martes, 12 de abril de 2022

ALGO MAS SOBRE HOMOSEXUALISMO.

 

ALGO MAS SOBRE LA LA HOMOSEXUALIDAD,

EN REFERENCIA A LA EDUCACIÓN TEMPRANA. Empezaremos por la homosexualidad masculina. Tópico ancestral humano, que hace siglos que se debate y en esta época en los medios masivos de comunicación. En estos temas y cuando se trata tan solo de un ensayo resulta imposible tratarlos completos dada su amplitud, por lo que solo veremos algunas de sus facetas. Atender el problema en su totalidad necesitaría de la participación de varias ciencias, de carácter filosófico, social, pedagógico, médico, psicológico, religioso, etc. tal es su magnitud, por lo que agradezco de antemano su comprensión. Me voy a enfocar a los puntos que más distorsionan a la opinión pública.

 Examinados desde la perspectiva lógico-moral,  comienzo por mencionar la importancia que tiene en ello  la educación familiar. Los padres deben de estar muy atentos sobre los comportamientos de sus menores desde la más tierna infancia, cualquier síntoma que notaran en alguno de ellos, en materia de las preferencias propias de su sexo, lo deben de examinar muy cuidadosamente, pues se puede prestar a confusiones. Tan solo como ejemplo podemos señalar las preferencias que desde muy temprana edad muestran las nenas por sus muñecas, mientras los hombrecitos lo hacen por los cochecitos, aunque datos como este no son definitivos. Ambos sexos pueden mostrar intereses parecidos por las pelotas u otros objetos de juego. Lo femenino se muestra en las preferencias por la ropa de mujer, y lo propio con el sexo masculino, y otros detalles que los padres deben observar. El caso es que ante un comportamiento que tuviera sólida base sospechosa, lo oportuno es consultar a un psicólogo especializado en infantes. Una atención oportuna puede ser de gran ayuda. Los padres no se deben de sentir ofendidos si en alguno de sus vástagos se diera algún síntoma. Ellos no son culpables, si los están educando apropiadamente.

Los defensores y promotores del homosexualismo tratan de encubrir con razonamientos que no tienen el más mínimo sustento moral, ni científico ni de otro orden, este aspecto y los que a continuación iremos mencionando. Así como nuestra observación, en tanto padres, con los muy pequeños es de gran importancia, lo es en todas las edades, pues síntomas de alguna posible desviación en la preferencia sexual de la persona humana se puede dar en la pre-adolescencia o en la propia adolescencia, sin tener precedente alguno. Los motivos pueden ser muchos,  y pertenecen al campo de los profesionales. Esto no solo se observa desde los criterios católicos, sino desde cualquier otro. La Ideología de Género, viene a ser en estos tiempos muestra fehaciente del grado de degeneración intelectual a que llegan ciertos pensadore(as), no vamos a involucrarnos aquí en este largo y espinoso problema, pero si recomendamos vivamente que los padres de familia consulten con los especialistas que tienen disertaciones en YouTube sobre la materia. Dos de ellos son : Benigno Blanco y César Vidal. Verdaderos defensores de los jóvenes.

EN REFERENCIA A LO GENERAL. En primer lugar es conveniente diferenciar entre homosexualidad y homosexualismo, el primer término hace referencia a la atracción sexual por personas del mismo sexo, y el segundo hace referencia a la práctica de la homosexualidad. Al primer caso se le puede distinguir como homo-atracción y al segundo como practicante de la relación homo-sexual. Es conveniente aclarar que  hay muchas personas con homo-atracción, y que solo lo saben en su propia intimidad y ni los padres y parientes más cercanos se han enterado. Se trata de personas que han sabido guardar para su yo interno su problema y que por contar con criterio recto lo viven secretamente. Desde el punto de vista católico estas personas son dignas de respeto y admiración, pues su castidad, si bien secreta, y  vivida cristianamente es para ellos camino de salvación. Incluso no están sujetas, gracias a su buen criterio e inteligencia de su problemática, a presiones psicológicas, sino que tranquilamente encuentran sus formas de vida, se puede decir que normales.

Es conveniente también comentar que personas que en su pubertad  pueden sentir homo-atracción, pero al no ser esta una situación estable, es posible que hacia los catorce años haya desaparecido definitivamente, y sin ninguna intervención sean hetero-sexuales normales. La investigación confiable nos indica que los niños(as) con desórdenes relativos a su sexo, deben ser sujetos de tratamiento y que en muchos casos no solo pueden controlar sus ansiedades, presiones, soledades, vergüenzas, disconformidades, etc. y si no es curable su homo-atracción, si les será llevadera. Los padres y madres, profesores, consejeros de estudiantes,  nunca deben de considerar saludables estos  comportamientos y pensar que están genéticamente predeterminados, sino que deben recurrir a la ayuda profesional, con previo  acuerdo con los padres, asunto por demás delicado y cuyo tratamiento debe ser de la mayor discreción y respeto.

Otros estudios serios, apoyan que el hecho de ser homo-sexual no es una variante humana normal y si es una falta de salud psicológica, estos estudios, comprueban que los homosexuales en muchos casos sufren desórdenes psicológicos en mayor porcentaje que el resto de la población y que estos incluyen tendencias suicidas, además de problemas de abuso. Los activistas del movimiento LGBT+, siglas que hacer referencia a: “lesbiana, gey, bisexual, transgénero, y otros muchos como,  queer y transexual, luchan por derechos, algunos imposibles de otorgar a dichas personas, hay muchas otras denominaciones como travestis, intersexuales, y un largo etc. lo que demuestra que no es la naturaleza humana sino su perversión, lo que está tras este movimiento.

Desde el punto de vista católico, debemos de considerar a los adultos que sufren la homosexualidad y luchan por salir de ello, que les es conveniente hacer todo lo que les sea posible para lograrlo, con ayuda profesional, y salir de las relaciones sexuales que hayan tenido, con la ayuda de su sacerdote confesor, procurar vivir la castidad, ofreciendo su abstinencia al Señor, recordemos que las relaciones homo, están descalificadas tanto en el viejo como en el nuevo testamento. Todos los hombres somos creados diferentes, pero tenemos después de esta vida los mismos dos destinos los que tomen y lleven su cruz de cada día, como nos enseña Jesucristo, su destino será la felicidad perfecta y eterna de la visión beatífica, no puede haber regalo mayor, las personas de tendencias homo, llevan la cruz de la castidad, si la soportan su premio eterno les espera. no se dejen influir por la perversidad de las tendencias de los movimientos LGVT+.

