miércoles, 23 de septiembre de 2020

AMOR A DIOS Y A LOS DEMÁS .

 

AMOR A DIOS Y A LOS DEMÁS.                              -1-

Esta fue la respuesta de Nuestro Señor Jesucristo a la pregunta que le hicieron: AMARÁS AL SEÑOR DIOS TUYO, CON TOO TU CORAZÓN, CON TODA TU ALMA, CON TODA TU MENTE, Y CON TODAS TUS FUERZAS. (Mateo 22:37) Este es el primer y mas importante mandamiento que tenemos, y hay que partir de la base del sabio dicho que dice: --“no se puede amar lo que no se conoce”—por lo tanto mientras mas conozcamos a Dios, mas le amaremos, pues nada hay que merezca mas nuestro amor, porque Dios mismo es lo mas amable que puede haber.

Aquí vamos a darnos cuenta de que moralmente, no puede haber nada que sea mas positivo, mas eminente que amar a quien es el motor de toda vida, de toda la existencia, quien gobierna el universo, Creador, Redentor, Santificador nuestro, y que nos ama desde siempre, no desde que nos creó, sino desde la eternidad, y que quiere nuestra salvación eterna, para lo que nos mandó a su hijo, segunda persona de la Trinidad Santa,

Pero como somos humanos, el amor que mas y mejor conocemos es el amor humano, que es natural  en nosotros. El amor a Dios, además de natural es SOBRENATURAL, y esto vamos a tratar de entenderlo, por lo que, lo primero que decimos es que el amor humano ha sido mistificado, mucho y generalmente se entiende por amor algo que es sentimental. Vamos por lo tanto a hacer un examen de como es que  amamos a Dios, y lo vemos en esta lista de seis cuestiones.

       1).-Lo primero es creer en Él, y creerle a Él,  admitiendo que Él y todo lo que nos ha revelado es VERDAD. ( Consultar Juan 14:6 )

       2).-Reconocer y admitir que Él nos creó por amor, no hay ninguna otra razón para ello, y es que “Dios es Amor” y por  ese  amor que nos tiene a nosotros, si simplemente somos recíprocos  le amamos a Él, amamos al prójimo y al resto de las criaturas, pues el amor que le tenemos es extensivo y lo abarca todo.  (Conviene meditar: Primera Carta de Juan 4,8)   

       3).-Creer que quiere nuestra salvación, entender este punto tiene la importancia de que al sabernos redimidos por su hijo, entendemos ese sublime acto de amor de mandarnos redimir, sacarnos de las tinieblas en que estábamos y ver la luz de su Revelación, a través de su Hijo.

       4).-Saber y apreciar que la redención que realiza Jesucristo, Dios  Hombre Verdadero, dando toda su vida como ejemplo, y hasta la última gota de su sangre en dolorosas agonías y pasión hasta la muerte de Cruz, es muestra de su amor a nosotros.

       5).-Agradecer que nos dio como Madre a la suya propia, para que tengamos a la Omnipotencia Intercesora, en el Cielo, para lograr lo que necesitamos para salvarnos. Basta con tener simplemente el agradecimiento que los niños muestran.

        6).- Si le rezamos.

 En pocas palabras: Si creemos el Él, oramos, reconocemos su Grandeza, le damos importancia a la Salvación, admitimos la venida de su Hijo a redimirnos,  lo que  sus Evangelios predican y admitimos a la Santísima Virgen como nuestra Madre del Cielo, estamos amando a Dios. a Vamos a admitir que lo anterior se da en todos los cristianos, de acuerdo, pero el hecho de poder tener un amor a Dios que vaya mucho, pero mucho mas allá, de estas menciones es también un hecho frecuentísimo.

Veamos ¿como podemos ir reafirmando, creciendo en el amor a Dios?. Como en el trato con los hombres, también, tratándolo, con la oración, hablar directamente con Él, pues siempre está interesado en ello, Él espera que le busquemos, y no tenemos que ir lejos, consulta tu corazón allí le encontrarás, en nuestros pensamientos, afectos y obras.

Haremos unos breves comentarios a cada uno de los seis puntos de arriba.

Sobre el Num. 1, lo primero que se nos viene a la mente son sus Diez Mandamientos, dados a Moisés en el Monte Sinaí. A lo que tenemos que agregar sus enseñanzas evangélicas, entre las que resalta: Las Bienaventuranzas (Mateo 5 completo) y los mandamientos de la Iglesia.

Sobre el Num. 2, Dios nos ama desde antes de nuestra existencia, nos ama desde la eternidad. Por ser el tiempo creación de Dios, todo, menos Él, está sujeto al tiempo, para Dios todo lo pasado lo presente y lo futuro es actual, en la Mente Divina no hay sujeción alguna.

Sobre el Num. 3, Dios nos creó para la salvación, pero quiere que libremente la obtengamos en esta vida, ¿sus razones?, no nos rompamos la cabeza, así ha sido su voluntad.

Sobre el Num. 4, aunque nuestros primeros padres pecaron, condenando a toda la raza humana, ya que de ellos heredamos ese pecado original, la Benevolencia Divina nos ofrece como Salvador a su propio hijo, que mayor muestra de amor a nosotros.

Sobre el Num. 5, Ser hijos de María Santísima, Madre de Dios hecho hombre, el propio Jesucristo en medio de su agonía de muerte, clavado en la Santa Cruz, nos la concedió de Madre nuestra, es algo que tenemos que considerar con muchísimo agradecimiento y obtener los innumerables beneficios que esto significa, Ella está con la Trinidad Santa en el Cielo e intercede por nosotros inclusive cuando no se lo pedimos, como buena madre cuida de nosotros, y cuando se lo pedimos nunca deja de escucharnos e interceder a nuestro favor.

Sobre el Num. 6, La oración,  sabemos que Dios siempre está con nosotros, atento a nuestros pensamientos, a nuestras obras, San Josemaría sobre este punto nos dice “El Señor nos espera en todo momento, se interesa por todo lo que nos ocurre. Dios está junto a nosotros, con un cuidado paterno y materno, dispuesto a escuchar nuestras palabras, correspondiendo eternamente a nuestro amor. Vela por nosotros y quiere que acudamos a Él, con confianza, pidiéndole ayuda, sabiendo que no dejará nunca de escucharnos”.

 “Un mandamiento nuevo os doy, que os améis unos a los otros como yo os he amado, así debéis amaros unos a otros, en esto os conocerán todos que sois discípulos míos: si os tenéis amor unos a otros”. (Juan 13, 34) en la última cena de Jesucristo con sus Apóstoles, una vez que Judas había abandonado el lugar, para ir a venderle, el Señor entre otras cosas dijo a sus 11 discípulos tan cercanos, la frase con que empezamos hoy. Esto, por venir directamente de la Doctrina de Jesucristo tiene una importancia muy grande.

Es raro que sintamos antipatía por un caballo, un elefante o un tigre, es mas la visita a un zoológico es algo que agrada a casi todos, ah, pero sentir antipatía por un vecino, un competidor, o el dueño de la tienda de la esquina o el ejecutivo que está en el mismo comité de dirección que uno, que frecuentemente se nos da, lo que nos dice de entrada que amar al prójimo es algo que tenemos que aprender, y no es fácil. Nunca como ahora, en el plano internacional, en el nacional y en el personal se nota la falta de amor entre los seres humanos, y los amores mundanos, en ocasiones están por encima de los verdaderamente humanos,  así los vamos a llamar para distinguirlos de los que involucran a nuestro espíritu, es mas podemos decir que esta crisis de ausencia de amor se da inclusive en la vida familiar, por ello el divorcismo, el abortismo, el abandono de los hijos, el feminicidio, tantas familias rotas, las paternidades y maternidades, llamadas “uniparentales”, porque los hijos ya no tienen a su padre y madre, sino solo a uno de ellos, lo que resulta no solo en una educación incompleta, sino que acarrea problemas psíquicos en muchos casos.

