domingo, 19 de diciembre de 2021

VIDA OCULTA DE JESUCRISTO.

 

ENTRADA 72, ENSEÑANZAS DE LA VIDA OCULTA DE JESUCRISTO.

Estamos a punto de celebrar como cada año la Navidad, conmemoración del nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, acontecimiento de dimensiones que no se pueden comparar a nada. Es por ello que hacer consideraciones sobre su vida parece encajar bien en estos momentos.

Veremos en primer lugar El Santo Evangelio de San Lucas, 2,52, que nos dice “Y Jesús crecía en sabiduría, y en estatura y en gracia para con Dios y los hombres”. En estas concretas y sencillas palabras del Santo Evangelio de Lucas, están representados muchos mensajes de la vida oculta de Jesucristo y su familia. Son enseñanzas que  siembran, riegan,  cultivan y fecundan a la humanidad y lo seguirán haciendo mientras llega el fin de los tiempos. Se trata de los aproximadamente diez y ocho años que van desde que el niño es encontrado en el Templo de Jerusalén por sus padres después de tres días de estar perdido para ellos, si consideramos que ello sucedió cuando Él tendría unos doce años de edad, y transcurren hasta sus treinta  años, en que empieza su vida pública. Lo único que tenemos por escrito es esta mención evangélica y otras similares. Vamos a tratar de hacer una aproximación a sus mensajes, no escritos pero si, en forma misteriosa enviados. Lo que vamos a tratar es lo que el “elocuente silencio” nos enseña, pues a veces este predica más que las palabras.

Jesús crecía, en sabiduría y en estatura. Esto nos habla de lo que a todos los hombres nos sucede, que  después de nacidos crecemos en nuestros conocimientos, en Cristo estos conocimientos son de un rango muy superior al nuestro, pues son conocimientos que recibe directamente de Dios Padre en cuanto a los de carácter espiritual, mismos que nos transmitirá más delante de diversas maneras y formas específicas. Y en relación a los conocimientos de carácter humano, estos los adquiriría principalmente de sus padres María y José, de La Virgen aquellos que se relacionan con la vida social, las buenas maneras,  la higiene, la manera de vestirse, peinarse etc. y de San José, el oficio principalmente, aparte de aquello que se relaciona con el ciudadano cumplido, formal y responsable cívicamente, y además los del oficio profesional, lo que nos presenta algo muy importante que es una vida familiar común y corriente de su época y lugar. Lo  que practicaba para el sostenimiento familiar, nos habla de trabajo esforzado, técnico, útil y necesario. Todo esto se encaminaba a lo que llamamos educación en el hogar, en la que se pretende no solo lograr la autonomía de los hijos sino el que sean útiles a la comunidad, que colaboren, en última instancia que participen de  lo que ahora llamamos BIEN COMÚN, que ya existía en esa época pero no se le nombra así hasta Santo Tomás, en plena Edad Media. Tenemos pues dos aspectos señalados en la frase “Jesús crecía”, es  su desarrollo del  cuerpo, recordemos que Jesús es Hombre Perfecto, aparte de ser Perfecto Dios y por tanto, en tanto ser la Persona en la que están reunidas,   la humanidad y la divinidad. En cuanto a José se santificaba al practicar su oficio.

Y en gracia para con Dios y los hombres.  Crecer en gracia para con Dios es nada menos que el conocimiento de su Divina Voluntad y la obediencia a ésta. Vemos en toda la vida de Jesús que a través de sus obras, de su profundísima oración, su contacto con Dios Padre es de una permanente y  absoluta comunicación. Él mismo en varias oportunidades nos dejó claramente dicho que venía a realizar la voluntad de su padre. Así todas sus enseñanzas contienen la incomparable pureza de la voluntad divina, que en tanto Dios era la suya propia, pero que la ejerce en tanto hombre. Él se puede decir que cumple con el protocolo del hijo que trata de agradar a su padre cumpliendo su voluntad, en este caso la Divina Voluntad de Dios Padre.

LUCAS 2,51 dice: “Volvió con ellos a Nazaret, donde vivió obedeciéndoles.” Otras traducciones nos dicen:  “y les estaba sujeto” esto nos habla de su vida familiar, el hecho de que vivía con ellos, que llevaban una vida normal como la de cualquier otra familia de su comunidad, en la que, en tanto hijo sería dada su perfección humana, no solo obediente, servicial, colaborador, amoroso hijo agradecido, sino ejemplo de sus vecinos y demás familiares.

Marcos 6,3 ¿ no es este el carpintero, el hijo de María……. Estas palabras tan sencillas nos dicen mucho, nos hablan de Jesús trabajando con San José en su taller de carpintería, primero sería de pequeño, más bien un estorbo, para muy pronto convertirse en un buen ayudante, luego aprendiz del oficio, hasta convertirse en un buen artesano carpintero. Es imposible saber cuando murió San José, pero el caso es que lo que nos resulta obvio es que Jesús estuvo solo algún tiempo, al frente del taller, ya como carpintero profesional. O sea que siguió las pautas acostumbradas en las sociedades de la época, de proseguir  la estela de su antecesor, en tanto hombre perfecto que es, y fue conocido como hijo del carpintero y como carpintero.

Toda la vida de Jesucristo es enseñanza, su infancia, su juventud, su vida adulta, llamada Vida Oculta y después su Vida Pública,  de esta tenemos abundante información, la que se compagina con la de su vida previa, como acabamos de ver. Tomemos ejemplo de esta Sagrada Familia en la que  cada uno de sus miembros cumplió a la perfección la voluntad divina y pidámosles que nos ayuden a cumplir debidamente, que sepamos santificarnos en nuestro trabajo, y en nuestra vida familiar, que santifiquemos ambos realizándolos como oferta a Dios, y que santifiquemos con ello, al pedir específicamente bienes al señor, en la realización honesta, esforzada, bien acabada, de nuestras tareas.

JCS.

sábado, 4 de diciembre de 2021

ADVIENTO, CIERTAS CONSIDERACIONES.

  ADVIENTO, CIERTAS CONSIDERACIONES.

El primer domingo de Adviento que acabamos de celebrar el 28 de Noviembre, viene a ser el primero de cuatro domingos,  que constituyen el período del Tiempo Litúrgico, (que va del domingo 28 al viernes 24 de diciembre), previo a esta grandísima  Fiesta de Navidad, que es el Segundo Tiempo del Año  Litúrgico Católico. En el principio del Tiempo de Navidad por supuesto la gran celebración es el nacimiento de Jesús, Segunda Persona de la Santísima Trinidad, qué se hace hombre cómo nosotros en todo menos en el pecado.

