miércoles, 12 de diciembre de 2012


BREVE CURSO DE FILOSOFÍA CRISTIANA.- XIV.

Podemos considerar tres etapas en la que vemos la gestación e imposición del cristianismo, una vez dada su incomparable base que es la Revelación de Jesucristo, llevada a cabo por Él mismo, y contenida en los libros del nuevo testamento y la tradición apostólica, fundamento divino que no tiene parangón, y que se recibe por la acción del Espíritu Santo, sobre apóstoles, discípulos y Padres de la Iglesia. Estas tres etapas son las siguientes:

PRIMERA, empieza con lo sucedido a Pedro como principal protagonista entre los Apóstoles y al resto de los mismos, y que está narrado el libro que conocemos como Los Hechos de los Apóstoles, (que el Canon nos ofrece inmediatamente de los Santos Evangelios) en Pentecostés, cuando en forma muy notable con estruendo el Espiritu Santo se posa con forma como de lenguas de fuego sobre las cabezas del cuerpo apostólico reunido en el Senáculo, que los llena de su espíritu y empiezan a hablar lenguas nuevas con el resultado de que les entienden todos ya que se expresan en la lengua de cada quíén, nos dice dicho libro que allí se encontraban: partos, medos y elamitas, los que habitaban Mesopotamia, Judea, Capadocia, el Ponto y Asia, Frigia y Panfilia, Egipto y las partes de Libia, ante Cirene y forasteros de Roma, judíos y prosélitos, cretenses y árabes, nos narra el libro que escuchando a Pedro ese día se convirtieron tres mil.

SEGUNDA, es la de la predicación de San Pablo, sus cartas, y su misión con los gentiles y con las comunidades judías. Pablo que era un hombre excepcional por su valor personal, su alta capacidad intelectual, su cultura que cubría el ámbito grecoromano y además la tradición judía, habiendo incluso sido alumno de Gamaliel. No fué apostol de Jesús sino enemigo de sus seguidores, hasta que recibió la excepcional revelación en el camino de Damasco, cuando directamante de Jesucristo en una aparición que recibe le dice “¿porque me persigues?”.

TERCERA, esta está fuertemente influenciada por el propio San Pablo, además de los apóstoles de Jesús. Pocos años después con el inicio de los Padres Apostólicos que siguen el ejemplo paulino impregnado de las culturas judía griega y cristiana, y los primeros Padres Apologistas que introdujeron un nuevo modo de ver la vida común grecoromana, su éxito fué absoluto. Siendo notable en esta y las dos etapas anteriores la acción del Espítitu Santo y su aceptación por parte de los protagonistas. Como lo sigue siendo con la Iglesia toda, en especial su Magisterio.

La religión cristiana en sus mensajes no expresa una cultura, no es una misión histórica como lo fué el judaismo, sino que proclama, no una nueva forma de vivir, sino una manera distinta de ver la vida, de entenderla. Ambas disciplinas coincidían en la búsqueda de las sendas de la verdad y de la virtud, lo que se nos otorga a todos los humanos en la forma indeleble que lo tenemos grabado en la conciencia, como indudable don de Dios, la discordancia se daba en los enfoques morales propios del politeismo, del culto pagano y su idolatría, que incluían, infanticidio, antropofagia, incesto, sacrificios humanos y demás barbaridades, propias del culto pagano. Las coincidencias se daban con el cristianismo en la lealtad a la autoridad y en contra de las falsas filosofías que siempre corren paralelas a las buenas, además de las mencionadas, de la búsqueda de la virtud y de la verdad.

Para entender mejor la relación entre la Revelacion del cristianismo y la Filosofía está la famosa frase de Juan Damasceno que dice: Aceptemos por tanto, las enseñanzas de los filósofos en la medida que sirvan a la verdad, pero rechacemos la impiedad que contengan. No es sino natural que la filosofía en tanto surgida del hombre contuviera errores, contrariamente a la revelación que surge de Dios y por tanto es perfecta.

Hubo algunos personajes importantes que conviene mencionar por su influencia en la época, uno de ellos es Filón de Alejandría, judío nacido en el 20 antes de Cristo, y que muere el 50 de nuestra era, es uno de los mas renombrados filósofos del judaismo helénico y el primero en intentar la síntesis entre el viejo testamento y la filosofía griega, no tendrá seguidores entre los judíos ni entre los griegos, pero su obra si fué considerada por los cristianos, aunque opacada totalmente por la síntesis del cristianismo con el pensamiento griego. La lógica de estos sucesos se da debido a que ese nexo entre la Divina Revelación y el mas alto pensamiento filosófico griego era buscado por los Padres de la iglesia en el siglo II. Y claro tomaron en consideración la síntesis de Filón. La realidad de lo sucedido está enla superioridad de la revelación de Jesucristo con relación a la del Antiguo Testamento, que logra una síntesis superior, a todas luces.

