martes, 29 de noviembre de 2022

FELICIDAD Y LIBERTAD

   FELICIDAD Y LIBERTAD  .

El hombre tiene necesidad de contar con un, llamémosle hilo conductor, o idea de lo que como persona es, así es como la vida NO nos resulta un absurdo. Si esta idea consiste en pasarla bien o sea buscar solo la felicidad terrena, el tener cosas y situaciones que producen contento, bienestar, distracción, lo que pretendemos es el hedonismo, que podemos calificar como la búsqueda del placer por el placer, generalmente de plazo corto, pero en seguida, de inmediato, ya. Son los jóvenes que aún no tienen suficiente experiencia de vida los que pueden caer en los engaños, de lo que se anuncia para vender múltiples artículos y servicios. Una de las características del hedonismo es que quienes lo persiguen se encuentran que no pueden saciar sus pretensiones, siempre hay algo más tecnificado, más cómodo, más rápido, más a la moda, más algo, y la vida al no tener más que algo que no satisface por completo, resulta finalmente un absurdo. Por el contrario quien ha puesto como finalidad de su vida, el ingrediente espiritual, aparte de las finalidades terrenas, y este ingrediente es la salvación de su alma tiene a esta vida, lejos de que le resulte un absurdo, algo digno de ser vivida, algo útil que a su término le proporcionará la felicidad perfectísima y eterna de la visión beatífica. Y por lo tanto se vive plena de sentido y de la verdadera felicidad.

Los padres de familia que han tenido la suerte de haber recibido una buena educación cristiana, encuentran gran felicidad al comprobar que sus hijos tienen la fe de sus abuelos, pues ellos han sido el ingrediente intermedio. Mientras podemos comprobar que personas inteligentes están ciegos a la fe, y esto es parte de lo que ha motivado la espantosa realidad de nuestro tiempo, que ha progresado en lo tecnológico, en lo económico, pero no en lo integral del ser humano, pues se han venido perdiendo los valore tradicionales cristianos.

El materialismo que vive quien no practica, tiene,  o conoce los valores tradicionales lo que tiene  es en realidad un vacío que se rellena con mitos sobre el obtener la felicidad, suponen que en su “libertad” les permite esa búsqueda, ignorando que la felicidad no se puede comprar, que es algo interno, íntimo, que no viene de fuera, que se tiene dentro de sí. Por el contrario aquel que vive los valores tiene siempre la seguridad de que le llevarán a la trascendencia a la otra Vida. Esta clase vida les parece a los materialistas como algo aburrido, no libre, siendo la verdad que por el contrario es una vida rica en finalidades que se relacionen con el más alto de los fines, el fin final consistente en  nuestra salvación. El vivir practicando por convencimiento propio una vida con la finalidad mencionada, es vivir libremente en búsqueda y práctica de la verdadera felicidad, es el tener señorío sobre las cosas, sin pretender que nos dominen pues al despreciar lo superfluo ello nos proporciona felicidad, la satisfacción que el buen cristiano siente.  Lo importante en el caso de quien valora la vida terrenal como camino hacia la santidad, y es que esta búsqueda le da savia a su existencia, le proporciona una valía, un temple que la colma de plenitud, y lo hace en uso de su libertad, es vida rica, valiosa, que al perseguir sus ideales y fines intermedios, se enfoca al fin último, y valiosísimo, por encima de todo.

Y ¿Qué viene a ser esta manera de llevar a cabo nuestra existencia?  Sino amor a Dios, y a los demás, en el que vivimos con mayor o menor intensidad las tres Virtudes Teologales, la Fe que está en la base de nuestro actuar, por eso se explica solo, la Esperanza radica en el enorme premio que Dios nos tiene reservado y que queremos obtener,  y la Caridad, como antes dije, por el amor a Dios y a sus criaturas, que nos lo da todo, incluyendo la vida de su Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, cuya pasión redentora, vida, doctrina, ejemplo, enseñanzas nos ha heredado, los multi-mencionados valores tradicionales de verdad, amor, justicia, paz y los que se les relacionan, como la institución familiar, la educación integral, el servicio y amor a nuestros prójimos, y un largo etcétera.

Esta actitud ante la vida nos proporciona una felicidad auténtica que libremente realizamos ante las diferentes situaciones personales que nos toca sufrir o gozar, parece un contra-sentido el que en la enfermedad y los sufrimientos se conserve la felicidad, aquí lo que conviene es establecer que se puede sufrir sin perder la felicidad, no es necesario tener una excelente salud para ser feliz y si se puede ser un infeliz carente de valores con buena salud. El buen cristiano en las penurias no pierde la felicidad, y ello inclusive le proporciona más elementos para mejorar que el infeliz, porque en medio de las dichas penurias por diferentes causas, enfermedad,  pobreza, injusticia,  se viven los valores. En las situaciones adversas los que conserven sus valores viviéndolos incluso más intensamente, al perfeccionar así su existencia, con necesidades en ocasiones insatisfechas por necesidad invencible, agradan más a Dios, que en la perfección de su justicia los tomará en cuenta en su momento.

El mundo actual, y esto es una generalidad para solo un porcentaje de su población ha cometido y ello va creciendo por desgracia, errores gravísimos que se relacionan con la infructuosa búsqueda de la que consideran su felicidad,  que encontramos:  en el permisivismo, en el consumismo, en el divorcio, en el aborto, en el suicidio asistido de los mayores o casos de minusvalía, en el reconocimiento religioso y legal del homosexualismo, considerados en muchos casos como soluciones que proporcionan felicidad, aquí dejo las dudas a cada quien. La Real academia define a la felicidad como: estado de grata satisfacción espiritual y física.

El estado físico, si bien no quita la felicidad cuando no es grato, cuando se está enfermo o incapacitado, tenemos que considerar que hay casos en que queda impedida por la propia enfermedad o los dolores insoportables, la actividad espiritual, al que está muriendo de hambre y su estado es de tal magnitud que le impide incluso el razonar, es difícil que logre un estado de espiritualidad normal, ya no digamos profundo. En los casos de enfermedades que causan  dolor la Iglesia no solo permite sino recomienda los paliativos del dolor, en bien de la persona sufriente y de sus cercanos, lo que reporta mucha mejor actividad espiritual.

Hay otras situaciones que aumentan nuestra felicidad, un caso puede ser el de las personas que culminan el logro de un objetivo que les ha costado mucho el obtenerlo, es grato a la auto-estima, en especial si conlleva la espiritualidad, por ello es que en multitud de ocasiones se ha dicho y se dice y dirá, porque es una gran verdad que las personas más felices son las que se han entregado por completo a Dios libremente en el servicio, en la oración por los demás, como es el caso de monjes, monjas, sacerdotes y de  laicos como la Prelatura del Opus Dei, aquí quisiera resaltar que en medio del mundo, y fuera del mundo esa perfectísima felicidad de la entrega al servicio de la Iglesia,  en sus diferentes roles que es ponerse a las más altas expectativas que nuestra libertad nos otorga en el apostolado, que es lo más agradable a Dios. Él así lo espera pues nos creó a imagen y semejanza suya, dándonos un alma espiritual y eterna y quiere que todos los  hombres se salven, haciendo uso de su libertad. Algunos teólogos insisten en que ello nos hace corredentores con Jesucristo.

