miércoles, 4 de julio de 2012

BREVE CURSO DE FILOSOFIA CRISTANA -X-

BREVE CURSO DE FILOSOFÍA CRISTIANA  -X.
La especulación filosófica cristiana se fundamenta en lo único en que esto es posible, La Divina Revelación, y trata de examinar a la luz de la inteligencia humana, iluminada por la Fe de las más preclaras mentes de católicos de todos los tiempos, desde la Teología de los apóstoles, así se han dado los grandes filósofos de la cristiandad, considerando un primer período, entre los que menciono solo algunos de los pertenecientes a los Padres de la Iglesia.
SAN CLEMENTE DE ROMA. NACE EN EL 88. De  los  Padres Apostólicos  Latinos de los primeros siglos, martir, Obispo de Roma (es el cuarto papa de la Iglesia),  conversó con los Apóstoles,  por lo que tuvo información directa de ellos, es el autor de un documento célebre en la antigüedad, llamado Carta a los Corintios que es un verdadero ejemplo del conocimiento de la palabra de Dios, y que contiene comentarios que podemos considerar perdurables, por lo que no se puede prescindir de su mención cuando se examinan los fundamentos de una filosofía cristiana, se trata de la comunidad a la que tanta atención dedicó San Pablo, y que ha tenido dificultades entre sus miembros.
SAN JUSTINO, (100 ó 114) de procedencia gentil nace en Samaria, es el fundador de la primera escuela de filosofía, gran amante de la verdad a cuya busqueda se dedicó, parece un presagio de lo que será San Agustín, empezará escuchando a los estoicos, a los pitagóricos, a los platónicos a los peripatéticos, pero su corazón no encuentra  en ellos lo que busca, lo encontrará en el ejemplo de los humildes, mártires por sus creencias, a su conversión funda en Roma una escuela de filosofía para demostrar lo que es la verdad de Jesucristo la verdadera luz que ilumina la oscuridad previa de nuestro desierto. En su obra “Diálogo con Trifón” trata los desencuentros entre el cristianismo y el judaísmo. Basa su argumentación en que solo se alcanza la verdad y la felicidad en el reconocimiento de Jesucristo.
  SAN CLEMENTE DE ALEJANDRÍA,  quien nace en el 150 en Atenas, es buen conocedor de la cultura griega, y de la cultura popular romana, escribe una trilogía que tiene  como primer tema la introducción al cristianismo, en segundo lugar tiene un tratado de moral cristiana y finalmente uno de catequesis para los bautizados dentro del cristianismo.  Fino intelectual y dedicado pedagogo, que con entusiasmo se mueve en las altas esferas de la intelectualidad de su época, abre senderos que seguirán por ejemplo su destacado alumno Orígenes. Es fundador de la filosofía cristiana, muy notable, a la que aporta aspectos como la meditación, y a través del amor la unión con Cristo. Es notable su aportación a las Sagradas Escrituras y a la Tradición como conocimiento total para responder a los sabios de su época.
TERTULIANO, nace en el 160, en Cartago (hoy Túnez) hijo de un centurión romano, se convierte, pero abandonará el cristianismo, no se sabe a ciencia cierta si regresó a este,  arremete contra la filosofía griega a la que culpa de inventos y de ser causa de herejías como la negación de la Resurrección, considerando, solo rectos, a los filósofos cristianos, es magistral su explicación de la Santísima Trinidad. También brilla en sus explicaciones del alma humana, aunque caerá en herejías en este tema y otros. Su influencia fue notable en su tiempo, como jurista que era y buen conocedor de la Ley Romana dice que hay que escuchar a la verdad, pues ello no quita nada , pero que es injusto condenarla sin conocerla, sin haberla escuchado. En sus escritos denunció los crímenes y fallas del Imperio Romano.