En la historia del mundo occidental una vez que Jesucristo nos dejó su doctrina, y esta se va dando a conocer mas ampliamente, incluyendo a los círculos mas cultos y encumbrados de occidente, todos los grandes pensadores tuvieron que ocuparse de temas que toman una gran importancia en la vida de todos, como lo son el tema de la vida moral, de la eternidad del alma, de Dios (monoteismo), en los que se incluyen los datos de la Revelación Divina, en su sentido sobrenatural, que con el uso propiamente humano, de la razón, por mas alto que fuese nunca se hubieran alcanzado: (Trinidad, salvación eterna, conducta moralmente adecuada del ser humano, sentido social, y muchos otros aspectos que influirán en la política, lo social, las relaciones humanas, etc. ya vimos brevemente algo de los primeros siglos con los Padres Apostólicos y con los Padres Apologistas que inician la Filosofía Cristiana, encumbrándula hasta lo mas alto del conocimiento de su época y que nos sigue siendo ejemplo y enseñanza. Conceptos que podríamos calificar como comunes a todos los hombres como: Creación, Providencia, Revelación, Dios Padre bondadoso que nos ama, conceptos como la Caridad, Contemplación, Oración, Mandamientos, Vida de Piedad, la Gracia. Siendo otros temas mas propiamente de los practicantes de la religión, como la Encarnación, los Sacramentos, los Dogmas de Fe, la propia vida de y dentro de la Iglesia, etc. los que se irán conociendo por aquellos que se van convirtiendo.

Podemos llegar a dos consideraciones, yo diría que ambas válidas, dependiendo de las opiniones personales de cada quién, a saber:
PRIMERA, como la coronación del helenismo al conocer el mensaje evangélico.

SEGUNDA, como crisis del helenismo que da paso al pensamiento nuevo, cristiano-europeo.

Jorge Casas y Sánchez.

sábado, 10 de noviembre de 2012


SON MAS QUE HEROES, SON MISIONEROS.

Se puede ser heroe en un solo momento, al realizar un acto heróico, pero el misionero católico se realiza como héroe en muchos, o en todos los momentos de su vida. La entrega de su existencia es de tal manera heroica que desde luego han adquirido virtudes que en muchísimas ocasiones realizan en grado que pocas personas podríamos, aunque nos lo propusiéramos, ya fuera por salud, necesidad imperiosa de estar en un sitio en forma constante, y por supuesto por vocación nula o insuficiente. (Dicho lo anterior sin menospreciar el trabajo misional no constante sino temporal, en ocasiones repetitivo o aún esporádico) Las virtudes adquiridas por ellos son incontables, pero podemos resaltar:

LA HUMILDAD, pues no buscan honores sino el bien de los demás, a costa del propio, exponiendo la salud y la vida misma. Los vemos en las cárceles enseñando a presos analfebetos en lugares alejados y pobres, recogen personas marginadas o enfermas de las calles, en las ciudades y los llevan a los centros de asistencia, siendo ciudadanos de otros continentes, realizan entregas de semillas y otros alimentos en lugares de extremo peligro que sufren bombardeos y otras amenazas, en paises alejados y conflictivos en especial en África. Otros son profesores en junglas y desiertos, en ciertos lugares entierran a miles de victimados, uno por uno, cristianamente. En otros lugares sufren la amenaza constante de ser secuestrados, y lo son en muchas ocasiones, sin embargo allí permanecen porque es allí donde han decidido que son útiles. Se ocupan de huérfanos, enfermos graves y de males contagiosos, ayudan a los lisiados, a los marginados a los mas pobres del universo.

LA DEDICACIÓN, dentro de esos entornos que dificilmente podemos llamar sociedad, reconcilian a familias que se han confrontado con la desgracia, les enseñan a perdonar, ayudan a recobrar la esperanza a los que lo han perdido todo. Les enseñan a ser caritativos dentro de su pobreza, y todo esto lo hacen a miles de kilómetros de su tierra, donde están sus propios familiares, sus raices, su cultura.

LA AMOROSA ENTREGA, siguiendo al entonces Cardenal Ratzinger en sus respuestas al señor Peter Seewald, reproduzco lo siguiente: “”Vosotros teneis que dar mas. Teneis que venir en persona, teneis que daros a vosotros mismos, y después contribuir a que los dones materiales que traeis se empleen correctamente, que no sean algo sobrante de lo que os desprendeis, exonerándoos en cierto modo de la pregunta que os planteamos de que somos para vosotros. Mientras solo proporcionemos dinero o conocimientos,siempre será demasiado poco. En este ámbito, los misioneros, que llevaron a Dios a las personas, que les hicieron creible el amor, queles regalaron un nuevo caminoen la vida, que se dieron por entero a si mismos, que no se fueron para dos, tres años, para una aventura interesante, sino para toda la vida, para pertenecer siempre a las personas de allí, constituyen todo un ejemplo. Si no aprendemos de nuevo esta capacidad de autoentrega, los demás dones serán demasiado poco””.

Si se piensa que esto es una vida de infelicidad se equivoca, tal es la vocación que los misioneros tienen, que en su entrega encuentran su sentido a la vida, en el llevar a Dios a los demás, en el darse y dar amor a los demás aunque a veces no se reciba nada a cambio, o se reciba agradecimiento y en el mejor de los casos amor también. Lo que si es seguro, es que tienen un gran tesoro en el cielo, que cada esfuerzo, cada acto de delicadeza, de trabajo caritativo, de amor al prójimo, aumenta su patrimonio celestial, en especial por ser portadores del Santo Evangelio de nuestro señor Jesucristo, 

Recordemos a la Madre Teresa, cuando nos dejó dicho: “”hay que dar hasta que duela””, y al misionero su actuar le duele, porque no es fácil y nunca parece ser suficiente, su trabajo es duro es dificil y es peligroso para la propia salud, desde luego cuentan con mi admiración y agradecimiento, su vida es muestra palpable del cumplimiento del Mandamiento Nuevo que el Señor Jesucristo nos dió, de amarnos como Él nos amó. Su amor por nosotros fué total, absoluto, dió su vida entera y hasta la última gota de su sangre en pasión dolorosísima. Imitarle mejor que siendo misionero, imposible, mejor praxis de la Fe no hay.