Pidamos a María Santísima, corredentora, que nos apoye como hijos queridísimos que somos de ella, para que nuestra entrega sea mejor día a día.

JCS.

jueves, 10 de noviembre de 2022

MEDITACIONES SOBRE LA IGLESIA CATÓLICA

  MEDITACIÓN SOBRE FASCETAS DE LA IGLESIA CATÓLICA.

1.- ¿Qué es la Iglesia? LA IGLESIA, NUEVE CLAVES PARA ENTENDERLA MEJOR.

1.       ¿QUE ES LA IGLESIA?  En el lenguaje cristiano significa: asamblea litúrgica, comunidad local de creyentes, comunidad universal de los mismos, por vivir de la Palabra y Cuerpo de Jesucristo viene a ser Cuerpo de Cristo.  Llamamos Iglesia también a los templos católicos.

SAN JOSEMARÍA NOS RECUERDA: Lo más importante en la Iglesia no es ver como respondemos los hombres, sino ver lo que hace Dios. La Iglesia es eso: Cristo presente entre nosotros. Es Dios que viene a salvarnos, nos llama con su Revelación, nos proporciona su Gracia, nos ayuda en todos los detalles de nuestras vidas.

 

2.       PORQUE NACIÓ LA IGLESIA. Una vez creados, y después de la caída de nuestros primeros padres Adán y Eva, Dios nos promete un salvador. Nos llama a participar de la vida divina y lo hace a través de su Hijo Jesucristo. Nos convoca en la Santa Iglesia a los creyentes, la que se va formando a lo largo de la historia humana, y ha sido prefigurada ya desde el origen del mundo y preparada maravillosamente en el pueblo de Israel con la Antigua Alianza, y poco después de la Ascensión de Jesucristo  se manifiesta en Pentecostés la gloriosa llegada del Espíritu del Señor, y permanecerá inspirándola, cuidándola hasta  la plenitud del final de los tiempos.

SAN JOSEMARÍA NOS RECUERDA:  Lo que San Agustín nos legó: ..amemos a su Iglesia, a Él como Padre y a ella como Madre, y a san Cipriano quien declaró: ..-no puede tener a Dios como Padre, quien no tiene a la Iglesia como Madre..-  La Iglesia no es un precario proyecto del hombre, sino un designio de Dios, la Redención y salvación del mundo son obra de la amorosa y filial fidelidad de Jesucristo y de nosotros con Él, fue la voluntad de Dios que nos lo envió. La Iglesia es de Dios y pretende un solo fin: la salvación de las almas. Acerquémonos al Señor, orémosle, pidamos perdón por nuestra miserias personales, y reparemos por los de los demás hombres, los actos de desagravio son parte importante de nuestra devoción, que muchos no saben lo que están haciendo. Esto es parte de nuestro amor a la Iglesia.

3.       ¿QUIEN FUNDÓ LA IGLESIA?  Al corresponder a Jesucristo realizar el plan de Salvación de su Padre, comienza su misión, y así su Iglesia, al anunciar la llegada del Reino de Dios, el anuncio de la Buena Noticia, este reino prometido en las Escrituras desde hacía siglos, estaba presente ya en misterio, Jesucristo inaugura el Reino de Dios aquí en la tierra, lo manifiesta con palabras, obras y su propia presencia. Acoger su palabra es acoger su Reino, pero la Iglesia  ha tenido varios puntos que se pueden considerar fundacionales, el primero cuando a Pedro, (Mateo 16, 18). La venida del Espíritu Santo en Pentecostés, promesa que cumple a los diez días de su Ascención a los Cielos,  por el don total de Cristo por nuestra salvación, lo anticipa en la institución de la Eucaristía, lo realiza en la Santa Cruz, y como signo de este comienzo y su crecimiento brotan del costado de Jesús crucificado agua y sangre.

 

SAN JOSEMARIA NOS RECUERDA: 

Que Jesucristo ha dado a su Iglesia la seguridad de su doctrina, la corriente de Gracia de sus sacramentos, y ha dispuesto de personas para que  orienten y recuerden  el camino.

 

4.-COMO CONTINÚA LA MISIÓN DE JESUCRISTO A LO LARGO DE LA HISTORIA. Desde que inicia sus fundamentos le da Cristo a la Iglesia una estructura que permanecerá hasta el fin de los tiempos. La empezó con su primer Magisterio, los doce apóstoles con Pedro a la cabeza. Son representantes de las doce tribus de Israel y cimientos de la nueva Jerusalén.

Estos apóstoles nos muestran la misión de perpetuarse que Jesucristo les encomendó, y se preocuparon de dejar sucesores bien formados y que mantuvieran la estructura a través de la que se busca la salvación de los hombres, que se va edificando y sosteniendo con Cristo y el Espíritu Santo. Se trata del primer Magisterio de la Iglesia, que nos transmite la Divina Revelación en los Evangelios, Libro de los Hechos, escritos de San Pablo, y Cartas de los Apóstoles. Fin Primera parte.

 

SAN JOSEMARÍA NOS RECUERDA.- que hay muchos cristianos aturdidos y desorientados que piensan que la Iglesia ha sido superada y que lo que el Magisterio nos ha enseñado por siglos debe ser sustituido por algo:  ¡nuevo!.  La Iglesia de Jesucristo  fundamentada en la Fe y en los Sacramentos, es hoy la misma y no puede ser otra. Las cuatro notas de la Iglesia: UNA, SANTA , CATÓLICA Y APOSTÓLICA, son permanentes, inviolables, únicas, esenciales, y derivan de lo que su fundador quiso, y todos los CRISTIANOS debemos de amar. 

JCS.

tercera parte: CALAMIDADES PROCEDENTES DE ERRORES HUMANOS

 





 
Para: jorgecasasysanchez@gmail.com

     CALAMIDADES PROCEDENTES DE ERRORES HUMANOS. Tercera parte.