 Vemos que abunda en el mundo el egoísmo, que a veces raya en el odio, hay una gran falta de amor entre diversos estratos de la sociedad, en las ideologías políticas las diferencias en lugar de procurar entendimiento se distancian, sería mejor buscar aquello en lo que se coincide, lo que une, y a partir de allí buscar el conciliar, el entender que se puede convivir con diferentes mentalidades, hay que recordar que vemos la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. (Lucas 6, 41-42)

Casi  todos los hombres de pensar recto están de acuerdo en que el motor principal del hombre en su existencia es el amor, por encima de la sexualidad, de las ambiciones de riqueza, poder o fama, ya que la persona humana cuando se involucra en sus actuaciones, cuando está en busca de sus objetivos, rara vez deja de ser el amor, vamos a llamarlo espiritual, para distinguirlo del mundano. Lo que le motiva mas que nada, por lo general ese amor se centra en algo que tiene componente espiritual, por ejemplo el amor a los amigos, el amor a la novia(o), no se diga dentro de la familia.

Por supuesto que aman las personas también de pensar no recto, pero sus motivaciones y sus objetivos son diametralmente opuestos, en algunos aspectos, les motiva la envida, la competitividad mal interpretada,  la ambición por el dinero, fama, poder, etc. de manera desordenada.

Tenemos por tanto tres amores diferentes, dos buenos y uno no, veamos:

                .-EN PRIMER LUGAR ESTÁ EL AMOR A DIOS, SIEMPRE SOBRE CUALQUIER OTRO. ES EL AMOR SOBRENATURAL, INCLUSO CUANDO SE EXTIENDE A SUS CRIATURAS.

                .-EN SEGUNDO LUGAR TENEMOS EL AMOR CON INGREDIENTE ESPIRITUAL DEL QUE GOZAN TANTO LOS HOMBRES DE BIEN COMO LOS DE PENSAR NO RECTO, POR EJEMPLO EN EL AMOR A SUS DESCENDIENTES, PERO QUE SE COMBINA CON EL AMOR A LO MUNDANO EN LOS DE PENSAR NO RECTO.  SIN EMBARGO ES NATURAL.

                .-FINALMENTE TENEMOS EL AMOR ESPIRITUAL DE LOS HOMBRES RECTOS, QUE VIVEN EN EL MUNDO, PERO QUE NO SON MUNDANOS, QUE AMAN CON AMOR PURO A SUS FAMILIARES, AMIGOS, ENEMIGOS, PRÓJIMOS, Y QUE AMAN “ORDENADAMENTE” LAS COSAS DEL MUNDO, QUE SON NECESARIAS PARA CUMPLIR SU SANOS OBJETIVOS, COMO EDUCAR BIEN A SUS HIJOS, VIVIR, ADECUADAMENTE, TENER TRANSPORTE DIGNO, SER ÚTILS A LOS DEMÁS, ETC. Y ESAS COSAS CUESTAN DINERO, PERO PARA ELLOS EL DINERO ES UN MEDIO, NO UN FIN. ES TAMBIÉN NATURAL.

Jesucristo es el amor ejemplar, su amor es dativo, es servicial, que no servil, y lo vemos a lo largo de toda su vida, en ocasiones tiene que ser duro, crítico, en otras llora conmovido, moribundo en su agonía de la Cruz, le vemos actos de amor, perdona, nos da a su Madre como Madre Nuestra del Cielo.

Para terminar hoy con el importantísimo amor que es el de los matrimonios, y me voy a permitir contar una anécdota que es muy sabia e ilustrativa:

Había un sacerdote, que Dios lo tiene en su gloria estoy seguro, que se había hecho muy popular como “casamentero”, es decir era muy solicitado para oficiar las Misas de bodas, porque su parroquia se prestaba para la ceremonia, tenía buena música, decía unas homilías muy interesantes, ante esta fama una parejita de novios, como muchas otras, le fue a ver para pedirle que oficiara su Misa de matrimonio, al recibir la petición el Párroco les hizo la usual pregunta: ¿ porque se quieren casar ?, a esto se nos comenta que eran dos las respuestas usuales: “es  que nos queremos mucho” o “es que queremos ser muy felices”, a lo que el presbítero les contestaba, mas o menos así: miren hijitos, váyanse a platicar y cuando regresen a verme díganme si están dispuestos a perdonarse cuando se disgusten, si ya pensaron que se van a unir de por vida, si quieren sacrificarse en lo personal para atender las necesidades de la familia, si se van a tener paciencia en los tiempos difíciles, si van a renunciar a muchas cosas para tener la dedicación que la familia requiere, que le tendrán que dar la razón a su cónyuge cuando no la tenga, con la esperanza de que reaccione. Que van al matrimonio a servir y a amar a los otros, cónyuge e hijos, no a recibir amor, que se nos dará, sobre todo si nosotros les amamos.

Pidamos a la Santísima Virgen que nos enseñe a amar a los demás, en ello encontraremos nuestra felicidad propia.

domingo, 23 de agosto de 2020

VIRTUD DE LA ESPERANZA.

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Virtud de la Esperanza.

 

Al hacer nuestra oración, que como sabemos consiste en hablar con Dios, una de las cuestiones de las que debeos de tratar con Él al meditar, es sobre nuestra salvación, lo que tiene mucho que ver con esta Virtud Teologal. Estoy tomando de la Enciclopedia Católica el párrafo a continuación, cuando abramos nuestra alma a la Trinidad Santísima, agradezcamos el haberla recibido, desde nuestro bautismo, y actualicémosla con toda la constancia que nos sea posible, para que podamos decir con Santa Teresa: “muero porque no muero”, que es el deseo de ver cara a cara a Jesucristo, en la seguridad de que nos ha salvado, porque hemos puesto de nuestra parte lo que nos ha pedido.

“ La esperanza, en su significado más amplio, puede ser descrita como el deseo de algo aunado a la expectativa de obtenerlo. La Escolástica dice que es un movimiento del apetito hacia un bien futuro que, aunque difícilmente, puede ser alcanzado. En el presente artículo consideraremos este estado del alma solamente en cuanto constituye un factor del orden sobrenatural. Y desde esta perspectiva la esperanza puede definirse como una virtud divina gracias a la cual esperamos, con ayuda de Dios, llegar a la felicidad eterna y tener a nuestro alcance los medios para ello. Se afirma que es divina no sólo porque su objeto inmediato es Dios, sino también por su origen peculiar. La esperanza, tal como la estudiamos aquí, es una virtud infusa, o sea, es distinta a los hábitos buenos, que son el producto de la repetición de actos nacidos de nuestras propias fuerzas. Al igual que la fe y la caridad sobrenaturales, la esperanza es plantada directamente en el alma por Dios todopoderoso. Tanto en su naturaleza como en el alcance de su operación sobrepasa los límites del orden creado y únicamente puede ser obtenida por la generosidad del Creador. La capacidad conferida por ella no solamente refuerza un poder ya existente, sino que eleva y transforma el desempeño de esa facultad para desempeñar funciones que quedan esencialmente fuera del ámbito de la esfera natural de su actividad. Pero todo esto se entiende exclusivamente sobre la base, que damos por sentada, de que existe un orden sobrenatural y que es en ese orden donde radica el destino final del hombre de acuerdo a la actual providencia de Dios.

Se dice que la esperanza es una virtud teologal porque su objeto inmediato es Dios. Y lo mismo se dice de las otras dos virtudes infusas: la caridad y la fe. Santo Tomás, de forma precisa, afirma que las virtudes teologales son tales "porque tienen a Dios como su objeto, tanto en cuanto ellas nos dirigen apropiadamente a Él, como porque son infundidas en nuestras almas exclusivamente por Dios y porque, también, llegamos a conocerlas solamente a través de la revelación en las Sagradas Escrituras". Los teólogos amplían esa idea diciendo que Dios todopoderoso constituye simultáneamente el objeto formal y material de la esperanza. Es el objeto material porque Él es aquello que principalmente, aunque no exclusivamente, buscamos al ejercer esa virtud. Cualquier otra cosa que deseemos sólo es deseada porque está relacionada con Él. De ahí que, según la doctrina más generalizada, no solamente los auxilios sobrenaturales, especialmente aquellos que son necesarios para nuestra salvación, sino igualmente las cosas del orden temporal, en la medida en que puedan servirnos de medios para lograr el fin supremo de la vida humana, pueden ser vistos como objetos materiales de la fe sobrenatural. Vale la pena poner énfasis en que, en sentido estricto, no podemos apropiadamente esperar la vida eterna si no es para nosotros mismos. Esto se debe a que la naturaleza de la esperanza es desear y esperar aquello que es percibido precisamente como el bien o felicidad de quien espera (bonum proprium). Sin embargo, unidos a los demás por el amor, podemos desear y esperar la felicidad de los demás del mismo modo como esperamos la nuestra “.