No me cabe duda de que los misioneros han comprendido a cabalidad que Dios nos ama desde la eternidad, que quiere que en uso de nuestra libertad correspondamos a ese amor de acuerdo a los dones que nos ha proporcionado Él mismo, y los misioneros responden a ese amor de Dios con su amor a Dios a través del servicio al prójimo. Ellos cumplen con lo que el Creador espera de ellos a través de su servicio a los demás, convirtiendo en prójimos a personas que jamás habrían estado próximos a ellos, de no habese desplazado de sus lugares de origen, para cumplir su cometido en tierras lejanas, a veces inhóspitas y nada cómodas, pero con seguridad que su labor no solo se verá premiada en la otra vida, donde están acumulando un gran tesoro, sino que en esta se ven sus frutos de manera tangible, y que basten solo unos números simples para demostrarlo:

.-En Africa hoy hay cerca de 800,000,000, de habitantes y de ellos alrrederor125,000,000 son católicos.

.-Los obispos nativos de África, hoy son mas de 400.

Lo anterior se debe en mucho al trabajo misional realizado en los últimos años.

Que Dios siga inspirando vocaciones misionales en todos los estratos de la Iglesia Católica y que bendiga con las dos manos a los misioneros. Y no olvidemos nosotros de rezar por ellos, de encomendar su labor y de pedir a Santísima Virgen que interceda por sus vocasiones, su labor y su éxito.

Jorge Casas y Sánchez.

viernes, 26 de octubre de 2012


LOS MISTERIOS DE LA LUZ, DEL SANTO ROSARIO.

El Beato Juan Pablo II, de tan feliz memoria, en su devoción a Nuestra Señora la Santísima Virgen, tuvo a bien añadir a los tradicionales quince misterios del Santo Rosario, oración mariana por exelencia, cinco misterios más a los que llamó acertadamente los Misterios de la Luz. En este Octubre, mes del Santo Rosario, me ha parecido oportuno referirme a estos, (nuevos relativamente ), misterios, que aún no son lo suficientemente conocidos y por lo tanto contemplados, que debieran serlo, a pesar de los años que ya han pasado desde su introducción al Santo Rosario. Tenemos por lo tanto ya cuatro grupos de cinco misterios cada uno, y ojalá que lleguemos a siete, uno para cada día de la semana.

La Virgen en sus apariciones nos ha pedido que ofrezcamos el Rosario, que lo recemos, y es que es dificil encontrar un acto de fe en materia de contemplación y de oración que se le compare, el Rosario (corona de rosas) que le ofrecemos a la Virgen, es una oración que va siguiendo pasos de la vida de Jesucristo, y de su madre santísima es a lo largo de las diez Avemarías que contemplamos cada uno de los misterios, es precisamente esta oportunidad de contemplar en toda su riqueza y esplendor los acontecimientos de la vida de Nuestro Señor Jesucristo y de la propia Virgen María, lo que hace que, en tanto oración, sea de un valor inigualable, nuestra propia vida y la de los demás nos está pidiendo a gritos que la piedad, el amor, la oración y la fe crezcan en la humanidad, siendo lo aconsejable que sea oracion del diario. El Santo Rosario es el mejor consejo que un cristiano puede recibir, y si este se reza en familia tanto mejor, recordemos que el propio Salvador nos dejó dicho que donde dos o más se reunen a orar Él está con ellos.

Estos cinco misterios de la Luz, son:

EL BAUTISMO DEL SEÑOR EN EL JORDÁN.
LA AUTO REVELACIÓN DEL SEÑOR EN LAS BODAS DE CANÁ.
EL ANUNCIO DEL REINO DE DIOS, INVITANDO A LA CONVERSIÓN.
LA TRANSFIGURACIÓN DEL SEÑOR-
LA INSTITUCIÓN DE LA EUCARISTÍA.

A manera de sugerencia propongo algunos de los aspectos que se pueden llevar a meditación los cuales son correspondientes a cada misterio, lo que es solo una sugerencia de los muchas maneras de contemplarlos, y que no se debe de tomar en forma limitativa. Cada cristiano encontrará diversos aspectos adicionales a ser meditados.

EL BAUTISMO DEL SEÑOR EN EL JORDÁN, resalta la importancia de que la Trinidad Santísima se manifiesta: Se abren los cielos y se escucha la voz del PADRE. En forma de paloma El ESPÍRITU SANTO se posa sobre la nobilísima cabeza de JESUCRISTO, quien ha insistido en ser bautizado por San Juan. El propio San Juán Bautista, primer profeta del Nuevo Testamento, anuncia la venida del CORDERO DE DIOS, que quita los pecados del mundo, es la ocasión del inicio de las actividades de Jesucristo, frente a toda la humanidad, empezando por formar su cuerpo apostólico, lo que habrá comenzado con una larga oración y ayuno en el desierto, durante cuarenta días, al final de los cuales será tentado po el demonio.

