miércoles, 3 de octubre de 2018


Este artículo es colaboración de: Francisco Ugarte Corcuera.

“EL CAMINO DE LA FELICIDAD”
Autor: Francisco Ugarte Corcuera. Panorama Editorial
El camino de la felicidad y no “el camino a ò para la felicidad”, porque se trata de ser feliz mientras se camina y no solamente al final del trayecto.
No basta con querer ser feliz; es preciso aprender a serlo.
Aprender a ser feliz significa:
a.-Averiguar:  donde está la felicidad y donde no.
b.-Saber  cuales  aptitudes y disposiciones favorecen la felicidad: la gratitud y el optimismo.
c.-Responsabilizarse de la propia felicidad.
d.-Aprender a ser feliz en el proceso de la vida ordinaria.
e.-Descubrir el modo de sobrellevar las situaciones difíciles.
f.-Aprender a contar con los demás y con Dios en el camino de la felicidad, porque solo no es posible ser feliz.
Todos queremos ser felices. Tomas de Aquino señala “La voluntad apetece libremente la felicidad”. Pascal: “todos buscamos ser felices; no hay excepciones en esta regla”. San Agustin “Todos los hombres buscan la felicidad y sin embargo la mayor parte no saben como alcanzarla.” Francisco Ugarte: “Todos queremos ser felices, aunque intuyamos que no será fácil conseguirlo”.
La felicidad depende de la interioridad de la persona, mas que de factores externos.
PLACER, ALEGRIA Y FELICIDAD.
Siempre se puede ser mas feliz, pues la felicidad “es la plenitud de la vida y consiste en una sensación de paz permanente que se distingue del simple placer y también de la alegría”.
La alegría está por encima del placer y por debajo de la felicidad. El placer tiene un tono fugaz, transitorio, huidizo, pero la alegría tiene un tono mas duradero y se presenta como consecuencia de haber logrado algo tras un esfuerzo y lucha personal (terminar una carrera profesional).
La felicidad es una condición de la persona misma, de todo ella, es decir está en el orden del ser y no del tener.
El bienestar por si mismo no produce la felicidad , no es simplemente estar bien, sino estar haciendo algo que llene la vida.

¿ES POSIBLE SER FELIZ?
Quien tiene fe sabe que “Dios ha depositado en el corazón de cada hombre el deseo de la felicidad, como un impulso primario”.
La gran mayoría de la gente suele buscar la felicidad en el placer y las cosas materiales; cuando la persona vive para los bienes materiales, para acumular riquezas, mientras mas tiene, mas desea poseer. “La riqueza es como el agua de mar; mientras mas se beba, mas sed se tendrá.”
Abraham Lincoln afirmaba con razón que “la mayoría de la gente es feliz en la medida en que decide serlo”
Que la felicidad depende de una opción personal, significa:
1.-Elegir las actitudes que favorecen la felicidad. Si queremos ser optimistas, decidiremos percibir el lado positivo de las cosas. Rabindanat Tagore “Durante muchos años, sin reparar en gastos, he recorrido muchos países, he visto montañas altas y los océanos. Lo único que no supe ver fue el brillo del rocío, en la hierba a la puerta de mi casa.”
2.-Vigilar nuestras formas de reaccionar positivamente ante los problemas.
3.-Evitar que nuestros pensamientos giren perpetuamente en torno a nosotros mismos.
4.-Orientar la vida hacia las gratificaciones antes que a los placeres sensibles. Disfrutar de una conversación, una buena música, bailar, escalar montañas, leer un buen libro, jugar ajedrez.
5.-La decisión habrá de recaer sobre nuestro mismo ser. Se trata de optar por un crecimiento permanente del propio ser que se traducirá en un ser mas progresivo, del que se derivará la felicidad.
La felicidad o la encontramos en la vida ordinaria o  no la encontraremos nunca.  La persona feliz lo es mientras realiza lo que ocupa su vida habitualmente: el trabajo, la vida en familia, el trato con Dios, las relaciones sociales y de amistad , el estudio y la formación espiritual, el deporte u otras actividades recreativas.
Proponerse metas valiosas, trabajo bien hecho, vivir la gratitud, la amistad, sentido del humor, orientar la vida hacia Dios y hacia los demás.
Margaret Lee Runbeck (1905-1956) dice “La felicidad no es un lugar hacia el cual nos dirigimos en nuestro viaje, sino el modo de hacer el viaje”
Nov. 2017 FSB

LA REDENCIÓN DE JESCRISTO


N.T. -6- LA REDENCIÓN DE LOS HOMBRES POR NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO.
El significado de redención es el de rescatar algo por algún medio, como ya hemos visto, el ser humano, después de la caída de nuestros primeros padres estaba en un estado de pecado que nos imposibilitaba el poder participar de la felicidad eterna del cielo. Este rescate solo Dios nos lo podía otorgar y para ello nos mandó a su hijo, la segunda persona de la Trinidad, que tomando carne humana, haciéndose hombre como nosotros, igual en todo excepto en el pecado, vino a este mundo, hijo de mujer, para pagar el rescate.
Jesucristo no solo vino a pagar el rescate, sino que el amor trinitario de que el hombre goza en tanto criatura de Dios , obtuvimos, además muchas cuestiones adicionales, como son, el ejemplo de vida del propio Jesucristo, la Iglesia que fundó y de la que es cabeza invisible, preparó, formándolos con su catequesis personal a un grupo reducido de hombres que llamó sus apóstoles, , quienes nos legarían dos de los cuatro Evangelios,  estos contienen junto con la tradición que también nos deja su maravillosa doctrina Cristiana, dentro de la que se encuentran los Sacramentos que la propia Iglesia administra para nosotros los fieles, con sus sacerdotes consagrados, que son los autorizados para llevarlos a cabo.

Al librarnos del pecado e instituir su Iglesia, Doctrina y Sacramentos nos deja la Gracia Santificante, que podemos recibir abundantemente,  una vez reparados del pecado original. Esta Gracia nos hace hijos de Dios,, filiación que Él nos lucra también y que es indispensable para salvarse.

Su doctrina nos enseña que los males y bienes terrenos, como la enfermedad, la salud, el dolor, el bienestar, los contratiempos, los éxitos terrenales, las carencias, o la propia abundancia, son si los sabemos vivir cristianamente, elementos salvíficos, SON PARTE DE LA REDENCIÓN OBRADA POR JESUCRISTO, que vividos acordes a la voluntad del Padre, que Él mismo nos ha comunicado son camino de salvación.