En la ENTRADA anterior tratamos preferentemente los problemas del Camino Sinodal alemán  que trata de democratizar a la Iglesia con criterios sociopolíticos lo que está muy mal, pues la religión cristiana, su doctrina, sus valores y todas sus demás, facetas provienen de la Divina Revelación de Jesucristo y todo buen cristiano y en toda la jerarquía se debe de conservar, vivir, obedecer, respetar en su totalidad absoluta y nada más,  en especial el problema HOMO, cuyo origen en la mentalidad de los afectados no ha encontrado las respuestas completas en lo psicológico. El tener dicha orientación no es pecado, si es un desorden contrario a la ley natural, (Dios Creador tiene sus razones para permitir que suceda, como tienen lugar sucesos que afectan y cuestan muchas vidas, como los terremotos, maremotos, inundaciones, etc.,  cosa que los humanos no alcanzamos a comprender), la Iglesia y con ella los católicos, les debemos  tener compasión y tratarlos en relación a su desviación con delicadeza, especialmente dentro de las familias, no cometiendo la injusticia de discriminarlos. La esperanza de que superen sus problemas debe ser motivo de oración, consejo, apoyo, comprensión, paciencia, y en su caso ayuda profesional, en la confianza de que lo superen. El gran peligro consiste en su admisión, pretendiendo que sea natural lo antinatural, sencillamente la humanidad tiene que seguir  como hasta hace pocos años viviendo con esta clase de problemas que y que no tenemos respuesta a ello, lo que se debe de cuidar es que no se abran fisuras legales que dejen camino a otros problemas que ya se ven venir y son aún más peligrosos, como el admitir  lo que de momento en muchas legislaciones son delitos, pero que se pretende modificar ésta para admitir como legales, por ejemplo: la sodomía, el estupro que consiste en engaño de menor para que se someta a abuso sexual, la pedofilia o pederastia que es la atracción sexual antinatural que sienten adultos hacia los pequeños de ambos sexos, los  abusadores   “grooming” o ciberacoso,   que es el delito de acosar sexualmente a menor o adolecente por un medio digital. Es penoso pero hasta allí alcanza la perversión contra menores, aparte de otros grandes males como pornografía que les son accesibles a las redes sociales, con el beneplácito de las autoridades. Y muchos más. Debemos como padres  antes que nada y ciudadanos responsables mostrar nuestra inconformidad y hacer lo que en cada caso corresponda por detener el permisivismo, cambiando las leyes y su espíritu de protección a los seres humanos, los menores especialmente. No podemos dejar de pensar en el escándalo que ha sacudido a la Iglesia, aunque el lastimoso problema ha sido magnificado por sus perennes enemigos incluida parte de la prensa, que  ha dado gran regodeo a los casos dando  un revuelo exagerado que ha contribuido perversamente a la magnificación del asunto.  Y del que se siguen mentirosamente haciendo falsas acusaciones.

 

LAS GUERRAS, estas causan las mayores calamidades, al género humano, y sobre ellas conviene que conozcamos que lo que la Iglesia, maestra nuestra, nos predica; antes que nada es la paz lo verdaderamente humanístico, el trato al prójimo como a nosotros mismos, sin hacerle lo que no nos gustaría que nos hicieran, siendo el mandamiento del amor al prójimo Juan 13, 35-35, lo que debe de prevalecer y estar sobre toda consideración, como señal y guía,  pero se dan casos en que solo la defensa con armas por su muy especial génesis hace que una guerra sea legítima y las consideraciones que hay que tomar son: en primer término si los objetivos que se buscan avalan el enfrentamiento, si la problemática causal puede tener la solución pretendida, y considerando el espíritu de las escrituras y los derechos del hombre así como la ausencia de ambiciones desmedidas de dominio territorial, señorío en los mercados, y otras consideraciones ilícitas como: los celos políticos, las envidias por el bienestar, los odios ancestrales de religión, raza, cultura, etnia. En las guerras se sojuzga, se mata, se realiza pillaje, con consecuencias desastrosas para el pacífico, el inocente que solo se ocupa de la búsqueda de la felicidad propia y la de sus familiares así como de la libertad de todos y la ha venido construyendo por mucho tiempo con  su familia y de pronto todo se ve destruido y amenazados  sus más cercanos familiares,  su patrimonio, cultura, tradiciones, religión, etc. quien comienza una guerra debe de tener presente que el prójimo espera de nosotros que se le trate como nos gustaría ser tratados, con respetos a nuestras costumbres, con amistad, con amabilidad exenta de odios, sentir verdadera pena y empatía sobre los sufrimientos de los demás. No debemos olvidar el altísimo costo que las guerras tienen en vidas humanas, la mayor parte inocentes y ajenas a la problemática que las genera. El expansionismo de hoy no solo trata de conquistar territorios más allá de sus fronteras, sino el crecimiento de su dominio en los mercados. Ahora mismo esto lo estamos constatando en la terrible invasión de Ucrania perpetrada salvajemente por el mandatario ruso Putin, en su monstruoso afán de protagonismo, que junto con Stalin, su actuación pasará al basurero de la historia como un GENOCIDIO más, en contra de una nación libre, vecina,  que buscando el cobijo de la OTAN, pues en su triste historia ya contaba con la pérdida de la península de Crimea a manos del Ex Imperio ruso cuyas intenciones expansionistas son claramente repudiadas por todo ser humano consiente.

La consideración primera que es  gran calamidad, es la enorme injusticia que causa pérdida de vidas, la destrucción generalizada de edificios, puentes, caminos, campos de cultivo y su infraestructura, etc. en lo material. Aparte de los bienes culturales y espirituales que también son atacados. Examinemos ahora el aspecto de la moderna esclavitud. La posesión de las personas y lo verdaderamente importante, su trabajo en tanto fue valor económico, que era lo que se pretendía en el viejo y superado esclavismo, ha sido sustituido por una nueva manera de apropiarse del producto económico del trabajo de las personas, (guerra fría) hay quienes lo califican como una forma moderna de esclavismo porque el valor del trabajo, traducido en consumo y consumismo es valor económico. Y nos referimos al consumo de lo necesario, incluido el ocio, el descanso vacacional, y no se diga del consumismo de lo superfluodel atractivo de las modas, del afán de lujos, el ilegítimo deseo de mejora en las condiciones de vida e incluso lo despreciable “del tener por el tener”.  Es por supuesto natural, legítimo, necesario y conveniente el deseo de progreso, con el orden debido, esta es condición indispensable. Son las grandes empresas, que de alguna manera representan los intereses de sus países de origen, y a las que viene a dar la mayor parte de las utilidades obtenidas en los otros países. Esto al ser una enorme interconexión de inversiones de los grandes capitales, que al ir colmando sus propios mercados nacionales, buscan los sitios de inversión atractivos  en su expansión, esto entre las naciones si pierde  su equilibrio afecta a toda la  economía mundial, y cuando pierde la armonía que ha venido creando, como claramente  lo está sufriendo todo el globo ahora mismo, con los desajustes provocados por la invasión de Ucrania, a  muchas economías se les causan grandes pérdidas, con los pobres como primeras víctimas.