 ORÍGENES nace en el 185, en Alejandría y será alumno de San Clemente, la pureza de su doctrina es de muy alta consideración, se menciona también entre  los fundadores de la filosofía cristiana. No se la ha beatificado porque en un arranque de ascetismo se hizo eunuco, lo que no impide que su doctrina sea clarísima y verdadera, era hijo de San Leónidas que fue también su primer preceptor. Fue director de la Escuela de teología de Alejandría, es considerado uno de los tres teólogos más grandes de la antigüedad, junto a Santo Tomás y San Agustín, aunque gran parte de sus obras se han perdido por los problemas que vivió en materia de  ortodoxia, entre ellas la preexistencia de las almas. Sin embargo   atacó las teorías de la transmigración de las almas y a la reencarnación. Se conservan sus escritos sobre el “ ser”  de Dios que son notables. Muchas de sus múltiples obras se hicieron desaparecer debido a que fueron condenadas en el Concilio de Constantinopla en el 381, pero a pesar de ello es considerado entre los Padres de la Iglesia.
SAN BASILIO, (el grande) proviene de una familia de santos, nace en Capadocia hacia el 330, es un voraz aficionado a el estudio que busca ser alumno de los más prestigiados profesores por lo que viaja primero a Atenas y después a Arabia y a Siria, en busca de los ascetas mas perfectos que pudiera encontrar entre los ermitaños, pues siempre tuvo gran inclinación al ascetismo, tiene gran influencia de Orígenes, pertenece a los llamados Padres Capadocios, es Doctor de la Iglesia  venerado tanto por la Iglesia Católica como por la Ortodoxa , fue obispo de la gran diócesis de Cesarea.  Atacó duramente al arrianismo que no reconocía la divinidad de la Segunda Persona de la Trinidad sino que consideraba al Hijo como criatura. Después de haber estado en el desierto de Egipto donde fué a aprender sobre la vida de los monjes del desierto, escribirá su obra “Constituciones” que es la primera regla monacal  y obra pedagógica de cómo obtener la santidad en la soledad de la vida conventual, estudiando y viviendo en oración. Muere joven de 49 años dejando una vida ejemplar donde después de la primera actividad que es la oración es la ayuda a los menesterosos , fue gran crítico de los que no ayudaban a los pobres mientras obtenían lo superfluo.           
SAN GREGORIO DE NISA, hermano menor de San Basilio, nacido en el Ponto de Cesárea de Capadocia el 335 fue uno de los Padres Capadocios, su primera formación la recibe dentro de su familia, que es de santos, incluyendo a San Basilio a quien llama “maestro” será obispo del pequeño poblado  de Nisa de allí que se le conozca como Gregorio Niseno, fue opositor al arrianismo y defensor de la divinidad de Jesucristo basándose en la filosofía de Platón., afirmando la sola naturaleza trinitaria y las dos naturalezas de Jesucristo. Tiene un excelente texto sobre La Creación del Génesis, en el que destaca la creación del hombre al que considera hecho a imagen y semejanza de Dios, lo que lleva a cabo con espléndido estilo literario y teología de altos vuelos, lo hizo a instancias de otro hermano, el mas joven, San Pedro Obispo de Sabaste. Aparte de sus homilías y disertaciones que son del mas puro y bello cristianismo. Son por tanto sus aportaciones apreciadísimas en este período y no dejarán de serlo hasta el final de los tiempos.

SAN AGUSTÍN DE HIPONA, (354) es uno de los grandes doctores de la Iglesia, entre sus múltiples obras tiene una específicamente filosófica entre otras de igual índole, denominada Los Diálogos, obra de su juventud en Milán y en una de sus obras maestras, La Ciudad de Dios, nos enseña con profundidad su  síntesis filosófica entre otras enseñanzas,  todas de gran importancia. Más adelante nos introduciremos en la Filosofía Cristiana de San Agustín por su enorme importancia. Obispo de Hipona y Padre Latino, nos ha dejado una obra monumental en su calidad, entre las que se cuenta “Confesiones” que es una autobiografía en la que muestra sus creencias equivocadas previas a su conversión. En un viaje a Hipona  buscando candidatos para la vida monacal de laicos, que fundó y que promovía , con su propia Regla, se le pide que permanezca y que tome las órdenes sacerdotales,  esto le lleva a abandonar el monacato laico y promueve a partir de entonces el de clérigos, lo que lleva a cabo para ser después de pocos años consagrado obispo.
Es uno de los grandes doctores de la Iglesia, gran polemista y combatiente del arrianismo, donatistas, pelagianos, etc. se dirige a académicos e intelectuales de su época, pero su obra es de valor perenne, participa en tres Concilios presidiendo los de Cartago, III y IV, en 397 y 419. Podemos decir que su filosofía se centra en Dios y en el Hombre, de Dios nos habla de la inmutabilidad,  aconseja ascender a Dios por las vías del amor, la verdad y del ser, donde la luz de la razón se enciende.  Del hombre habla de la creación del alma individual a partir de la nada, y que solo puede reposar en adherencia al Ser Inmutable, que se deforma por el pecado pero que se cura con la Gracia. Ve un contraste dramático entre dos amores el de si mismo y el de Dios, y solo llegamos a la felicidad al escoger el amar a Dios. Nos dice : antes de la Creación no había tiempo. En relación a su Mariología destaca las virtudes de María y aconseja que la Iglesia sea como ella en virtudes y Gracia. A él se debe la doctrina del Pecado Original y su perdón con el Bautismo. Incansable buscador de la verdad solo la encontró en el cristianismo al que se convirtió tardíamente. Es si duda el mas grande de los Padres de la Iglesia.
En general se consideran los períodos de la historia de la filosofía cristiana así:
De la época de los Apóstoles al siglo IV.- Período antiguo
Período de Transición del siglo V al VIII
La Escolástica del IX al XIV.

Próximamente nos ocuparemos del período de Transición, por supuesto de la Escolástica, sin olvidar la mención que haremos de los filósofos  precristianos de la antigua Grecia que se ocuparon de la existencia del alma.
Jorge Casas y Sánchez.