No hay duda que es más necesario, que en personas sin este problema, el apoyarse en la oración y pedir la ayuda de la santísima Virgen, nuestra madre del cielo,  para sobrellevar este peso extra en la vida., pero Dios da las fuerzas necesarias a quien las necesita, basta pedirlo con humildad y devoción.   JCS.

lunes, 4 de abril de 2022

EUCARISTÁ Y COMUNIÓN DE LOS FIELES

 

     EUCARISTÍA Y COMUNION DE LOS FIELES.

Adjunto encontrarán un breve resumen que nos ayudará a que nuestra participación en la SANTA MISA  sea de más valor espiritual, al conocer mejor lo que sucede en el altar y entender los diferentes momentos litúrgicos, el cómo se realiza la grandeza de la EUCARISTÍA y algunos aspectos de la COMUNIÓN DE LOS FIELES. Recordando antes que nada que estaremos, cada vez que participemos en la celebración de la sana Misa, en el Sacrificio que Jesucristo ofrece a  Dios  Padre como gran intercesor nuestro, que nadie, ni la humanidad entera, actual, pasada y futura, hubiese sido suficiente para obtener la reparación de la ofensa de nuestros primeros padres, solo un Hombre Dios es el que lo puede lograr, pues tal ofensa no se mide por el ofensor, sino por el ofendido, y así sucedió, Jesús se ofrece en el Sacrificio de su santísima persona para lograrlo. En esta época una de las preocupaciones más serias que nos han comunicado los papas: San Juan Pablo II, Benedicto XVI, Francisco I, es la pérdida del sentido del pecado, lo que es muy grave, espero que estas letras sirvan para que meditemos en la gravedad de ello, y pongamos el remedio a nuestros pecados.

A través de conocer mejor lo que es el sacrificio de la SANTA MISA. Para que nuestra COMUNION PERSONAL nos sea  provechosa. Recordemos en primer término que  NO DEBEMOS COMULGAR si no están confesados nuestros pecados graves, por ejemplo como el de no asistir a la SANTA MISA COMPLETA LOS DOMINGOS y fiestas de guardar, EN OTRAS PALABRAS SI NO ESTAMOS EN ESTADO DE GRACA. Si por desgracia hemos caído en el PECADO MORTAL (grave) de no haber asistido a la Santa Misa completa en domingo o fiesta de guardar, hemos de confesar con el sacerdote, no basta un acto de arrepentimiento,  debemos confesarlo antes de acercarnos a comulgar nuevamente, debe mediar la Confesión Sacramental, y la absolución, tal y como lo manda la Santa Iglesia.

ES PECADO SACRÍLEGO el acercarse a la comunión si nuestra alma no está en GRACIA DE DIOS y esto solo se logra con el SACRAMENTO DE LA CONFESIÓN bien hecha y el PERDÓN que recibimos de DIOS, a través del Sacerdote, en el sacramento llamado también del PERDÓN.

Es conveniente que recordemos que durante la Santa Misa, en la Liturgia Eucarística, Nuestro Señor obra la conversión del pan y del vino en su Cuerpo  y Sangre, lo que recibimos al comulgar es el Cuerpo, de Jesucristo con toda su divinidad, su humanidad, incluida su alma humana, y ello porque su perfecto amor por nosotros, ha querido estar de ese modo presente entre nosotros, uniéndonos por virtud de su divina presencia a todos los que comulgamos en todo el orbe. Es de necesidad  que estemos limpios, purificados por el Sacramento del Perdón para recibirle como Él merece.

Y en lo sucesivo si se quiere seguir comulgando, se deberá estar en estado de gracia, y si este se perdiera por ejemplo, por cometer un acto contra alguno de los Diez Mandamientos de la Ley de Dios, o de la Iglesia, como el no cumplir con el precepto de asistir a la misa completa en domingo, o el de cometer un acto en contra de la pureza, es absolutamente necesario confesar, tener propósito de enmienda y arrepentimiento por no haber cumplido con la voluntad divina.

Vemos en el Catecismo de la Iglesia Católica núm. 1415

TEXTO DEL CATECISMO NUM. 1415.

“El que quiere recibir a Cristo en la Comunión eucarística debe hallarse en estado de gracia. Si uno tiene conciencia de haber pecado mortalmente no debe acercarse a la Eucaristía sin haber recibido  previamente la absolución en el sacramento de la Penitencia”.

Por desgracia son múltiples las ocasiones en que estamos mal informados en este aspecto, al leer estas letras quedamos informados y es de grave obligación tomarlas en cuenta. El pecado sacrílego es muy grave, solo pensemos con lógica, si el santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, con su divinidad, su humanidad, su alma humana va a visitarnos, a alimentarnos con su presencia trinitaria, a colmarnos, a abarcar nuestro ser con su presencia, ¡cómo debe de encontrar ese recinto, que somos nosotros!. Verdad que incluso la lógica nos indica que debe de  estar  en las condiciones apropiadas, y no sucio por nuestros pecados no perdonados.

Previo a la recepción de  la Santa comunión,  a la que debemos acercarnos con devoción, concentrados en la maravilla de que se trata, en ese momento  de la Consagración de la Santa Misa, en que el Sacerdote consagrado que oficia, al decir las palabras y realizar los movimientos que el propio Jesucristo realizó en su última cena con sus apóstoles, tiene lugar el MILAGRO DE LA TRANSUBSTANCIACIÓN, en el que las especies del pan y vino se convierten en el Cuerpo y Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, quien se hace presente en el altar con toda su divinidad su humanidad y alma humana, Cristo vivo, resucitado, glorioso y dispuesto a servirnos de divino alimento a través de la Comunión de los Santos. Posterior a la recepción de la Comunión, conscientes de la grandeza del momento, es necesario que con la mayor devoción demos gracias al Señor por tan gran distinción al haberse dignado venir a nosotros.

Pidamos a nuestro Señor y a nuestra Madre del Cielo, que de hoy en adelante por ningún motivo nos acerquemos al Sacramento de la Comunión sin estar en gracia de Dios.

JCS.

lunes, 28 de marzo de 2022

VIRTUD TEOLOGAL DE LA ESPERANZA

 

  VIRTUD TEOLOGAL DE LA ESPERANZA.