Preparó Jorge Casas y Sánchez.


jueves, 30 de julio de 2020

JESUCRISTO (síntesis de su vida)


JESUCRISTO .(preparó Jorge Casas, junio 2020)
 El género humano, ya no podía salvarse después del pecado de Adán y Eva. Pero Nuestro Señor tuvo una especial Misericordia para nosotros, le dio compasión ver al hombre caído, y desde el propio paraíso de donde los expulsa, también les hace una promesa, nos enviará un redentor. La ofensa había sido muy grande, y el ofendido era Dios, nadie sino Él era capaz de lavar dicha ofensa, y Dios en su magnanimidad nos mandará a su hijo, la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, nuestro Salvador. Y cuando esto, Él quiere que suceda, nos lo mandará en forma milagrosa, por obra de su Espíritu, que nacerá de la criatura humana mas perfecta de la Creación, la Santísima Virgen. Cosa que en su revelación a Isaías, siglos antes de que sucediera, le concedió al profeta que lo anunciara con lujo de detalles.
Al venir Jesucristo al mundo nos da su primera lección de humildad, en tanto poderosísimo, podría haber venido con gran oropel y manifestaciones de grandeza, pero no lo hace así, sino que por las circunstancias que fuesen, nace en un pesebre, con testigos de pastorcillos y animales, un burrito y una res  algunas ovejas, y desde luego sus progenitores. Poco después a los ocho días de haber nacido tendrá lugar La  Circuncisión, que en la ley Mosaica, que regía sobre el pueblo judío, era el rito de iniciación al pueblo escogido, este rito Jesucristo lo sustituirá por el Bautismo Sacramental, en su momento. Poco después es honrado con la visita de unos hombres del oriente, la historia sagrada los llama Reyes Magos y a su visita, la Epifanía, que significa manifestación, pues vienen a adorarlo, habiendo sido avisados misteriosamente y siendo guiados por una estrella. Estos personajes, no judíos, son entrevistados por Herodes el rey, que tiene curiosidad y temor por haber oído que había tenido lugar el nacimiento de un Rey de los judíos. Nosotros festejamos, aparte de la Navidad, la venida de Nuestro Señor, todos los años el 6 de Enero. Estos acontecimientos tuvieron lugar el Belén, porque San José fué para cumplir con la obligación de empadronarse en el censo que se había ordenado por la autoridad civil.
Unos días después tendrían lugar otros episodios de la infancia de Jesús, tales como su presentación en el templo a los cuarenta días de haber venido al mundo, este es un acontecimiento que está registrado en el Evangelio, de Lucas, 2, 21-38, no nos es posible en este papel extendernos pero se recomienda leerlo,  y la huida a Egipto, que tienen que realizar, debido a que Herodes ha dado orden de que maten a todos los bebés de dos años o menores, en Belén y sus alrededores, este personaje era sanguinario, torvo asesino, cobarde, repugnante, avaro y supersticioso. Esa cruel matanza, lo que hace por temor a la amenaza que siente de que se pierda su reinado, se conoce esta masacre como: la matanza de los Niños Inocentes.
La Sagrada Familia, de La Santísima Virgen, San José y el Niño, permanecerán en Egipto hasta que San José en sueños recibe la instrucción de regresar a su tierra, lo que harán, pero dado que el hijo de Herodes reinaba, es en sueños aconsejado que se dirijan a Nazaret, y allí pondrán su hogar.
Los primeros años de vida de Nuestro Señor transcurrirán, tranquilamente en el hogar de Nazaret, donde irá aprendiendo como cualquier otro niño de su entorno, lo propio de su edad, será educado por sus padres e irá incursionando en el oficio de San José, quien pacientemente le irá enseñando el trabajo de carpintero. La Virgen, cuando su trabajo se lo permita, pues tenía que tejer, confeccionar prendas, lavar, limpiar, ir por agua al pozo, en fin desarrollar los quehaceres propios de su tiempo y lugar,  lo contemplará con amorosa ternura en su desarrollo humano. Los Santos Evangelios no nos hacen relación de estos años, pero entre líneas se develan sus actividades, la develación nos viene cuando Jesús tiene 12 años, y le llevan a la peregrinación anual a Jerusalén. Mas jovencitos se quedaban en casa encargados con alguien que no peregrinase.
Los judíos que eran piadosos al acercarse las fechas de La Pascua, se preparan para la peregrinación, son mas de  140 kilómetros a recorrer a pié, varios días, y los peregrinos se organizan en grupos que tienen diferente velocidad al caminar y se van reuniendo a lo largo de las jornadas en lugares preestablecidos, al regresar después de las celebraciones en las que tienen lugar, procesiones, ofrendas, cánticos etc. la última reunión se da en el Templo, de donde parten muchos grupos de diferentes lugares que se van a despedir en el Templo antes de partir, reina por tanto gran confusión, mientras los diferentes grupos se van reuniendo y emprenden la salida.
Era costumbre que los grupos y sub-grupos se hicieran de mujeres y de hombres por separado, y los menores, los niños se unían indistintamente al grupo de su mamá o de su papá. Ese día al terminar la jornada y estar todos los grupos ya reunidos, La Virgen y San José notaron la ausencia de Jesús, habiendo creído cada uno que habría peregrinado con el grupo del otro. Preguntan, apurados con todo mundo y nada, nadie le ha visto, por lo que deciden desandar la jornada buscándole en el camino, y así llegan hasta Jerusalén sin encontrarle. Finalmente lo localizan en el Templo, sentado con los doctores de la Ley, en muy interesante coloquio.
Azorados se quedan perplejos observando al corro, y llegado el momento apropiado,  a pregunta de la Virgen responderá Jesús, con esta misteriosa sentencia: “que no sabíais que debo ocuparme de las cosas de mi Padre”, a este episodio de la vida de Jesucristo se la conoce como: El Niño perdido y hallado en el Templo. Son las primeras palabras que los Evangelios registran de Jesucristo, y son señal de lo que sería su vida. En las meditaciones sobre este episodio del Niño perdido en el templo podemos meditar en los dolores de María y José mientras estaba perdido y en los gozos después de haberlo encontrado. Los Evangelios nos dicen claramente que después de su regreso a Nazaret, Jesús, que tendría entonces unos 10  o 12 años, se quedó  con ellos y les estaba sujeto.
 Los Evangelios no nos narran nada sobre la vida de Jesucristo, en forma específica, durante los 18 años siguientes, pero se pueden deducir varias cuestiones con la poca información con que contamos:  Que los tres, La Virgen, San José y el propio Jesús, la Sagrada Familia, vivían juntos y que Jesús aprendió, en cuanto Hombre,  el oficio de San José, trabajando con él y se hizo por lo tanto también carpintero.
Al regreso a casa, reanudará la Sagrada Familia, su vida de trabajo y oración. El Evangelista nos dice: “Después bajó con ellos a Nazaret, y estaba sujeto a ellos”. Así lo resume, no se nos dice mas, que; crecía en gracia, sabiduría, y en edad, delante de Dios y de los hombres. Por lo que entre líneas entendemos que trabaja con San José, que se convierte en un carpintero hecho y derecho, que a la muerte de San José, de la que no tenemos información en los Evangelios, se encargaría del taller continuando con su vida durante un período de tiempo que desconocemos. Y así transcurren algunos años hasta que a los 30 de edad, en que comenzará su vida pública.
Vemos en su vida un período como de preparación, antes de empezar su vida de predicación, enseñanzas y formación de sus Apóstoles. Así es como el episodio de su bautismo se da, resulta que un personaje extraordinario de nombre Juan y primo suyo, predicador de renombre, que es escuchado y respetado, por sacerdotes, levitas, personas de la comunidad, asistían al otro lado del rio Jordán a ser bautizados por él, de allí su sobrenombre de El Bautista, hombre forjado en el desierto de piel requemada por el sol, vestido con burda tela de pelo de camello, mirada penetrante, voz de trueno, realizaba un bautismo de arrepentimiento, al que acudían todos incluidos sacerdotes y demás personajes del pueblo judío, en su bautismo las personas que lo recibían se arrepentían y pedían a Dios perdón por sus pecados. (Nota: el Bautismo Sacramental será instituido mas adelante por Jesucristo).