martes, 17 de abril de 2012

PASCUA DE RESRRECCIÓN



PASCUA DE RESURECCIÓN.
Han pasado la Cuaresma y la Semana Santa, tiempos litúrgicos en que hemos tenido la oportunidad de meditar en la pasión de Nuestro Señor Jesucristo, en acercarnos más a su Iglesia, la Pascua de Resurrección es época de alegría en la que festejamos la victoria de Jesucristo sobre la muerte, en la que contemplamos su cuerpo glorificado que se presenta entre sus apóstoles y termina su Revelación Divina, y que, además es signo de lo que será la resurrección de los que logren la salvación eterna, todo buen cristiano debe de tener muy presente en su existencia, como el marinero tiene a la brújula para señalarle el rumbo apropiado, este dogma de la resurrección. Recordando además que participaremos del Juicio Universal, el que es precedido por el Juicio Particular que acontece  inmediatamente  a la separación de nuestra alma espiritual de nuestro mortal cuerpo.
Esta época de alegría cristiana, de felicidad y agradecimiento a la Trinidad Santísima por los dones maravillosos que nos ofrece para lograr la salvación se nos presenta como una oportunidad de examinar todas nuestras acciones pecaminosas a lo largo de nuestra vida, y pedirle al Señor que nos ayude a limpiar todo rastro de lo malo que hemos realizado a través de un verdadero arrepentimiento y un propósito de enmienda, y que ese espacio de nuestro fuero interno sea ocupado por la rectitud de intención,  por la búsqueda de realizar la divina voluntad, de en adelante vivir con Jesucristo dentro de nosotros, revestidos de su amor y  de su misericordia rechazando al pecado y sustituyéndolo con las buenas obras, la ayuda a los demás, la oración profunda y la meditación de las cosas de Dios.
La Santa Iglesia nos indica que la Confesión y Comunión dentro del tiempo de pascua es obligatorio, y en ello debemos de ver lo adicional a ello que viene a ser la influencia de las Virtudes Teologales, nuestro crecimiento el  la Fe, la solidez de nuestra Esperanza y pedir que crezcamos en la Caridad, hasta lograr un gran amor a Dios y de este al perfeccionarse el amor a sus criaturas, todo ello apoyado por las virtudes humanas de la lealtad a nuestro Creador,  la ausencia de las miserias terrenales, sustituyéndolas por el trabajo para el Bien Común,  sin olvidar que nada podemos lograr sin la ayuda de Dios, por lo que en el pedirla para lograr nuestras realizaciones se debe de centrar nuestra oración.
La  Pascua de Resurrección nos invita a la meditación alegre, sublime, positiva llena de optimismo, lo que estamos celebrando tiene grandes motivos de  contento, hay facetas en ella que mencionadas en una sola frase nos pueden llevar a grandes alturas de oración meditativa, como ejemplo podemos citar entre muchas:
                La entrega de Jesucristo para lucrar nuestra salvación.
                El amor de Dios Padre al entregarnos a su Hijo Unigénito.
                El incomparable amor de la Santísima Trinidad por cada uno de nosotros.
                La Resurrección de Cristo, base de nuestra Fe como nos enseña San Pablo.
                    
                   LA FILIACIÓN DIVINA QUE NOS LUCRA JESUCRISTO, SOMOS HIJOS ADOPTADOS POR DIOS.
Les deseo muy felices Pascuas de Resurrección y mucho éxito en sus meditaciones.
Jorge Casas y Sánchez.

viernes, 23 de marzo de 2012

BREVE CURSO DE FILOSOFÍA CRISTIANA  -X.
La especulación filosófica cristiana se fundamenta en lo único en que esto es posible, La Divina Revelación, y trata de examinar a la luz de la inteligencia humana, iluminada por la Fe de las más preclaras mentes de católicos de todos los tiempos, desde la Teología de los apóstoles, así se han dado los grandes filósofos de la cristiandad, considerando un primer período, entre los que menciono solo algunos de los pertenecientes a los Padres de la Iglesia.
SAN CLEMENTE DE ROMA. NACE EN EL 88. De  los  Padres Apostólicos  Latinos de los primeros siglos, martir, Obispo de Roma (es el cuarto papa de la Iglesia),  conversó con los Apóstoles,  por lo que tuvo información directa de ellos, es el autor de un documento célebre en la antigüedad, llamado Carta a los Corintios que es un verdadero ejemplo del conocimiento de la palabra de Dios, y que contiene comentarios que podemos considerar perdurables, por lo que no se puede prescindir de su mención cuando se examinan los fundamentos de una filosofía cristiana, se trata de la comunidad a la que tanta atención dedicó San Pablo, y que ha tenido dificultades entre sus miembros.
SAN JUSTINO, (100 ó 114) de procedencia gentil nace en Samaria, es el fundador de la primera escuela de filosofía, gran amante de la verdad a cuya busqueda se dedicó, parece un presagio de lo que será San Agustín, empezará escuchando a los estoicos, a los pitagóricos, a los platónicos a los peripatéticos, pero su corazón no encuentra  en ellos lo que busca, lo encontrará en el ejemplo de los humildes, mártires por sus creencias, a su conversión funda en Roma una escuela de filosofía para demostrar lo que es la verdad de Jesucristo la verdadera luz que ilumina la oscuridad previa de nuestro desierto. En su obra “Diálogo con Trifón” trata los desencuentros entre el cristianismo y el judaísmo. Basa su argumentación en que solo se alcanza la verdad y la felicidad en el reconocimiento de Jesucristo.
  SAN CLEMENTE DE ALEJANDRÍA,  quien nace en el 150 en Atenas, es buen conocedor de la cultura griega, y de la cultura popular romana, escribe una trilogía que tiene  como primer tema la introducción al cristianismo, en segundo lugar tiene un tratado de moral cristiana y finalmente uno de catequesis para los bautizados dentro del cristianismo.  Fino intelectual y dedicado pedagogo, que con entusiasmo se mueve en las altas esferas de la intelectualidad de su época, abre senderos que seguirán por ejemplo su destacado alumno Orígenes. Es fundador de la filosofía cristiana, muy notable, a la que aporta aspectos como la meditación, y a través del amor la unión con Cristo. Es notable su aportación a las Sagradas Escrituras y a la Tradición como conocimiento total para responder a los sabios de su época.
TERTULIANO, nace en el 160, en Cartago (hoy Túnez) hijo de un centurión romano, se convierte, pero abandonará el cristianismo, no se sabe a ciencia cierta si regresó a este,  arremete contra la filosofía griega a la que culpa de inventos y de ser causa de herejías como la negación de la Resurrección, considerando, solo rectos, a los filósofos cristianos, es magistral su explicación de la Santísima Trinidad. También brilla en sus explicaciones del alma humana, aunque caerá en herejías en este tema y otros. Su influencia fue notable en su tiempo, como jurista que era y buen conocedor de la Ley Romana dice que hay que escuchar a la verdad, pues ello no quita nada , pero que es injusto condenarla sin conocerla, sin haberla escuchado. En sus escritos denunció los crímenes y fallas del Imperio Romano.