..”mi reino no es de este mundo” , nos deja dicho el Señor,  y declara: “Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia”                                                                                                                               
Con estas palabras Jesucristo hace referencia a la vida eterna no a una vida terrenal comodona y regalada. Vino a liberarnos principalmente de lo que nos impedía alcanzar, la vida definitiva, siendo el causante el pecado, que es el único mal absoluto, y por lo tanto el que nos impide obtener la salvación. Y además nos otorga con sus enseñanzas la posibilidad de de superar otras consecuencias que el pecado conlleva en este mundo, como son: la angustia, las injusticias, la falta de caridad o de amor al prójimo. Nos enseña también a llevar las cargas, incomodidades, contratiempos con alegría, cuando no se pueden evitar, y así convertirlas en ocasiones de sufrirlas por Él, lo que es vida de santidad. Él sufrió voluntariamente dolores extremos, insultos, injusticias, pobreza y trabajos, y lo hizo gustosamente porque lo hizo por amor los hombres. El precio que quiso pagar incluyó su propia vida. San Pablo nos dice: “ habéis sido comprados a gran precio”,  añadiendo a continuación: “glorificad a Dios y llevadle en vuestro cuerpo”. Es esta una clara indicación de que tenemos que ser santos. No hay demostración mayor de amor que aquella que da la vida por el otro. Jesús la dio por ti y por mi. Por todos y cada uno en particular, esto nos muestra la gravedad del pecado, y lo que vale nuestra salvación.
Los jefes del pueblo judío, el sanedrín, la clase sacerdotal, los que manejaban al pueblo, no quisieron creer en Él, incluso viendo palpablemente su poder divino al realizar milagros delante de ellos, era tal su cerrazón al ver amenazadas sus canonjías, que quisieron su muerte. Esto nos viene a demostrar que para creer, hay que quererlo, quien no quiere creer, quien no quiere tener fe, quien no pide a Dios que le aumente la fe, es imposible que crea, es un rechazo al don divino que se nos ofrece por Dios, pero que podemos rechazar. Antes de su pasión quiso cenar con sus apóstoles para despedirse de ellos, el apóstol San Juan en su evangelio nos deja dicho;”viendo Jesús que llegaba la hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin. En esta ocasión sencilla pero solemnísima y para perpetuar en la historia posterior su Sacrificio, y presencia entre los hombres instituyó la Sagrada Eucaristía, y el Orden Sacerdotal. El Sacramento eucarístico que nos lega es de una dimensión inconmensurable. (de enormidad lo califica el padre Cantalamessa).
Jesucristo tiene el poder de librarse de toda esta ignominia, pero no lo realiza, porque aceptado libremente, latigazos, bofetadas, escupitajos, insultos, coronación con espinas, su cruz a cuestas, nos está redimiendo, y lo hace sin oponer resistencia, sufriendo por nosotros, para abrirnos las puertas del cielo. Fue la hora de pagar por nuestro rescate, con su sangre y su vida. Abandonado y negado por su discípulo predilecto, Pedro, solo el mas joven de ellos, Juan, le seguirá hasta el pié de la Cruz, los demás atemorizados se han escondido.
 Ante Jesucristo hay dos reacciones encontradas, se le ama o se le odia, y estos judíos le odiaron a tal grado que lo acusaron usando falsos testigos ante el procurador Pilato, buscando que se le condenara a muerte.
El que solo había hecho el bien y había predicado el amor, curado enfermos, resucitado personas, para aliviar el dolor de sus deudos, y todo lo había hecho bien es condenado como si hubiera sido un vil criminal, se le condena a la crucificción que era la manera mas ignominiosa y cruel de morir. Después del vil proceso le crucifican en presencia de su madre que nos corredimía con su inmenso dolor. Al estar crucificado pendiendo de la cruz, en medio de los dolores, perdona a sus verdugos, y nos da a su Madre, por Madre Nuestra. Después de exclamar “todo está consumado” haciendo referencia a las profecías que siglos antes se habían realizado, anunciándolas por escrito y con lujo de detalles, entregó su alma al Señor.
Jesucristo murió en cuanto hombre, pues en cuanto Dios es eterno y no puede morir, su cuerpo fue enterrado, y su alma fue a donde le esperaban las almas de los hombres justos, que le habían precedido, para llevarlas al cielo. Su sepulcro fue cerrado lo que sucedió ante numerosos testigos y a petición del Sanedrín custodiado por una guardia romana ordenada por Plilato.
Estos últimos sucesos tuvieron lugar antes de la puesta del sol del Viernes (ahora Viernes Santo, para su Iglesia), el sábado pasó en la tranquilidad que la Ley Mosaica prescribía, y el Domingo, primer día de la semana, tercer día de su muerte, resucitó por su propio poder en presencia de los guardias que custodiaban el sepulcro, y que a la sazón dormían, dando la prueba de su divinidad, la mas decisiva, y que es fundamental, como el milagro cumbre de nuestra fe, este hecho histórico tiene numerosísimos testimonios.
Durante cuarenta días se apareció a los apóstoles y a numerosos discípulos, en una ocasión a mas de quinientos, y les dejó el encargo de ser misioneros y enseñar por todo el mundo su doctrina  y de comunicar los méritos de su pasión por medio de los Sacramentos. Estableció la jerarquía de su Iglesia con Pedro a la cabeza, como primer Papa, y a su otros diez apóstoles como obispos y primer Magisterio de la Iglesia.
Los méritos que Jesucristo nos obtuvo deben de ser refrendados por nosotros mismos, Él nos los brinda gratuitamente, pero los debemos de aceptar con su Revelación y su Doctrina, cumpliendo la voluntad del Padre, para que obteniendo su gracia santificante, sus méritos nos salven.
Pasados los cuarenta días subió por su propio poder a los cielos, pero no es una persona que pasó solamente, no es solo un personaje histórico , sigue estando con nosotros sacramentalmente, con toda su divinidad, humanidad, y nos visita en el Sacramento de la Comunión, viene a nosotros inundándonos verdaderamente con su gracia santificante, presencial, sin que hayamos hecho nada para merecerlo, es su perfectísimo amor el que lo realiza. El poder infinito de Dios le permite estar con Dios Padre y también en la Eucaristía, San Pablo nos o dice: Jesucristo, ayer, hoy y siempre (“!Iesus Chistus heri et hodie ipse et in saecula”).
De allí que el cristianismo no es solo una doctrina, es: SEGUIR A UNA PERSONA DIVINA, VIVA, GLORIFICADA.
La Pasión de nuestro señor Jesucristo es modelo para nuestras vidas, nos enseña San Agustín. Por ello los cristianos no debemos buscar una vida comodona, regalada,  debemos de tomar nuestra cruz de cada día, , esforzarnos por cumplir su voluntad, , dándole significado a todos nuestros actos, siendo auténticos incluso en el dolor. Es la fe la que nos  otorga la capacidad de sufrir con y por Cristo, quien no tiene fe no entiende el valor del dolor y lo quiere suprimir a toda costa. En el católico tiene pleno sentido, en el nos unimos mas a Cristo, le imitamos, nos identificamos mas con Él. Es Dios quien permite que haya dolor en nuestras vidas, de múltiples formas distintas, pero en cualquier caso lo que Él espera es que lo ofrezcamos con las mismas intenciones que Él ofreció su pasión, en reparación de nuestros muchos pecados, los personales y los de los otros. Esta es la forma de unirnos a María Santísima como corredentores. Ella sufrió muchísimo al ver sufrir a su hijo antes y en la Cruz.
El camino del calvario es muestra de lo que debe ser nuestro propio camino, Él mismo nos lo enseña”:...”QUIEN QUIERA VENIR EN POS DE MI, NIÉGUESE A SI MISMO, CARGUE CON SU CRUZ Y SÍGAME”. Y ben vistas las cosas esto no es un camino triste, por el contrario, en el sacrificio ofrecido a Dios no solo en esta vida, sino en la eterna, está la felicidad, tomemos en cuenta estas palabras evangélicas; “QUIEN PERDIERA SU VIDA POR MI, LA HALLARÁ, PUES: ¿DE QUE APROVECHA AL HOMBRE GANAR TODO EL MUNDO SI PIERDE SU ALMA”?.
Para terminar veamos y meditemos sobre los siguientes puntos de CAMINO:
.—607 “La humildad es otro buen camino para llegar a la paz interior, “Él lo ha dicho:  aprended de mi que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis paz para vuestra alma”
.—299 “Cristo ha muerto por ti,---Tu, ¿Qué debes hacer por Cristo”?.
.---155 “Jesús no se satisface –compartiendo—lo quiere todo”.
.---495 “A Jesús siempre se va y se –vuelve—por María”
Jorge Casas y Sánchez..