Cierto día observó a Jesús que se acercaba a ser bautizado, apenas le conocía, se habrían encontrado en su tierna infancia, y lleno del Espíritu Santo le reconoce y le dice, ¿bautizarte yo a ti, mas bien eres Tu el que me debe de bautizar a mi?, a lo que Jesús le responde: “Deja ahora, es conveniente cumplir con toda justicia”. Por supuesto que nuestro  Señor no tenía nada de que arrepentirse, pero no quiso dejar de dar el ejemplo dado su talante de humildad, y se realiza la Teofanía, (manifestación de Dios), al ser bautizado por San Juan Bautista, el Espíritu Santo en forma de paloma se posa en la cabeza de Jesucristo y del cielo se escucha la voz de Dios que dice, ”Este es mi hijo en quien tengo puestas mis complacencias.
Este personaje de Juan Bautista es el profeta que anuncia a Jesucristo diciendo “este es el Cordero de Dios, el que quita los pecados del mundo”, y añadirá: yo no soy digno ni de atarle la cinta de sus sandalias, esto lo dijo para que quedara claro que él no es el esperado, el Mesías, sino que lo es Cristo a quien está señalando.
Aún sin que aún se le hubiera secado el pelo, es llevado Jesucristo por el Espíritu Santo al desierto para ser tentado por el diablo, allí vive entre animales salvajes y ángeles le sirven, como toda gran empresa debe de haber un tiempo de preparación, allí pasará cuarenta días en los que medita sobre la lucha que debe entablar para establecer la gloria de su Padre, son cuarenta días de ayuno, y en los que su cuerpo se va debilitando por las privaciones,  por lo que será entonces cuando es  tentado por el demonio quien se presenta con forma humana y le tienta por tres ocasiones.
La primera tentación, sabedor Satanás del hambre que está padeciendo, le dice: “Haz que estas piedras se conviertan en pan” a lo que la respuesta de Jesús es:  NO SOLO DE PAN VIVE EL HOMBRE , SINO DE TODA PALABRA QUE SALE DE LA BOCA DE DIOS.
La segunda tentación, es llevado Jesucristo al pináculo del Templo de Jerusalén y le dice: “si eres hijo de  Dios, échate de aquí abajo, porque escrito está: Dará órdenes a sus ángeles respecto a ti, para que te guarden y te reciban en sus manos y no permitan que tropieces contra las piedras. También está escrito, contesta: “NO TENTARÁS AL SEÑOR TU DIOS.”
La tercera tentación, lo lleva el demonio al punto mas alto y le muestra los reinos de la tierra y le dice, “todo esto es mío y se lo daré a quien quiera; es tuyo si me adoras postrado en tierra”. A lo que Jesús contesta: “ADORARÁS AL SEÑOR, TU DIOS, Y A ÉL SOLO SERVIRÁS”. Para finalizar esta reunión Jesucristo le ordena: Vete de aquí Satanás.
 Lo mas importante del conocimiento sobre Nuestro Señor Jesucristo, salvador nuestro es que nuestro amor por Él aumente al conocerle mejor, y así tratarle más y mas íntimamente. Conocer a Jesucristo no es solo cuestión de leer estos papeles, es cuestión de oración, lectura de los Evangelios y alguna buena biografía de su vida es muy recomendable. Hoy veremos el principio de otro episodio de su vida a la que se llama  su  VIDA PÚBLICA. De esta podemos decir que comienza después de las tentaciones y que está relacionada con Juan el Bautista su precursor, hombre íntegro, de grandeza de alma,  que ve con profundo respeto al Salvador, del que ha profetizado que bautizará con el Espíritu, que anuncia el Reino de Dios, que perdona los pecados, y le llama Cordero en alusión a las víctimas de los sacrificios de la antigua ley mosaica, pues al saber que es el Mesías anunciado, sabe también que se ofrecerá en sacrificio por la salvación de los hombres. Esto en especial se lo hace saber a sus seguidores cercanos, los cuales serán llamados a seguirle por el propio Jesucristo.
A los dos primeros, que le seguirán, los conoce Jesús en ocasión de pasar caminando cerca de donde Andrés y Juan están con el Bautista, quien señalando a Jesucristo les dice: - ese es a quien deben seguir-. Estos dos pescadores, rudos trabajadores que manejan remos, cuerdas, redes y demás cuestiones de pescadores, no son personas cultas o destacadas, son común y corrientes, del pueblo en su estrato bajo, honestos trabajadores, responsables, pero gente humilde,  con olor a pescado, y curtidos por los vientos y el sol, tímidamente siguen al Señor, sin atreverse a abordarle, pero Él al notar que le seguían les dice: ¿Qué buscáis?, a lo que le contestan; Rabí, ¿Dónde vives?—vengan y lo verán, fue su respuesta. Serían las cuatro de la tarde cuando llegaron a la vivienda del Señor y permanecieron charlando hasta que se acabó el día. Pero Andrés lleno de emoción corrió a donde estaba su hermano Simón y le dijo llanamente—hemos encontrado al Mesías—y cogiéndole del brazo lo llevó a la presencia de Jesucristo, quién al verlo, con su figura notable de franca mirada, hirsuta su barba y toda su apariencia alegre y sorprendida, le dice: “Tu eres Simón, hijo de Jonás, pero en adelante te llamarás Cefás”, (Pedro) esto quiere decir en arameo piedra, y añadió: -en adelante serás pescador de hombres-,  este,  azorado, no comprendió de momento el porqué de esto. Pero decidió seguirle.
Al día siguiente los tres primeros discípulos, que iban con él, se dirigían hacia Galilea y se encuentran con Felipe a quien conocían y lo presentan con el Maestro, quien le dice “sígueme”. Lo que bastó para que convencido le siguiera. De manera parecida irán uniéndose algunos discípulos mas. En su desplazamiento de Judea a Galilea, es invitado con sus discípulos a una boda en Caná, coincidiendo casualmente allí, con su madre la Santísima Virgen, que es una invitada también. Este episodio de la vida de Nuestro Señor, es de gran importancia por los sucesos que allí tendrán lugar.
Imaginemos la escena en aquel tiempo, cultura y entorno, y veremos a los invitados ir llegando, a la reunión de la boda, algunos de lugares lejanos, que llevarían varios días de jornada y que arriban cansados , hambrientos y sedientos, una boda judía en esa época era un acontecimiento social al que se concurría debido a los lazos familiares o de tribu, y se trataba de ofrecer descanso, alimento y bebida a los invitados según iban llegando, esos eventos en ocasiones acordes a las circunstancias podían durar varios días. A la Virgen la vemos diligente, obviamente tiene amistad cercana con los familiares de los novios, y ayuda y observa. El caso es que se da cuenta de  que se está terminando el vino, lo cual era algo serio, podríamos decir que, grave, para el buen desarrollo de la celebración, porque el vino restaura las fuerzas de los que arriban cansados, porque alegra el ambiente de festejo, propio de una boda, porque sin este ¿Cómo se va a brindar por los novios?, ¿cómo se va a conservar el buen ambiente?, etc. La virgen en su viveza, preocupada y en su interés por la familia y su festejo, al observar la falta del vino, y queriéndoles evitar a los anfitriones la pena de no poder ofrecer el imprescindible vino, ve la solución en su hijo, Ella sabe que Él es capaz de resolverlo, por lo que decide encargarle la solución. Es así como Jesucristo después de un intercambio de frases con su Madre, realiza su primer milagro, convirtiendo agua en vino. Imaginemos la sorpresa de sus seguidores al ver este poder sobrehumano, (Nota, las tinajas llenas de agua que Jesús convierte en vino son en total unos seis cientos litros). En el Evangelio de Juan, Cap. 1 versículos 1 al 12 podemos leer, este suceso.
Después bajó rumbo a Jerusalén porque se acercaba la Pascua.
