra amistad, ¿qué teméis enojo de Dios? Yo soy vuestro defensor, ¿qué teméis a contrarios? Yo vuestro amigo, ¿qué teméis que os falte cuanto yo tengo, si vosotros no os apartáis de Mí?. Vuestro es mi Cuerpo y mi Sangre, ¿qué tenéis hambre? Vuestro es  mi corazón, ¿qué teméis olvido? Vuestra mi divinidad, ¿qué teméis miserias? Y por accesorio, son vuestros mis ángeles para defenderos; vuestros mis santos para rogar por vosotros; vuestra mi Madre bendita para seros Madre cuidadosa y piadosa; vuestra la tierra para que en ella me sirváis, vuestro el cielo porque a él vendréis; vuestros los demonios y los infiernos, porque los hollaréis como esclavos y cárcel; vuestra la vida porque con ella ganáis la que nunca se acaba; vuestros los buenos placeres porque a Mí los referís; vuestras las penas porque por mi amor y provecho vuestro las sufrís; vuestras las tentaciones, porque son mérito y causa de vuestra eterna corona; vuestra es la muerte porque os será el más cercano tránsito a la vida. Y todo esto tenéis en Mí y por Mí; porque lo gané no para Mí solo, ni lo quiero gozar yo solo; porque cuando tomé compañía en la carne con vosotros, la tomé en haceros participantes en lo que yo trabajase, ayunase, comiese, sudase y llorase y en mis dolores y muertes, si por vosotros no queda. ¡No sois pobres los que tanta riqueza tenéis, si vosotros con vuestra mala vida no la queréis perder a sabiendas!”

 

La manera mas  sublime de obtener la In-habitación Trinitaria, es cuando nos acercamos a los Sacramentos de la Confesión y cuando comulgamos estando en Estado de Gracia, al recibir a Jesucristo en nuestro cuerpo,  Él nos abarca, nos inunda con su Gracia Santificante. Él es la Gracia, y nos visita, viene a nosotros y conlleva la In-habitación Trinitaria, la que conservamos mientras no pequemos mortalmente, y la cual reforzamos con la frecuencia de la recepción de los Sacramentos mencionados. Pidamos a nuestra Madre del Cielo, que nos acompañe cuanto tenemos o estamos buscando la In-habitación Trinitaria

 

Preparó: Jorge Casas y Sánchez.

jueves, 28 de abril de 2022

LA EDUCACIÓN EN LA INTIMIDAD

 

 LA EDUCACIÓN DE LA INTIMIDAD.

Cada persona va siempre descubriéndose a sí misma, conforme discurre su existencia, de manera tal que  este proceso no termina nunca, la razón es que así como toda cosa material tiende a envejecer, el espíritu humano, en tanto tal, va asumiendo en forma constante su propia y cambiante realidad, no envejece mientras haya capacidad mental, en caso el de darse ésta, el proceso se  detiene e incluso cae en el olvido por falta de memoria, por ejemplo en algunos casos de  ancianidad avanzada.

Pensando en la educación de la intimidad de nuestros hijos y desde su muy temprana edad, debemos de ocuparnos de educarlos en su propia, irrepetible y personal intimidad y dado que el ejemplo es el factor más importante en la educación de los hijos,  al asumir nuestra propia realidad hacemos uso de la capacidad de iniciativa, buscamos y nos abrimos a lo que consideramos valioso, evolucionamos, nos acercamos más a los aspectos de nuestra religiosidad, y valoramos más, si es posible, nuestras responsabilidades y autonomía.

Por supuesto que todo ello no puede dejar de presentar dificultades propias de la corta edad escolar, esto a lo que llamamos INTIMIDAD. De allí que sea tan importante conservar la comunicación con los hijos incluso en la difícil edad de la pubertad. Resaltan por tanto dos aspectos uno divino y otro humano, el divino consiste en las mociones que todo ser humano recibe del Espíritu Santo, a las cuales puede asumir en su gran importancia, o en su libre albedrío rechazar, el aspecto humano consiste en hacer ver a nuestros hijos la enorme importancia de aceptar estas mociones divinas y asumirlas en nuestra intimidad. Paralelamente a esto que sigue siendo aspecto divino, debemos de buscar intimar humanamente con nuestros hijos, lo que se traduce en confianza en el trato, en intimidad paterno y materno-filial.