 ORÍGENES nace en el 185, en Alejandría y será alumno de San Clemente, la pureza de su doctrina es de muy alta consideración, se menciona también entre  los fundadores de la filosofía cristiana. No se la ha beatificado porque en un arranque de ascetismo se hizo eunuco, lo que no impide que su doctrina sea clarísima y verdadera, era hijo de San Leónidas que fue también su primer preceptor. Fue director de la Escuela de teología de Alejandría, es considerado uno de los tres teólogos más grandes de la antigüedad, junto a Santo Tomás y San Agustín, aunque gran parte de sus obras se han perdido por los problemas que vivió en materia de  ortodoxia, entre ellas la preexistencia de las almas. Sin embargo   atacó las teorías de la transmigración de las almas y a la reencarnación. Se conservan sus escritos sobre el “ ser”  de Dios que son notables. Muchas de sus múltiples obras se hicieron desaparecer debido a que fueron condenadas en el Concilio de Constantinopla en el 381, pero a pesar de ello es considerado entre los Padres de la Iglesia.
SAN BASILIO, (el grande) proviene de una familia de santos, nace en Capadocia hacia el 330, es un voraz aficionado a el estudio que busca ser alumno de los más prestigiados profesores por lo que viaja primero a Atenas y después a Arabia y a Siria, en busca de los ascetas mas perfectos que pudiera encontrar entre los ermitaños, pues siempre tuvo gran inclinación al ascetismo, tiene gran influencia de Orígenes, pertenece a los llamados Padres Capadocios, es Doctor de la Iglesia  venerado tanto por la Iglesia Católica como por la Ortodoxa , fue obispo de la gran diócesis de Cesarea.  Atacó duramente al arrianismo que no reconocía la divinidad de la Segunda Persona de la Trinidad sino que consideraba al Hijo como criatura. Después de haber estado en el desierto de Egipto donde fué a aprender sobre la vida de los monjes del desierto, escribirá su obra “Constituciones” que es la primera regla monacal  y obra pedagógica de cómo obtener la santidad en la soledad de la vida conventual, estudiando y viviendo en oración. Muere joven de 49 años dejando una vida ejemplar donde después de la primera actividad que es la oración es la ayuda a los menesterosos , fue gran crítico de los que no ayudaban a los pobres mientras obtenían lo superfluo.           
SAN GREGORIO DE NISA, hermano menor de San Basilio, nacido en el Ponto de Cesárea de Capadocia el 335 fue uno de los Padres Capadocios, su primera formación la recibe dentro de su familia, que es de santos, incluyendo a San Basilio a quien llama “maestro” será obispo del pequeño poblado  de Nisa de allí que se le conozca como Gregorio Niseno, fue opositor al arrianismo y defensor de la divinidad de Jesucristo basándose en la filosofía de Platón., afirmando la sola naturaleza trinitaria y las dos naturalezas de Jesucristo. Tiene un excelente texto sobre La Creación del Génesis, en el que destaca la creación del hombre al que considera hecho a imagen y semejanza de Dios, lo que lleva a cabo con espléndido estilo literario y teología de altos vuelos, lo hizo a instancias de otro hermano, el mas joven, San Pedro Obispo de Sabaste. Aparte de sus homilías y disertaciones que son del mas puro y bello cristianismo. Son por tanto sus aportaciones apreciadísimas en este período y no dejarán de serlo hasta el final de los tiempos.