Este artículo es colaboración de Francisco de La Selva.
LA CATEQUESIS ES UNA EDUCACIÒN EN LA FE, INTIMAMENTE CON LA VIDA DE LA IGLESIA.
El último catecismo es el de San Juan Pablo II, dado en el 30 aniversario del Concilio Vaticano II, el día 30 de Octubre de 1992.
La vida del hombre es conocer y amar a Dios. Llama a todos a ser hijos de adopción y herederos de su gloria ò vida bienaventurada.
Cristo escogió  a los apóstoles para anunciar el Evangelio. La revelación se dirige al hombre y por la fe, el hombre se dirige a Dios. La fe en un solo Dios y Jesucristo nuestro salvador
Primera parte: La profesión de la fe. El CREDO.
Segunda: Los Sacramentos
Tercera: La vida según la fe
Cuarta: La oración en la vida de la fe
Siempre aparece el amor de nuestro señor Jesucristo. El deseo de Dios está inscrito en el corazón del hombre, porque el hombre ha sido creado por Dios y para Dios y solo en Dios encontrará el hombre la verdad y la dicha.
Las facultades del hombre le hacen capaz de conocer la existencia de Dios, las pruebas de la existencia de Dios pueden disponer a la fe y ayudar a ver que la fe no se opone a la razón humana.
El hombre necesita ser iluminado por la revelación de Dios, no solo de lo que supera su entendimiento, sino también sobre las verdades religiosas y morales que de suyo no son inaccesibles a la razón, a fin de que sean conocidas con una certeza firme y sin mezcla de error.
¿Cómo HABLAR DE DIOS?   Al defender la capacidad de la razón humana para conocer a Dios, la iglesia expresa su confianza de hablar de Dios a todos los hombres y con todos los hombres.
Todas las criaturas poseen una cierta semejanza con Dios (su verdad, su bondad, su belleza) reflejan la perfección infinita de Dios. Es preciso recordar en efecto que entre el Creador y la criatura no se puede señalar una semejanza tal que la desemejanza entre ellos no sea mayor todavía y que no podemos captar de Dios lo que El es.
DIOS AL ENCUENTRO DEL HOMBRE. Mediante la razón natural, el hombre puede conocer a Dios con certeza a partir de sus obras. Pero existe otro orden de conocimiento que el hombre no puede de ningún modo alcanzar por sus propias fuerzas el de la revelación divina.
Revela plenamente su designio enviando a su hijo amado, nuestro señor Jesucristo y al Espíritu Santo, para hacer de los hombres, en su hijo único, hijos adoptivos.
LA PROFESION DE LA FE CRISTIANA. Quien alguien dice “YO CREO” dice yo me adhiero a lo que dice EL CREDO CRISTIANO.
La primera profesión de la fe se hace en el bautismo, el símbolo bautismal. El símbolo se divide en tres partes. El Padre la primera persona divina es autor de la obra admirable de la creación, la segunda persona divina del misterio de la redención y la tercera persona divina el espíritu santo es fuente y principio de nuestra santificación.
Al revelar su nombre misterioso de YHAVE  “yo soy el que soy” y el nombre de Jesús que significa Dios Salva. Se revela como el Dios que está siempre allí, presente junto a nosotros para salvarnos.
La revelación de Dios como Trinidad. Por eso los apóstoles confiesan a Jesús como el VERBO que en un principio estaba junto a Dios y que era Dios, el resplandor de su gloria y la impronta de su esencia.
El origen eterno del  Espíritu Santo se revela en su misión temporal. Es enviado a los apóstoles y a la iglesia tanto por el Padre en nombre del hijo, como por el hijo en persona una vez que vuelve al Padre. El envió de la persona del Espíritu Santo tras la glorificación de Jesús, revela en plenitud el misterio de la Santísima Trinidad.
ESCRITURAS.- Lo que Cristo confió a los apóstoles, estos lo transmitieron por su predicación y por escrito, bajo la inspiración del Espíritu Santo  a todas las generaciones hasta el glorioso retorno de Cristo.
En virtud de su sentido sobrenatural de la fe, todo el pueblo de Dios no cesa de acoger el don de la revelación divina, de penetrarla más profundamente y de vivirla de modo más pleno.
El canon de las escrituras comprende para el Antiguo Testamento 46 escritos y 27 para el nuevo. La iglesia recibe y venera como inspirados ambos testamentos.
La unidad de los dos testamentos se deriva de la unidad del plan de Dios y su revelación.
LA RESPUESTA DEL HOMBRE A DIOS.-
El hombre se somete libremente a la palabra escuchada, porque su verdad está garantizada por Dios.
Tanto Abraham y en especial la santísima Virgen María realizan de la manera más perfecta la obediencia de la fe. En la fe María acogió el anuncio de la promesa que le traía el Arcángel  Gabriel. Creyendo que nada es imposible para Dios y dando su asentimiento “He aquí la esclava del Señor, hágase en mi según tu palabra”.
Mayo-2018