LA AUTOREVELACIÓN DEL SEÑOR EN LAS BODAS DE CANÁ. La belleza de las escenas de las Bodas de Caná, es simplemente arrebatadora y se presta para muchos aspectos de meditación, vemos en esta ocasión a Jesucristo acompañado quizás de sus primeros discípulos (apóstoles) a quienes se les ha convidado a la boda, estarán no en las mesas principales, sino que se habrán acomodado a instancias de Jesús en un lugar no sobresaliente, les vemos calmados, cumpliendo con lo propio de los invitados, y a la Santísima Virgen la imaginamos atareada ayudando a los padres y demás familiares del novio en la atención de los múltiples invitados, que la ocasión requería, ejerciendo ayuda para el apropiado lucimiento y atención a los cansados viajeros que al aceptar la invitación han venido, algunos de tierras lejanas, y necesitan de descanso y restauración de fuerzas, de allí la importancia de contar con vino para acompañar el refrigerio que estarían ofreciéndoles, la Virgen en su ajetreo de ayuda nota que se les está terminando el vino, y busca la solución a través de su hijo, si ella esperaba un milagro, no lo sabemos, parece que si, por el hecho de decirles, no a su hijo y a sus acompañantes, ya que conjuntamente podrían haber ido a comprar unas garrafas, sino al personal que atendía bajo las órdenes de un maestresala, a quieres ordenará la virgen “hagan lo que Él les diga”. Y Jesús realiza su primer milagro, mostrando elamoroso respeto a su madre, su gloria y su poder.

EL ANUNCIO DEL REINO DE DIOS INVITANDO A LA CONVERSIÓN.
En este misterio podemos contemplar a nuestro Señor Jesucristo dando comienzo a su cometido, de anunciar que ya el hijo de Dios está entre nosotros y trae de Dios Padre la encomienda de aquello que este quiere revelarnos a los hombres. Lo podemos contemplar en sus primeras visitas a las sinagogas, en sus reuniones privadas con sus primeros apóstoles, en su disertar con parábolas en diversos lugares, enseñando con su ejemplo a orar, a hacer el bién, amando a los demás, sintiendo compasión de los enfermos a quienes cura.

LA TRANSFIGURACIÓN DEL SEÑOR. Aquí lo contemplamos con sus tres discípulos mas cercanos a quienes pedirá que no comenten el acontecimiento con los demás, hasta después de su resurección. Les muestra anticipadamente su gloria para afirmar su fe, y para prepararlos para futuros acontecimientos. Los teólogos ven en la nube la presencia del Espíritu Santo, por lo que la Trinidad está presente.

LA INSTITUCIÓN DE LA EUCARISTÍA, muchos son los aspectos propios de contemplación, que se nos presentan el la Última Cena, entre los que destaca por su grandeza, por su trascendencia, por su importancia, la institución del Sacramento Eucarístico. Jesucristo en la perfección de su amor por todos nosotros ha querido quedarse para que por virtud de su presencia en las especies consagradas, podamos morar sacramentalmente en Él, además de recibir la Gracia Santificante, propia del Sacramento. Es el propio Jesús con toda su divinidad, con toda su humanidad, que en ejercicio de la perfección de su amor, es pan bajado del cielo que se nos da como alimento espiritual, y que por virtud de su presencia en las formas consagradas, viene a nosotros en la Comunión de los Santos. Para dar mayor santidad a la institución del Sacramento Eucarístico, en esta solemnísima ocasión instituye ta,mbién el Sacramento del örden Sacerdotal, al mandar a sus apóstoles que lleven a cabo ello en conmemoración suya.

Es así como gracias al beato Juan Pablo II podemos ofrecer los Jueves de cada semana a la Santísima Virgen estos maravillosos Misterios Luminosos, en el rezo del Santo Rosario

Jorge Casas y Sánchez.



miércoles, 24 de octubre de 2012


BREVE CURSO DE FILOSOFÍA CRISTIANA. XIII.

Vemos nacer la filosofía cristiana desde los Padres Apostólicos, fueron estos los primeros escritores después de los apóstoles, tuvo un principio relativamente modesto, San Pablo nos dice: en Cor 2 “fijaos hermanos, que entre vosotros los elegidos, no hay muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles” la Iglesia de Jesucristo empieza con los pobres y humildes, pero a partir de la segunda mitad del siglo II, su crecimiento incluirá mentes de gran altura, cuyos escritos tienen explicaciones doctrinales que en nuestros días conservan su valor doctrinal por supuesto, ya que la doctrina de Jeaucristoes inmutable, y desde su principio es y será la misma, pero su valor filosófico, es notablemente valioso, aún en nuestros días, as disquisiciones que algunos de los Padres Apostólicos aportaron tienen un valor insuperable por su perfección. Tenemos que considerar que la cultura grecoromana de esa época era el entorno en el que el cristianismo se tenía que dar a conocer, la filosofía estaba de moda, el acetismo y sus reglas eran seguidas con entusiasmo, muchos buscaban las soluciones a los problemas humanos, y acudían a las diferentes escuelas, los platonistas, los peripatéticos, los neopitagóricos, eran las mas prestigiadas.