SAN AGUSTÍN DE HIPONA, (354) es uno de los grandes doctores de la Iglesia, entre sus múltiples obras tiene una específicamente filosófica entre otras de igual índole, denominada Los Diálogos, obra de su juventud en Milán y en una de sus obras maestras, La Ciudad de Dios, nos enseña con profundidad su  síntesis filosófica entre otras enseñanzas,  todas de gran importancia. Más adelante nos introduciremos en la Filosofía Cristiana de San Agustín por su enorme importancia. Obispo de Hipona y Padre Latino, nos ha dejado una obra monumental en su calidad, entre las que se cuenta “Confesiones” que es una autobiografía en la que muestra sus creencias equivocadas previas a su conversión. En un viaje a Hipona  buscando candidatos para la vida monacal de laicos, que fundó y que promovía , con su propia Regla, se le pide que permanezca y que tome las órdenes sacerdotales,  esto le lleva a abandonar el monacato laico y promueve a partir de entonces el de clérigos, lo que lleva a cabo para ser después de pocos años consagrado obispo.
Es uno de los grandes doctores de la Iglesia, gran polemista y combatiente del arrianismo, donatistas, pelagianos, etc. se dirige a académicos e intelectuales de su época, pero su obra es de valor perenne, participa en tres Concilios presidiendo los de Cartago, III y IV, en 397 y 419. Podemos decir que su filosofía se centra en Dios y en el Hombre, de Dios nos habla de la inmutabilidad,  aconseja ascender a Dios por las vías del amor, la verdad y del ser, donde la luz de la razón se enciende.  Del hombre habla de la creación del alma individual a partir de la nada, y que solo puede reposar en adherencia al Ser Inmutable, que se deforma por el pecado pero que se cura con la Gracia. Ve un contraste dramático entre dos amores el de si mismo y el de Dios, y solo llegamos a la felicidad al escoger el amar a Dios. Nos dice : antes de la Creación no había tiempo. En relación a su Mariología destaca las virtudes de María y aconseja que la Iglesia sea como ella en virtudes y Gracia. A él se debe la doctrina del Pecado Original y su perdón con el Bautismo. Incansable buscador de la verdad solo la encontró en el cristianismo al que se convirtió tardíamente. Es si duda el mas grande de los Padres de la Iglesia.
En general se consideran los períodos de la historia de la filosofía cristiana así:
De la época de los Apóstoles al siglo IV.- Período antiguo
Período de Transición del siglo V al VIII
La Escolástica del IX al XIV.

Próximamente nos ocuparemos del período de Transición, por supuesto de la Escolástica, sin olvidar la mención que haremos de los filósofos  precristianos de la antigua Grecia que se ocuparon de la existencia del alma.
Jorge Casas y Sánchez.

lunes, 27 de febrero de 2012

DEL PREDICADOR DE LA SANTA SEDE, EL PADRE CANTALEMESSA.


“Al no podernos ir a desierto hay que hacer un poco de desierto dentro de nosotros.

Concentrémonos en la frase inicial del Evangelio: «El Espíritu empujó a Jesús al desierto». Contiene un llamamiento importante en el inicio de la Cuaresma. Jesús acababa de recibir, en el Jordán, la investidura mesiánica para llevar la buena nueva a los pobres, sanar los corazones afligidos, predicar el reino. Pero no se apresura a hacer ninguna de estas cosas. Al contrario, obedeciendo a un impulso del Espíritu Santo, se retira al desierto donde permanece cuarenta días, ayunando, orando, meditando, luchando. Todo esto en profunda soledad y silencio.

Ha habido en la historia legiones de hombres y mujeres que han elegido imitar a este Jesús que se retira al desierto. En Oriente, empezando por san Antonio Abad, se retiraban a los desiertos de Egipto o de Palestina; en Occidente, donde no había desierto de arena, se retiraban a lugares solitarios, montes y valles remotos.

Pero la invitación a seguir a Jesús en el desierto se dirige a todos. Los monjes y los ermitaños eligieron un espacio de desierto; nosotros debemos elegir al menos un tiempo de desierto. Pasar un tiempo de desierto significa hacer un poco de vacío y de silencio en torno a nosotros, reencontrar el camino de nuestro corazón, sustraerse al alboroto y a los apremios exteriores para entrar en contacto con las fuentes más profundas de nuestro ser.

Bien vivida, la Cuaresma es una especie de cura de desintoxicación del alma. De hecho no existe sólo la contaminación de óxido de carbono; existe también la contaminación acústica y luminosa. Todos estamos un poco ebrios de jaleo y de exterioridad. El hombre envía sus sondas hasta la periferia del sistema solar, pero ignora, la mayoría de las veces, lo que existe en su propio corazón. Evadirse, distraerse, divertirse: son palabras que indican salir de sí mismo, sustraerse a la realidad. Hay espectáculos «de evasión» (la TV los propina en avalancha), literatura «de evasión». Son llamados, significativamente, fiction, ficción. Preferimos vivir en la ficción que en la realidad. Hoy se habla mucho de «alienígenas», pero alienígenas, o alienados, lo estamos ya por nuestra cuenta en nuestro propio planeta, sin necesidad de que vengan otros de fuera.

Los jóvenes son los más expuestos a esta embriaguez de estruendo. «Que se aumente el trabajo de estos hombres –decía de los hebreos el faraón a sus ministros-- para que estén ocupados en él, de forma que no presten oído a las palabras de Moisés y no piensen en sustraerse de la esclavitud» (Ex 5, 9). Los «faraones» de hoy dicen, de modo tácito pero no menos perentorio: «Que se aumente el alboroto sobre estos jóvenes, que les aturda, para que no piensen, no decidan por su cuenta, sino que sigan la moda, compren lo que queremos nosotros, consuman los productos que decimos nosotros».