   Al salir de Caná, acompañado de sus familiares, y de sus primeros apóstoles, Jesús que había decidido que Cafarnaún fuese su habitual lugar de residencia, se dirige allí. Hará de este lugar algo como su patria adoptiva, lugar situado junto al mar de Galilea, o Lago Genesaret, o Lago de Tiberiades, como se le prefiera llamar, pues decide que es el sitio mas adecuado para realizar la misión que el padre le ha encomendado es el lugar de pesca de sus primeros apóstoles, que son habitantes de allí. La casa de la suegra de Pedro, por ejemplo, que será lugar que Jesús Frecuenta. Pero, de momento su decisión es la de bajar a Jerusalén.  Pues se acerca la Pascua de los judíos.
Hago una pequeña descripción de la situación geográfica de estos lugares, para que se entienda mejor el tránsito de Nuestro Señor. En la vieja Galilea de aquellos tiempos, el lago de Genesaret o Tiberiades  se alimenta principalmente de las aguas del Jordán y de manantiales interiores, tiene unos 12.5 Km. de largo.   Caná estaba situado en la Fenicia de aquel tiempo,  entre el lago, en su parte mas ancha y el Mar Mediterráneo,  mas o menos en medio, a unos 40 Km. (dos jornadas) de  Cafarnaún el cual está situado junto al lago en la parte mas angosta hacia el Norte de este, en la antigua  Galilea, de acuerdo a la geografía de la época. Jerusalén está a unos 120 Km. hacia el sur en la Judea de entonces, a una altura sobre el mar de unos 750 metros. Nazaret está al sur de Caná, a una o dos jornadas, Belén está al sur de Jerusalén a una jornada.
Antes de la ida a Jerusalén, Jesús iba a las sinagogas, donde los maestros enseñaban, y allí dio sus primeras instrucciones y causaba gran impresión por su manera de enseñar, que tenía gran autoridad. Esto unido a los actos de poder que mostraba al realizar milagros de curaciones, incluso de leprosos y expulsión de demonios, causaba tales aglomeraciones que tenían que tomar medidas, para poder comer y para realizar sus oraciones. Esta fue siempre una característica de Cristo se retiraba a la soledad e invertía horas en oración con su Padre celestial.
Unos días después se dirigirá a Jerusalén, donde indignado correrá a los que han profanado el Templo, habiéndose instalado en sus pórticos con mercancías, ganado, mesas de cambio, etc. y los corre, lo que provocará la reclamación de los sacerdotes, que allí hacían de todo, desde enseñar hasta comerciar, y sus intereses se ven amenazados. El estupor de estos pasará sin que se atrevan a decir que el acto es injusto, por lo que apelarán preguntándole; con que autoridad hacía eso. Recomiendo leer: Juan, Capítulo 2, versículos 13 al 25.
Jesús causó gran admiración por sus enseñanzas a las cuales añadía milagros, y era mucha la gente que le admiraba y seguía. Se dan además,  escenas sobresalientes como la de Nicodemo, se recomienda leer: Juan cap.3, versículos 1 al 21. Y el conocido episodio de La Samaritana. La verdadera lucha, en especial de los fariseos en su contra, se da por la amenaza a los intereses creados de las clases sacerdotales, que ven amenazadas sus prerrogativas, y le empiezan a acusar de  cuestiones como el de perdonar los pecados. Y entre ellos empiezan a planear el como deshacerse de Él. ¿Quién perdona los pecados si no Dios?
A los Diez Mandamientos de la Ley de Dios que el propio Creador había entregado, debemos añadir las enseñanzas de Jesucristo, son las que desde entonces influirán en la humanidad como ninguna otra enseñanza. En el SERMÓN DE LA MONTAÑA  tenemos una de los mayores ejemplos que nos dejó. Este imponente discurso comienza con la Bienaventuranzas, que son como el preámbulo de gran solemnidad, y continúa con  la predicación mas sublime que contamos en nuestra historia, sus declaraciones de moral, su carácter espiritual, son de la mayor ayuda para nuestra salvación, aluden tanto a los pobres como a las personas de toda condición.
El conocimiento, y meditación de este gran discurso lo debemos de conocer especialmente en el Evangelio de Mateo, el cual está contenido en los capítulos 5-6 y 7.
Así irán transcurriendo los días, meses y años, de este grupo feliz, que recibe del propio Jesucristo su doctrina, a pesar de que muchas cosas no las entienden, mas adelante como veremos las recordarán y entenderán con precisión absoluta. El dolor no dejará sin embargo de sentirse, con el crimen inaudito del Bautista que es decapitado por orden de Herodes para complacer a la hija de su cuñada y concubina, que bailó una danza que le agradó y la premia con semejante homicidio con todas las agravantes y mas.  También los odios, insidias y ataques del Sanedrín no dejan de darse, pero Él, muchas veces en Parábolas, va haciendo su santísima predicación y formando a su pequeño grupo de Apóstoles, a quienes en particular, ya lejos de las multitudes, da explicaciones adicionales de los significados de sus parábolas y discursos.
Es muy conveniente que nosotros también conozcamos estas famosas parábolas que se conocen con los nombres que la piedad popular les ha dado, por Ej: la del Sembrador, la de la Semilla de la Mostaza, la de la Levadura, el Tesoro y la Perla, la Red Barredera, la Samaritana, la Tempestad y los Vientos, la Pesca Milagrosa, el Buen Samaritano, el Hijo Pródigo, y tantas otras que Uds. Conocen e irán meritando en la lectura de los Evangelios. Muchos de sus milagros también deben de ser considerados por nosotros, por ser motivos no solo de enseñanzas, sino de meditación, tenemos como ejemplo: el Centurión, el Paralítico, el Ciego de nacimiento, los leprosos, la mano seca, la Suegra de Pedro, la parábola de los talentos, la resurrección de Lázaro su amigo y hermano de Marta y María, y tantos mas.
Le vida de Nuestro Señor va pasando en medio de sucesos por demás importantes, su fama ha crecido y como algunos milagros han sido atestiguados por multitudes, como la multiplicación de los panes, es muy popular y van aumentando sus seguidores, lo que no gusta nada a la clase sacerdotal de los judíos, por lo que los enfrentamientos, no dejan de dirigírselos. Él a los apóstoles les participa que sufrirá pasión y muerte. Cuando   llega el día en que les pide que preparen lo necesario para la Cena Pascual.
Cristo  continúa el anuncio de la llegada del Reino de Dios. Ante sus enseñanzas, entre la que podemos señalar, como ejemplo maravilloso,  el ya mencionado  Sermón de la Montaña, tenemos junto con los Diez Mandamientos del Antiguo Testamento, un protocolo de lo que es su doctrina, sus enseñanzas, no solo para los creyentes, sino para todos los hombres, de todos lugares, razas , condiciones y tiempos. Es considerado la perla de sus discursos por el contenido moral que contiene, su sabiduría ,  verdades absolutas, originalidad por lo novedoso, y en el que hay que considerar expresiones propias de la época y del idioma original en que se pronunció, el arameo. Algunas expresiones como la de “córtate la mano, o pon la otra mejilla, deben de sernos explicadas por los especialistas, y no ser simplemente tomadas literalmente.
Por tres veces Jesucristo ha anunciado a sus apóstoles que deberá ser entregado a las autoridades judías y condenado a morir. Cuando este tiempo se va acercando, se celebra la Pascua, por lo que pide a unos de sus discípulos, dándoles instrucciones muy precisas sobre el lugar, que deben de preparar la Cena Pascual. Los encargados llevan a cabo las instrucciones.
 Hay siete, (entre otros), pormenores a tomar en cuenta en relación a los sucesos que se avecinan, y son los que vamos a examinar, se trata de : La Traición, La Sentencia del Sanedrín, la intervención del poder romano, la Flagelación, la Cruz a Cuestas camino del Calvario, la Crucifixión muerte y resurrección, la Ascensión, antes de los cuales Jesús he estado predicando en el Templo, y mucha gente se ha acercado a escucharle. Los sacerdotes le hacían preguntas capciosas y difíciles, pero sus respuestas eran de tal sabiduría que ellos quedaban en ridículo, una de ellas que se repite constantemente desde entonces hasta  la actualidad es la de:……  “ dad al cesar lo que es del cesar y a Dios lo que es de Dios”.