La predicación apostólica se tuvo que ayudar de la filosofía para poder llegar a los intelectuales de la época, y entre los conversos empezaron a destacar mentes privilegiadas, hacia el año 120 de nuestra era, surge una nueva forma de literatura cristiana que va mas allá de la catequesis que hasta entonces se llevaba a cabo para convertirse en una catequesis apologética. Desgraciadamente se han perdido muchísimos de los escritos apologéticos de la época, pero los que se conservaron son verdaderas muestras de santidad y de sabiduria entre estos se ha encontrado en pleno siglo XIX, la apología de Arístides, personaje desconocido que se autonombraba “filósofo ateniense”, que habla de la enorme superioridad de la noción de Dios de los Cristianos, que tiene una nobleza, una altura y pureza diáfana, de la que carecen las nociones que los judíos, griegos, romanos, y bárbaros tenían y como segundo tema hace apología de la belleza de la práctica de la religión de Jesucristo, que se destaca por su superioridad sobre cualquier otro culto. Eran temas como este los que se usaron por los apologistas para demostrar la belleza y verdad del cristianismo en medio de las ideas que reinaban en el culto pero confuso y equivocado ambiente intelectual. En pocos años después aparecerá entre otros un genio sobresaliente, San Justino, quizás el mas conocido y célebre de los apologistas, quiendespues de haber estado influido por el estoicismo y el platonismo, leé la Biblia y se convierte, siendo su objetivo a partir de su conversión el lograr que se reconciliara la Doctrina Cristiana con la cultura griega,o sea lo que le había sucedido a él.

No fué nada fácil la tarea de los apologistas, que entre otras cuestiones tenían que desenmascarar los tremendos errores de las religiones griega, orientales e incluso el judaismo, asegurando que las formas que tenían de adorar a Dios eran erroneas, que su moral era mala y que la única buena era la cristiana, estos eran temas candentes, que no se aceptaban facilmente, sin embago las conversiones se iban dando, y penetraba poco a poco el cristianismo a pesar de que fueron martirizados algunos de ellos , entre los que San Justino se cuenta, quien fué decapitado por Marco Aurelio Antonino, por negarse a rendir pleitesía a sus ídolos. Lo que pasaba era que la propuesta cristiana era todo un viraje, que procedía de una religión nueva y pequeña en número que ante religiones muy antiguas y con multitud de seguidores al presentar poderosísimos argumentos y muy convincentes aunque nueva y pequeña era mucho mas grande en su contenido, y como no iba esto a ser así si procedía de la Revelación Divina, lo que la llevaba no a un conjunto de conocimientos que ayudaran a la predicación, sino que por su perfección implícita, y contenido de verdad, unido a la apologética de estos monumentales Padres de la Iglesia, consiguieron una forma de explicar el contenido de la Revelación Cristiana a través de su filosofía que tantos frutos ha dado a la Iglesia. Jorge Casas y Sanchez.

sábado, 6 de octubre de 2012

EL PECADO Y EL ESTADO DENUESTRA CONCIENCIA


EL PECADO Y EL ESTADO DE NUESTRA CONCIENCIA.

Sabido es que el pecado es esa transgreción que hacemos en contra de lo que nos indica la voluntad de Dios. Como sabemos, hay pecados graves a los que llamamos “mortales” y pecados veniales, en primer término vamos a tratar de aclarar cuales son unos y otros.

Son tres las condiciones que debemos de considerar respecto de los pecados, a saber:

CONOCIMIENTO, CONCIENCIA DEL COMETERLO Y GRAVEDAD DEL ACTO, veamos:

CONOCIMIENTO es el saber que el acto cometido es realmente una transgreción a la voluntad divina. Lo que conocemos por la información que tenemos gravada en nuestra conciencia, y esta se nos empieza a formar con el uso de razón, lo que se nos enseña desde el catecismo que recibimos en nuestra infancia, por los diez Mandamientos de la Ley de Dios, los Mandamientos de la Iglesia, y por lo que nos enseña la moral cristiana a través de la Tradición, lo que aprehendemos de nuestros padres, maestros, sacerdotes, directores espirituales, otros familiares o amigos, etc. Y que se gravan en nuestra conciencia, en lo que llamamos formación e información. Es en la misma conciencia donde conocemos el bien y el mal, ella nos indica lo que llevamos a cabo de acuerdo con la Divina Voluntad, y lo que es contrario a esta, en especial si cumplimos con la obligación moral de alimentarla debidamente, a través del Sacramento de la Confesión, del conocimiento de la Doctrina de Nuestro Señor Jesucristo, en especial a través de consultar el Catecismo de la Iglesia Católica, que la contiene.

CONCIENCIA DE COMETER EL ACTO PECAMINOSO, se refiere a que seamos concientes de que estamos consintiendo el dicho ilícito. Que nos encontremos concientes del acto en el momento de su cometido, pues hay actos que sabiendo que son pecaminosos los podemos cometer sin conciencia de ello, considerando que si hubiéramos tenido un instante de reflexión, no los hubiéramos llevado a cabo. O han escapado momentaneamente de nuestra memoria, pero esto puede generar dudas sobre todo en casos de repetición por lo que ante la duda es necesara la confesión antes de una consideración personal, y antes de comulgar.