¿Qué hacer? Al no podernos ir a desierto hay que hacer un poco de desierto dentro de nosotros. San Francisco de Asís nos da, al respecto, una sugerencia práctica. «Tenemos --decía-- una ermita siempre con nosotros; allí donde vayamos y cada vez que lo queramos podemos encerrarnos en ella como ermitaños. ¡El eremitorio es nuestro cuerpo y el alma es la ermita que habita dentro!». En este eremitorio «portátil» podemos entrar, sin saltar a la vista de nadie, hasta mientras viajamos en un autobús concurridísimo. Todo consiste en saber «volver a entrar en uno mismo» cada tanto.

¡Que el Espíritu que «empujó a Jesús al desierto» nos lleve también a nosotros, nos asista en la lucha contra el mal y nos prepare a celebrar la Pascua renovados en el espíritu!

domingo, 19 de febrero de 2012

JESUCRISTO, SEGUNDA PERSONA DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD.

JESUCRISTO, SEGUNDA PERSONA DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD.
El próximo  Miércoles  al que la Sagrada Liturgia denomina MIÉRCOLES DE CENIZA, es el principio de la cuaresma, la cual termina antes de la Cena  Pascual del Jueves Santo. Y que mejor tema podemos tener para prepararnos a recibir la Cuaresma que el tema de Jesús.  Este tiempo litúrgico que nos prepara para contemplar, celebrar, meditar la Pasión y Muerte de Jesucristo para, en el que con la inspiración de Nuestro Señor, con la Piedad que nos inspira el sufrimiento que padeció por amor a nosotros, entrega de si mismo y entrega que Dios Padre nos hace de su Hijo, debemos realizar con mas intensidad, devoción y mortificación todas nuestras oraciones, y acciones e intenciones en otras palabras debemos de intensificar toda nuestra actividad, tanto en materia religiosa como en el resto de nuestros quehaceres, los importantes y las pequeñas cosas de cada día, es tiempo de conversión de arrepentimiento y de espera de la gran celebración de la RESURECCIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO. Base de nuestra Fe la llama San Pablo.
Después de la caída de nuestros primeros padres el ser humano quedó incapacitado en comparación con el estado llamado preternatural del que gozaban Adán y Eva antes de pecar, por lo que fueron privados de esos dones preternaturales y su naturaleza cayó, conservando la inteligencia y la libertad así como el alma espiritual creada para la eternidad. Pero Dios en uso de la perfección de su amor les prometió un Salvador, fue así como Jesucristo, y nosotros los descendientes hemos nacido con esa naturaleza ya caída. La Segunda Persona de la Santísima Trinidad se hizo perfecto hombre, mortal como nosotros y semejante a nosotros en todo menos en el pecado, incluso su Madre, la Santísima Virgen fue preservada del Pecado Original a forma de que su santísimo vientre llevara en su seno al Salvador en forma purísima, siendo este el propio hijo de Dios Padre, engendrado desde la eternidad, quien sin perder su naturaleza divina, por obra del Espíritu Santo se hizo carne y alma humana  como la nuestra.  Siendo su misión la de ser mediador de todas las relaciones de Dios Creador y nosotros los hombres. Su mensaje para nosotros, Él nos lo aclara en varias ocasiones, que  es el que su Padre le encargó.
El Él hay dos naturalezas, la divina y la humana, una porque es Dios y la otra porque es hombre, en cuanto Dios Eterno y en cuanto hombre tuvo una vida que consistió en la llamada Vida Privada de Cristo la que dura treinta años, transcurridos en el seno de la Sagrada Familia en Nazaret, trabajando a su tiempo con José quien en cuanto hombre le enseñó el oficio de faber, carpintero. Lamamos Vida Pública a sus tres últimos años entre nosotros, los que empleó en predicar a muchas gentes su Evangelio y preparar la fundación de su Iglesia, así como la formación en forma  muy especial de sus doce apóstoles. Predicó en muchos lugares y a muchas gentes, efectuando milagros en especial en curaciones inexplicables para demostrar que era el enviado de Dios, brillaron en forma magnífica sus virtudes en especial el amor, el celo por la Gloria de su Padre, la misericordia, la mansedumbre, la pobreza todas vividas en la mas perfecta caridad.
Toda su vida fue ejemplar, de niño sumiso a la Santísima Virgen y a San José, e incansable predicador en su Vida Pública, nos dejó un ejemplo que debemos seguir los cristianos, imitándole en todo lo que nos sea posible, conociendo su mensaje evangélico  y demás libros del  Nuevo Testamento, donde está junto con la palabra traída, la excelencia de su instrucción y de su vida ejemplar. Es la figura alrededor de la cual debe girar nuestra existencia, la fuente de la que debemos beber siempre, auxiliándonos con los Sacramentos que instituyó para nuestra salvación, aprendiendo de la enorme sabiduría de la única Iglesia que fundó, y si además nos encomendamos a la Omnipotencia Intercesora que es su madre la Virgen María estaremos en el buen camino de la salvación eterna.
Jorge Casas y Sánchez.