CREO EN DIOS, PADRE TODOPODEROSO.
La creación es el comienzo y el fundamento de todas las obras de Dios. La fe cristiana confiesa que  hay un solo Dios por naturaleza, por substancia y por esencia.
Dios que revela su nombre como “yo Soy”, se revela como el Dios que está siempre allí, presente junto a su pueblo para salvarlo.
Dios es rico en amor y fidelidad; estos dos términos expresan de forma condensada las riquezas del nombre divino.
Creer en Dios es reconocer la grandeza y majestad de Dios, es vivir en acción de gracias y usar bien de las cosas creadas y confiar en su divina providencia.
La fe de todos los cristianos se cimenta en la Santísima Trinidad. La verdad revelada de la Santísima Trinidad ha estado desde los orígenes en la raíz viva de la iglesia, principalmente en el acto del bautismo y solo Dios puede dárnoslo a conocer revelándose como Padre, Hijo y Espíritu Santo.
EL TODOPODEROSO. De todos los atributos divinos, la omnipotencia de Dios es universal porque Dios que ha creado todo, rige todo y lo puede todo. Por tanto, nada le es imposible y dispone de su obra según su voluntad.
Nada es, más propio para afianzar nuestra fe y nuestra esperanza que la convicción profundamente arraigada en nuestras almas de que nada es imposible para Dios.
En la medida en que nuestra razón tenga la idea de la omnipotencia divina, admitirá sin vacilación alguna las más grandes e incomprensibles cosas que Dios nos quiera revelar.

CREO EN JESUCRISTO HIJO UNIGENITO DE DIOS
El verbo se encarnó para que nosotros conociésemos así el amor de Dios y para hacernos participes de la naturaleza divina. “Yo soy el camino, la verdad y la vida”.
La alegre convicción de la iglesia: “El ha sido manifestado en la carne” Jesucristo es verdadero Dios y verdadero hombre.
El Concilio de Éfeso en el año 431 proclamó que María es con toda verdad madre de Dios, mediante la concepción humana del hijo de Dios en su seno.
La encarnación es pues, el misterio de la admirable unión de la naturaleza divina y de la naturaleza humana en la única persona del verbo. La iglesia confiesa que  Marìa es verdaderamente Madre de Dios (Teotokos)
Jesús  es el hijo único de María. Pero la maternidad  espiritual de María se extiende a todos los hombres.
San Juan Bautista es el precursor inmediato del Señor, enviado para prepararle el camino. Decía Juan “Es preciso que Él crezca y que yo disminuya”.
La vida oculta de Nazaret permite a todos entrar en comunión con Jesús a través de los caminos más ordinarios de la vida humana.
                                                 
CREO EN EL ESPIRITU SANTO Y LA SANTISIMA TRINIDAD.
La persona humana participa de la luz y la fuerza del Espíritu divino. Por la razón es capaz de comprender  el orden de las cosas establecido por el creador. Por su voluntad es capaz de dirigirse por si misma a su bien verdadero. Encuentra su perfección  en la búsqueda y el amor de la verdad y del bien.


  FSB Junio 2018                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                 

viernes, 7 de septiembre de 2018

PARA CONOCER Y PARTICIPAR MEJOR EN LA SANTA MISA.



PARA PARTICIPAR MEJOR DE LA SANTA MISA.
La Santa Misa es el centro de toda la vida cristiana. Es la conmemoración incruenta del Sacrificio de Nuestro Señor Jesucristo, es la acción con la que Dios Padre santifica al mundo en Cristo. Culto en el que los hombres adoramos a Dios, Trinidad Santa en su Iglesia.
Conviene, por respeto a Dios llegar unos minutos antes del comienzo de la celebración a modo de participar fervorosamente con nuestra Fe, Esperanza y Caridad, que se alimentarán en la propia celebración. Es de gran ayuda el uso del misal para mejor seguimiento y comprensión de las lecturas.
El pueblo es convocado, y el sacerdote preside, actuando en la persona de Cristo y celebrando su Sacrificio Eucarístico. Por lo que Jesucristo está real y verdaderamente presente, de manera sustancial y permanente en las especies consagradas.
La Misa consta de dos partes con sus ritos, tan estrechamente unidos que forman una sola liturgia, son: Liturgia de la Palabra y Liturgia Eucarística.