GRAVEDAD DEL ACTO, aquí es la formación que hemos recibido la que nos lo indica, sabemos por ejemplo que no ir a misa los domingos es PECADO MORTAL, como lo es el cometer actos contra la pureza, ejemplo el adulterio, la masturbación, el consentir malos pensamientos. Así como el faltar el respeto a los progenitores, la mutilación , el homicidio que incluye el aborto, el microaborto. Entre los casados el uso de anticonceptivos o píldora del dia siguiente, los deseos desordenados de la mujer del prójimo, los latrocinios que perjudican a la víctima, el secuestro o formas diferentes de privación de la libertad, etc. El comulgar con conciencia de que se está en pecado mortal, aunque tenga uno el arrepentimiento y el propósito de enmienda, pues debe mediar la absolución que se nos otorga en el Sacramento de la Confesión y que nos regresa, en su caso, al Estado de Gracia. Debemos de comprender que la Comunión Eucarística, Sacramento enorme, solo se puede recibir estando en Gracia de Dios.

Veamos ahora en forma mas específica los pecados, Venial y Mortal.

PECADO VENIAL es aquel que no cuenta con las tres condiciones expuestas, sino solo una o dos, es también pecado venial aquel que, contando con las tres condicionantes, no conlleva gravedad en la falta cometida. Al pecado venial le tenemos que combatir y evitar el cometerlo, el hecho de que no nos lleve a perder el Estado de Gracia, de ninguna manera nos libra de la obligación de hacer todo lo posible por no cometerlo, aunque no se de la necesidad de confesarlos para estar en posibilidad de comulgar. Por supuesto se llevan al Sacramento de la Confesión.

PECADO MORTAL, es el que teniendo las tres condicionantes mencionadas, la tercera es de materia grave. En cuanto hallamos caido en él, perdemos el Estado de Gracia, y esto nos debe de llevar al confesionario a la mayor brevedad posible, mucho se ha recalcado que lo propio de las personas humanas es el levantarse después de haber caido, y el caer se debe a que nuestra naturaleza después del pecado de nuestros primeros padres quedó de tal manera lastimada, que a pesar de sernos perdonado el Pecado Original, dicha naturaleza ha quedado propensa a pecar. Que tenemos defensas que podemos usar en contra de esa inclinación, por supuesto que si, y Dios no permite que las tentaciones que sufrimos sean mayores a nuestra capacidad de de vencerlas, podemos, si, pero para ello necesitamos la formación de buenos cristianos, y por supuesto la Gracia Divina. Conviene que la lucha contra todo pecado se dé en todo cristiano y no condescender, mucho menos en las materias graves. Todo esfuerzo que llevemos a cabo será recompensado por Dios. Ante la duda de si un acto ha sido o no de gravedad mortal, nuestra obligación es salir de la duda antes de volver a comulgar, lo que mejor que nada podemos aclarar en el confesionario, o si tenemos direccipon espiritual, con ella o con él.

NUESTRA CONCIENCIA. Se trata de un saber práctico que está gravado en lo profundo de nuestros corazones, ello en forma general, o sea en todos los hombres cuerdos, de todas las razas, de todas las épocas, de todas las creencias, es un dictado que nos dice por ejemplo que no es bueno matar, o robar,
o maltratar al indefenso, que es bueno ayudar al que lo necesita, es por supuesto exclusivo de las personas humanas, si se nos pidiera una definición de la conciencia se podría dar esta:

“ JUICIO DE LA RAZÓN POR EL QUE CONOCEMOS LA CUALIDAD MORAL DE TODO ACTO CONCRETO QUE SE PIENSA HACER, SE ESTÁ HACIENDO O SE HA HECHO. ALLÍ PERCIBIMOS LAS PRESCRIPCIONES DIVINAS.

El los actos humanos se da la vinculación de la conciencia moral, la libertad y la verdad. Mientras los llamados “ actos del hombre ” pertenecen al ámbito en que no se dan estas características, como lo son el instinto, las necesidades fisiológicas, la necesidad de respirar, etc.

No basta hacer algo bueno, es necesario nuestro convencimiento de su bondad moral y formulación de nuestro dictamen, por lo que el hombre está obligado a seguir lo que le dicta su conciencia, y repito por enésima vez, nuestra conciencia tiene que estar debidamente formada, de otra manera podríamos cer en errores al hacer cosas que nuestra conciencia considera lícitas sin serlo en realidad. En Rom 14,1
“ todo lo que no se hace con buena conciencia es pecado.” y el Beato Juan Pablo II, nos dejó dicho,
“ el juicio de la conciencia tiene un carácter imperativo “.