Podemos comenzar por las definiciones de lo  que vamos a tratar, a la virtud en general la consideramos como la actitud existencial que forma parte de nuestra estructura mental en cuanto a su aplicación a nuestras formas de: actuar, juzgar, de apreciar la belleza, bondad, justicia, etc. delante de  nuestra vida ética y moral y consideramos sus opuestos, a los que calificamos de vicios. Los clásicos, con toda razón mencionan cuatro VIRTUDES CAPITALES HUMANAS, prudencia, justicia, fortaleza y templanza, siendo estas las virtudes necesarísimas para ser personas que al vivirlas en su praxis nos convierten en personas de buena voluntad, y las adquirimos al ser educados y auto-educados.

En cuanto a LAS VIRTUDES TEOLOGALES, al referirnos a ellas no podemos sino considerar que son infusas, en el Sacramento del Bautismo, nos son infundidas por Dios, que  Él, además las da a los hombres como dones que podemos admitir y vivirlas prácticamente, o rechazarlas, y privarnos de su extraordinario valor existencial. Son: la Fe, la Esperanza y la Caridad. Forman parte de nuestra conciencia. Toda estructura mental humana sin distinción de época, lugar, raza, cultura, se da en la conciencia de los hombres que las admiten, y así gozan de sus incomparables beneficios. Esto nos lo demuestra la historia, al contemplar al hombre en busca de una o varias divinidades, es fe. El respeto a sus muertos, sus diversas maneras de entierros, y respeto de sus tumbas, En algunas culturas como la egipcia con espectaculares muestras. Nos muestran que había una esperanza, y al llevarlo a cabo, sin duda lo hacían por caridad, amor a sus difuntos. Además a los católicos la infusión bautismal de estas nos refuerzan de una manera muy abundante, al proceder del Sacramento. La Revelación Cristiana, s la que les dará el rango de teologales.

Vistas estas seis virtudes, podemos dar la definición clásica de virtud:” HÁBITO OPERATIVO BUENO”.  Por lo que es de esperarse que sean hábitos que se repiten en  multitud de ocasiones, y son parte de nuestras más íntimas convicciones. Las virtudes son muchísimas, sería fuera de lugar tratar de hacer aquí un listado, pero si me permito mencionar algunas más, como ejemplos, tanto de virtudes morales como simplemente humanas, el criterio personal sabrá cuales pertenecen a cada una de estas dos clasificaciones. Desde luego hay varias maneras de clasificarlas adicionalmente, las virtudes son estas: generosidad, mansedumbre, bonhomía, paciencia, humildad, sabiduría, perdón, gratitud, perseverancia, respeto, higiene, educación, constancia, y un largo etc.

 LA ESPERANZA, en tanto Teologal, (porque hay una esperanza humana) que es de la que trataremos hoy,  consiste en la plena certeza que tenemos de que recibiremos los bienes prometidos, por Jesucristo al ser nuestra actitud la de católicos obedientes a la voluntad divina, lo que nos  proporciona la expectativa de la salvación eterna    al actuar con la libertad que nos proporciona la omnipotencia divina, su bondad y el auxilio de su  gracia.  Pues contamos con la certeza de que Dios siempre cumple sus promesas, y su justicia  es de una perfección absoluta.

Esta virtud teologal de la Esperanza es consoladora en el dolor, en los casos en que los sufrimientos necesitan que se  nos proporcione la paz en nuestro corazón, es lucha en contra de la idea de que el cielo de la vida eterna es algo muy lejano, veamos algunos ejemplos de cómo se ha vivido la Esperanza: Moisés se mantuvo y a ayudó a su pueblo, durante 40 años de peregrinación por el desierto, esperó poder controlar la fragilidad de muchos y en años por venir. En nosotros actúa esta virtud ante nuestros grandes problemas. Sin ella ¿cómo podríamos aguantar las situaciones verdaderamente difíciles?

Mucho nos preocupamos por la Fe y la Caridad, a la Esperanza la tenemos un poco olvidada y es la que nos mantiene alerta ante las vicisitudes de la vida, con ella vencemos el miedo a la condenación y sabemos que las promesas de Dios siempre se cumplen. Abraham vivió de la esperanza en múltiples formas su esperanza reforzó su Fe y su Caridad, sus muestras de la invencible y grandiosa Esperanza en Dios, la vemos en multitud de casos y actitudes, baste recordar el sacrificio de su propio hijo, que estaba decidido a realizar, solo una enorme Esperanza en Dios, motivaba sus acciones. Y así lo llevó toda su larga vida.

Jesucristo es maestro en Esperanza, ejemplos como el  de su agonía de Getsemaní, toda su vida de entrega a la voluntad del Padre, la formación de los Apóstoles, fundación de su Iglesia, la intensidad de su predicación, la institución de los Sacramentos, todos son hechos que se fundaban en la salvación de muchos, la Esperanza Divina en Él, fue su motivación, además a sabiendas de que los hombres practicamos esa virtud.

La Virgen y su Esperanza vivida es una muestra incomparable de vida de esperanza en Dios, tantos acontecimientos en los que su vida transcurrió, que nos pueden dar lugar a meditaciones sobre ello. Y José su castísimo esposo, el hombre de las soluciones, nos es también ejemplo de Esperanza al igual que innumerables casos como los que nos han dejado san Pedro y san Pablo.

La Esperanza nos da felicidad, tranquiliza nuestra alma cuando nos entregamos al Señor, con amor, con sencillez.  Es sin duda parte de su misericordia, aliento que recibimos para servir a su Iglesia, como esta quiere ser servida. Iglesia que es  la nuestra también y somos de ella.

 Sin Fe no puede haber Esperanza y el ejercicio de esta  es parte de nuestra Caridad, he allí la unión de las tres inseparables virtudes teologales. Cuya base es la Fe operativa, siendo la Caridad y la Esperanza operativas también. San Josemaría, nos anima con su santa visión a echar mano de la Esperanza a la hora de las tentaciones, los obstáculos, etc. (Camino 12 – 139 y muchos puntos mas.

Para terminar hoy veamos lo que se nos dice de acuerdo al: CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA  La Esperanza es la virtud teologal, por la que aspiramos al Reino de los cielos y a la vida eterna como felicidad nuestra, poniendo nuestra confianza en las promesas de Cristo y apoyándonos no en nuestras fuerzas, sino en los auxilios de la gracia del Espíritu Santo”.