El planteamiento importante radica en que la GLORIA HUMANA, está en la paz, en la obtención de derechos, poderes, bienestar generalizado, que es lo loable humano, sustentados en trabajo e iniciativas inteligentes, pacíficas, y no en lo sanguinario y vergonzante. Eh ahí el progreso y desarrollo que producen nuestro bienestar, recordemos que el hombre ha sido creado para trabajar para progresar usando, pero cuidando la naturaleza, procurando no contaminarla, afectarla irremediablemente. Es de notarse que en una sola  frase, pero de una profundidad insondable nos de la solución, tan solo deberíamos aplicarla, lo que por desgracia no sucede, no me cansaré de repetirlo, las grandes soluciones que nuestro mundo ha necesitado, necesita y necesitará hasta el fin de los tiempos están radicadas en el NUEVO MANDAMIENTO DE JESUCRISTO:…. AMAOS LOS UNOS A LOS OTROS…. La vida de los hombres y las naciones en sus afanes de enriquecimiento y dominio de los mercados  en donde mejor deberían de competir es en las ALTAS TECNOLOGÍAS de la alimentación, vivienda, alimentación, transporte, fabricación de los miles de artículos necesarios y convenientes,  no contaminantes, y en los otros campos humanos relacionados al progreso de las naciones, sin olvidar a las más pobres, es más teniéndolos como principalobjetivo. Termino esta ENTRADA recordando que todo progreso y desarrollo humano, en lo tecnológico, en lo  económico y en lo social debe de ser acompañado de DESARROLLO ESPIRITUAL, para ser integral, pidamos porque esto sea así.

Jorge Casas.

Segunda parte CALAMIDADES PROCEDENTES DE ERRORES HUMANOS

 


Segunda parte,  CALAMIDADES PROCEDENTES DE ERRORE HUMANOS.

En la primera parte vimos el gran problema del aborto, calamidad humana que la historia calificará como el delito multitudinario que a partir del siglo XX, la humanidad comenzó a realizar, y cuyo término no conocemos. Se nos echará en cara, como generaciones, que convertimos en nuestras legislaciones, a un crimen en un derecho, tratando de dar respuesta a demandas poblacionales que se auto califican como democráticas, como si la moral humana (y cristiana) fuera cuestión de voto popular, a ver como se requiere, “democráticamente”. Como de costumbre el abrir puertas que moralmente deben permanecer cerradas, producirá horribles consecuencias a la humanidad, solo por mencionar dos, detrás de la legislación permisiva del aborto vendrán la del suicidio asistido y la Eutanasia, y después otras inconfesables también.

También se comentó algo de las guerras, que son siempre fratricidas, pues somos una sola familia, la familia humana, como nos enseña San Josemaría, ahora vamos a tratar un problema que si bien es mundial, en forma muy directa afecta a la Doctrina Cristiana, y a la cristiandad, porque una parte sensible de nuestra Iglesia, especialmente en los Países Bajos y en Alemania ha encontrado adeptos, que necesitan de nuestras oraciones para comprender mejor nuestra fe, nuestra Doctrina que es legado directo de Dios Padre a través de la segunda Persona de la Santísima Trinidad, Nuestro Señor Jesucristo, no puede ser página enmendable. Nuestro Magisterio ha analizado profundamente estos temas y los que vamos a tratar y nos los ha definido y enseñado con claridad diáfana. Lo que los Papas aceptan, respetan, difunden, por ser eso precisamente, Magisterio.

Se trata del problema que se relaciona íntimamente con la sexualidad humana y con la adquisición de costumbres perversas, que por desgracia va tomando fuerza nueva todos los días, y por lo tanto debe ser seriamente considerada por los católicos, no solo como un problema mundial, sino también doctrinal. Creo que la primera y más importante consideración que debemos de plantearnos es lo concerniente a la REVELACIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO Y SU RELACIÓN CON LA ACCIÓN DEL ESPÍRITU SANTO. Una de las calamidades consiste en la aceptación por legislaturas y sociedades de situaciones que más adelante veremos.

Juan en el capítulo 14, versículos 15-18 de su Evangelio claramente nos pasa estas palabras de Jesucristo. “…si me amáis guardareis mis mandamientos y yo rogaré al Padre y os dará otro paráclito para que esté con vosotros SIEMPRE, el Espíritu de la verdad, al que el mundo no puede recibir    porque no le ve ni le conoce; vosotros le conoceréis porque permanece a vuestro lado y está en vosotros”…. Aclarado este punto lo absolutamente necesario del catolicismo es que pongamos en práctica las enseñanzas que la Iglesia nos proporciona a través de su Magisterio. Lo contrario sería desconocer la acción del E.S.”. Y considero conveniente empezar con el planteamiento del problema.

Los homosexuales activistas en general son anti-católicos y culpan a la sociedad mexicana por supuestas actividades que ellos llaman “negativas” , mientras que en países tolerantes  como Holanda y Nueva Zelanda, los problemas son similares y situaciones relacionas son similares. Conviene que hagamos ciertas aclaraciones antes de continuar. Existe entre los humanos lo que se denomina ORIENTACIÓN HOMO, existe la homosexualidad, que no pasa de ser orientación homo, y existe el homosexualismo u homosexualidad, que se refiere no solo a la orientación sino a la práctica de la sexualidad con otra persona del mismo sexo. Hago esta aclaración porque si una persona católica sufre de orientación homo, pero se reserva su situación y no practica la homosexualidad, se abstiene, por considerar que es antinatura su padecimiento, o irregularidad y es que es casta y pura, es tan digna de encomio como aquella que, teniendo orientación normal, ha ofrecido su castidad y pureza por razones de otra índole.

Menciono lo anterior porque si los padres notan una orientación homo o alguna otra irregularidad en este campo de la sexualidad de sus hijos,  es posible que estén muy a tiempo de corregirla con el tratamiento adecuado. Esto además nos confirma que los padres deben de proporcionar a sus hijos la educación de la sexualidad, y para ello es necesario que tengan los conocimientos adecuados, es por tanto responsabilidad materno-paterna el estar bien documentados de cómo llevarla a cabo. La lejanía de la Iglesia, el autoritarismo, el cónyuge abusador, son problemas que pueden afectar la orientación sexual de sus hijos, por lo que esto apoya la tesis de que nadie está mejor preparado que el propio hogar como escuela de todas las virtudes y valores, frente al peligro de dejar, como se ha venido haciendo hasta el siglo XX la cuestión sexual, por considerarla equivocadamente como tema tabú entre padres e hijos. Malo, se dirá y con razón que la educación de los padres es necesaria para poder ser a su vez ser educadores, ello es  absolutamente cierto pero ese es otro problema que en otra ocasión trataremos. Pésimo es que el gobierno a través de la SEP se abrogue esta enseñanza, peligrosísimo por la cantidad de errores y aberraciones que se darían. LA EDUCACIÓN DE LA SEXUALIDAD ES TARÉA IMPORTANTÍSIMA DEL HOGAR. Para muestra de las gravísimas equivocaciones que cometen los gobiernos al aceptar, cediendo a presiones económicas,  la Ideología de Género, que es ya, increíble, enseñada en los centros escolares oficiales.