La palabra Adviento  proviene del latín “adventus” y significa, “llegada”. En la Iglesia Católica se usa el término con relación a la espera de la llegada, de la venida de Jesús a este mundo, al nacer de Nuestra Señora la Santísima Virgen María, tiempo en que esperamos el nacimiento de Jesucristo que es el acontecimiento incomparable, en su grandeza. Es un tiempo de gran alegría para el pueblo de Dios, que en espera de su llegada, vivimos la espiritualidad propia de nuestra religión de una manera esmerada. Nos acercamos con la mayor devoción posible a nuestras oraciones y a la recepción de los Sacramentos, de la Confesión y la Eucaristía, y por supuesto de nuestra participación en el Sacrificio de la Santa Misa.

Los personajes que contemplamos en este acontecimiento, son el primerísimo lugar al propio Niño Dios, a su Santísima Madre la Virgen María, a su castísimo  esposo el Señor San José, al ángel que anuncia a los pastorcillos la venida a este mundo del Mesías, los pastorcillos, y los tres reyes magos, (la piedad popular añade varios personajes más). La grandeza, lo enorme del suceso, tiene lugar de la forma más humilde, en un pesebre.  Esta ha sido la solución que José ha encontrado, ya que en las posadas no han querido admitirlos debido a lo avanzado de la gestación de  Jesús en el vientre de María. Los posaderos de esos lugares (posadas) de la época, se veían obligados a procurar la comodidad de sus clientes, no eran, sus posadas,  como ahora, con  cuartos aislados, eran galerones donde dormían muchos huéspedes, y el que una señora tuviese su parto allí produciría incomodidad a muchos, que presentarían reclamaciones.

Debido a ello a José no le quedó más remedio que buscar un lugar lo mas adecuado posible. El designio de Dios, es así como nos da la primera lección de su amado Hijo, mandado a redimir a la humanidad entera. Lo que tenía que suceder se llevó a cabo, María tenía preparados pañales con los que envolvió al hijo de Dios, y el aliento de las bestias, dió calor al lugar.  ¡cómo no maravillarnos de qué el acontecimiento mayor de la humanidad, se haya dado en esas, aunque pobres amables condiciones!. Pues el amor reinaba esplendorosamente en el lugar. Lecciones maravillosas de humildad, de humanidad, de lo básico para la vida, sin necesidad de lo superfluo.

¿Por qué Belén de Judá?, las escrituras nos dicen que el Mesías, en tanto de la descendencia del Rey David, nacería en la ciudad natal de este, en efecto la estipe del mencionado Rey procede de esta vieja ciudad llamada así por el origen de su primitivo nombre hebreo “bet léjem” cuyo significado es:  lugar donde se hace el pan, y José era de linaje procedente de tal lugar, así mismo lo sería la Virgen María, pues los matrimonios entre los judíos de esa época se realizaban entre miembros de las mismas Tribus. Aquí vemos nuevamente el designio de Dios, pues la presencia de la Virgen en Belén de Judá en ese lugar se debió a dos circunstancias, a saber, se había publicado un edicto que para la realización del censo, que los romanos llevaban a cabo, todo ciudadano se debía ir a registrar a su lugar de origen natal, José en tanto nativo de Belén decidió ir, para cumplir con esa obligación, y no pudiendo dejar sola a la Virgen decidió que ella le acompañara en el viaje. Estas dos razones los tenían a la sazón en dicha ciudad. Y el nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, tuvo lugar como sabemos en cuanto habían llegado. Es así como la mujer, la Criatura más perfecta que Dios ha creado, cuyo milagrosísimo  y virginal embarazo fue de procedencia divina, vino a dar a luz a la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, en tanto hombre perfecto, y por supuesto sin dejar de ser perfectísimo Dios, conservando Ella su Santa Virginidad.  Dios reviste a la Santísima Virgen de una hermosura tan grande, que otra mejor, no es posible, las gracias y dones con que su alma fue agraciada, son insuperables, pues fueron en orden a la Maternidad Divina, su sino principalísimo. Dios actuó de manera especialísima para que así fueran los primeros días de la vida de nuestro Redentor y el resto de su vida.

No existe en el mundo celebración más grande que la de la Navidad, por desgracia en pocos casos esta celebración es como debe de ser, una alegre época en que nuestra piedad cristiana se debía de desplegar en la celebración del nacimiento de nuestro Salvador y Redentor, realizando los ritos propios  del  suceso, con la debida devoción, oraciones y alegría cristiana, por supuesto con la Santa Misa como celebración central y mas importante, las reuniones familiares con la cena de la Noche Buena que se celebra el 24 de Diciembre, y la comida propia de la Navidad (Sin olvidar la venerable costumbre de montar la escena del “Nacimiento”),  que es  del día 25, son ocasiones de gran comunicación familiar y social, en ocasiones se intercambian regalos, se preparan manjares para  la cena y la comida, se brinda y se desean parabienes. Todo esto debe de ser, con la presencia de lo que se está celebrando. En los EEUU. esta celebración se denomina Christmas, palabra que proviene de Christ y Mass, Misa de Cristo, y tiene una gran relevancia en ese país, superándose en algunos aspectos año con año en adornos públicos y privados en las fachadas de las casas, la tradicional cena con pavo, muchos adornos y mensajes multicolores, etc.

Pero volviendo al ADVIENTO, que es el tiempo de preparación de esta gran celebración, debemos recordar que hay que vivirlo con una devoción especial, acercándose a los Sacramentos del Perdón y la Comunión, a escuchar con mucha atención las homilías de las Santas Misas, y a meditar sobre el gran acontecimiento cuyas características extraordinarias nos deben de llevar a la oración de agradecimiento a Dios Padre, que nos manda a su hijo unigénito para salvarnos con su Pasión y Muerte, nos concede la maternidad de la Santísima Virgen cuando agoniza clavado a la Cruz en la que muere por nosotros, para abrirnos las puertas del Cielo, a dejarnos su maravillosa Revelación Cristiana, con su Doctrina maravillosa, sus Santos Evangelios, su Iglesia, y la institución de sus Sacramentos, su lección de vida ejemplar, la formación de sus apóstoles, lucrarnos la filiación divina y mandarnos a su Espíritu Santo, que nos acompañará en su Iglesia hasta el fin de los tiempos.

Les deseo una muy Santa y Feliz Navidad y que Nuestra Señora nos auxilie en el camino de nuestra salvación.

JCS

lunes, 29 de noviembre de 2021

ALGO SOBRE LA NUEVA EVANGELIZACIÓN

 

  ALGO SOBRE LA NUEVA EVANGELIZACIÓN.