Pidamos a Jesucristo y a la Santísima Virgen que nos auxilien para vivir cristianamente, la entrega que la vocación nos exige, que nos ha sido dada y nos sigue incrementando Dios Padre,  esta virtud teologal.    (JCS.)

martes, 22 de marzo de 2022

PARA PARTICIPAR MEJOR EN LA SANTA MISA.

 

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 Para participar mejor en la Santa Misa.

PARA PARTICIPAR MEJOR DE LA SANTA MISA. (Conviene utilizarlo en varias celebraciones, hasta obtener mejor participación, o examinarlo previo a la Celebración).

La Santa Misa es el centro, debe ser el centro, de toda la vida cristiana. De la vida propia de cada uno de nosotros, esta es  una realidad, que no es fácil de comprender a primera vista, pero que a través de vivir cada Santa Misa en la que participamos, y ayudados con la profunda meditación de lo que sucede en cada una de las celebraciones de la Santa Misa, sin importar si es celebrada en la austeridad de una alejada ermita, presidida por un humilde sacerdote solitario, o si se lleva a cabo con la participación de un grupo de Cardenales, con el Santo Padre al frente, en la celebración grandiosa de un acontecimiento religioso en la Basílica del Vaticano, o en alguna gran Catedral, acompañada de grandes coros, orquesta sinfónica, y multitud de sacramentales, ropajes y ornamentos litúrgicos, pantallas muy grande, equipos sofisticados de sonido, etc. en su milagrosa realidad es en todas sus celebraciones: la conmemoración incruenta del Sacrificio de Nuestro Señor Jesucristo, es la acción con la que Dios Padre santifica al mundo en Cristo. Culto en el que los hombres adoramos a Dios, Trinidad Santa en su Iglesia y, en todos los casos el de la ermita o el del gran templo, la celebración es de un valor infinito.

 Es, y esto es de gran importancia la más suprema muestra del amor que Jesucristo nos tiene desde la eternidad, cuando por su inconmensurable poder trinitario se ofrece en el Sacramento Eucarístico, que es el milagro que realiza al convertir las especies en su Cuerpo y Sangre, (Transubstanciación) o sea en Él Mismo, con toda su Divinidad su Humanidad, su Alma Humana, su Cuerpo y su Sangre, derramada por nuestros pecados personales de cada uno de nosotros, sin excepción, para quedarse, para estar en nosotros, para abarcarnos con su Gracia Salvífica, en su presencia trinitaria.

Con esto en consideración, veamos lo que es más indicado para nuestra participación:

Conviene, por respeto y muestra de amor a Dios llegar unos minutos antes del comienzo la celebración a modo de participar fervorosamente con nuestra Fe, Esperanza y Caridad, que se alimentarán en la propia celebración. Es de gran ayuda el uso del misal para mejor seguimiento y comprensión de las lecturas. O el haberlas leído y meditado antes de la celebración.

El pueblo es convocado, y el sacerdote preside, actuando en la persona de Cristo y celebrando su Sacrificio Eucarístico. Por lo que Jesucristo está real y verdaderamente presente, de manera sustancial y permanente en las especies consagradas.

La Misa consta de dos partes con sus ritos, tan estrechamente unidos que forman una sola liturgia, son: Liturgia de la Palabra y Liturgia Eucarística.

  RITO INICIAL. (Antífona de entrada). Todos nos santiguamos, el sacerdote nos desea: EL SEÑOR ESTÉ CON USTEDES,  a lo que contestamos, deseándole lo mismo. Tiene lugar el acto penitencial, y el rezo del Yo Pecador, en el que nos reconocemos pecadores y pedimos arrepentidos y con dolor el perdón de nuestras faltas. Se nos perdonan los pecados veniales. (los pecados mortales solo se perdonan con el Sacramento de la Confesión), para obtener el estado de gracia y poder comulgar.

GLORIA, Se reza en  las Misas de precepto y dominicales. Venerable oración a la Santísima Trinidad, con la que concluye el rito inicial. Y nos sentamos.

COLECTA, El sacerdote invita a orar, y todos por un momento tomamos conciencia de estar en la presencia de Dios, el sacerdote dice dicha oración Colecta.

LITURGIA DE LA PALABRA. Las lecturas son lo que Dios nos comunica a través de las Escrituras,   merecen nuestra mejor atención. Se trata de lecturas orantes que con la homilía del sacerdote se comprenden mejor. Empiezan con la oración del sacerdote llamada Plegaria Eucarística, a la que se han añadido las oraciones Colecta y Sobre las Ofrendas.

Por el carácter comunitario de la celebración, los  del pueblo participan en las lecturas y el salmo responsorial.

Antes de  que sean proclamadas,  el Sacerdote  realiza las Oraciones Secretas, y los fieles en voz muy baja pedimos que Dios penetre, con su palabra, nuestro corazón y entendimiento.

El canto es muy importante, y recomendado en las Misas dominicales y de precepto. Es en los Salmos en el Aleluya y en el resto de la liturgia, la expresión del gozo de nuestro espíritu, se alienta a que haya coros en los templos, sin afán de espectáculo, sino con la devoción propia del caso, dando preferencia a la tradición cristiana, sobre la moda en la manera de cantar.

EL EVANGELIO es el culmen de la Liturgia de la Palabra, lo escuchamos con suma veneración, en tanto reconocemos y proclamamos la presencia de Jesucristo, que nos habla. Así mismo veneramos al libro Evangeliario.

 HOMILIA. Es parte de la Liturgia de la Palabra, muy importante y recomendable en tanto necesaria como alimento de la vida cristiana.

PROFESIÓN DE FE (CREDO). Se reza en las Misas dominicales y de precepto, usualmente es proclamado por la feligresía o puede ser contestatario a preguntas del celebrante.

ORACIÓN UNIVERSAL. Es la oración de los fieles, a la que contestamos como acto de fe, se ofrecen fórmulas salvíficas universales.

LITURGIA EUCARÍSTICA. Ofertorio. Se llevan al altar los dones que se convertirán en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. El sacerdote dice lo  que son, pide con humildad todo  lo que va  a ofrecer, como en la última cena con  sus apóstoles en que Cristo instituyó el Sacrificio y Banquete Pascual, lo hace representándolo, como lo quiso Él,  y pidió  a sus apóstoles que lo hicieran en conmemoración suya. El sacerdote se  lava las manos, con este rito se expresa su deseo de purificación interior.