Jorge Casas y Sánchez.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

BREVE CURSO DE FILOSOFÍA CRISTIANA-XII-


BREVE CURSO DE FILOSOFÍA CRISTIANA.-XII-

Ya hemos examinado la cuestión de la REVELACIÓN DIVINA, pero por su gran importancia vamos a externos un poco mas en el tema, en ella encontramos dos clases de verdades, unas que se consideran de carácter natural, porque son cuestiones que pueden saberse con la acción del intelecto humano solo, y hay otras a las que llamamos sobrenaturales porque es imposible su conocimiento a través del mencionado intelecto, y las conocemos solo a través de dicha Revelación. La razón de revelarnos cosas que por nuestro intelecto podemos conocer nos las revela el Señor para que las conozcamos mas claramente, y formen parte de nuestra fe, lo mismo que las sobrenaturales. Las que una vez conocidas son creidas por los buenos cristianos. Algo que sobresale en esto, es que la capacidad de nuestro conocimiento que viene a ser lo que entendemos por nuestra propia voluntad, es así por la GRACIA DIVINA, es a esta a la que le debemos el terer fe, que Dios nos otorga gratuitamente. Sin la Gracia no estaría ni nuestra fe ni nuestra razón en capacidad de comprender y aceptar la Revelación. Aunque conviene aquí que aclaremos el que hay Misterios Revelados, que nunca podremos comprender totalmente, pues corresponden a la profundidad insondable para nosotros de la Divinidad.


Este año a partir del 11 de Octubre y hasta el 24 de Noviembre de 2013 ha sido declarado por su Santidad Benedicto XVI, año de la Fe, y nos estará catequizando él, precisamente en este aspecto, por lo que es indicado que hablemos un poco de ambos aspectos, fe y catequesis:

La Fe es un don gratuituio de Dios, y no solo la tenemos que tener como creencia, sino como praxis, son múltiples las enseñanzas que recibimos en este aspecto, lo que nos permite entender que la tenemos que vivir, el que se demuestre la fe sin acciones no es posible, mientras que las buenas acciones la demuestran, nos enseña el apostol Santiago en su carta. La Fe se puede definir en tanto virtud teologal como el creerle a Dios, no solo creer en Él, se puede decir con corrección que fe es creerle algo a alguienen y en nuestra tesitura a quien debemos de creer es a lo que Dios ha querido revelarnos, en la fe tenemos que iniciar a nuestros hijos, como obligación grave, a las personas que tratemos apostólicamente les debemos aconsejar que profundicen en ella, que la vivan con fecundidad y libertad, que lleven a cabo actos de fe, que la confiesen, pues todo cristiano desde el Bautismo Sacramental la ha recibido por infusión, junto con las otras Virtudes Teologales. En la edad del uso de razón, se tiene que querer, pues pertenece a la razón impulsada por la voluntad. La Fe es el gran motor de la vida de la Iglesia y del cristiano, ya que es la base de nuestra religión, vemos así que la fe tiene los dos aspectos, como toda verdad, su objetividad y como confesión propia su subjetividad.

El Papa BENEDICTO XVI, nos ha presentado una CARTA APOSTÓLICA, que nos conviene conocer, lo que con absoluta facilidad se puede encontrar en la Internet, su nombre es “PORTA FIDEI” y con ella nos está convocando al año de la Fe. Es su primer documento catequético, sin duda nos hará llegar mas.

La Catequesis viene a ser teología aplicada, una información formativa en la Doctrina de Jesucristo, y esto es indispensable, sin la catequesis no hay formación del católico, se desprende por tanto que la teología que se utilice como base en la catequesis sea segurísima, de allí que Santo Tomás de Aquino sea el principal teólogo de la Iglesia Católica, como lo es de innumerables sectas protestantes, lo que entre otros calificativos que a Santo Tomás se le aplican esté el de “Doctor Comunis”. Lo anterior nos plantea que es necesario para la educación del cristiano, desde el primer catecismo de los niños, hasta mas altos niveles del conocimiento en los adultos, la doctrina de Jesucristo como catequesis fundada en una teología segura, y santa. Vemos por tanto a la Catequesis como el enlace entre la Doctrina de Jesucristo y la Teología. La catequesis viene a ser una actividad de los humanos que en busca del cumplimiento del mandato evangélico de llevar la Palabra del Señor a todas las naciones, lo que significa “a todos los hombres”, ésta está a cargo del Magisterio, de los presbíteros, de los misioneros etc. Así como de los laicos como nosotros en otras palabras a todos los católicos. Está a cargo de personas que para ello se han preparado, y que piden a Dios humildemente la GRACIA DE ESTADO, lo que viene a ser la capacidad de presentar los medios de formación apropiados para que los interesados progresen en sus conocimientos de Dios de su Iglesia, de la doctrina y de Jesucristo, y que les permita llevar a cabo esta tarea debidamente.

Como se muestra hay una estrecha relación entre la catequesis y la Fe, en este caso nos referimos a la FE CATOLICA, pues existen por ejemplo la Fe Judía, La Fe Musulmana, etc. Y por supuesto a la Catequesis Católica, en cualquier caso la Fe produce una fuerza interior, personal que nos impulsa a querer conocer mejor a Dios, saber mas de Él de su doctrina, de la Iglesia que nos fundó, y todo lo que ello implica, como nuestra maestra, administradora de los Sacrementos, guardiana de la Fe, y es en su seno que nace la catequesis, la Iglesia es por naturaleza catequética. La catequesis desarrolla la Fe, y la Fe necesita de la catequesis, como la catequesis necesita de la Fe, y los catequistas necesitan de la catequesis, no hay nadie que deje de necesitar el ser catequizado, sabido en que la formación cristiana es inacabable, siempre hay forma de progresar, y necesidad de ello.