La alegría de nuestra relación con Jesucristo, sin duda es un don maravilloso, pero que debemos de saber compartir,  es muy necesario que aquellos cuya relación con Jesucristo es evidentemente menor que la nuestra, puedan recibir de nosotros cierta ayuda que los acerque más, a esto le llamamos aquello que nos debe empujar a evangelizar, dentro de la Iglesia vertida hacia afuera, hacia la calle. Así es que  nos anima el Santo Padre Francisco.

 Bajo la dirección de los Papas, se nos ha estado llamando a que realicemos actividades de evangelización, y para ser más específicos le llaman Nueva Evangelización. El término evangelización, en Iberoamérica,  hace referencia a la que se llevó a cabo a partir el siglo XVI y en la civilización occidental, desde que se completó  hace mil años, y que dio maravillosos resultados en Europa del Norte, del centro, islas británicas, y la península ibérica, en que se llevó a cabo para enseñar a salvarse a los interesados, e interesar nuevos, hacia los valores morales evangélicos cristianos, entre sus objetivos principales encontramos: primer anuncio a aquellos que no conocen a Jesucristo,  ó adultos, que han olvidado o no han sido formados adecuadamente, y fácilmente caen en garras de: ateísmo, escepticismo, gnosticismo, y otras grandes equivocaciones como el zoroastrismo e incluso el demonismo. Esta Nueva Evangelización también se hace necesaria en Europa, cuna maravillosa del cristianismo, y ahora por desgracia, secularizada y con ateísmo rampante.

Ahora en estos tiempos es muy necesario reforzar esfuerzos redoblar actividades evangélicas, pues la secularización avanza muy aprisa y se ha perdido terreno que previamente se tenía, el ESPÍRITU SANTO no nos abandonará y cualquier acción evangelizadora será positiva.        Pensemos si estamos cumpliendo el mandato evangélico de  llevar su palabra a todos, ( Mateo 28,19-20).   El conocimiento de la evangelización ha sido el de dar a conocer el mensaje de Jesucristo, el único, pero hemos sufrido de la ausencia del esfuerzo a ser realizado para su difusión, la Nueva Evangelización porta el mismo mensaje, pero requiere nuevos esfuerzos, nuevos caminos, nuevas formas de llevar el mismo y único mensaje de Jesucristo, que se entienda y que se crea que es el mensaje de salvación, no actuar como propagandistas, sino como testigos, conocedores, bien formados, que queremos compartir con amor los mensajes salvíficos del Señor.      

Tratar de enseñar la verdadera libertad, y la verdad, tratando de sacar a tantos de la esclavitud en que han caído por las manipulaciones del mercado, de la propaganda hedonista, y las ideologías equivocadas y malsanas del abortismo, pansexualismo, divorcismo, hedonismo, ateísmo, permisionismos, el relativismo, que tanto ha preocupado y del que tantas explicaciones de sus errores, han dado los últimos papados y el actual. Etc. los entendidos hacen referencia a dos aspectos antónimos: libertad VS. libertinaje. El primero nos habla de compromiso, responsabilidad, verdadero humanismo, de decisiones propias y el segundo de irresponsabilidad, carencia de humanismo por sus consecuencias, de voluntarismo que tan perjudicial resulta en la vida humana al empobrecerla en valores.

EVANGELI GAUDIUM, la primera Exhortación Apostólica  del Papa Francisco, él como pastor supremo de la iglesia en su papado, preocupado por la misión eclesial de la salvación nos manda este mensaje salvífico, nos recuerda la obligación de cumplir con el mandato evangélico mencionado antes, recordándonos la obligación de todo buen cristiano, en su entorno, bajo las circunstancias propias,   y demás condiciones personales, el que hemos todos recibido el mandato apostólico de colaborar al conocimiento propio y hacia los demás, de la palabra de Dios.  No hay salvación sin apostolado, por poca que sea la monta de lo que hacemos en tanto testigos con nuestro ejemplo, hacia nuestros  hijos hacia los otros. Tarde o temprano, directa o indirecta mente producirá buenos resultados, como la semilla sembrada al voleo.         

El hombre se asocia, está en nuestra naturaleza el ser gregarios, para ayudarnos los unos a los otros, y que mejor ejemplo de ayuda que la evangelización, que guía hacia la salvación eterna de nuestra alma, en la catequesis se usa el término  KERIGMA, y este  hace referencia a la paternidad adoptiva que Dios nos ha otorgado, Jesucristo al enseñar a orar a sus discípulos, en la oración que nos ha dejado lo primero que menciona es “PADRE NUESTRO”, ya que Él, nos lucró dicha paternidad, por lo que la primera enseñanza en la Nueva Evangelización, debe ser el amor que Dios Padre nos tiene, y nos lo tiene desde la eternidad, porque Dios es amor, y su amor es paternal e incondicional, estos mensajes no pueden menos que acercarnos a Jesucristo, que es el único hijo unigénito de Dios, Uno y Trino.     

Jesucristo nos deja pocos preceptos, pero no podemos dejar de cumplirlos cabalmente, el enseñarlos a nuestros hijos en primer término y a nuestros prójimos después, es nuestro sino. Es así como evangelizamos, siendo testigos ejemplares de buenos cristianos, y comunicando a los demás los conocimientos que tenemos sobre la religión que nos ha sido revelada. Es mucho lo que podemos decir de Jesucristo, en primer lugar lo que Él mismo dice de sí, que ha sido enviado por el Padre y que todo o que dice y enseña es lo que el propio Padre le ha instruido, para llevar a cabo.          

A sus apóstoles y demás discípulos y seguidores les anuncia que el Reino de Dios ya ha llegado a nosotros, cura a los enfermos e impedidos, ama, se compadece de aquellos que sabe que sufren,   su relación es valiente, amorosa, progresiva puede ser de persona a persona, a las multitudes, a pequeños grupos, en fin no deja de usar diversos métodos, el de las Parábolas es uno de estos, el de la formación de sus doce apóstoles, que al final serán solo once por la traición de Judas Iscariote, los forma personalmente, aunque no son personas preparadas intelectualmente, por lo que es muy paciente con ellos, pero después de su Ascensión a los cielos en cuerpo y alma, en la celebración llamada de Pentecostés, en que estos reciben la enorme ayuda del Espíritu Santo, no solo comprenderán cabalmente sus enseñanzas, sino que las recordarán todas, y las predicarán, lo que en su momento dará origen a los Santos Evangelios y a la Tradición, a las Epístolas de San Pablo, a las Cartas de los apóstoles, etc., en pocas palabras la Revelación Cristiana.

Su actitud es alegre, humilde, testimonial, de una sapiencia que solo se puede calificar como “DIVINA”, en toda la extensión  del significado de la palabra.