Oración sobre las ofrendas, tiene por objeto recomendar a Dios los dones presentes en el altar y pedirle los bendiga y acepte como ofrecidos que son por la Iglesia, por el Papa, el Obispo y todos los fieles.

PREFACIO, Es el inicio de la Oración Eucarística, el sacerdote invita: “levantemos el corazón” y termina con el Santo, Santo, Santo.

PLEGARIA EUCARÍSTICA. Nota: puede tener lugar la procesión de algunos fieles con las ofertas, las que recibe el sacerdote en el presbiterio  y los lleva al altar.

También se pueden incensar los dones.

Es el culmen de toda la celebración, el sacerdote se dirige a Dios Padre, por medio de Jesucristo y el Espíritu Santo, en nombre de toda la comunidad. Debemos escucharla con la mayor devoción.

 El sacerdote con las manos extendidas nos invita a pedirle a Dios Padre, que por mediación de su hijo Jesucristo acepte los dones que se ofrecen por la Iglesia, por el Papa, por el Obispo, los fieles y alguna petición extraordinaria, por la unidad, por la paz, etc.

El sacerdote ofrece y recibe de los fieles (mío y vuestro) sus peticiones. Dar y recibir, no estamos como simples espectadores sino como participantes.

Pide nuestra oración, -“orad hermanos”- contestamos: -“que el Señor reciba de tus manos…”- Nos recuerda que pidamos por los vivos, (memento de vivos).

El sacerdote ora a Dios Padre, pidiendo que convierta las especies (pan y vino) en su cuerpo y en su sangre y pronuncia las palabras del ritual: En la confección mezcla unas gotas de agua al vino, el vino representa a Jesucristo estable y grandioso el agua a los hombres, unidos a Él, en amor.

Cristo tomó en sus manos el pan y el cáliz, dio gracias, lo partió y lo dio a sus discípulos, el sacerdote pronuncia las palabras de Jesucristo en la Ultima Cena con sus apóstoles acorde a las propias palabras que el Señor pronunció.

Es así como se realiza el MILAGRO EUCARÍSTICO que llamamos LA TRANSUBSTANCIACIÓN, el sacerdote eleva primero el Cuerpo,  después el Cáliz con la Sangre  de Nuestro Señor Jesucristo, ADORÁNDOLO ÉL Y PARA QUE NOSOTROS Lo ADOREMOS. TAMBIÉN, a partir de ese momento Jesucristo está real y verdaderamente presente, Cristo vivo, glorioso, sacramentado en el altar, recordamos a nuestros seres queridos que han pasado a la otra vida, rogando a Dios por su salvación, (memento de difuntos).

 En la Plegaria Eucarística se dan gracias a Dios por toda la obra salvífica. Por la fracción del Pan Consagrado, y por la Comunión de los fieles, por muchos que seamos recibimos todos el Cuerpo, y de un solo cáliz la Sangre del Señor, del mismo modo que sus apóstoles lo recibieron de sus propias manos.

Los elementos de que consta esta plegaria son :

.- Acción de gracias, aclamación que culmina con el Santo, Santo…,

.-Epíclesis, que implora la consagración al Espíritu Santo, Narración de la Institución, y Consagración.

.- Anámnesis que realiza el memorial de la Pasión, Resurrección y Ascensión, de Cristo.

.- Oblación que la Iglesia en especial la reunida aquí, ofrece al Padre, en este memorial, en el Espíritu Santo, la víctima inmaculada y a nosotros mismos.

.- Intercesiones, la celebración incluye a la Iglesia terrena y celeste, con todos sus miembros vivos y difuntos.

.-Doxología final, Expresa la glorificación de Dios, concluye con el Amén.

 . Oración que pide, entre otras cosas, el pan, que implica en primer lugar el Pan Eucarístico, y el cotidiano, alimento para todos los hombres de la tierra, especialmente los pobres que carecen de este.

FRACCIÓN DEL PAN. Es sacerdote parte el Pan eucarístico,  Se reza o canta el Cordero de Dios. Cristo en la última cena, partió el pan, este gesto se imita, significando que siendo muchos, comulgamos de un solo Pan de vida, que es Cristo resucitado. Se reza o canta el Cordero de Dios…

 

 RITO DE LA COMUIÓN. . . Oración que pide, entre otras cosas, el pan, que implica en primer lugar el Pan Eucarístico, y también el cotidiano, alimento para todos los hombres de la tierra, especialmente los pobres que carecen de este. Convite pascual en el que Cristo se nos ofrece Él mismo como alimento espiritual, la Gracia Santificante se nos otorga en forma superabundante, conviene, según mandato del Señor, que su Cuerpo y su Sangre, sean recibidos por los fieles que estén en Estado de Gracia. Solo deben comulgar los que estén en Estado de Gracia.  Rezamos o cantamos comunitariamente EL PADRENUESTRO, a cuyo término el sacerdote solo reza la oración complementaria, y solo al final de esta decimos todos: amén.

 El significado de la fracción del Pan Eucarístico es del sufrimiento de Cristo al ser lastimadas sus carnes nobilísimas. A continuación se reza o canta el CORDERO DE DIOS  QUE QUITAS EL PECADO DEL MUNDO, el sacerdote muestra para su adoración el Cuerpo de Cristo, invitándonos al banquete de Cristo---este es el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo--- a lo que contestamos con la mención evangélica del centurión---Señor yo no soy digno de que entres en mi casa……(no digna).

Comulga el sacerdote, y se da la comunión a los fieles. Es momento de recogimiento, y agradecimiento al Señor. El sacerdote pronuncia la oración de después de la Comunión, pidiendo que se obtengan los frutos del misterio celebrado. Se dan gracias por la Gracia Santificante recibida por el Sacramento. Se trata de la Comunión de los Santos, que por virtud de la presencia real y verdadera de Cristo en la Comunión nos une al Magisterio, incluido el Santo Padre, a todos los clérigos y a los seglares que lo hayan realizado. Siendo además in-habitación trinitaria en cada uno de nosotros. No debemos de perder la capacidad de asombro ante la magnitud del Sacramento, y meditar en este profundamente.