 RITO INICIAL. (Antífona de entrada).
Todos nos santiguamos, el sacerdote nos desea: EL SEÑOR ESTÉ CON USTEDES,  a lo que contestamos, deseándole lo mismo. Tiene lugar el acto penitencial, y el rezo del Yo Pecador, en el que nos reconocemos pecadores y pedimos arrepentidos y con dolor el perdón de nuestras faltas. Se nos perdonan los pecados veniales. (los pecados mortales solo se perdonan con el sacramento de la Confesión), para obtener el estado de gracia y poder comulgar.
En las misas dominicales se reza el Gloria, alabanza a Dios. Concluye el rito inicial con el rezo de la oración Colecta y nos sentamos.
GLORIA
Se reza en  las Misas de precepto y dominicales, (fuera de los tiempos de Adviento y Cuaresma). Venerable oración a la Santísima Trinidad.
COLECTA
El sacerdote invita a orar, y todos por un momento tomamos conciencia de estar en la presencia de Dios, el sacerdote dice dicha oración Colecta.
LITURGIA DE LA PALABRA.
Las lecturas son lo que Dios nos comunica a través de las Escrituras, de allí su enorme importancia, que merece nuestra mejor atención, siendo lo ideal seguirlas con el misal diario mensual que se puede adquirir fácilmente por poco precio. Se trata de lecturas orantes que con la homilía del sacerdote se comprenden mejor. Empiezan con la oración del sacerdote llamada Plegaria Eucarística, a la que se han añadido las oraciones Colecta y Sobre las Ofrendas.
Por el carácter comunitario de la celebración, el pueblo participa en las lecturas y el salmo responsorial.
Antes de  que sean proclamadas,  el Sacerdote  realiza las Oraciones Secretas, y los fieles en voz muy baja pedimos que Dios penetre, con su palabra, nuestro corazón y entendimiento.
El canto es muy importante, y recomendado en las Misas dominicales y de precepto. Es en los Salmos en el aleluya y en el resto de la liturgia, la expresión del gozo de nuestro espíritu, se alienta a que haya coros en los templos, sin afán de espectáculo, sino con la devoción propia del caso, dando preferencia a la tradición cristiana, sobre la moda en los cantos.
EL EVANGELIO es el culmen de la Liturgia de la Palabra, lo escuchamos con suma veneración, en tanto reconocemos y proclamamos la presencia de Jesucristo, que nos habla. Así mismo veneramos al libro Evangelario.

HOMILIA.
Es parte de la Liturgia de la Palabra, muy importante y recomendable en tanto necesaria como alimento de la vida cristiana.
PROFESIÓN DE FE (CREDO).
Se reza en las Misas dominicales y de precepto, usualmente es proclamado por la feligresía o puede ser contestatario a preguntas del celebrante.
ORACIÓN UNIVERSAL.
Es la oración de los fieles, a la que contestamos como acto de fe, se ofrecen fórmulas salvíficas universales.
LITURGIA EUCARÍSTICA.

Ofertorio.
Se llevan al altar los dones que se convertirán en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. El sacerdote dice lo que son, pide con humildad todo lo que va a ofrecer, como en la última cena con sus apóstoles en que Cristo instituyó el Sacrificio y Banquete Pascual, lo hace representándolo, como lo quiso Él, y pidió a sus apóstoles que lo hicieran en memoria suya. El sacerdote se lava las manos, con este rito se expresa su deseo de purificación interior.
Oración sobre las ofrendas, tiene por objeto recomendar a Dios los dones presentes en el altar y pedirle los bendiga y acepte como ofrecidos que son por la Iglesia, por el Papa, el Obispo y todos los fieles.
PREFACIO
Es el inicio de la Oración Eucarística, el sacerdote invita: “levantemos el corazón” y termina con el Santo, Santo, Santo.
PLEGARIA EUCARÍSTICA.
Nota: puede tener lugar la procesión de los fieles con las ofertas, las que recibe el sacerdote en el presbiterio  y los lleva al altar.
También se pueden incensar los dones.
Es el culmen de toda la celebración, el sacerdote se dirige a Dios Padre, por medio de Jesucristo y el Espíritu Santo, en nombre de toda la comunidad. Debemos escucharla con la mayor devoción.

El sacerdote con las manos extendidas nos invita a pedirle a Dios Padre, que por mediación de su hijo Jesucristo acepte los dones que se ofrecen por la Iglesia, por el Papa, por el Obispo, los fieles y alguna petición extraordinaria, por la unidad, por la paz, etc.
El sacerdote ofrece y recibe de los fieles (mío y vuestro) sus peticiones. Dar y recibir, no estamos como simples espectadores sino como participantes.
Pide nuestra oración, -“orad hermanos”- contestamos: -“que el Señor reciba de tus manos…”- Nos recuerda que pidamos por los vivos, (memento de vivos)
El sacerdote ora a Dios Padre, pidiendo que convierta las especies (pan y vino) en su cuerpo y en su sangre y pronuncia las palabras del ritual:
Cristo tomó en sus manos el pan y el cáliz, dio gracias, lo partió y lo dio a sus discípulos. De allí que la Iglesia haya ordenado la Celebración Litúrgica, acorde a las propias palabras que el Señor pronunció.
Es así como se realiza el MILAGRO EUCARÍSTICO que llamamos LA TRANSUBSTANCIACIÓN, el sacerdote eleva primero el Cuerpo,  después el Cáliz con la Sangre  de Nuestro Señor Jesucristo, ADORÁNDOLO ÉL Y PARA QUE NOSOTROS LO ADOREMOS. TAMBIÉN, a partir de ese momento Jesucristo está en el altar, y recordamos a nuestros seres queridos que han pasado a la otra vida, rogando a Dios por su salvación, (memento de difuntos).
 En la Plegaria Eucarística se dan gracias a Dios por toda la obra salvífica. Por la fracción del Pan Consagrado, y por la Comunión de los fieles, por muchos que seamos recibimos todos el Cuerpo, y de un solo cáliz la Sangre del Señor, del mismo modo que sus apóstoles lo recibieron de sus propias manos.
Los elementos de que consta esta plegaria son :
.- Acción de gracias, aclamación que culmina con el Santo, Santo…,
.-Epíclesis, que implora la consagración al Espíritu Santo, Narración de la Institución, y Consagración.
.- Anámnesis que realiza el memorial de la Pasión, Resurrección y Ascensión, de Cristo.
.- Oblación que la Iglesia en especial la reunida aquí, ofrece al Padre, en este memorial, en el Espíritu Santo, la víctima inmaculada y a nosotros mismos.
.- Intercesiones, la celebración incluye a la Iglesia terrena y celeste, con todos sus miembros vivos y difuntos.
.-Doxología final, Expresa la glorificación de Dios, concluye con el Amén.