Con los años, y la madurez propia del ser humano, pero en plena juventud y la ampliación de los ámbitos del adulto, las cosas van encontrando situaciones más complicadas y difíciles de asimilar en la intimidad personal, por lo que recurrimos a analizar las soluciones que otras  personas ya han experimentado, lo que nos puede orientar, y recurrimos a nuestras propias fuerzas al tiempo que tratamos de dar solución a nuestras debilidades. Buscamos lo que con gran sapiencia se nos señala como la búsqueda del sentido de nuestras vidas, lo que nos lleva a encontrar, dado el tiempo necesario y “si tenemos suficiente buen criterio”, lo que podríamos llamar la misión de nuestra vida.

Logrado lo anterior el hombre tiende a buscar sus trascendencias, una la de esta vida y la otra la que corresponde a LA OTRA VIDA. En esta etapa de la existencia lo ideal es tener trazados los muchos y muy variados  “objetivos intermedios” cuyas variables no solo son muchísimas, sino que nos son desconocidas, con nuestra libertad las iremos sorteando y acumularemos múltiples conocimientos, propios y de otros, a lo que llamamos experiencia. Esta es necesaria para el ejercicio libre de nuestras acciones a forma de ir obteniendo aquello que en lo material nos es preciso y conveniente, y en el caso de la formación civil, lo que nos constituye como ciudadanos.

Lo más probable es que lo que nos ha ido sucediendo a lo largo de la existencia logre que nos encontremos en dos ámbitos íntimos diferentes, el familiar y el profesional, cada uno con sus aspectos diferentes. Aquí el que nos interesa es el de nuestra familia, ya que en tanto padres nos veremos ante implicaciones que conllevan consecuencias y que tendremos que ayudar a resolver a cada miembro, sin hacer uso de arbitrariedad, autoritarismo o simple poder. Nuestro sino es el ser tan justos como podamos, que nuestra autoridad sea firme pero moral, y el empleo del poder sea para el bien de cada individuo y el bienestar familiar, así como la adecuada formación integral que asume la de su intimidad.

Toda buena pedagogía ha enseñado siempre que la mejor manera de educar es con el ejemplo, El más grande pedagogo de la humanidad es y será por siempre Jesucristo, y su ejemplo de vida es una de su más grande enseñanza. Él tuvo gran intimidad con sus apóstoles, son muchas las narraciones evangélicas que nos lo muestran.  “Del mismo modo”, dentro del entorno familiar el ejemplo de los padres es lo más básico, pues los ojos y el corazón de sus hijos siempre estarán puestos en ellos. Si los padres no cuentan con la autoridad moral necesaria, ¿Cómo podrán enseñar a su hijos  a tener buen criterio y objetivos valiosos? Al pretender educar la  intimidad y libertad, el conjunto de los valores tradicionales, ellos deben de corroborar que nosotros sus padres los vivimos en uso de nuestra propia libertad.

Si no lográramos la debida intimidad conyugal en el hogar, difícilmente seremos buenos ejemplos, pues esta es pauta de otras relaciones necesarias en la vida familiar, la conjugación se perfecciona si lo que damos como ejemplo a nuestros hijos es un modelo de respeto en la libertad individual,  un compromiso de calidad en las relaciones  que son garantía de enseñanza ejemplar, al ser  sana, sin perder el sentido del humor, y la alegría de la convivencia.

Pidamos a María santísima que nos auxilie en: que el amor nunca falte entre todos los miembros de la familia, el saber escuchar a los otros, el expresar las cuestiones delicadas con calma paciencia y claridad, el sugerir lo conveniente, el corregir, para que reine la intimidad familiar en nuestro hogar, que respetemos esos espacios de intimidad que toda persona se reserva para sí, tal como nosotros deseamos que se respeten los nuestros.

Jorge Casas y Sánchez.