Se puede considerar como el punto final de las controversias con los jefes del pueblo, especialmente con los fariseos, hipócritas que predicaban aquello que les convenía, que ellos no practicaban, pero obligaban al sometido pueblo, debemos consultar: Mateo capítulo 23 completo. ¡Como soportar, siendo tan orgullosos y falsos, que se les desenmascarara!   -Esto es lo que los lleva a conjurarse en el matar a Jesucristo-.
Pasamos ahora al primer pormenor de los siete mencionados arriba, La Traición, esta tiene lugar en uno de los episodios mas importantes de la vida de Nuestro Señor Jesucristo, la Cena pascual. La última cena con sus discípulos amados, en la que no solo anuncia, veladamente,  la traición de Judas Iscariote, sino, que, y esto es de lo más relevante, instituye los Sacramentos de la Eucaristía y el del Sacerdocio. Previamente les ha dicho a sus discípulos: Ardientemente he deseado, comer esta Pascua con vosotros. Y en un acto sublime de humildad lava a sus discípulos los pies. En Lucas Cap.22, 7-20, podemos leer un resumen de estas instituciones de los Sacramentos,  el que unge como sacerdotes a sus discípulos es la frase que dice: Haced esto en memoria mía.
Después de la Cena van al Huerto de Getsemaní, episodio en el que tienen lugar varios acontecimientos, Nuestro Señor sufre una agonía profundamente humana, Dios Padre ha querido que pase su Hijo por esa prueba también, pasan pocos minutos y Judas Iscariote, el traidor, señala con un beso a Jesús  para que el grupo armado de palos y espadas, que incluye algunos soldados le tome preso. Son momentos de confusión Pedro el arrojado de siempre tomando una espada ataca y corta a un tal Malco y le cercena una oreja, Jesucristo le detiene  diciéndole guarda esa espada, porque quien a espada mata a espada muere, y realiza el último milagro antes de morir, curando la oreja del agredido, pide que dejen en libertad a sus acompañantes y es tomado preso  para ser  conducido ante Anás, eh aquí el segundo pormenor, suegro de Caifás que es el sumo sacerdote de los Judíos ese año, allí son presentados jueces falsos y se dan las falsas acusaciones, y la bofetada que recibe, ante la que reclama el Señor, diciendo, “ he hablado públicamente y todos me han escuchado, ¿por cual de mis dichos me pegáis?. Le declaran reo de muerte. Las negaciones de Pedro se han dado.
Después es trasladado a la casa contigua, que es la de Caifás, y de allí, tan temprano como les fue posible al pretorio de Poncio Pilato, donde es interrogado, tercer pormenor, por este que es el procurador romano, quien dirá que no encuentra en Él culpa alguna, que deben de arreglar el asunto entre ellos. Ante esta situación el odio y la sed de castigo que les domina los sacerdotes alegan que es reo de muerte y que solo los romanos lo pueden condenar, pues la ley se lo prohíbe a ellos. Hipócritas, piden a gritos la Crucifixión, hasta lograrlo, por el temor que le han infringido al procurador. Quien se lava las manos quitándose la responsabilidad, lo manda flagelar, cuarto pormenor, y se los entrega para ser crucificado por los propios romanos. Solo, abandonado de sus amigos, injuriado, golpeado, flagelado brutalmente, juzgado con mentiras y acusaciones falsas, todo lo sufre por nuestra salvación. Ver Juan, cap.18,  28-37.
Se dijo que narraríamos siete pormenores, ( los repito: La Traición, la Sentencia del Sanedrín, la intervención del poder romano, La Flagelación, la Cruz a cuestas camino del Calvario, la Crucifixión Muerte y Resurrección, y la Ascensión ),  de los  que nos falta narrar, aún tres. Después de la flagelación que Pilatos ordena que se le infrinja a Jesucristo, en la que ha sido además insultado, abofeteado, escupido,  coronado con espinas, todo ello atado a una columna en el pretorio del procurador, --lo que soporta por amor a los humanos, pues quiere  que todos nos salvemos--,  a continuación tiene que cargar con su propio patíbulo, la Cruz en la que va a ser clavado, hasta el lugar de la ejecución que es un montecillo, fuera de la ciudad al que llaman Monte Calvario, en el camino recibirá un poco de ayuda del Cirineo, pero bajo el peso de la Cruz, caerá tres veces, recibirá mas latigazos, en fin que su sufrimiento redentor, no solo, no termina, sino que va en aumento. Al llegar al lugar de la ejecución será clavado en la cruz, entre dos criminales a los que se crucifica también. Tres horas de terrible agonía le esperan crucificado, hasta que finalmente entrega su alma a Dios Padre. Durante estas horas de intenso sufrimiento,  es que, a través del Apóstol Juan, allí presente, nos entrega a su madre, como Madre Nuestra, nuestra Madre en el Cielo, realiza la primera canonización de la historia con el ladrón San Dimas, y nos deja el mas maravilloso ejemplo de entrega de su alma a Dios Padre.
Una vez que ha sido bajado de la Cruz el cuerpo inerte de Jesús, José de Arimatea, un prominente judío convertido a la doctrina de Jesucristo, testigo presencial de la Crucifixión, y que tiene un sepulcro nuevo, lo ofrece para que allí sea depositado el Santo Cuerpo, muerto, frio, de Nuestro Salvador. Todo esto ha tenido lugar el Viernes. El segundo día Sábado, el Sepulcro del Señor es solo vigilado por una guardia romana que han pedido los judíos a Pilato, nadie lo visita, pues hay que guardar la quietud que la Ley Mosaica indica para ese día.  Pero al tercer día, Domingo, muy temprano van las mujeres María Magdalena y otras y se encuentran la pesada piedra que guardaba la sepultura, movida, y el sepulcro vacío. Jesús ha resucitado y ya no está allí.
Son muchos los episodios que se dan de la Resurrección, están consignados magistralmente en los Santos Evangelios: Mateo 28, Marcos, 16, Lucas 24 y Juan 20. Sobresalen los relatos sobre María Magdalena, Pedro y Juan, los caminantes de Emaús, la sobremesa de los Apóstoles, y varios mas.  Es de notarse que a la Madre de Jesús no se le menciona para nada en estas partes de los Evangelios, y la Misma Virgen no aparece en la búsqueda de su cuerpo en el sepulcro, la razón nos dicen los teólogos es que la Virgen sabía de la Resurrección, y había recibido la visita de su hijo resucitado, es por tanto sabedora que en el sepulcro no está.
 Son cuarenta días los que pasará nuestro Señor dejándose ver en varias ocasiones por sus Apóstoles y discípulos, a los que seguirá formando y aleccionando e incluso instituyendo el Sacramento del Perdón de los pecados. Al cabo de estos cuarenta días ascenderá a los Cielos en Cuerpo y alma, prometiendo previamente a los Apóstoles la Venida del Espíritu Santo, lo que tendrá lugar diez días después de su Ascensión, cuando estaba teniendo lugar la fiesta de Pentecostés.
La Iglesia tiene varias oraciones relativas a la Pasión del Señor, entre las que destaca la llamada “VIA CRUCIS”, esta es una contemplación en las llamadas catorce Estaciones, que va recorriendo, Jesús,  diferentes etapas de la Pasión Redentora de nuestro Salvador, es un acto divino de amor salvífico, se trata de una oración que se realiza solemnemente en la Liturgia de la Iglesia los Viernes Santos de las Semanas Santas, pero que es muy recomendable su meditación varias veces cada año. Nos muestra el gran amor que Jesucristo nos tiene, y por lo tanto nos ayuda a amarle nosotros, más, a Él. 
Merece por lo tanto, como los Santos Evangelios, nuestra veneración y conocimiento. Nunca se cansará la Iglesia de recomendarnos la lectura meditada de los Evangelios porque han sido escritos para nuestro aprovechamiento espiritual.