RITO DE LA COMUNIÓN.
Oración que pide, entre otras cosas, el pan, que implica en primer lugar el Pan Eucarístico, y el cotidiano para todos los hombres de la tierra. Se reza comunitariamente, y el sacerdote solo,  añade el embolismo, el amén se dice por todos al final de este.
RITO DE LA PAZ.
En el que al dar la mano a los que tenemos cerca, expresamos nuestro deseo de paz y unidad para toda la familia humana

FRACCIÓN DEL PAN.
Es sacerdote parte el Pan eucarístico,  Se reza o canta el Cordero de Dios. Cristo en la última cena, partió el pan, este gesto se imita, significando que siendo muchos, comulgamos de un solo Pan de vida, que es Cristo resucitado. Se reza o canta el Cordero de Dios…..

RITO DE LA COMUIÓN.
Convite pascual en el que Cristo se nos ofrece Él mismo como alimento espiritual, la Gracia Santificante se nos otorga en forma super-abundante, conviene, según mandato del Señor, que su Cuerpo y su Sangre, sean recibidos por los fieles que estén en Estado de Gracia. Solo deben comulgar los que estén en Estado de Gracia.
Oración del Padre Nuestro, se pide principalmente el Pan Eucarístico, y evoca también el pan material de toda la humanidad.
Pedimos que venga el Reino de Dios,  por la purificación de nuestros pecados, no se dice amén sino después del embolismo que añade el Sacerdote.

COMUNIÓN.
El significado de la fracción del Pan Eucarístico es del sufrimiento de Cristo al ser lastimadas sus carnes nobilísimas. A continuación se reza o canta el CORDERO DE DIOS QUE QUITA EL PECADO DEL MUNDO, el sacerdote muestra para su adoración el Cuerpo de Cristo, invitándonos al banquete de Cristo---este es el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo----- a lo que contestamos con mención evangélica del centurión---Señor yo no soy digno de que entres en mi casa……
Comulga el sacerdote, y se da la comunión a los fieles. Es momento de recogimiento, y agradecimiento al Señor. El sacerdote pronuncia la oración de después de la Comunión, pidiendo que se obtengan los frutos del misterio celebrado. Se dan gracias por la Gracia Santificante recibida por el Sacramento. Se trata de la Comunión de los Santos, que por virtud de la presencia real y verdadera de Cristo en la Comunión nos une al Magisterio, incluido el Santo Padre, a todos los clérigos y a los seglares que lo hayan realizado. Siendo además inhabitación trinitaria en cada uno de nosotros. No debemos de perder la capacidad de asombro ante la magnitud del Sacramento, y meditar en esta profundamente.
RITO DE CONCLUSIÓN.
Consta de los avisos, si los hay. El sacerdote extendiendo las manos a los fieles dice, “el Señor esté con ustedes”, a lo que contestamos: y con tu espíritu, y nos da la Bendición, después nos despide, para que vayamos a realizar nuestras honestas actividades.
Compiló parroquia de Nuestra Señora de la Misericordia. Cuernavaca, Mor.

JESUCRISTO, NUESTRO SEÑOR.