jueves, 16 de febrero de 2012

MAS ASPECTOS DE LA GRACIA DE DIOS, Y LA VIDA EN GRACIA

MAS ASPECTOS DE LA  GRACIA DE DIOS, Y LA VIDA EN GRACIA.
San José María, nos enseña del Espíritu Santo:  que es “ EL DULCE HUESPED DEL ALMA”  y que nuestra alma se debe disponer a recibir eficazmente la Gracia del Paráclito. Que las buenas cualidades se refuerzan por su acción, que nos regala Dones, de Sabiduría, de Entendimiento, de Consejo, de Fortaleza, de Ciencia, de Piedad, de Temor de Dios, y que lo anterior nos da gozo y paz. “El júbilo de la alegría”, que con estos Dones jamás nos hundiremos, pues son la mas grande de las fortalezas.  Aclarándonos que la madera del buen cristiano aquella que ha obtenido las virtudes sobrenaturales y las practica junto con las virtudes humanas de manera esforzada, tales como la sinceridad, veracidad, ecuanimidad, serenidad, paciencia, templanza, etc.                                      
La Divina Gracia es una cualidad sobrenatural es inherente a nuestra alma y nos permite participar de la naturaleza de Dios, nos es otorgada gracias al amor divino por su criatura predilecta, la humanidad entera. Y nos es indispensable para salvarnos.  Adán y Eva fueron creados en un estado de Santidad y Justicia lo que podemos llamar “Gracia Original” por lo tanto su fortaleza era cualidad que no necesitaba esfuerzos, se encontraban en una armonía llamada “Justicia Original”, pero después de la ruptura, nos era necesaria la Gracia para poder obtener la Salvación, y es JESUCRISTO, FUENTE DE LA GRACIA,  quien al estar entre nosotros nos dice:  HE VENIDO PARA QUE TENGAIS VIDA Y LA TENGAIS EN ABUNDANCIA. Es con su pasión y muerte que nos la lucra, y con su más sublime doctrina, la institución de los Sacramentos la pone con todo amor a nuestra disposición con su valor infinito.
Una vez obtenida la Gracia Divina, lo importante , lo necesario es conservarla y desarrollarla, protegerla de su peor enemigo El Pecado. Para conservarla nos ayuda por supuesto la frecuencia de los Sacramentos, la oración en la que le pedimos al Señor que nos ayude a huir del pecado y a frecuentar en especial los Sacramentos de la Confesión y la Eucaristía, la meditación es otra gran amiga que nos protege y ayuda a conservarla, debemos invocar a la Virgen y a nuestro Ángel Guardián en demanda de auxilio, del vivir  las virtudes necesarias, las que nos mantienen abiertos a las mociones del Paráclito y el cumplimiento de ellas. Debemos evitar el ocio, el caer en la pereza,  y si practicar la mortificación y nuestro espíritu de penitencia, a la Gracia no solo la debemos de tratar de conservarla, sino que debemos esforzarnos en desarrollarla, como nos enseña la Parábola de los Denarios.
La Gracia habita en nosotros desde el momento de nuestro bautizo, si bien puede conservarse tan solo en forma latente, si las condiciones no le  permiten desarrollarse, pero si luchamos para hacerla  crecer,  para que sea  más habitual en nosotros, mas rica en frutos de santidad, asegurarnos la salvación la vida eterna en la Visión Beatífica. Pero si la ignoramos y le permitimos que solo se conserve en forma latente, sin florecer ni fructificar, jamás gozaremos de esa felicidad en esta vida mortal, que nos proporciona el Estado de Gracia, y ponemos en peligro nuestras posibilidades de la salvación Así como somos fieles a las cuestiones materiales que nos proporcionan los bienes necesarios para la vida natural, es necesario que seamos fieles a los requerimientos  de la vida sobrenatural entre los que destaca la Vida en Gracia, lo que significa lucha, pero gustosa, pues gratifica nuestra conciencia, a más lucha mas satisfacciones, más gozo de vivir de acuerdo a lo que Dios nos indica en nuestra propia conciencia, cuando esta está en formación fiel, y escuchamos al Espíritu Santo en sus mociones.
Las virtudes humanas mas útiles en materia de fidelidad a la gracia son la constancia,  la docilidad, la fortaleza, que acompañadas de la oración nos van guiando de la vida aquí a la Vida del mas Allá.  La recepción  de los Sacramentos en especial la Confesión frecuente, que como bien sabemos obliga en forma urgente al haber caído en pecado grave y es aconsejable aunque solo se tengan pecados veniales sin confesar, es este Sacramento el  que nos recupera la Gracia Santificante y además nos otorga la Gracia Sacramental con las que obtenemos el efecto de reforzar las Virtudes necesarias de Fortaleza, Constancia, Fidelidad, docilidad, etc. sin que podamos dejar de mencionar a las Virtudes Teologales, Fe ,Esperanza y Caridad y los Dones del Espíritu Santo, que se nos infunden desde el Bautismo junto con la Gracia Sacramental, mencionados en el primer párrafo: Sabiduría, Entendimiento, Ciencia, Consejo, Fortaleza, piedad y Temor de Dios.
La Gracia no solo la pedimos para nosotros, también es materia de apostolado, la pedimos para las personas que reciben de nosotros los medios de formación, pues ese es el caso preciso, a nosotros nos corresponde el catequizar el poner sobre la mesa la doctrina de Cristo, pero es la acción del Espíritu Santo la que actúa en las almas del catequizando.  San Pablo es muy claro en su enseñanza de este aspecto cuando nos dice: Yo planté, Apolo regó, pero es Dios quien dio el incremento. Dios quiere esta participación nuestra, es mandato evangélico, nos corresponde colaborar con Jesucristo en su Iglesia, de ahí que tenemos la obligación de prepararnos para poder enseñar al que sepa  menos que nosotros, en la confianza de que el Espíritu Santo siempre tocará  las conciencias de aquellos que reciben el mensaje de Jesucristo, lo que de acuerdo con cada persona puede ser de grandísimo beneficio, como puede,  en uso de la libertad que Dios nos ha concedido, ser rechazado.
Jorge Casas y Sánchez.