jueves, 16 de julio de 2020

FIESTAS DEL TIEMPO ORDINARIO


FIESTAS DEL SEÑOR EN EL TIEMPO (LITÚRGICO) ORDINARIO.
Independientemente, de las fiestas de los tiempos litúrgicos como el Adviento, Navidad, Cuaresma, Pascua, se celebran en relación a la historia de la Salvación Fiestas que tienen lugar en el Tiempo Litúrgico llamado “Ordinario”,  y de eso vamos a comentar.
LA ANUNCIACIÓN. Del Arcángel Gabriel a la Virgen María. Esta celebración que tiene lugar los 25 de Marzo, o sea nueve meses antes de la Navidad, conmemora la visita del Arcángel Gabriel a María la Virgen. En este encuentro el Arcángel anuncia a la Virgen que concebirá por obra del Espíritu Santo, (consultar, el Evangelio de Lucas, Cap.1 versículos 26 al 38). En el que se da el famoso SERVIAM, de la Virgen, lo que significando –serviré-- es la aceptación que la Santísima Virgen hace de entregar su vida al Mesías, redentor del mundo. La enorme importancia de esta conmovedora escena, es que en ese preciso momento la Santísima Madre de Dios comienza eso precisamente, la maternidad de Jesucristo, al que llevará en su Sagrado Vientre durante el embarazo de nueve meses, ya el Señor está entre nosotros , ya es Persona Humana, además de Divina, aunque sea esta, dentro del Virginal Vientre de su Madre. La piedad popular llama a este momento también La Encarnación del Señor, el Arcángel al comunicarle a la joven virgen el que ha sido llena de la Gracia del Señor y que en ella será concebido y nacerá el Salvador, el Mesías esperado por el pueblo judío, María se turba, mas no duda nada, mas bien explica que es virgen y que por lo tanto no sabe como sucederá eso. A lo que el Arcángel le responde que será obra del Espíritu Santo que la cubrirá con su sombra y concebirá. Además le informa que su prima Isabel en su vejez, ha sido preñada de forma natural, y ya está encinta de varios meses.
PRESENTACIÓN DEL SEÑOR. Fiesta que se celebra el 14 de Marzo. Al décimo día como estaba prescrito en la Ley Mosaica, la  Circuncisión de Jesucristo tiene lugar, y a los 40 días de su nacimiento, lo llevan José y María al templo para cumplir con otra prescripción Mosaica, consistente en ofrecerlo a Dios y  en tanto primogénito el ofrecimiento es especial en cuanto que eran los hijos que los judíos destinaban al sacerdocio. Vemos en este episodio de la vida de Cristo una escena por demás de gran ternura, sus padres para cumplir con lo debido llevan un par de pichones como oferta al templo, era la oferta que lo pobres podían realizar, otros llevarían un carnero, o una res, dependiendo de sus posibilidades económicas.
Pendiente del templo, estaba en espera expectante el anciano Simeón, quien recibe del Espíritu Santo la moción de ir al templo en ese momento y al ver a La Santísima Virgen y a San José con el niño sabe que este es el Mesías, el  Salvador, a quien está esperando, conocer,  pues había rogado el verle, conocerle antes de ser llamado por el Señor. Así que tomando en brazos al niño y alzándolo reverentemente, da gracias al Altísimo por la Gracia concedida, de conocerle antes de morir.
Una anciana viuda de muchos años, Ana de nombre,  que vivía en el templo dedicada al servicio  de  este, santa mujer, también sabedora de la presencia del Salvador, le reconoce y le adora.  María y José cumplen con el rito de la presentación del niño, y ella por haberse cumplido los cuarenta días del alumbramiento, sin necesidad, dada su absoluta pureza, cosa que ella quizás no sabía a la sazón, cumple con el rito de la purificación. Por lo que en esta fiesta el mismo día,  se conmemoran la Presentación del Niño en el Templo y La Purificación de María Santísima.
LA SANTÍSIMA TRINIDAD. Se celebra el primer domingo después de Pentecostés, es una proclamación de la verdadera y eterna Divinidad de Dios Trino y Uno. Evocamos a cada una de las tres Personas, las glorificamos, y meditamos sobre esa realidad celestial que no tiene explicación humana. Por tratarse de las atribuciones que las personas trinitarias tienen asignadas por la piedad y por ser Dogma de Fe, considerado central de nuestra fe desde antes el Concilio de Nicea que tuvo lugar en el año 325 de nuestra era, donde fue definido. El propio Jesucristo quien es el que aclara esta Revelación, que se encuentra en el Antiguo testamento, pero muy velado, la aclara e instituye como fórmula bautismal, la cual dice: yo te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Podemos consultar en las epístolas de San Pablo. Segunda de Corintos, Cap 13, versículo 14, precisamente al final de la Epístola. Primera carta de Juan, Capítulo 5, versículos: 6 al 9
SANTÍSIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO. esta fiesta se conmemora el Jueves posterior al domingo de la Santísima Trinidad, ahora se ha trasladado al domingo mas cercano. Lo ideal y tradicional de esta solemnidad en que se haga la Procesión con el Santísimo por las calles, lo que en las metrópolis se ha reducido o prácticamente perdido. Solo en poblaciones mas pequeñas se sigue con esta hermosísima costumbre del pueblo de Dios. Es popularmente conocida como la  “Procesión del Corpus”. Se nos narra el Milagro de Bolsena que tuvo lugar en 1263, en la ciudad del mismo nombre, en el que durante la celebración el párroco Pedro de Praga porque tenía dudas al Consagrar la Ostia, de esta manó Sangre que mojó el corporal, el cual fue llevado al Papa. Fue un milagro que el Señor quiso realizar no solo para remediar las dudas del párroco, sino para que quedara constancia para toda la cristiandad y el resto del mundo. La fiesta procede de esta ocasión. El famoso pintor renacentista Rafael Sancio pintó un famoso fresco que se conserva en los museos del Vaticano, llamado La Misa de Bolsena. Esta pintura es de las mas interesantes por sus muestras de las costumbres de la época  y por ser la pintura al fresco mas famosa que existe. El papa Urbano IV, pidió a Santo Tomás de Aquino que realizara el Oficio Litúrgico y los cantos de la celebración.
Preparó Jorge Casas y Sánchez.

viernes, 5 de junio de 2020

SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN.

SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN.
 En la catequesis parroquial y en algunos casos la escolar, se prepara a las niñas y niños, para el Sacramento de la Confirmación cuando tienen ya uso de razón o sea que han dejado de ser niñitos sin criterio, para ser personitas que ya tienen el sentido del bien y del mal.

Pero es notable la cantidad de adultos que se acercan a la parroquia porque quieren recibir el Sacramento que de pequeños no lo recibieron, generalmente por desidia de padres y padrinos de Bautismo. Y para cumplir con ello se les prepara con las charlas pre-sacramentales, correspondientes. Estas se solicitan en la parroquia correspondiente.

El Sacramento de la Confirmación resella, confirma aquello que misteriosamente hemos recibido en el Bautismo, lo que nos ha afectado positivamente, al hacernos hijos adoptivos de Dios, y por tanto con derechos de herencia, beneficios que proceden del amor de Dios, amor confirmado con la venida de la segunda Persona de la Trinidad, el Hijo de Dios, que vino a sufrir para salvarnos, para redimir nuestras faltas.

Con el Sacramento de la Confirmación recibimos el carisma que nos consagra, que nos relaciona con Jesucristo y nos hace testigos de Él, y de su Iglesia , ante el mundo. De modo tal que, de aceptarlo, como, además debe de ser,  nos convertimos en personas fuertes, generosas y felices, que somos responsables ante los demás, fieles a las enseñanzas de los Evangelios,

Sería penoso que esto no sucediera porque estaríamos sombreando, disimulando, escondiendo ese comportamiento católico que se espera de nosotros, pues se nos ha depositado  la confianza de que cumpliremos cabalmente, se cuenta con nosotros, se espera ello de nosotros.

Los jovencitos tardarán en asimilar esto, y  en ello se cuenta con la cooperación de los padres y de los padrinos. Por esto es que se recomienda que escojamos de padrinos del Sacramento  a personas formadas cristianamente y que sean responsables, que estén dispuestos a poner de su parte lo necesario para el desarrollo de sus ahijados, que conforme estos vayan madurando hacia el ser adultos, cuenten con la formación adecuada.