JESUCRISTO, NUESTRO SEÑOR. 
Una vez que Dios dio por terminada la creación la contempló y  vio que  todo era bueno, la existencia y vida a Adán y Eva, que culminó con aquella, desobediencia gravísima, motivada por el pecado de soberbia, además de infidelidad, falta de caridad y mas aspectos negativos,  fue la ruptura de todo,  se perdió la armonía y se introdujo el mal en el mundo. El hombre perdió la gracia original con que había sido criado quedando además imposibilitado, por si mismo de lavar esa ofensa a su creador. Pero la perfección del amor divino por su criatura predilecta no se perdió y quiso sacarlo de esa situación y devolverle la capacidad de obtener gracia. Cosa que le promete al momento de castigarlo.
Tanto amó Dios al mundo que quiso que su propio hijo, tomara carne humana y obtuviera con su vida, pasión y muerte el perdón de todos los  hombres, que lo quisieran. Cuando lo decidió conveniente en el tiempo lo llevó a cabo. Y así todo el que crea en Él, tendrá vida gloriosa eternamente. Fue con su infinito poder y amor que unió a la divinidad, y  la humanidad,  en la segunda  persona de la Santísima Trinidad y nos lo envió a este planeta, para lucrarnos la salvación a través de la gracia santificante. Es así que la Unión Hipostática tiene lugar: la naturaleza divina y la naturaleza humana unidas en una sola persona, la de Nuestro Señor JESUCRISTO. Unión de dos personalidades: la de Dios y la de hombre. El hombre antes de la venida de Nuestro Señor  Jesucristo, la humanidad incluido el pueblo escogido, se encontraba en una situación que no permitía la salvación, nacíamos y nacemos en pecado, de origen, heredado, (excepto la Santísima Virgen), solo podíamos obtener el perdón de Dios con su ayuda, nada que la humidad entera hiciese hubiera sido suficiente para lavar la culpa. Esta fue en contra de Dios y solo se podía obtener el perdón como el Padre lo quiso, con el sacrificio de su Hijo. Nos mandó a su Hijo único, para que se convirtiera en víctima y oferente, pudiendo así obtener el perdón, no solo del pecado de origen sino de todos los pecados que quisiéramos que nos fuesen perdonados. Fue así que por medio de su Espíritu Santificador la Santísima Virgen concibió a Nuestro Señor Jesucristo, y vino a nosotros como hombre perfecto y Dios perfecto, vivió entre nosotros y sufrió la pasión, y agonías redentoras hasta su muerte para redimirnos.
Este misterio de Jesucristo lo aceptamos por nuestra fe, y debemos de ahondar en su contenido con disposición humilde, con interés de conocimiento y con amor. Estamos frente a los hechos centrales de nuestra religión, recibiendo la luz indispensable para vivir en y de sus enseñanzas que con sus propias palabras sintetiza así: YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA. En efecto solo  Él es capaz de comunicarnos las verdades mas grandes en su revelación, de señalarnos como hemos de irnos realizando en el vivir para cumplir con la voluntad  del Padre. Es así como aprendemos que los verdaderos valores no están en las cosas de la tierra, al que podemos llamar plano natural, sino en el seguir, allí donde nos ha tocado existir, por nuestra libre voluntad acordes con la voluntad divina. Al que llamamos plano sobrenatural.
Al hacerse hombre la segunda persona de la Trinidad, se nos demuestra con toda claridad que nuestro fin, no se encuentra en las cuestiones materiales de la tierra, sino que debemos de tender a la unión con Dios. Como buenos cristianos debemos de buscar la verdadera felicidad, no en las cosas que el mundo nos ofrece, que son pasajeras y no nos llevan sino a cortos  períodos de placer terreno, siendo lo importante en esta vida el ganarnos la felicidad de la vida eterna en Col.3,1-2 leemos: “Buscad las cosas de arriba, no las de la tierra”. Lo que nos lleva a examinar que es lo que Dios quiere de nosotros, el como quiere que nos comportemos, cuales son nuestras legítimas aspiraciones terrenales, que nos llevan a vivir esta vida sin perder de vista la vida eterna. La respuesta la debemos de encontrar en nuestra propia conciencia, dado que por los azahares del destino estamos donde estamos, es allí donde debemos de buscar la mejor forma de cumplir con nuestras aspiraciones, las cuales solo se dan en el tiempo, pues el espacio o lo conservamos o lo cambiamos, y en especial en esta época en que ya no se echan raíces como en el pasado, y las personas cambian de lugar de residencia con gran frecuencia. De esto se deducen dos cuestione fundamentales, una la formación de la conciencia, lo que es muy importante pues es la base de la vida del buen cristiano, y una vez lograda la mínima formación necesaria, es el ser fiel a esta que es la que recibe las mociones del Espíritu Santificador.
Sin duda alguna EL HECHO MAS IMPORTANTE ACONTECIDO EN LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD ES LA VENIDA DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO.
Este hecho es el que nos marca a todos los cristianos y su influencia no solo es mundial, sino que permanecerá hasta el final de los tiempos, por lo que influye en toda la humanidad. Es así que es, que lo tenemos como centro de la historia humana, la que se escribe y se mide en los dos períodos, antes y después de Cristo. La ENCARNACIÓN  de Nuestro Señor en el vientre de la Santísima Virgen, como acontecimiento se profetizó con lujo de detallas siglos antes de que tuviera lugar, como se profetizaron sucesos que tuvieron lugar a lo largo de su vida, pasión y muerte. Esta venida de Jesucristo viene a inaugurar lo mas importante y necesario que los hombres necesitábamos, el perdón de Dios por el pecado de nuestros primeros padres. Y además nos lega:
..El culmen de la Revelación Divina. En su palabra escrita y su      palabra hablada, que conocemos como: Tradición.
..Su ejemplo de vida personal-
..El apostolado personal a sus seguidores en especial al grupo de los    doce, por cuyo conducto recibimos su Divina Revelación
..Su palabra escrita en los Santos Evangelios, y la Tradición Apostólica.
..Su maravillosa Doctrina.
..La fundación de su Iglesia. A la que lega la administración de los Sacramentos, que nos proporcionan la Gracia Santificante      que sea nuestra maestra, la que administre para sus fieles los Sacramentos que instituye, con los que recibimos su gracia santificante. Su prístina e inmutable Doctrina, maravilloso legado universal.
..Su Iglesia la funda como institución jerárquica, con San Pedro como primer Papa. La que es y será cuidada, e inspirada por el Espíritu Santo hasta el final de los tiempos. Lucrándonos además la filiación divina, que nos hace hijos adoptivos de Dios. Y en ella
    dona a sus sacerdotes consagrados la posibilidad de que en su lugar, lleven a cabo los ritos de su Sacrificio por medio de la Santa Misa, en la que se celebra el enorme milagro de la Eucaristía.
..Sufre por nosotros, para nuestra salvación su dolorosa Pasión y Agonía dolorosísima, hasta su muerte.
..Es enterrado y al tercer día resucita gloriosamente para la eternidad, y volverá en persona a este mundo en La Parusía, para juzgar a  vivos y muertos.
..Asciende a los cielos, pues el encargo de Dios Padre, lo ha llevado a cabo totalmente.
..Pero su amor es tan grande y perfecto que se queda sacramentalmente entre nosotros, para darnos el alimento espiritual que nos santifica, por medio del sacramento de la Comunión.       
La vida de Nuestro Señor Jesucristo la conocemos por los Santos Evangelios y la Divina Tradición, por ello sabemos que nació de la Virgen María, quien lo concibió por obra del Espíritu Santo, que su padre adoptivo San José, era descendiente lejano del Rey David, que desposa a la Virgen siguiendo la costumbre de casarse con descendientes de la misma tribu, que nace un 25 de Diciembre, primer día de nuestra era, en la ciudad de Belén, en un pesebre pobre, pues no hubo alojamiento para ellos en la ciudad, debido a la concurrencia multitudinaria de los censos. Que pasa su infancia en casa de sus padres, que como adulto trabaja en el oficio que aprende, en tanto hombre de San José, y que a la edad de treinta años dejando el hogar familiar, empieza la que será su vida pública. Esta durará tres años en los que anuncia la llegada del Reino de Dios en esta tierra, forma a sus apóstoles y muchos otros seguidores, confirmando con milagros su procedencia divina.
Su predicación y formación del cuerpo apostólico, nos lega los cuatro Evangelios, que vienen a ser relación de su vida, son narraciones inspiradas por el Espíritu Santo, donde nos lo muestra como modelo perfecto para todo ser humano, en el que destaca el amor, que nos tiene y que son esencia de su vida y doctrina, nosotros conforme lo vamos tratando y conociendo mejor, le vamos amando mas, amor con amor se paga, aquí radica la necesidad de trato a Jesús, de conocerle, a través de sus evangelios principalmente.
Para terminar conviene destacar el milagro mas prodigioso con el que claramente nos muestra su divinidad, SU RESURRECCIÓN, resucitó por su propio poder, y se mostró a sus apóstoles y discípulos en varias ocasiones, y por último ascendió a los cielos, para estar con Dios Padre. Solo el amor que Él nos enseña puede instaurar la verdadera justicia en el mundo. Solo en su doctrina de amor están las soluciones a todos los problemas de la humanidad.
Jorge Casas y  Sánchez.

lunes, 18 de junio de 2018

ATENTA INVITACIÓN.