No juzguemos a los demás, no somos quien para hacerlo, pero si fijemos nuestra postura, seamos operativos en nuestra actuación, y no dejemos de cumplir con nuestra obligación en esta Nueva Evangelización, que es la misma de siempre, pero que debemos, como aconseja el Papa Francisco, llevar a la calle, sacarla de la Sacristía, no se trata de que nos convirtamos en activistas, pero con nuestro buen ejemplo, con nuestros consejos, recomendación de lecturas, y asistencia a la escucha cuidadosa de los Evangelios de la Santa Misa dominical y de las homilías respectivas, con nuestras oraciones y ofrecimientos al Señor, con la lectura de los Santos Evangelios y sus explicaciones correspondientes, para nuestro propio beneficio y para compartirlas con los demás, estaremos dando a conocer mejor nuestra maravillosa religión, aquí no puede dejar de recomendarse la lectura y consulta del NUEVO CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA, gran legado del Concilio Vaticano II, gran ayuda en tanto consulta de todos los temas de nuestra Religión Católica.

Respeto a los obispos, sus mensajes, tienen derechos al dirigirse a sus fieles en su diócesis.

El tiempo pasa y tenemos que hacer apostolado. Aparte de esta Nueva Evangelización, debe darse como compromiso de vida, relacionarse y relacionar a los que tratemos con los Sacramentos y los actos litúrgicos, en especial LA SANTA MISA, la CONFESIÓN Y COMUNIÓN SACRAMENTALES. La introducción a la fe en nuestros pequeños, y en los prójimos. La propia creatividad y método debe ser lo que apliquemos. Habrá quien lo haga, de persona a persona, quien lo lleve a cabo en la casa parroquial que le corresponde, frente a una tasa de café con un amigo, en fin se trata de un nuevo ardor cristiano, que nos impulse a salir de nuestro propio existir, para añadirle el ingrediente que no solo gane mejores y mas cristianos sino que también impida el crecimiento de la secularización y el ateísmo.

El Papa Pablo VI, nos dará la EXHORTACIÓN  post-sinodal EVANGELI NUNTIANTI, que nos ilumina evangélicamente, de alguna manera adelantándose a lo que el Papa San Juan Pablo II, más tarde llamará Nueva Evangelización. Recurramos a nuestra Madre del Cielo, la Virgen Santísima para que interceda por nosotros ante el Espíritu Santo y se nos inspire el cómo, y el donde debemos de realizar nuestro rol dentro de la acción de la Nueva Evangelización.  Ya que es obligación evangélica de todos los bautizados.

JCS.

viernes, 19 de noviembre de 2021

ALGO SOBRE LA LITURGIA DE LA IGLESIA CATÓLICA

 

ALGO SOBRE LA LITURGIA.

¿Qué es la Liturgia?,  El Catecismo de la Iglesia Católica en su número 1069 nos dice: “ La palabra Liturgia significa originalmente –obra o quehacer público-,  - servicio de parte de y en favor del pueblo-. En la tradición cristiana quiere significar que el pueblo de Dios, toma parte en la “obra de Dios”. Por la Liturgia Cristo, nuestro Redentor y Sumo Sacerdote, continúa en su Iglesia , con ella y por ella, la obra de nuestra redención”. 

Llamamos Liturgia al culto público de la Iglesia, efectuado por la Iglesia, en nombre de la Iglesia y en comunión con la Iglesia, ello incluye ritos y ceremonias con que expresamos el culto a Dios. Nuestra Liturgia principal es la Santa Misa. La sagrada Liturgia es central en la vida de la Iglesia y de cada cristiano, porque en ella celebramos los misterios de nuestra Redención. El misterio principal es el Misterio Pascual,  incluye el sufrimiento, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. El Concilio Vaticano II la define así : “La cumbre a la que tiende toda la acción de la Iglesia y, al mismo tiempo, la fuente de donde mana toda su fuerza, los actos litúrgicos expresan la sacralidad de la Iglesia, sus ritos están perfectamente registrados en los correspondientes libros, y son aquellos expresamente autorizados por la Santa Sede.

A través de los signos sacramentales bebemos de las fuentes de la salvación para ser plasmados y transformados hasta conformar nuestra vida con la de Jesucristo. En la tradición católica los actos litúrgicos son los que nos muestran la sacramentalidad de la Iglesia, impulsándonos, animándonos a mejorar nuestra participación con Jesucristo y con su Iglesia, camino de salvación. Son actos que se llevan a cabo con los registros llamados el calendario litúrgico, las divisiones el año litúrgico constan del Adviento, Navidad, Primera parte del Tiempo Ordinario, Cuaresma, Triduo Pascual, Tiempo Pascual, y Segunda parte del Tiempo Ordinario,  todo buen cristiano debe de estar pendiente de los Tiempos Litúrgicos y de las celebraciones que les corresponden a estos dentro de los diferentes entornos.

Otros actos litúrgicos que provienen de  tiempos ya remotos, son aquellos que habiendo sido admitidos tradicionalmente por los Ordinarios del lugar se llevan a cabo, como ejemplo se puede mencionar la celebración anual del Santo que en dicho lugar se conmemora, así como las fiestas propias del lugar, incluso en pequeñas poblaciones en las que existen ancestrales costumbres anuales de festejos,  precisamente llamados Fiestas Cristianas, las que contienen actos litúrgicos, en Morelos, lo son por tradición, las fiestas de Tlaltenango, y San Antón, en Cuernavaca , San Andrés en Hueyapan, y un larguísimo etcétera. Estas fiestas son celebraciones autorizadas que anualmente atraen a múltiples personas, algunas no cristianas, que se interesan en los festejos por los ingredientes paganos que se les han venido mezclando por negociantes, de allí que se les llame “ferias”,  y consisten en vendutas de alimentos, juegos, etc. que se realizan aprovechándose de la múltiple reunión de personas, algunos fieles cristianos, y otros no. Estos son marchantes que  actúan, no con el mismo motivo del fervor cristiano, sino como su “modus vivendi” Otras son: como la Candelaria, los Reyes Magos, la Pasión en Iztapalapa, y muchas mas. Entre todo el festejo,  se realizan los actos propiamente litúrgicos, como Misas, Sacramentos, Sacramentales, Procesiones, Exposición del Santísimo, y mas actos verdaderamente litúrgicos. ES DE MUCHA IMPORTANCIA SABER DISTINGUIR EN ESTAS FIESTAS, LO PROFANO, LO PAGANO, DE LO REALMENTE CRISTIANO. LO QUE ES LITÚRGICO DE LO QUE ES MUNDANO.