RITO DE CONCLUSIÓN. Consta de los avisos, si los hay. El sacerdote extendiendo las manos a los fieles dice, “el Señor esté con ustedes”, a lo que contestamos: y con tu espíritu, y nos da la Bendición, recordamos a nuestra Madre la Virgen con una Salve  o Ave María, después nos despide, para que vayamos a realizar nuestras honestas actividades.

Compiló: JCS.                                                                        

miércoles, 16 de marzo de 2022

SIEMPRE LA VERDAD

   SIEMPRE LA VERDAD.

Los católicos tenemos que ser incansables buscadores de la verdad, en todos y cada uno de los temas de nuestra existencia, lo que nos lleva al conocimiento de las falsedades, equivocaciones o mentiras de relevancia, en el sentido de que afectan a la forma de pensar de muchos. En cambio todo lo dirigido a diseminar las grandes verdades de nuestra existencia, ayuda a las personas a darle sentido: a su manera de pensar,  a sus acciones, y por lo tanto a su vida. La pregunta que de inmediato surge es, ¿Por qué los católicos son los que más conocen de las grandes verdades de nuestra existencia? Y la respuesta es, porque conocemos tanto como nos es posible la Divina Revelación. No creo que sea en balde que aquí recordemos lo que es la verdad, de ella se dice que es cuando lo que se piensa de algo es compatible con la realidad, y su contrario que es la equivocación o la mentira, es lo que no coincide entre lo que se piensa y lo que la realidad es. Y como lo que pensamos no cambia la realidad, si coincide es verdad y si no es mentira. Pues la verdad siempre es objetiva y los sujetos al ser subjetivos tenemos opiniones que pueden ser verdad o no. El catolicismo tiene la enorme, incomparable, REVELACIÓN DIVINA, de allí que al pensar, creer, acordes con esta, estamos en la verdad, y es por ello que sabemos con la más absoluta certeza, lo que la persona humana es: compuesto de cuerpo material y alma espiritual.

 Ahora bien las verdades no solo se encuentran en las áreas de la teología, la doctrina, antropología filosófica, catequesis; las hay en todas las ciencias humanas. Y algunas son verdaderamente asombrosas, tan solo pensemos en las enseñanzas verdaderas de la astronomía, la medicina, la química, la física, la historia,  la filosofía, etc., que no pertenecen a la Revelación, sino a las capacidades intelectivas de hombres sabios. O sea que haciendo una gran división se puede decir que las verdades están contenidas en dos grandes apartados, las verdades reveladas, y las verdades aprehendidas. Y en ambos casos el hombre debe tender a conocerlas sin confusión, las reveladas, por todos los hombres de buena voluntad, y las aprehendidas, en su quehacer profesional, su pasión por la cultura, o necesidades específicas, de todas las personas. Pero siempre con el afán de que sea la verdad la que predomine en los conocimientos. Y en este campo que por pertenecer a la razón humana puede y de hecho varía con constancia, pues el genio humano va descubriendo nuevos aspectos de las realidades, mientras que el conocimiento revelado no cambia, es inamovible, por venir de Dios, lo que nos sucede es que la ciencia teológica avanza en el conocimiento más profundo de la Revelación Divina. Es por ello que vivimos pendientes de Magisterio de la Iglesia.

Aquí es conveniente que razonemos un poco sobre la fe. Y lo primero que se nos presenta es que hay una “fe divina” religiosa, católica cristiana que por ser inmutable la Revelación, de la que proviene, a la que se enfoca totalmente, nos produce una fe que comparte sus características. Por el contrario la “fe humana” en las cuestiones de las ciencias y teorías humanas en general, muchas veces cambia, por lo que aquello que ayer se consideraba verdad, hoy se sabe que no era compatible con la realidad y los nuevos conocimientos, descubrimientos, investigaciones e incluso casualidades nos señalan nuevas convicciones que consideramos verdaderas. Por lo tanto, dado que las verdades de la Revelación son inmutables, puras, eternas, siempre han sido, son y serán verdades absolutas. Por el contrario no todas las verdades científicas lo son, esto lo vemos claramente en los cambios que el progreso va proporcionando al hombre debido a nuevos conocimientos.

 En materia de Fe y Revelación Divina es conveniente conocerlas con precisión, para no caer en el error personal, porque la Fe es esta virtud teológica, que nos es donada por DIOS, pero que la podemos rechazar, modificar en lo personal e incluso en lo grupal, lo que es una tontería de necios o en nuestra soberbia humana la podemos interpretar erróneamente en lo personal, por ello tenemos los católicos al Magisterio de la Iglesia como fiel intérprete cuya autoridad proviene de la inspiración maravillosa del único que  todo lo puede, Dios Trio y uno en su Tercera Persona del Espíritu Santo, es así  que nos permite elevarnos hasta intuir y conocer parcialmente a DIOS, es solo Él, quien tiene el poder de darla al Magisterio. Independientemente de esto es que el hombre solo, sin la fe es incapaz de intuir a Dios y tratar de comprenderle. El hombre en su racionalidad de origen, en su conciencia, asume que existe una divinidad superior al yo, pero por desconocimiento de la Revelación Divina, de la que es cumbre Nuestro Señor Jesucristo, se llena de opiniones equivocadas y pensamientos siempre inconclusos, que lo tienen confundido, de allí que haya hombres que inventan religiones (sectas) y tienen seguidores alejados de la verdad. Solo con la transformación que al aceptar la fe verdadera se experimenta, se pueden conocer las verdades, pues esa fe permite creer en lo revelado por DIOS.

La maestra es la Santa Iglesia, dueña de su Magisterio y esta es la gran razón por la que nos debemos de integrar a ella tanto como nos sea posible y con sus enseñanzas iremos conociendo las verdades más importantes de nuestra existencia, tan repetidas, pero tan importantes que no conviene sino recordarlas siempre: de dónde venimos, a donde vamos, porqué existimos, quien nos ha creado, el más allá después de nuestra muerte,  cual es la voluntad divina, para que vivimos, cuerpo material y alma espiritual es lo que somos, lo qué nos constituye, cual es  el sentido de nuestra existencia, como debemos vivir, y muchas verdades más.

Pidamos a la Santísima Virgen, nuestra Madre del Cielo que interceda por nosotros y que el  Espíritu Santo nos ilumine para poseer las grandes verdades de la cristiandad.

viernes, 4 de marzo de 2022

MORALIDAD Y ALMA CRISTIANAS, VALORES.