ATENTA INVITACIÓN:
Les invito a conocer aquello que les va a permitir pensar mejor, no pretendo, ni mucho menos ser un “influencer”, solo en forma por demás amistosa quiero poner de la manera mas seria sobre papel unas cuantas líneas que nos den bases de criterio sano y por otro lado hacer unas críticas a verdaderos “influencers”.
En primer lugar tomemos la información que surge de una persona humilde, sin conexiones políticas, sociales, culturales, o de otra índole. Proviene de una pequeña población donde ha ejercido una profesión sin relevancia, y lo que comunica lo hace a personas de lo que podríamos llamar clase social baja, son provincianos, desprovistos de capital, incultos y conocidos solo en el pequeño poblado, en esa época de unos 450 habitantes del que provienen y en el que viven, trabajan con sus manos y lo que le escuchan a la persona mencionada, ha sido lo mas influyente en la vida de muchos millones de seres humanos y hoy después mas de dos mil años, le siguen mas de DOS MIL TRESCIENTOS MILLONES de fieles directos e influye en el resto de la humanidad. La humilde población de la que proviene dicha persona es Nazaret, que hoy por ser un lugar de peregrinación, tiene unos setenta mil habitantes. El mensaje que dejó a los once rudos amigos suyos y a un grupo de mujeres y hombres que se acercaron a este grupúsculo de personas, es el mas cerrilmente atacado, con animadversión irracional, desde sus inicios, y ello por las personas mas poderosas e influyentes de su tiempo, sin embargo el enorme poder de sus sencillas palabras y los motivos de credibilidad que realizó a través de milagrosas curaciones que hizo y personas muertas a las que devolvió la vida, le concedieron a sus palabras, a sus mensajes tal impulso que no ha habido poder humano que les haya quitado poder, por el contrario desde que fueron emitidas por Él, han tomado, y lo siguen haciendo. Tal fuerza de convencimiento que nada se les puede comparar, ni lo poderes imperiales de la historia, ni las culturas mas avanzadas,  ni poder político alguno, han logrado quitarle ímpetu. Por lo que se le puede considerar el mayor “influencer” de la historia de la humanidad. A nosotros nos toca, como les tocará en su momento a las nuevas generaciones, ser fieles seguidores de sus enseñanzas, y esto hasta el final de los tiempos. Contamos con la ayuda mayor que se pueda tener, la del Paráclito.
Otros “influencers” de entre muchísimos que el devenir de la humanidad ha tenido, y que se han distinguido por serle adversos, los comentamos a continuación:
NAPOLEÓN BONAPARTE, este genio militar al que se le atribuyen grandes batallas ganadas, grandes errores, actos deleznables por su crueldad sanguinaria frases muy famosas y acertadas, gran influencia que afectó a la américa latina, y cuyo poder es innegable en la Europa de su tiempo, quiso imponer al Papado condiciones, haciendo alarde de su enorme poderío militar, en ello destacamos del Concordato de 1801 en el que acepta que la mayoría absoluta de los franceses, son católicos, no la mayoría de los que practican religiones. Por lo que democráticamente debió de actuar acorde a esta mayoría pero traiciona a la democracia, de la que tanto alarde hizo, al tratar de la forma que lo hizo al Papa Pio VII. Es famosa la respuesta del Papa al caudillo cuando este lo amenaza con destruir a la Iglesia Católica, diciéndole : “si no la hemos destruido nosotros mismos, ¿ como va Ud. a poder?”.   Allí murió su balandronada de ¡monarca auto-coronado!.
ADOLFO HITLER, su hostilidad y la de Partido Nazi hacia el cristianismo fue notorio, nazificó a las Catedrales e Iglesias Católicas, persiguió a los religiosos,  en  los esfuerzos de  crear una religión nazi fueron en contra de todas las religiones, (no se diga con el judaísmo, pero aquí solo nos referimos a lo que hizo contra el catolicismo).  Usó a la Gestapo para acallar un mensaje papal en que  sencillamente se mencionaba el odio y siembra de cizaña en contra de la Iglesia Católica. Por supuesto que apoyó el nazi-fascismo clerical, que es una ideología que trata de realizar un maridaje entre las doctrinas teológicas y las político-económicas. De estrepitoso fracaso como era de suponerse, propias tan solo de mentes alienadas.
CARLOS MARX, y el LENINISMO, hasta el cansancio y el aburrimiento se ha tratado la perniciosa influencia de estos dos “influencers”,  por lo que no creo que aquí sea necesario recordar sus ideologías, cuyo fracaso al confundir el amor con el miedo, fue otro caer estrepitoso, hoy solo se usa para acaudillar a los pueblos que se dejan someter a su totalitarismo, sabemos, cuales son estos países víctimas, cuyos pueblos muy amados sufren de grandes carencias y libertad. Lastimoso verdaderamente.
Hay muchísimos ejemplos mas, pero, como el dicho refiere, basta para muestra un botón.
El Sr. Soros encabezando a los sionistas-masones y sus inmensas fortunas no dejan de influir agazapadamente, en su intento de borrar la influencia cristiana y así poder esclavizar a los pueblos. Cuantas otras situaciones político-económicas, como las mencionadas y recientemente la de España, son víctimas del NOM de esta “mafia del dinero”.  Aún no sabemos a ciencia cierta cuan grande es la influencia en México de estos maléficos mafiosos en las altas esferas partidistas, lo que si nos queda claro, son  algunos de los resultados vergonzantes a los que estamos siendo expuestos, y a ello, me quiero referir:LA ATENTA INVITACIÓN consiste en que verdaderamente caigamos en la cuenta de que estamos siendo víctimas de los que nos quieren colonizar con sus ideas, Y NOS DEFENDAMOS de ellos. Ahora mismo nuestras instituciones mas preciadas: La familia, la escuela, el hospital y el asilo están en la mira de nuestros enemigos.
 A LA FAMILIA  se le ataca con el abortismo, el matrimonio igualitario, y la homosexualidad práctica, (no el homosexualismo, que es otra cosa),
 LA ESCUELA se le ataca con la  Ideología de Género, que es el mas vil ataque a nuestra naturaleza y moral general,
A LOS HOSPITALES con los intentos de arrebatarle  la Objeción de Conciencia, e imponerle la Eugenesia, que se oponen, cada una: al asesinato de los no-natos, y a la manipulación salvaje de los óvulos fertilizados,
A LOS ASILOS con la intención de que practiquen la Eutanasia, que es asesinato de los ancianos.
Reaccionemos y blindémonos contra estos diabólico y viles enemigos de nuestros mas preciados valores.
Jorge Casas y Sánchez.