El Sagrado Concilio Vaticano II, habla de la Liturgia como un elemento esencial de la vida de la Iglesia que determina la situación presente del Pueblo de Dios. Con razón entonces se considera  a la Liturgia como el ejercicio del sacerdocio de Jesucristo. Sus signos sensibles significan, y cada uno a su manera, realizan la santificación del hombre, y así el Cuerpo Místico de Cristo, es decir, la Cabeza y sus miembros ejerce el culto público íntegro. Por lo que cada celebración litúrgica, por ser obra de Cristo Sacerdote y de su cuerpo, que es la Iglesia, es acción sagrada por excelencia cuya eficacia con el mismo título y el mismo grado, no la iguala ninguna otra acción de la Iglesia.

El Concilio destaca de varias maneras la noción litúrgica:

--Es obra de Cristo total, primeramente, y de la Iglesia por asociación.

--Tiene como finalidad la santificación de los hombres y el culto al Padre, de modo que el sacerdocio de Cristo se realiza en los dos aspectos.

--Pertenece a todo el pueblo de Dios, que en virtud del bautismo es sacerdocio real, con el derecho y el deber de participar en las acciones litúrgicas.

--En cuanto constituida por  <gestos y palabras>,  que significan y realizan eficazmente la salvación, es ella misma un acontecimiento en el que se manifiesta la Iglesia, sacramento del Verbo.

--Configura y determina el tiempo de la Iglesia desde el punto de vista estológico.

--Por todo esto la Liturgia es  <<fuente y cumbre de la vida de la Iglesia>>.

Por lo anterior podemos concluir que la noción del Concilio nos permite definirla como:

<< FUNCIÓN SANTIFICADORA DE LA IGLESIA PARA CONTINUAR EN EL TIEMPO LA OBRA DE CRISTO POR MEDIO DE LOS SIGNOS QUE LO HACEN PRESENTE HASTA SU VENIDA >>.

Hay unos elementos imprescindibles para que una celebración sea litúrgica, debe consistir en asamblea de bautizados-confirmados, si no, el Cuerpo de Cristo no estaría significado, realizaría , si un culto religioso y devocional, mas no litúrgico, unos ministros de los cuales al menos uno debe  tener el Orden Sagrado, ( del diaconado en adelante), lectura de la Palabra y meditada por cada asistente como sermón u homilía, espacio para realizar dicha acción litúrgica, el altar, la casa de Dios.

Pidamos a nuestra Madre del cielo que demos a la liturgia la consideración que le corresponde en tanto que es el ejercicio del sacerdocio de Cristo realizado por los bautizados, cumbre de la acción de la Iglesia y fuente que mana toda su fuerza.

Compiló, JCS.

miércoles, 17 de noviembre de 2021

AMOR FAMILIAR, PADRES A HIJOS E HIJOS A PADRES.

 

  AMOR DE PADRES A HIJOS Y DE HIJOS A PADRES.

Estaremos todos convencidos de que el amor es el principal ingrediente de la vida humana. En primerísimo lugar el amor a Dios, a quien debemos de amar con todas nuestras fuerzas, con toda nuestra alma, con todo nuestro corazón, con toda nuestra voluntad, lo que implica una actitud de solidaridad, de compromiso, de entrega a sus mandamientos, de agradecimiento en especial por dos aspectos, uno  el que Él nos ama a todos y a cada uno desde la eternidad, y dos, el que nos otorga la capacidad de amar. Don maravilloso que enriquece nuestro espíritu humano. Dicho lo anterior meditemos sobre lo siguiente: esta capacidad se manifiesta de múltiples formas, unas positivas y otras que deformadas por diferentes motivos son negativas. Entre las positivas destaca por sobre otras el Mandamiento Nuevo, que Jesucristo nos lega: “Amaos los unos a los otros; como yo os he amado….”. (Juan 13,34) y que llevamos a la práctica especialmente en la familia lo que nos sublima espiritualmente en forma notable, y entre los amores perjudiciales, que nos baste con mencionar: el amor al dinero, a la fama, y cosas parecidas que son materialismo puro.

Dios Trino y Uno, creador nuestro, nos muestra cual es su voluntad y además lo incluye en nuestra conciencia universal, al crear a la primera pareja humana, un hombre y una mujer a quienes indica que pueblen la tierra. Todas las parejas humanas, tanto de hombres buenos como los que socialmente no lo son, aman a sus hijos y a sus padres, ese amor intrafamiliar no distingue las diferencias de las actitudes frente a la sociedad de los seres humanos. Se dirá que lo mismo sucede con los animales, lo que no es cierto, pues los animales obran por el instinto que el Creador les incluye, pero no es amor, insisto es instinto, que a su debido tiempo convierte a los animales dentro de las propias camadas en enemigos cuando del sustento se trata. Vemos por tanto esta diferencia básica. La que nos señala el concepto original de la familia, pequeña unión de amor,  que aunque repetido infinidad de veces, aquí lo hago de nuevo, al recordar que  los hombres somos  gregarios, y por tanto hemos llegado a conformar después de las comunidades, pues en las familias las carencias tienden a unir, En las grandes conglomeraciones sociales y estas se sustentan en las familias, de ahí que son células de la sociedad, tan importantes que, cuando en una sociedad las familias van bien, dicha sociedad va bien también, esta célula social se sustenta en su núcleo, que es el matrimonio, unión de amor, y la generación propia de esta unión es la materno-paternal, nuevamente fuente de amor, en esta ocasión de los hijos a los padres y de estos a sus frutos humanos. Como vemos nuestras vidas se sustentan en el amor, de allí su enorme importancia.

La milenaria sabiduría de la Iglesia que proviene de la Revelación Divina, nos da a los católicos esa reverencia, ese respeto santo al matrimonio y a la familia. Procedencia y razón por la que Jesucristo elevó esta institución natural del matrimonio a Sacramento, sublime acto de amor divino hacia el ser humano, que incluye el vínculo indisoluble, aparte de sus otros fines y frutos, factor socialmente perfecto. Ninguna otra forma de matrimonio puede, ni remotamente compararse a la riqueza del matrimonio católico, institución tan mal entendida, tan poco conocida y apreciada, por los no católicos. Y dentro de nosotros, lastimosamente también en ocasiones, traicionada con infidelidades, desamores, irresponsabilidades, y demás.

En el amor a nuestros hijos están implícitos todos aquellos actos que llevamos a cabo para educarlos, para perfeccionarlos en todos los aspectos de su personalidad individual, debiendo ser, el que destaca por su enorme importancia, el introducirlos en la fe cristiana y darles ese ejemplo que tanto educa, siendo a nuestra vez buenos cristianos. Ningún beneficio educador es superior al buen ejemplo, en especial cuando nuestros vástagos no han llegado a los 18 años de edad, por supuesto que después también, pues sabido es que la educación que proporcionan los padres no termina nunca, sino hasta muerto el hijo, pues aunque muertos los progenitores, su ejemplo, sus consejos, sus vidas siguen siendo pauta que en forma retrograda nos condiciona, nos recuerda sus enseñanzas, en pocas palabras conforme maduramos tomamos en amorosa consideración los recuerdos venerables que de ellos heredamos. En pocas palabras es nuestra responsabilidad hacerlos depositarios de lo que nosotros sabemos y practicamos de nuestra religión en todas sus facetas, la sacramental, el camino terrenal de santidad,  la moral, el Bien Último Sobrenatural, que incluye el amor a Dios y a los demás. Otros amores terrenales, al terruño, a la patria, al Bien Común, a la sociedad, a nuestra alma mater, a la naturaleza, a nuestro entorno, a las buenas lecturas, al estudio, etc. deberán ser incluidos en una educación integral.