viernes, 3 de febrero de 2012

BREVE CURSO DE FILOSOFÍA CRISTIANA- IX-

BREVE CURSO DE FILOSOFÍA CRISTIANA –IX-
Del conjunto de verdades que nos han sido reveladas por Dios, y que están contenidas en la palabra escrita y en la palabra traída, y que se entienden con perfección a través de las interpretaciones del Magisterio de la Iglesia, muchas de ellas son consideradas DOGMAS y por lo tanto gracias a nuestra Fe las creemos en forma absoluta. Quien tuviese algún problema en la creencia absoluta de algún Dogma de Fe tiene seria obligación de salir de esa duda, para lo cual el mejor camino después de la oración en la que se pide que el Señor nos ayude a entender para creer y creer para entender, es el recurrir a un sacerdote bien capacitado que nos ayude con sus explicaciones, con la recomendación de las lecturas apropiadas sobre el tema, y con seguridad se saldrá de la duda.

La Iglesia a través de la Teología Dogmática ha venido, a lo largo de mas de dos mil años ocupándose de estudiar a fondo los Dogmas de Fe, campo en el que es INFALIBLE, por lo tanto libre de error, la infalibilidad es un don que Dios nos otorga y que comenzó con los Apóstoles de Jesucristo y se conserva con la inspiración y cuidado del Espíritu Santo, que obra sobre los seguidores de los apóstoles que constituyeron el primer Magisterio de la Iglesia, mismo que continúa y continuará hasta el fin de los tiempos, siempre inspirado y cuidado por el Espíritu de Dios.
Vamos a hacer un breve recorrido de estos dogmas, y en el contenido de este Breve Curso se irán viendo en cada caso, bajo el criterio de la filosofía cristiana, con mayor amplitud:
 Comenzamos con la existencia eterna de Dios, cuya existencia podemos comprobar no solo por su propia revelación sino por las luces naturales de la razón, mas hay misterios de Dios que solo por la Divina Revelación podemos conocer como es el hecho de la Santísima Trinidad, las tres Personas de esa,  una sola Naturaleza Divina.
Continuamos con la Creación, cuando Él lo decide las cosas empiezan a existir, pues a partir de la nada con su inconmensurable poder les da la existencia, a todo lo que existe en el Cielo, en la Tierra, en el Universo y en todo lugar.
Los ángeles son parte de esta Creación, así como la caída de Luzbel y sus seguidores, quienes son los demonios.
Entre los ángeles buenos,  hay  aquellos que ha designado como custodios nuestros.
Como  final de esa parte de la Creación Dios crea al hombre, a imagen y semejanza suya, con alma creada en forma individual, después crea a la mujer, y entre ambos, engañados por el demonio caen en gravísimo pecado, y es esta primera pareja humana, la que origina al resto de la humanidad, mujeres y varones que contamos con un alma individual, creada por Dios en cada caso y cuerpo mortal, que resucitará. La creación de cada una de las almas que Dios crea en el momento de la concepción de cada ser humano es esta otra parte de la Creación, que aún no termina.
Nace preservada de todo pecado,  concebida en forma inmaculada  la Santísima Virgen, quien será la Madre de Jesucristo, por tanto Madre de Dios hecho hombre.
Nuestro Señor Jesucristo Segunda Persona de la Trinidad, viene a este mundo, a redimirnos. Es perfecto Dios y perfecto Hombre en cuanto nacido de una mujer.
Es concebido en el vientre inmaculado de la Virgen, quien lo pare sin perder su virginidad en el Portal de Belén.
Este Salvador nuestro, muere en la Cruz y al tercer día resucita. Fue necesaria su pasión y muerte para que mediante el Sacramento del Bautismo se nos perdonara el pecado de origen heredado de Adán y Eva.
Jesucristo funda su única Iglesia, le da su Jerarquía, Doctrina, Sacramentos, Gracia, Sabiduría, y le promete al Espíritu Santo para que la asista hasta el fin de los tiempos.
Esta única Iglesia tiene la misión dar gloria a Dios y de de santificarnos, y por su sucesión apostólica cuenta con su Magisterio.
Todas las personas de la humanidad, tienen un destino común, que consiste en morir y después de ello tendremos uno solo de los dos destinos:  el de la salvación o condenación, ambas para la eternidad, la primera es la bienaventuranza celestial con la Visión Beatífica y eterna felicidad, la segunda de sufrimiento como castigo de nuestras faltas y oposición a la Divina Voluntad.
La Resurrección  será universal, cada alma volverá a tomar carne, unos para la gloria eterna otros para la condenación.
El mundo tendrá fin, y tendrá lugar la segunda venida de Nuestro Señor Jesucristo.
Jorge Casas y Sánchez.