   MORALIDAD Y ALMA CRISTIANAS.  (Valores)

Cuando el hombre empieza a adquirir la formación cristiana,  por necesidad se tiene que ocupar de su aspecto espiritual,  ya hemos comentado que somos un compuesto,  una unidad de materia y espíritu,  hasta que al término de nuestra existencia terrenal,  se separan,  nuestra alma espiritual de nuestro cuerpo material. De momento nos vamos a ocupar más del aspecto espiritual,  en la inteligencia de que, mientras estamos vivos no hay separación posible,  somos un compuesto. Y las características del alma van a ser nuestro primer tema. Y lo primero que se debe de decir y repetir tantas veces como sea prudente, es que alma espiritual humana es creación única de Dios, o sea que cada una es diferente y singular e irrepetible. Siendo una substancia con la capacidad de subsistir (“per se”), por si misma, o sea separada de la substancia cuerpo, cuando se da la muerte material de este.

Empecemos por diferenciar “conocimiento” de “voluntad”,  conforme el hombre crece va conociendo a través de sus sentidos, y conforme va conociendo va apeteciendo, a veces esta apetencia cuando tiene un atractivo por encima de otros le podemos llamar pasión, esto se basa en que a un conocimiento aplicado a algo que la voluntad nos señala como atractivo, se convierte en sujeto de nuestra preferencia. En otras palabras algo, un objeto,  que el conocimiento nos señala, mueve a nuestra voluntad en forma poderosa y se da el deseo de posesión del cariño, amor, preferencia, amistad,  de cierta persona, u objeto, habilidad, aprendizaje, investigación, comportamiento, valores humanos, económicos, sociales,  conocimiento, etc.                                    

Así es que,  claramente vemos como el juicio intelectual al aplicarse al conocimiento produce, por la libre voluntad el deseo o el rechazo de los valores que vamos conociendo. A la apetencia le llamamos, para establecer diferencias, bienes concupiscibles, cuando son agradables y fáciles de obtener y bienes irascibles a  los que son difíciles de obtener. Los valores morales, acorde a cada personalidad, pueden ser tanto irascibles como concupiscibles, como ejemplo a una cierta persona los valores de la fidelidad o la honradez, le serán fácil de obtener, y a otra le costarán mucho esfuerzo, son por tanto subjetivos. En gran medida esto puede provenir de la educación recibida, de las influencias procedentes del ejemplo materno-paterno-filial, de la personalidad y carácter personales.

Visto lo anterior podemos deducir que los valores en general, son materia importante en la educación familiar, y en especial los valores morales. Lo que no limita el aprendizaje de los valores a través de las experiencias de la vida en sociedad. A estos últimos los podemos definir como  las costumbres  y maneras de comportamiento que las sociedades van transmitiendo a sus miembros, quienes los adquieren por experiencia personal y consisten en el tener la habilidad de distinguir lo bueno de lo malo, lo que conviene conservar y lo que hay que modificar o evitar.

No vamos a tratar de hacer un elenco de valores, son muchísimos, pero como en todo algunos destacan y conviene mencionarlos, haciendo la aclaración que no están estos en departamentos estancos y muchos se pueden considerar como universales. El primer ejemplo es  EL AMOR, y le siguen la justicia, la libertad, la honestidad, la generosidad, fidelidad, los cuales se pueden considerar en cualquier listado de valores, sea familiar, social, de amistad, etc. Pero la gran diferencia está en que los enfoques,  son diferentes. Por ejemplo el valor “libertad”,  tiene puntos de vista distintos en lo moral de lo social, lo moral lo toma como algo con limites espirituales, mientras la sociedad legisla sobre ella. O en el peor de los casos, nos convertimos jueces de nuestro propio actuar con el peligro de caer en “las libertades”, o dicho de otro modo en el “libertinaje”.

El conocimiento de los valores y su  práctica consiste en un constante uso de estos, al proponernos cada día nuestro programa, el  cual siempre resulta una verdadera incógnita, dado que conforme los sucesos se van dando nos enteramos de multitud de detalles que nunca pudimos prever al planear nuestras acciones, lo que requiere que enfrentemos cada paso, cada decisión, cada respuesta, que en su novedad, en su misterio, no pudimos pensar que se nos presentaría, y la mejor reacción a ello, que es lo que esperamos dar, se sustenta en nuestro criterio y este a su vez en nuestros valores. De allí su necesidad, sería deplorable que después de una cierta acción nos dijéramos, -lo hice mal, debió de ser …..- no podemos decir que por muy bien vividos nuestros valores van a convertirnos en seres perfectos, lo que si podemos asegurar es que nos perfeccionan, que nos ayudan a ser mejores., a ser en la comunidad en que vivimos de los que respetamos y llevamos a cabo sus preceptos.

El buen consejo para llevar a cabo una existencia moral, consiste en preocuparse por el sentido ético, y relacionarlo con nuestras creencias de católicos, conociendo por nuestra conciencia bien formada, lo correcto y lo incorrecto sin dejar de considerar sus efectos sobre los demás. Pidamos a Nuestro Señor Jesucristo y a su santísima Madre, que podamos vivir los bienes irascibles con su ayuda, recordando que solos no podemos.

JCS.

lunes, 28 de febrero de 2022

LA LIBERTAD

 

-LA LIBERTAD.-

ACTOS DEL HOMBRE Y ACTOS HUMANOS.- Vamos a ver en varias dimensiones a la libertad. Libertad y moralidad ya que los actos humanos son libres. (los del hombre no están sujetos moralmente) también la veremos como responsabilidad. Y su relación con nuestra salvación. A la libertad se le debe de considerar como facultad de la voluntad, que tiene como contrarios el equivocado determinismo. (Calvino, Lutero),

 

----LA LIBERTAD.- la goza la persona humana, no los animales. Así hablamos de libertad de expresión, de reunión, psicológica (Sancho Panza-gitano).

----CATECISMO: el poder radicado en la razón y en la voluntad de obrar o no obrar, de hacer esto o aquello, de ejecutar por si mismo acciones deliberadas.