Me parece apropiado que para terminar este artículo, reflexionemos un poco en el Mandamiento Nuevo de Jesucristo, se trata de caridad sobrenatural ya que, en el amor a Dios está implícito el amor a sus criaturas y es el hombre el mas importante de su creación, pero ¿a que nos lleva esto? por supuesto que no a un amor simplemente pasivo, sino a uno operativo, y lo tenemos que ejercer, cumpliendo con nuestra acción evangelizadora, invitando a medios de formación,  a los círculos de estudio, a frecuentar los Sacramentos. En Estos ministerios es un gran maestro el Opus Dei, al acercarnos a este obtendremos invaluable ayuda,  y conocimientos, que nos enseñan el camino de la santidad. El llamado de Jesucristo lo interpretan acertadamente los teólogos como algo que se tiene que ejercer entre las naciones, razas, etnias, enemigos, personas de otras confesiones religiosas. Esto nos habla de un apostolado fraternal sin distinción de personas. Y lo es, en otro plano, también al desarme y a la paz entre las naciones, es el ilimitado amor de Dios por sus criaturas predilectas. Nada hay mas admirable que una familia cristiana que vive en armonía, y que cumple con sus obligaciones cristianas, por convencimiento razonado y sustentada en el amor. Meditemos en tanto hijos en el venerable y agradecido amor que a nuestros padres debemos, y en tanto padres en el  responsable y delicado amor que a nuestros hijos debemos.

JCS.

lunes, 25 de octubre de 2021

LOS ASPECTOS DE LA CONTAMINACIÓN SON SIEMPRE IMPORTANTES.

 

La ausencia de regulación adecuada de los acuerdos internacionales y locales tomados,  el respeto a la aguas denominadas comunes globales, y el creciente aumento de los residuos, son los desafíos principales. Lo que hace necesaria una  autoridad política mundial. Así como la creación de        instituciones con capacidad de sancionar. Vemos por tanto la creciente importancia a la diplomacia que pueda anticiparse a los problemas, y a dar soluciones. Para dar mejores soluciones a la producción alimenticia marina, que es factor de paz. Otro factor preocupante es el inmediatismo político, que mira mas el corto plazo electoral que el largo plazo que  no ayuda en las elecciones. Ha sido demostrado que el hombre es mas fecundo cuando genera procesos, que cuando solo pretende lograr espacios de poder.

Las cooperativas aunque en muchas ocasiones no han podido mostrar su eficacia, si son administradas con honradez y con aciertos presentan grandes soluciones en casos como la producción de energía renovable, las granjas piscícolas, las pesquerías, etc. que después de su abastecimiento propio, tienen ventas de excedentes, en ocasiones muy por encima de su consumo local. Los gobiernos deben establecer regulaciones, pero además asistir con la infraestructura necesaria, y la financiación apropiada. Los problemas no faltan, por lo que las soluciones no deben faltar tampoco. En materia agroindustrial hay que favorecer las rotaciones de cultivos, con su indispensable rotación mercantil, la mejoría de los sistemas de riego, la producción de alimentos para los animales, y muchos otros aspectos de gran importancia. Aquí resalta la necesidad de que los ciudadanos controlen el poder político y no al revés como suele suceder.

La corrupción se da al esconder el verdadero impacto ambiental de los proyectos, lo que lleva a  acuerdos espurios que impiden el debatir debidamente. Lo propio es que cada proyecto esté libre de presiones políticas o económicas para que tenga verdadera transparencia, que deba estar armónicamente conectado con los peligros para la salud, previendo los escenarios posibles y en su caso los aumentos de inversión, y sin olvidar la participación de los habitantes locales de los diferentes lugares de los impactos a resolver. No se pueden dejar de examinar los riesgos inherentes, ni las acciones de seguimiento. Las discusiones científicas deben ser sinceras, no ocultar nada, tampoco simplemente ateniéndose, a  que haya prohibiciones o esté permitido por las legislaciones. Estas se pueden cambiar. En las discusiones no pueden faltar aspectos como: el impacto visual al paisaje, los peligros para la flora y fauna del lugar, en especial las especies protegidas, el vertido  de emisiones o residuos, pérdida de valores culturales, o emisiones de ruido. Hay que preguntarse si los beneficios a corto y largo plazo son de beneficio integral, no podemos olvidar que el criterio de la rentabilidad, no es el único a ser tomado en cuenta y muy necesario es dar  prioridad al recurso importantísimo y primordial del agua. La Iglesia no pretende tener soluciones científicas sobre los problemas y las soluciones ecológicas, pero si insiste en que se dé el debate transparente, honesto, que no sean las ideologías o los intereses particulares o nacionales los que se traten de imponer, sino las verdaderas soluciones que aportan al B.C.

La tendencia al examen del costo-beneficio, que en especial los inversionistas siempre tienen en mente, en materia ecológica no debe de tener la misma validez, lo verdaderamente importante es el factor de beneficio a la vida humana, tanto los mecanismos del mercado como el paradigma tecnocrático, no son en el caso de la ecología, lo que son en otros aspectos de la economía política, aquí se trata de la degradación y la regeneración de los ecosistemas, teniendo en mente el tiempo actual pero sin olvidar a las generaciones futuras, a las que debemos de heredar no un basurero, sino una limpia casa común. Somos los humanos los que causamos la degradación al hacer dinero, y somos esos mismos humanos los que tenemos la responsabilidad de regenerar lo que hemos degradado.

 En cuantas lastimosas ocasiones se ha pensado en la explotación de la biodiversidad, sin tener en cuenta a los pobres, no faltan las ocasiones en las que se acusa a los ambientalistas de querer detener el progreso y el desarrollo humano al defender los ecosistemas, lo que es, no solo una acusación sin bases válidas, sino que olvida que el cuidar los malos impactos ambientales, conlleva oportunidades diferentes, que orienta hacia la creatividad que se dará en el corto y mediano plazo, contrariamente a la ambición de los beneficios económicos de  inmediato plazo. Decía Benedicto XVI que: «es necesario que las sociedades tecnológicamente avanzadas estén dispuestas a favorecer comportamientos caracterizados por la sobriedad, disminuyendo el propio consumo de energía y mejorando las condiciones de su uso».