Muy lamentable es lo que dentro de nuestra Iglesia está sucediendo, son varias las diferentes situaciones, pero solo veremos esquemáticamente una, la que corresponde a la llamada “Camino Sinodal”. La cual apoya varias reformas que van en contra de la Doctrina de Jesucristo, la que con la inspiración del Espíritu Santo nos interpreta el Magisterio de la Iglesia. Son las siguientes cinco como principales, y en ellas está incluido el tema que nos ocupa:

 

.—La ordenación de mujeres sacerdotisas debería de ser aprobada.

.—El laicado  debería de tener más influencia sobre las decisiones episcopales.

.--LAS UNIONES HOMOSEXUALES DEBERÍAN TENER BENDICIÓN DE UNIONES DE MISMO SEXO.

.--El Catecismo de la Iglesia Católica debería ser reformado en temas de moral sexual, los actos sexuales homosexuales entre uniones/parejas del mismo sexo deben aceptarse teológicamente y no ser considerados un comportamiento pecaminoso.

.—El matrimonio para los sacerdotes debería ser aprobado.

 

Como vemos esto es tratar de enmendarle la página a Nuestro Señor Jesucristo, cuyas enseñanzas son indicadas directamente por Dios Padre, y al Espíritu Santo al guiar a la Iglesia de Jesucristo. Penosamente dentro de nuestra Iglesia hay cuestiones cismáticas, que de vez en cuando se presentan,  como en este caso, en especial en países europeos, como Alemania y Holanda. Es importante tema de oración por nuestra parte para que estas secciones de nuestra Iglesia cambien su actitud y corrijan sus pretensiones, pues van en contra de la auténtica Doctrina Cristiana. Hay movimientos financiados particularmente por enemigos del catolicismo como Open Society de George Soros que apoyan la Ideología de Género, o los movimientos como LGTB (siglas de las palabras: lesbianas, gais, bisexuales y transgénero), que son en general activistas anti-católicos, que esgrimen argumentos que no tienen ningún soporte científico serio para tratar de que sus desviaciones sean social y legalmente aceptadas como normales. La Iglesia Católica no está en contra de esas personas, lo está en contra de las ilícitas relaciones sexuales que llevan a cabo. La Iglesia no está contra, sino a favor del pecador, pero no lo está ni estará nunca a favor del pecado. Es por estas razones y por las posibilidades de que la desinformación vaya dando cabida a las desviaciones sexuales y no solo las permita sino que las legalice, y lo peor las fomente.

El tema es mucho muy amplio, pero sus fundamentos son los mencionados, a los católicos nos corresponde aportar las soluciones en su caso y rogar a Dios y a nuestra Santísima Madre del cielo la Virgen María, para que la humanidad pueda salir purificada de este flagelo.

Jorge Casas.

lunes, 17 de octubre de 2022

CALAMIDADES PROCEDENTES DEERRORES HUMANOS primera parte.

   CALAMIDADES PROCEDENTES DE ERRORES HUMANOS. (Primera parte).

A la vista de muchas situaciones de la vida actual, vista con criterio verdaderamente humano, cristiano, justo, civilizado en verdad, cuando  se entiende como es debido y sin enmascararla, prostituirla,  la vida actual, en general, tiene aspectos muy criticables que proceden de errores  que se han venido cometiendo desde que el hombre fue creado, pero  que, en lugar de aprender a corregirlos, los seguimos cometiendo y hemos inventado otros garrafales que pueden socavar aún más aquello bueno que nuestra naturaleza y educación cristiana contiene. Hay grupos que se benefician económica o políticamente de estos errores, es por ello que tratan de insertarlos en la vida de los hombres. Con el objeto de que recapacitemos en ello es que los trataré en este opúsculo, del que ésta es su primera parte.

La falta de conocimiento de lo que hay que creer, o sea la ausencia apostólica de las cosas que Nuestro Señor Jesucristo vino a enseñarnos y a revelarnos a este mundo, con indicaciones de Dios Padre, son la causa de las más trágicas calamidades que sufre el mundo actual. No podemos dejar de mencionar en primer lugar la mayor de nuestras calamidades, la práctica extendida del aborto, que nos indica que son millones de personas humanas, cuyas vidas  antes de su gestación completa y nacimiento son truncadas, son criminalmente asesinados en las entrañas de sus propias madres, son seres concebidos con alma inmortal, con todo el derecho a vivir, pero el error humano de desconocer lo que verdaderamente es la vida pre-natal, la falta de fe en las enseñanzas de la Revelación Divina, la falta de temor de Dios, la incredulidad del castigo eterno en la otra vida, una absoluta carencia de la virtud de la caridad, que son fruto podrido del no haber recibido o admitido los sanos y deliciosos frutos de la formación cristiana. Como es de esperarse aquí la mención de la falta de la virtud de la caridad (amor), se hace indisensable.

Las tres cosas más importantes en nuestra vida, que estando llena de finalidades, tiene en su cumbre la finalidad mayor, con una gran diferencia respecto a las demás, que es la de la salvación de nuestra alma en primer lugar, y la ayuda a otros a que lo logren, las podemos definir brevemente como:

                1.- Conocimiento de lo que hay que creer.

                2.- Lo que se ha de desear.

                3.- Lo que hay que poner en práctica.

LA PRIMERA la encontramos en el Símbolo de la fe (Credo). Esto es algo sobre lo que es conveniente meditar, no solo en la Misa dominical, sino a lo largo de la semana, las repeticiones de temas sagrados nos son necesarios para estar más alertas en lo que nuestra vida cristiana debe de ser, para acentuar nuestras creencias, meditando en ellas, para acercarnos a la Trinidad Santa, de Dios Padre, Jesucristo, el Espíritu Santo, y también a la la Santísima Virgen, ya nuestra Iglesia.

LA SEGUNDA trata ni más ni menos que de nuestra salvación eterna, ¿qué se puede desear más que esto? la respuesta es muy simple, NADA, es la visión beatífica por toda la eternidad. La más perfecta felicidad, que nuestra mente humana no es capaz de conocer. San Pablo nos dice después de una visión celestial que Dios le infundió:  …..Antes como está escrito……( Isaías 64:4 (65:17)“  ni ojo vio, ni oído oyó, ni pasó por la mente de ninguna mujer, de ningún hombre, lo que tiene Dios preparado para los que lo aman”:  1 Corintos 2,9.

LA TERCERA siendo la voluntad de Dios Padre lo que Jesucristo no solo nos revela, sino que con su ejemplo de vida nos muestra, y sus enseñanzas contenidas en la letra escrita y en la Divina Tradición, en su doctrina, su apostolado personal, su Iglesia --maestra nuestra--, sus mandamientos del Antiguo y del Nuevo Testamento, en especial el mandamiento nuevo del amor al prójimo. En éste sobre todo nos apoyamos para sostener que en él están las soluciones del mundo actual y futuro.