----SAN JOSEMARÍA: nos lo transmite en forma de pregunta que le hace a Dios. ¿Por qué me has dejado, Señor este privilegio con el que soy capaz de seguir tus pasos, pero también de ofenderte?. Lo que nos lleva a calibrar el recto uso de la libertad, si se dispone hacia el bien, o equivoca su buena orientación y nos encamina al mal----El buen uso es cuando, en ejercicio de nuestra libertad le decimos al SEÑOR, dime lo que quieres de mí, y libremente hago todo lo posible por realizarlo, con tu ayuda, porque solo no soy nada, pero con tu ayuda, podré. Podemos recordar—LA VERDAD OS HARÁ LIBRES—mientras que la ignorancia nos esclaviza. Esto lo podemos decir así, la libertad se da en la medida que actuamos el bien, y esclaviza con el pecado.

----La libertad nos hace responsables de nuestros buenos actos, en la medida que estos son voluntarios, en que tenemos conocimiento de causa, y hay actos malos con circunstancias que los pueden atenuar, el miedo, la violencia, la ignorancia, la inadvertencia, y otros factores psíquicos, políticos o sociales. O sea que para que un acto sea imputable debe ser previsible, y que exista manera de evitarlo. Por ejemplo quien en estado de ebriedad produce un accidente.

----La formación católica que nos da un hondo sentido de la responsabilidad, promueve nuestra libertad al constituirse nuestro actuar en algo propio de nuestra libertad, así es que somos libremente responsables, ello es la lucha de la vida interior.

----Nuestra libertad se vio “disminuida”, a causa de la caída de Adán y Eva. Dios nos había criado con libre albedrío desde el principio, pero el pecado de nuestros primeros padres nos sometió a la esclavitud del pecado, pero sin una total corrupción. Cristo en su venida nos rescató del pecado, al instituir los Sacramentos, nos da la oportunidad de contrarrestar en gran parte esa esclavitud que heredamos. Es así  es que gozamos de la libertad de los hijos de Dios y en su AMOR DIVINO por nosotros nos trae la Gracia que nos salva.

Esta Gracia de Cristo que recibimos sobre-abundantemente en el Sacramento eucarístico, es: su vida en nosotros y nos da la perfección de la libertad, el sentido de la verdad y del bien, capacitándonos para, en uso de nuestra voluntad rechazar los pecados como: la falta de pureza, el hedonismo, el latrocinio, el divorcio y los actos que atentan contra la vida de las personas: Aborto, eutanasia, eugenesia, fecundación artificial, etc.

De nuestras acciones decimos que son voluntarias cuando las consideramos libres. La libertad es una propiedad de nuestra facultad volitiva, lo que descarta por completo al determinismo. Este es teoría de Calvino y Lutero, ellos hablan de un destino o necesidad de fuerza ciega. Lo que nosotros afirmamos es el LIBRE ALBEDRÍO, que es acción indeterminada, o sea que el sujeto que la realiza podría haberse determinado de  otra manera.

Recordemos que la voluntad es ciega en lo moral, legal, etc. tiene que ser informada por la razón, solo con buena información de la razón podemos usar adecuadamente aquello que la voluntad nos señala como bien, pues puede ser que señale en su ceguera un mal que ve como bien. Ej. robar lo ajeno, privar de la vida a un nonato.

La actividad libre no surge de la casualidad, si así fuere no cabría la responsabilidad de nuestros actos, ni sería acto de bondad o de maldad, aquí lo que impera es la CASUÍSTICA (término equívoco) que aquí podemos considerar como: los casos en que nosotros mismos nos interrogamos en nuestra propia conciencia. En las decisiones importantes, que analizamos internamente, otros no pertenecen a la casuística por su intrascendencia, son   simplemente  actos de nuestra libertad en los que se carece de  mayor importancia. Ej. ensalada de frutas.

LIERTAD PSÍQUICA, aunque no siempre podamos auto-determinarnos es la capacidad de querer aunque no se logre lo pretendido. La libertad psíquica la vimos con el ejemplo de Sancho Panza. Somos libres de pensar, y modificamos nuestros pensamientos por libre auto-convicción. Se trata del libre albedrío.  El ser humano al madurar va mostrando más dominio sobre si mismo, y nuestra libertad psíquica crece conforme lo hace nuestro conocimiento.

LIBERTAD LEGAL, O MORAL,   (con varias variantes), libertinaje, y el ejercicio de la libertad responsable en general en todos nuestros actos consientes, (humanos) que caen dentro del área que juzga la moral. (Responsabilidad).  Siendo el libertinaje, el hacer inconscientemente o conscientemente actos contra la moral, la ley justa, la pureza, y en general invadiendo la libertad de los demás. (esto es propio de las conciencias laxas). Ejemplo de responsabilidades tomadas con la libertad moral: el casado(a), no tiene libertad de engañar a su cónyuge, sin embargo por su libertad psíquica lo hace. Es esa disyuntiva de, puedo pero no debo, vemos a la libertad legal Vs. la psíquica. Abundan los ejemplos, quien se gasta la colegiatura de sus hijos en una farra. Escogemos lo que consideramos que es un bien natural pero es un mal sobrenatural. Nuestra libertad siempre está condicionada, nunca puede ser frívola, ni en lo profesional, ni doctrinal ni religioso.

LIBERTAD DE MOVIMIENTO, Nadie en su sano juicio piensa que, por Ej. las leyes de tránsito nos quitan la libertad, ej. las guardas y señales de las autopistas. El tránsito de aquí para allá y de allá para acá. Los límites que señalan son de elección positiva, no de represión. Es lo que podemos llamar limitación positiva, porque se enfoca a un bien generalizado. Si se establecen retenes en las carreteras, estos pueden ser, si aumentan la seguridad en contra del crimen, elección positiva, y no restringen nuestra libertad. Conviene no confundir REPRESIÓN con ELECCIÓN POSITIVA.

Además no podemos actuar por los instintos solos, como las bestias, seríamos sus esclavos, Dios nos da las armas necesarias para dominar nuestras pasiones y malas inclinaciones, están en nuestra conciencia, de allí la importancia de la formación cristiana, a lo que llamamos buena educación, que es el tener buenas maneras. Conviene pensar en esto y sus ventajas, son muy útiles en por ej.: política del buen vecino, discusiones por opiniones diferentes en política, y un sin número de situaciones civiles. En otras palabras, no somos libres de insultar, o descalificar por pasión, es mejor ejercer la libertad de expresarse con civilidad. 

Terminemos recordando una frase de San Agustín, que dice: recuerda que Dios que te creó sin ti, no te salvará sin ti, y con una invocación a María Santísima, nuestra madre del cielo: “Señora ayúdame a usar bien de mi libertad”.