Ha habido voracidad irresponsable durante décadas, lo que es innegable, siendo lo necesario redefinir lo que significa “progreso” y no es lo que hemos estado haciendo, el verdadero progreso es el que proporciona a los hombres una mejor calidad de vida. Y la contaminación hace lo contrario. Una redefinición de la economía es también necesaria, si se tala en demasía  un bosque se incrementan las utilidades, pero de desertifica, y le dejamos la tarea a las próximas generaciones, o sea que son los -¡¡ futuros seres humanos los que pagan las “utilidades” de hoy !!-. Los costos económicos y sociales deben ser sufragados por los que causan la contaminación, con transparencia y honestidad. Otro aspecto que no podemos olvidar es el principio de subsidiaridad, que es responsabilidad que deben ejercer los mas poderosos, con los que lo son mucho menos, países o personas, en cualquier nivel.

Tenemos procesos que pertenecen a la acción política y si esta no realiza lo pertinente. Se conforman lacras que son una vergüenza humana, podemos mencionar algunas: criminalidad organizada, trata de personas, narcotráfico, violencia, etc. si la política no es capaz de romper esta lógica perversa, se cae en una pobreza humana intolerable, siendo peor aún los casos en que los propios gobiernos se asocien a la delincuencia, lo que ya cae en el terreno de lo imperdonable. Esto generalmente es el resultante de organizaciones privadas tan solo interesadas en el lucro y no en el progreso del B.C. y políticos interesados en la reelección partidaria.

Es insostenible el que tan solo las ciencias empíricas sean capaces de ofrecer todas las soluciones, es de necesidad absoluta que se recurra a la sabiduría milenaria de la Iglesia, que nos enseña nuevos horizontes, principios éticos, soluciones diferentes y de aplicación muy conveniente. Lo que la brújula de la  milenaria sabiduría referida nos señala es: la importancia del amor al prójimo, la bondad con los menos favorecidos, la justicia para los que carecen de poder económico, que no por ser pobres carecen de su acervo espiritual, y al no controlar la ecología siempre son los primeros y mas perjudicados. Poner a la naturaleza en su lugar y no en de víctima. Estas y otras razones son las que nos llevan a tener en cuenta lo que podemos considerar una “Ecología Espiritual”. Destaca la importancia que esto conlleva en los diálogos ecologistas.

El siguiente párrafo está copiado tal cual del original.

203. “Dado que el mercado tiende a crear un mecanismo consumista compulsivo para colocar sus productos, las personas terminan sumergidas en la vorágine de las compras y los gastos innecesarios. El consumismo obsesivo es el reflejo subjetivo del paradigma tecno-económico. Ocurre lo que ya señalaba Romano Guardini: el ser humano «acepta los objetos y las formas de vida, tal como le son impuestos por la planificación y por los productos fabricados en serie y, después de todo, actúa así con el sentimiento de que eso es lo racional y lo acertado»[144]. Tal paradigma hace creer a todos que son libres mientras tengan una supuesta libertad para consumir, cuando quienes en realidad poseen la libertad son los que integran la minoría que detenta el poder económico y financiero. En esta confusión, la humanidad posmoderna no encontró una nueva comprensión de sí misma que pueda orientarla, y esta falta de identidad se vive con angustia. Tenemos demasiados medios para unos escasos y raquíticos fines”.

Como se puede deducir del párrafo anterior esta situación crea en los seres humanos sensaciones de inestabilidad y de inseguridad, en unos y en otros un vacío de su corazón el cual se llena con el consumismo, y el hedonismo, que sienta la necesidad de obtener cosas que consumir, gozar, descartar, acumular, en fin que fomenta el materialismo, al tiempo que olvida los aspectos culturales, artísticos, y espirituales. La tecnología toma su lugar, al tiempo que olvida los desastres naturales que muchos de los productos que consume son contaminantes en su producción y/o desecho. Al tiempo que crea una obsesión consumista que alienta la criminalidad. De allí que es necesario un cambio en el estilo de vida en el que o hemos caído o estamos cayendo. A el comprar no lo podemos ver tan solo como un acto económico, lo tenemos que ver como un acto moral. Esto nos ayuda a comprender como cada persona en su propio y particular estilo de vida, está contribuyendo o atacando a la contaminación.(fin tercera parte).

Compiló JCS.

LOS ASPECTOS DE LA CONTAMINACIÓN SON SIEMPRE MATERIA DE EXÁMEN Y RECUERDO.

 

La ausencia de regulación adecuada de los acuerdos internacionales y locales tomados,  el respeto a la aguas denominadas comunes globales, y el creciente aumento de los residuos, son los desafíos principales. Lo que hace necesaria una  autoridad política mundial. Así como la creación de        instituciones con capacidad de sancionar. Vemos por tanto la creciente importancia a la diplomacia que pueda anticiparse a los problemas, y a dar soluciones. Para dar mejores soluciones a la producción alimenticia marina, que es factor de paz. Otro factor preocupante es el inmediatismo político, que mira mas el corto plazo electoral que el largo plazo que  no ayuda en las elecciones. Ha sido demostrado que el hombre es mas fecundo cuando genera procesos, que cuando solo pretende lograr espacios de poder.

Las cooperativas aunque en muchas ocasiones no han podido mostrar su eficacia, si son administradas con honradez y con aciertos presentan grandes soluciones en casos como la producción de energía renovable, las granjas piscícolas, las pesquerías, etc. que después de su abastecimiento propio, tienen ventas de excedentes, en ocasiones muy por encima de su consumo local. Los gobiernos deben establecer regulaciones, pero además asistir con la infraestructura necesaria, y la financiación apropiada. Los problemas no faltan, por lo que las soluciones no deben faltar tampoco. En materia agroindustrial hay que favorecer las rotaciones de cultivos, con su indispensable rotación mercantil, la mejoría de los sistemas de riego, la producción de alimentos para los animales, y muchos otros aspectos de gran importancia. Aquí resalta la necesidad de que los ciudadanos controlen el poder político y no al revés como suele suceder.