Si tu o algún familiar o amigo no ha recibido este Sacramento, háblale de esto, de las ventajas y la conveniencia de estar confirmado, te harás o le harás un gran beneficio.

Jorge Casas y Sánchez.

lunes, 11 de mayo de 2020

APUNTES SOBRE FE Y CARIDAD.



APUNTES SOBRE FE Y CARIDAD.

FE:
Me he permitido copiar unos párrafos de la Carta Encíclica LUMEN FIDEI,  de Nuestro actual Papa Francisco, que nos habla sobre la FE con una claridad, profundidad y altura propios de su investidura, es el Vice-Cristo. Para los que  la conozcan, es un grato recordatorio, para los que no la conocen una invitación a que la lean, la mediten y así se obtenga el objetivo del Santo Padre.

“”El joven Nietzsche invitaba a su hermana Elisabeth a arriesgarse, a « emprender nuevos caminos… con la inseguridad de quien procede autónomamente ». Y añadía: « Aquí se dividen los caminos del hombre; si quieres alcanzar paz en el alma y felicidad, cree; pero si quieres ser discípulo de la verdad, indaga ». Con lo que creer sería lo contrario de buscar. A partir de aquí, Nietzsche critica al cristianismo por haber rebajado la existencia humana, quitando novedad y aventura a la vida. La fe sería entonces como un espejismo que nos impide avanzar como hombres libres hacia el futuro””
 “”Poco a poco, sin embargo, se ha visto que la luz de la razón autónoma no logra iluminar suficientemente el futuro; al final, éste queda en la oscuridad, y deja al hombre con el miedo a lo desconocido. De este modo, el hombre ha renunciado a la búsqueda de una luz grande, de una verdad grande, y se ha contentado con pequeñas luces que alumbran el instante fugaz, pero que son incapaces de abrir el camino. Cuando falta la luz, todo se vuelve confuso, es imposible distinguir el bien del mal, la senda que lleva a la meta de aquella otra que nos hace dar vueltas y vueltas, sin una dirección fija””
“” Por tanto, es urgente recuperar el carácter luminoso propio de la fe, pues cuando su llama se apaga, todas las otras luces acaban languideciendo. Y es que la característica propia de la luz de la fe es la capacidad de iluminar toda la existencia del hombre. Porque una luz tan potente no puede provenir de nosotros mismos; ha de venir de una fuente más primordial, tiene que venir, en definitiva, de Dios. La fe nace del encuentro con el Dios vivo, que nos llama y nos revela su amor, un amor que nos precede y en el que nos podemos apoyar para estar seguros y construir la vida. Transformados por este amor, recibimos ojos nuevos, experimentamos que en él hay una gran promesa de plenitud y se nos abre la mirada al futuro. La fe, que recibimos de Dios como don sobrenatural, se presenta como luz en el sendero, que orienta nuestro camino en el tiempo. Por una parte, procede del pasado; es la luz de una memoria fundante, la memoria de la vida de Jesús, donde su amor se ha manifestado totalmente fiable, capaz de vencer a la muerte. Pero, al mismo tiempo, como Jesús ha resucitado y nos atrae más allá de la muerte, la fe es luz que viene del futuro, que nos desvela vastos horizontes, y nos lleva más allá de nuestro « yo » aislado, hacia la más amplia comunión. Nos damos cuenta, por tanto, de que la fe no habita en la oscuridad, sino que es luz en nuestras tinieblas””.

CARIDAD:
Es labor de la Iglesia el despertar fuerzas espirituales, en especial para que se obre con justicia, pero no es actividad propia  de  esta el participar directamente en ello. Eso es obligación de la política. La Iglesia se manifiesta racionalmente para influir en abrir la inteligencia y la voluntad de los responsables políticos. No se queda al margen, pues el amor que predica siempre es necesario por muy alto que sea el nivel  de justicia alcanzado. Esta es una de las formas en que la Iglesia católica ejerce la Caridad, en su búsqueda de la mejora en la existencia de las personas como ciudadanos.
Siempre se encontrarán iniciativas e instituciones que ejercen la caridad por parte de la Iglesia, con preferencia por los mas necesitados, los marginados, los desamparados, los mas pobres, los enfermos, los abandonados, hasta donde su capacidad se lo permite. Por desgracia las necesidades siempre superan a las posibilidades de ayuda. Lo sobresaliente en estas actividades no es la cuestión económica, sino la caritativa (caritas) el amor, en el trato de los semejantes, y la ayuda espiritual. Que son las que lo puramente político no puede proporcionar, en esta es la caridad personal que cada quien ejerce, en ambos campos, sean, el político o el eclesial.
Otro aspecto importante, poco conocido es que la Iglesia Católica no cofunde, no mezcla el proselitismo con la caridad, ésta la lleva a cabo porque ve en el necesitado la figura de Jesucristo, Él nos enseña que lo que hagamos por el pobre lo hacemos por Él, y así el amor a Jesucristo se vierte en el amor al prójimo necesitado. Sin dejar de considerar que hay también que tener caridad espiritual con las personas que carecen del consuelo que proporciona el sentirse amado por El Creador. Podemos así ver dos aspectos que no se confunden ni se mezclan, caridad que soluciona problemas vitales y caridad que ayuda al espíritu. Consuelo y ayuda, entre otras cosas, es lo que prometen los obispos al ser investidos, para con los mas pobres y necesitados de ayuda.
 Recopiló Jorge Casas y Sánchez.

jueves, 30 de abril de 2020

PASCUA DE RESURRECCIÓN


PASCUA DE RESURRECCIÓN. Principal tiempo litúrgico. Los cincuenta días que van del Domingo de Resurrección al Domingo de Pentecostés, son el tiempo de la Pascua. Es el tiempo litúrgico mas importante de todos, incluso más que la Navidad, porque celebra la misión terminada de Jesucristo, aquí en la tierra. Es tiempo de alegría, la alegría mayor que todo cristiano debe tener, porque habla de salvación, porque nos muestra el inmenso amor de Dios por la humanidad, y por cada uno de nosotros, dada la perfección divina de dicho amor. Culmina de la manera mas maravillosa que hay, con la venida del Espíritu Santo, sobre el Cuerpo Apostólico, reunido alrededor de nuestra Madre del Cielo, la Virgen María y por lo tanto es también tiempo de espera, pues la venida del Espíritu Santo es la garantía de que la Iglesia crecerá, que se conservará santa, inspirada, cuidada y cada vez mas sabia. Que desde el Santo Padre, hasta el mas humilde feligrés, recibiremos las mociones que nos llevan a amar a Dios y a sus criaturas, especialmente a nuestros prójimos.
Es un tiempo de oración de agradecimiento, de oración alegre, de acciones positivas que agraden a Dios, es un tiempo en que recordamos mas a Jesucristo en el Sermón de la Montaña y en la Pesca Milagrosa, que en la agonía de Getsemaní o en su Pasión dolorosa. Es muy lamentable que haya personas afectadas por la pandemia, y no podemos olvidarlas para nada, sin embargo nada mejor podemos hacer que encomendarlas, junto con todos los que se encuentran en las tareas de ayuda, y tratemos dentro de esta calamidad, de esperar con alegría y optimismo, la superación de ésta difícil etapa de nuestra existencia. Hagámoslo, en compañía de Pedro y de La Virgen Santísima.
Esta es la oportunidad perfecta para que veamos que en medio del sufrimiento, que por empatía sentimos por el prójimo, la felicidad intrínseca no se pierde, es decir que el sufrimiento no nos hace unos infelices, pues en medio de éste, está la felicidad que experimentamos al celebrar el acontecimiento mayor de la historia humana, el de la Resurrección de nuestro Señor Jesucristo. Como cuando en una familia el luto por el abuelo o la abuela coincide con el alumbramiento de un nuevo ser en la familia, sentimiento profundo por un lado y felicidad por el otro, y al mismo tiempo.
Compartamos las dos situaciones ahora, la pena por las desgracias que acarrea la pandemia, muy graves algunas, por las pérdidas materiales, y no se diga por las humanas, con la alegría de la Pascua de Resurrección.
Jorge Casas y Sánchez.