Seguimos con nuestro tema, otra atrocidad que el mundo está sufriendo proviene de las guerras, en el caso actual la que nos está afectando sobremanera es la que el mandamás de Rusia ha desencadenado al invadir Ucrania, sus consecuencias son globales, y como siempre sucede sus principales víctimas los pobres.

Nunca son legítimas las guerras, sino las de defensa, cuando estas lo que pretenden defender es lo justo, la propiedad legítima, el honor, el Bien Común cuando es atacado, hoy por desgracia se está sufriendo tremendamente por muchos, implicados directamente, otros que no tienen la más mínima injerencia entre los países involucrados, y que están sufriendo, cuando lo menos, en sus economías y planes de desarrollo.

Países como los EEUU. que tienen una población, en general, NO POBRE, al hacer los enormes gastos en prepararse para la guerra, que ahora por estar tan sofisticada con la alta tecnología hacen mal, pues  sus profundas investigaciones y grandes gastos en alta tecnología podrían mejorar muchos aspectos del bienestar ciudadano, en lugar de destinarlos a mantener los grandes gastos bélicos. Pero los países como Rusia que en general, SI TIENEN UNA ABUNDANTE POBLACIÓN POBRE, al entrar a esa competencia armamentista tan cara, les es IMPERDONABLE, dejar de atender a sus pobladores pobres, en lugar de involucrarse en esa carrera, carísima y super-sofisticada de los armamentos.

La realidad es que los esfuerzos humanos, lo que es encomiable por un lado, es penoso que en ocasiones se dediquen a preparar elementos de muerte, que son diseñados para atacar instalaciones, personas, equipos, etc. en realidad son destructivas, y toda destrucción es pérdida, por donde se le vea, por un lado de vidas humanas, lo más apreciable de todo, pero en lo económico es contrario a todo progreso y desarrollo, por la sencilla razón que es “destrucción”. Las guerras modernas tratan de destruir los valores del contrario, los religiosos, los económicos, los culturales, las normas, sus códigos, la organización social, tierras de cultivo, centros de trabajo y producción, van en contra de la biodiversidad. Al analizar las causas de las guerras siempre nos encontramos con el ingrediente PODER, ya sea para obtener más, propio, o para disminuir el ajeno. Son muestras de odios en ocasiones ancestrales, como el caso de Medio Oriente, podemos repetir, por su triste y profunda realidad aquel comentario que se hace sobre los viejos que se conocen, se odian, se declaran la guerra, pero no se matan, mandan a jóvenes que NO se conocen, NO se odian y se matan entre ellos. ¡Que triste realidad! (fin primera parte).  JCS.

lunes, 10 de octubre de 2022

MARAVILLAS DE DIOS CREADOR.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                        ENTRADA  107,  MARAVILLAS DE DIOS CREADOR.

A las personas humanas nos gusta, nos interesa y nos sorprende el observar la naturaleza que nos rodea, nos admiramos y es la admiración la que nos impulsa a perseguir la información, la sabiduría, nos empezamos a formular preguntas, como el ¿por qué?  ¿de dónde?,  ya Aristóteles señaló que el inicio de la filosofía es la admiración, el ser humano no se conforma con la simple observación, se cuestiona, pretende saber más pues no le satisfacen los efectos, quiere conocer las causas.  Esto nos lleva hoy día no solo a cuestionarnos las causas de la lluvia que cae, y hace que la planta crezca y produzca sus frutos, sino todo lo que sucede en nuestra  existencia, todo lo que observamos es causado por algo, y esto llevado hasta sus últimas consecuencias desemboca en Dios. No puede ser de otra manera. Causa de todas las causas, causa primera y sola.  Esta especulación es propia de la inteligencia, no solo de los 5 sentidos, la vista, el oído, etc. es distinta a estos que son sus informantes, son los que observan, perciben, pero no piensan, solo examinan.

El proceso de las ciencias y la Teología incluida como tal, así como  otros conocimientos del ser humano recorren el camino que nos lleva a las conclusiones, a saber:  lo primero son las SENSACIONES, los instrumentos son los sentidos, viene después la MEMORIA, el instrumento es el cerebro, las cosas que memorizamos en su conjunto (asociación de ideas) forman la EXPERIENCIA, el instrumento de aquí en adelante es nuestra alma espiritual, el conjunto de las experiencias nos llevan a concluir con los CONCEPTOS UNIVERSALES, y de cada principio vamos extrayendo CONCLUSIONES, en pocas palabras el proceso empieza con el binomio   - observación-admiración - después interviene el juicio o inteligencia. Como vemos los sentidos no pueden percibir muchas cosas que solo el juicio conoce, los sentidos ven las realidades físicas, la inteligencia ve estos a través de los sentidos, pero además conoce la substancia y la esencia de las cosas.

 

Al admirarnos de las cosas  intuimos a Dios  gracias al Espíritu Santo,  aunque los sentidos no participan como en los conocimientos que adquirimos en el día a día, al contar con la gracia gratuita de la fe, sí. proponemos  y  es  muy importante que así sea, para que no  perdamos, y aún ganemos, con Con meditación y oración, y  la frecuente comunicación con la Santísima Trinidad desarrollamos la admiración y la capacidad de asombro  ante las maravillas de Dios, creador, salvador y santificador nuestro, nos proporciona y debemos de apreciar sobre todo lo demás, lo anterior nos ayuda a su conservación porque es natural que  con el pasar del tiempo se pierda la capacidad de admiración, pensemos por ejemplo en la llegada del hombre a la luna, que es algo, que no nos admira ya, como nos admiró y sorprendió cuando  sucedió que  no fue algo que solo nos contaran, sino que lo observamos con nuestros sentidos por la transmisión televisiva. Solo se necesitó una fe humana para creer que la transmisión no fue trampa sino cosa real y que estaba sucediendo allá en el espacio sideral. Y que la asombrosa tecnología nos permitió contemplar personalmente. A algunos nos consta que sucedió, por la fe humana en la NASA, y los participantes de las transmisiones televisivas tal como lo vimos, a otros no les consta porque han generado dudas, lo que es legítimo,  pero a Dios por ejemplo no lo hemos visto crear, y por la fe tenemos la certeza de que él es el creador,  tampoco le hemos visto, no sabemos cómo es, aunque sabemos que es espíritu puro y los sentidos no captan eso, es nuevamente la FE DIVINA  la que nos permite conocer de su existencia. Concluimos por lo tanto en la importancia de la oración y la meditación. 

 

La certeza que tenemos de las cuestiones reveladas las obtenemos por la fe,  sin la fe no resulta comprensible parte de lo que se relaciona con la Revelación Divina, y esta certeza es mayor, no solo porque procede de nuestro propio pensamiento sino que sabemos por experiencia que los sentidos nos pueden engañar, son falibles. Son por tanto tres tipos de certeza las que tenemos, la intelectual,  la sensible y la fe cristiana.