La corrupción se da al esconder el verdadero impacto ambiental de los proyectos, lo que lleva a  acuerdos espurios que impiden el debatir debidamente. Lo propio es que cada proyecto esté libre de presiones políticas o económicas para que tenga verdadera transparencia, que deba estar armónicamente conectado con los peligros para la salud, previendo los escenarios posibles y en su caso los aumentos de inversión, y sin olvidar la participación de los habitantes locales de los diferentes lugares de los impactos a resolver. No se pueden dejar de examinar los riesgos inherentes, ni las acciones de seguimiento. Las discusiones científicas deben ser sinceras, no ocultar nada, tampoco simplemente ateniéndose, a  que haya prohibiciones o esté permitido por las legislaciones. Estas se pueden cambiar. En las discusiones no pueden faltar aspectos como: el impacto visual al paisaje, los peligros para la flora y fauna del lugar, en especial las especies protegidas, el vertido  de emisiones o residuos, pérdida de valores culturales, o emisiones de ruido. Hay que preguntarse si los beneficios a corto y largo plazo son de beneficio integral, no podemos olvidar que el criterio de la rentabilidad, no es el único a ser tomado en cuenta y muy necesario es dar  prioridad al recurso importantísimo y primordial del agua. La Iglesia no pretende tener soluciones científicas sobre los problemas y las soluciones ecológicas, pero si insiste en que se dé el debate transparente, honesto, que no sean las ideologías o los intereses particulares o nacionales los que se traten de imponer, sino las verdaderas soluciones que aportan al B.C.

La tendencia al examen del costo-beneficio, que en especial los inversionistas siempre tienen en mente, en materia ecológica no debe de tener la misma validez, lo verdaderamente importante es el factor de beneficio a la vida humana, tanto los mecanismos del mercado como el paradigma tecnocrático, no son en el caso de la ecología, lo que son en otros aspectos de la economía política, aquí se trata de la degradación y la regeneración de los ecosistemas, teniendo en mente el tiempo actual pero sin olvidar a las generaciones futuras, a las que debemos de heredar no un basurero, sino una limpia casa común. Somos los humanos los que causamos la degradación al hacer dinero, y somos esos mismos humanos los que tenemos la responsabilidad de regenerar lo que hemos degradado.

 En cuantas lastimosas ocasiones se ha pensado en la explotación de la biodiversidad, sin tener en cuenta a los pobres, no faltan las ocasiones en las que se acusa a los ambientalistas de querer detener el progreso y el desarrollo humano al defender los ecosistemas, lo que es, no solo una acusación sin bases válidas, sino que olvida que el cuidar los malos impactos ambientales, conlleva oportunidades diferentes, que orienta hacia la creatividad que se dará en el corto y mediano plazo, contrariamente a la ambición de los beneficios económicos de  inmediato plazo. Decía Benedicto XVI que: «es necesario que las sociedades tecnológicamente avanzadas estén dispuestas a favorecer comportamientos caracterizados por la sobriedad, disminuyendo el propio consumo de energía y mejorando las condiciones de su uso».

Ha habido voracidad irresponsable durante décadas, lo que es innegable, siendo lo necesario redefinir lo que significa “progreso” y no es lo que hemos estado haciendo, el verdadero progreso es el que proporciona a los hombres una mejor calidad de vida. Y la contaminación hace lo contrario. Una redefinición de la economía es también necesaria, si se tala en demasía  un bosque se incrementan las utilidades, pero de desertifica, y le dejamos la tarea a las próximas generaciones, o sea que son los -¡¡ futuros seres humanos los que pagan las “utilidades” de hoy !!-. Los costos económicos y sociales deben ser sufragados por los que causan la contaminación, con transparencia y honestidad. Otro aspecto que no podemos olvidar es el principio de subsidiaridad, que es responsabilidad que deben ejercer los mas poderosos, con los que lo son mucho menos, países o personas, en cualquier nivel.

Tenemos procesos que pertenecen a la acción política y si esta no realiza lo pertinente. Se conforman lacras que son una vergüenza humana, podemos mencionar algunas: criminalidad organizada, trata de personas, narcotráfico, violencia, etc. si la política no es capaz de romper esta lógica perversa, se cae en una pobreza humana intolerable, siendo peor aún los casos en que los propios gobiernos se asocien a la delincuencia, lo que ya cae en el terreno de lo imperdonable. Esto generalmente es el resultante de organizaciones privadas tan solo interesadas en el lucro y no en el progreso del B.C. y políticos interesados en la reelección partidaria.

Es insostenible el que tan solo las ciencias empíricas sean capaces de ofrecer todas las soluciones, es de necesidad absoluta que se recurra a la sabiduría milenaria de la Iglesia, que nos enseña nuevos horizontes, principios éticos, soluciones diferentes y de aplicación muy conveniente. Lo que la brújula de la  milenaria sabiduría referida nos señala es: la importancia del amor al prójimo, la bondad con los menos favorecidos, la justicia para los que carecen de poder económico, que no por ser pobres carecen de su acervo espiritual, y al no controlar la ecología siempre son los primeros y mas perjudicados. Poner a la naturaleza en su lugar y no en de víctima. Estas y otras razones son las que nos llevan a tener en cuenta lo que podemos considerar una “Ecología Espiritual”. Destaca la importancia que esto conlleva en los diálogos ecologistas.

El siguiente párrafo está copiado tal cual del original.

203. “Dado que el mercado tiende a crear un mecanismo consumista compulsivo para colocar sus productos, las personas terminan sumergidas en la vorágine de las compras y los gastos innecesarios. El consumismo obsesivo es el reflejo subjetivo del paradigma tecno-económico. Ocurre lo que ya señalaba Romano Guardini: el ser humano «acepta los objetos y las formas de vida, tal como le son impuestos por la planificación y por los productos fabricados en serie y, después de todo, actúa así con el sentimiento de que eso es lo racional y lo acertado»[144]. Tal paradigma hace creer a todos que son libres mientras tengan una supuesta libertad para consumir, cuando quienes en realidad poseen la libertad son los que integran la minoría que detenta el poder económico y financiero. En esta confusión, la humanidad posmoderna no encontró una nueva comprensión de sí misma que pueda orientarla, y esta falta de identidad se vive con angustia. Tenemos demasiados medios para unos escasos y raquíticos fines”.

Como se puede deducir del párrafo anterior esta situación crea en los seres humanos sensaciones de inestabilidad y de inseguridad, en unos y en otros un vacío de su corazón el cual se llena con el consumismo, y el hedonismo, que sienta la necesidad de obtener cosas que consumir, gozar, descartar, acumular, en fin que fomenta el materialismo, al tiempo que olvida los aspectos culturales, artísticos, y espirituales. La tecnología toma su lugar, al tiempo que olvida los desastres naturales que muchos de los productos que consume son contaminantes en su producción y/o desecho. Al tiempo que crea una obsesión consumista que alienta la criminalidad. De allí que es necesario un cambio en el estilo de vida en el que o hemos caído o estamos cayendo. A el comprar no lo podemos ver tan solo como un acto económico, lo tenemos que ver como un acto moral. Esto nos ayuda a comprender como cada persona en su propio y particular estilo de vida, está contribuyendo o atacando a la contaminación.

Compiló JCS.