 

Las certezas que tenemos en materia de moral cristiana las hemos obtenido mediante el proceso intelectivo sujeto a nuestra fe, y dicha moral la consideramos inalienable y no sujeta a cambios de costumbres sociales o culturales, ¿la razón? simplemente porque está enraizada en la doctrina  cristiana, el relativismo cultural equivocadamente propone cambios de visión moral con los cambios de las tendencias  sociales,  ejemplos son: los permisivismos, que no son libertad, sino libertinaje, tales como: divorcismo, abortismo, hedonismo, legalizaciones de la droga, etc.)

 

La certeza  de lo que sabemos se basa en la “autoridad” o en la evidencia, si por ejemplo se me dice que Italia tiene forma de bota, es la autoridad, sea de mis profesores, de los geógrafos de varias generaciones, comentarios de mis padres, de los libros y sus mapas, de la fotografía de los satélites y de otras fuentes, más no hay evidencia  directa a través de mi sentido de la vista para hacer tal afirmación, (a menos que sea yo astronauta  y lo haya comprobado personalmente),  pero ante la certeza de que 3 + 2 = 5 está claro que ello me es evidente, o sea que la certeza de lo evidente es mayor que la de la autoridad, pero estamos hablando de la AUTORIDAD HUMANA, cuando hablamos de la AUTORIDAD DIVINA se produce la mayor de las certezas, porque Dios en su perfección no puede equivocarse como nos equivocamos los humanos, Dios es infalible.  SU REVELACIÓN ES LA VERDAD MAS CERTERA, a las certezas vamos llegando por el llamado RAZONAMIENTO-DISCURSIVO, que consiste en ir paso a paso conociendo primero a través de lo sensible a lo inteligible, es decir razonando. Aquellos conocimientos que adquirimos desde niños generalmente,  al memorizar  las enseñanzas del Catecismo, y que son verdades,  con la fe  y nuestro razonar se van convirtiendo en nuestras más íntimas convicciones, es decir en las más perfectas de nuestras certezas .

 

Como no admirarnos ante  el poder creador de nuestro Señor, ante su providencia que mantiene el orden en el universo,  que para describirlo, aunque debe de ser toda proporción guardada, es comparado con los más perfectos relojes, nosotros simples humanos no podemos conocer toda la creación, debemos sentir una gran admiración por esta, incluido, su ser más perfecto, el hombre. Creado  a imagen y semejanza del propio creador, por su bondad al darle el poder de la salvación de los humanos, después de la grave ofensa, con la donación de su propio hijo, de su encarnación y nacimiento virginal, vida, pasión agonías y dolorosísima muerte,  para lucrarnos la posibilidad de la Visión Beatífica en la Vida Eterna, y además obtenernos  la adopción como hijos suyo. Como no admirarnos de la obra redentora de Jesucristo, donando hasta la última gota de su sangre divina y humana, por todo lo que nos lega para nuestra salvación: la fundación de su Iglesia y sus Sacramentos, en especial, el del  PERDÓN  y  el de la EUCARISTÍA mediante los  cuales  podemos acceder a la Comunión donde se nos da, Él mismo, como alimento de nuestra alma y fuente de gracia santificante, y por virtud de la presencia real y verdadera de toda la divinidad, toda la humanidad su alma humana,  que nos une a todos los cristianos que en Gracia de Dios nos acercamos al Sacramento Eucarístico,  gracias al propio Sacramento, en la Comunión de los Santos.

 

Nada puede ser más admirable que la misión del Espíritu Santo que cuida y guía a la Iglesia y la vivifica, con  su Magisterio, y el Papa, que lo encabeza, como cúspide de la jerarquía que permite el tener una Curia Cardenalicia, una Santa Sede, obispos en las diócesis que literalmente cubren el planeta habitado entero, en fin son muchas las cosas que deben de causarnos admiración, no  debemos caer en situaciones carentes de admiración ante todas estas grandezas y muchas más que no menciono aquí.  Es penoso en ocasiones darse cuenta de que muchos católicos a los que podríamos llamar “de etiqueta” que en su ignorancia asisten a la SANTA MISA, con un talante  de distracción, como tan solo cumpliendo con una costumbre social, en  actitud inapropiada, en diferentes aspectos, como el de la forma de vestir, el cuchicheo, las salutaciones con carácter más bien de relaciones sociales que de la devoción propia del momento, “menos mal que van a Misa”, comentará alguien, sí, por supuesto pero cuan preferible fuera que lo hicieran apropiadamente, con devoción, con la ropa apropiada,  y con un comportamiento que mostrara el asombro que debemos  experimentar ante la grandeza de lo que en cada Santa Misa sucede, asombro que debe de combinarse con la adoración, amor, sumisión a Dios, propias del católico con formación.

 

Esto nos debe de llamar a dar el mejor ejemplo posible, ciertos de que éste  enseña,  pero además deberíamos de involucrarnos en el apostolado necesario para que salgan de la ignorancia, tengamos la seguridad de que si supieran,  lo que todo católico debería de conocer sobre lo que está sucediendo en cada celebración, su comportamiento en misa sería diferente. Empecemos por recuperarlo nosotros, si lo hemos perdido o no lo hemos logrado ante la ENORMIDAD  (así la llama el padre Cantalamessa) de la EUCARISTIA que en cada misa tiene lugar, JESUCRISTO OBRA EL MILAGRO DE LA TRASUBSTANCIACIÓN, las especies  por su divino poder cambian su sustancia y lo que era pan ya no lo es aunque lo parezca y lo propio sucede con el vino, ha cambiado su SUBSTANCIA aunque conserven sus apariencias ante nuestros sentidos, pero son el cuerpo y la sangre divinos de nuestro Señor Jesucristo.  Pan bajado del Cielo que por amor se hace presente entre  nosotros para que podamos morar sacramentalmente en Él, en esta vida mediante el Sacramento de la Comunión,  como signo de que podremos estar con Él en la otra Vida. Fuente, manantial de Gracia salvífica.

Si se carece de este conocimiento no se puede dar en uno el sorprenderse, inicio de la intelección necesaria para profundizar en el conocimiento de la Revelación.

 

El propósito debe de ser el de ayudarnos  a perder el desconocimiento de las maravillas de la Revelación procurándonos  la experiencia religiosa que a través del propio razonamiento nos llevará al  conocimiento necesario, en la seguridad que no dejaremos de asombrarnos,  y obtener las certezas que desembocan en la devoción, la admiración, el amor a Dios, pues somos  dueños de la propia reflexión y conciencia.

Pidamos a la Santísima Virgen su intercesión para que a través del incremento de nuestra caridad, nuestra admiración nos lleve a ser mejores católicos, mejores apóstoles en este que podríamos llamar el “apostolado del combate a la ignorancia”.  

Jorge Casas y Sánchez

martes, 4 de octubre de 2022

DESARROLLO MUNDIAL, LAS UNIVERSIDADES Y LA INFLUENCIA CATÓLICA.

  DESARROLLO MUNDIAL, LAS UNIVERSIDADES Y LA INFLUENCIA CATOLICA.

Fue en dos ambientes en los que se gestaron y desarrollaron las instancias y sus actividades, que llamamos UNIVERSIDADES, pues su labor fue la universalización de los conocimientos. Lo que tuvo lugar en las SCHOLAE y en los MONASTERIOS, durante el medievo. Las scholae surgen al lado de las catedrales, y por ser la teología, tanto para los clérigos como para los seglares la materia principal que se estudiaba, es que tenemos: una Teología Monástica y la Teología Escolástica. En ambas estaba la pasión por el conocimiento profundo, contando con investigadores MAGISTRI, deseosos de mostrar la razonabilidad y fundamentación de los misterios de Dios y del hombre. Esto gracias a la gran fe que en ambos ambientes se tenía, y la gran necesidad sapiencial y piadosa de interpretar de la manera más completa posible la Divina Revelación.

En el caso de los monjes su objetivo se centraba en el conocer la verdadera sabiduría contenida en las Escrituras y en la Divina Tradición (tradicio). Era por tanto la combinación de amor a Dios y amor a las letras la que se decanta e influye grandemente en la sabiduría de su tiempo. La teología que vino a nombrarse Escolástica, practicaba otro método, que consistía en que los aventajados alumnos, que eran clérigos con conocimientos avanzados, conocedores de los textos, planteaban al maestro sus dudas y al enfrentarse las opiniones entre el maestro y alumnos, surgían las QUAESTIO, es decir los cuestionamientos en los que las dudas se debatían, entre los razonamientos de los alumnos y la autoridad del profesor, para concluir en una síntesis y así llegar a lo más profundo del conocimiento del mensaje contenido en la palabra escrita y hablada (tradicio) de Dios. A los conjuntos de estos,  una vez organizadas las argumentaciones, y sintetizadas se les llamaba SUMMAE y eran en su resultado amplios tratados teológico-dogmáticos.

Entre los representantes de los monasterios y las scholae, se sostenían enriquecedores debates, pues ambas disciplinas buscaban la mejor inteligibilidad de las Escrituras. 

Las UNIVERSIDADES empezaron como resultado del interés intelectual del siglo XI. Debido a los profundos estudios realizados de filosofía y teología que hemos mencionado. En la Universidad de Bolonia, fundada por personajes de la Orden del Carmen en Italia, la más antigua de Europa, se empezó a enseñar derecho y medicina, y es allí donde se puede considerar el inicio de las universidades europeas, y por supuesto gracias al andamiaje que hemos mencionado arriba. Enseñó derecho Canónico y civil romano, filosofía, así como medicina, y las materias preparatorias para estos estudios que eran: retórica, gramática, aritmética, etc. e irán con el tiempo aumentando. Todo lo llevado a cabo por amor a Jesucristo, al prójimo y  a su Iglesia.

El papel del catolicismo si bien no fue exclusivo, si tuvo un interés de generalizar, de dar aliento al conocimiento y la Santa Sede jugó con su autoridad un papel importante, pues lo que se llevaba a cabo en parte surgía de allí y en parte de los criterios de clérigos y seglares cultos, nobles e interesados en que el conocimiento se extendiera, se universalizara. Cuando alguien al haber terminado estudios y aprobado los duros exámenes requería el reconocimiento de su grado, era el Papa el que firmaba el documento pertinente. Esto con el tiempo fue realizado también por los monarcas reinantes.  El origen medieval de las universidades nació al ir sustituyendo a las escuelas monásticas que ya practicaban cuestiones que han permanecido hasta la actualidad, como la investigación y la producción de conocimientos. Sus estudios más profundos eran la teología y la filosofía, que integraba a la historia.

El grado de maestro adquirido, facultaba a la persona que lo lograba, para enseñar en cualquier lugar de la cristiandad incluyendo las nuevas universidades que se iban fundando en diferentes partes de Europa. Las que ya eran muy famosas, y de las que surgieron personajes del más alto nivel  de conocimientos, las que más se mencionan son Oxford, Bolonia, Salamanca, Cambridge, Paris, etc. todas católicas en esa época, a las que los siglos las han hecho más sabias, prestigiadas, mayores y ejemplares.

 

El proceso para obtener el grado de licenciatura, consistía en la demostración de que se habían adquirido los conocimientos, y una vez logrado ello, de rodillas ante el Vice Canciller que lo nombraba, este decía la siguiente fórmula, en representación del Papa: Yo, por la autoridad que me confieren los apóstoles Pedro y Pablo, otorgo el grado de licenciatura para ser profesor y realizar estudios más profundos en universidades. En el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Es de notarse que personajes santos del primer siglo, en el XII tengan la autoridad moral y sapiencial, que se muestra al conferir grados como el mencionado, Pedro como primer Papa y Pablo por ser apóstol de los gentiles, esto en parte se explica por ser la Iglesia y su papado la institución más prestigiada de la Europa medieval y por ello es que era la autoridad del propio papa, quien firmara los grados otorgados por las universidades, y estamos hablando de las de París, Bolonia, Salamanca, Oxford, Cambridge, etc. en las que las materias principales eran el estudio del derecho, medicina, teología y filosofía. Para preparación del estudio de estas materias, se precisaba conocer las Artes Liberales, que eran gramática, retórica y lógica a las que se añadían: la aritmética, música, y astronomía.

Las Virtudes Teologales tenían primacía, lo que no impidió, sino todo lo contrario que se enseñaran los valores humanos como la lealtad, el respeto, la disciplina, el orden, lo que fue conformando al conocimiento como instrumento de poder.

Los monasterios fueron acumulando y archivando cuidadosamente los manuscritos, lo que redundó en la existencia  de bibliotecas donde el trabajo de copista adquirió importancia cultural, además del manejo de tintas, colores, tinta de oro, que se redactaron sobre pergaminos propios de la época.

Termino este artículo con algunos datos que aparte de curiosos son ilustrativos del manejo del conocimiento de la época:

Los grados que se otorgaban eran, Bachiller, Magister y Doctor.

Los tiempos de duración de los estudios fueron, para:

            Artes      4 a 6 años

            Medicina  10 años

Derecho de 12 a 14 años.

Teología   15 años.

Lo curioso de estos datos surge al compararlos con lo que en la actualidad son nuestras universidades, la teología sigue siendo la materia que más años de estudios requiere, medicina y derecho han reducido mucho sus tiempos, y las artes liberales en general vienen estudiadas de las escuelas preparatorias. Las universidades actuales son absolutamente indispensables y es conveniente no dejar de reconocer la enorme influencia de la Iglesia Católica en su nacimiento y desarrollo mundial. No dejemos de dar gracias a Dios por ello y sobre todo tomarlo en cuenta antes de externar críticas gratuitas en contra la Iglesia de Cristo.

JCS.