Jorge Casas y Sánchez.

viernes, 31 de agosto de 2012

BREVE CURSO DE FILOSOFÍA CRISTIANA -XI-


BREVE CURSO DE FILOSOFIA CRISTIANA -XI-

Las Sagradas Escrituras, son en si algo inerte, mientras que la Iglesia es algo vivo, vibrante, sus ensenseñanzas de las Sagradas Escrituras, son lo que les da a estas su permanente actualidad, podemos afirmar que estas viven en la Iglesia, y es su potestad la enseñanza de las mismas, lo que se realiza sin equivocación de especie alguna, ya que es el Espíritu Santo el que la ilumina, la guía, la cuida en todos los sentidos. La Revelación entera es obra de esta Tercera Persona de la Santísima Trinidad, quien a través de los Patriarcas, Profetas y Reyes nos la dió en el Antiguo Testamento y después a través de la Segunda Persona de la Trinidad Santísima, nuestro Señor Jesucristo. La Iglesia por tanto es guardiana de la fidelidad de la Palabra Ecrita, como lo es de la Tradición, y no cabe equívoco en su actuar, la Iglesia no aumenta ni disminuye, no inventa ni tacha cosa alguna, se concreta a transmitir de la forma mas exacta este depósito de la fe, a través de las generaciones en forma viva. Que distina sería la interpretación sin este actuar de la Iglesia, de la sola letraescrita, que es de por si inerte.

Es tarea de la Filosofía por tanto el de servir a la Teología en la explicación de los contenidos de la Revelación, la que recibimos en tanto contamos con la fe subjetiva, que viene a ser el acto mediante el cual yo acepto las creencias, que nos permite, a través del conocimiento de la Fe objetiva que no es sino la propia Revelación, de allí que le llamamos el “Contenido de la Fe” a la letra escrita y a la letra traida, lo cual nos es posible gracias a las potencias del alma propia y a la acción del Espíritu Santo. Al referirnos a las potencias del alma hablamos de la voluntad que quiere creer y a la inteligencia que permite que lo no evidente sea creible, la primera en un actuar libre, pues creemos porque queremos creer, y el segundo porque entendemos que lo nos viene de Dios, gracias Él mismo.

Visto lo anterior podemos concluir que es la acción de la Fe , tanto en su forma subjetiva como en su forma objetiva lo que nos permite partir de la base del creer para, con la ayuda de la filosofía profundizar en las misterios de la propia Fe, y de la propia Revelación. Veamos por ejemplo el caso de nuestra Filiación Divina. Todos afirmamos sin temor alguno que somos hijos de Dios, que Dios está en la Sagrada Eucaristía, que la Santísima Virgen es Madre de Dios, son estas verdades que podemos entender, aunque no las podemos conocer completamente, son misterios de la Fe, que no alcanzamos a comprender pero que creemos por encima de cualquier otra creencia humana.

Así pues tenemos que nuestro conocimiento de las verdades de la Revelación se deben a la aceptación que voluntariamente hacemos y a la razón que las acepta gracias a la iluminación que recibimos del Señor. Vemos pues que no hay problema entre razón y fe, la razón será siempre razón y se ilumina por la fe, lo que la hace estar protegida, lo que le permite aceptar las verdades naturales y las sobrenaturales, veamos un ejemplo, por la luz natural de la razón podemos concluir que el hombre tiene alma, y por la revelación divina que Dios quiere que se salve para estar ante la visión beatífica por toda la eternidad. Sin la fe solo podríamos entender las cuestiones naturales, pero nunca aquellas enseñanzas reveladas de caracter sobrenatural. Cabe aquí decir que incluso las verdades naturales nunca las podremos conocer en forma absoluta, sino parcial, aunque como la razón es perfectible algunas verdades las vamos conociendo mejor cada vez. Tomemos el ejemplo del fimamento del cual la astronomía, la fotografía, las matemáticas, la óptica, la comunicación satelital y otras ciencias nos van impartiendo conocimientos nuevos constantemente. En este momento se está recibiendo información de la sonda que acaba de llegar a Marte.

El hombre es un ser libre, es una de las características que Dios nos ha dado, por lo tanto somos libres de creer o no, lo que nos lleva a la necesidad de tener tanta fe como nos sea posible, por lo que pedir a Dios que nos la aumente, nos es necesario. A mayor fe subjetiva mayor capacidad de entender la fe objetiva, y a mayor esfuerzo personal mejor será nuestro conocimiento de la fe objetiva.
Debemos pedir también la gracia necesaria para incrementar nuestros conocimientos de la Revelación, recordemos el Santo Evangelio en el que se nos narra la respuesta de San Pedro TU ERES EL CRISTO, EL HIJO DE DIOS VIVO, solo la gracia de Dios le permitió hacer tal afirmación llena de certeza, pues nosotros debemos de pedir al Espíritu Santo, esa gracia que nos vivifica, nos introduce mas en las cosas de Dios, nos lleva a amarlo mas a través de conocerlo mejor, sin que olvidemos nuestra limitaciones, y su infinitud, que somos pecadores y el la santidad absoluta, por lo que la humildad no puede dejar de acompañarnos. Cada vez que entendamos algún aspecto en forma mejor, mas avanzada es gracias a Él, pues sabemos de antemsno que solos no podemos nada, y con Él todo.

No dejemos de invocar a Santísima Virgen para que como madre nuestra, que es, nos ayude con su interseder para que nuestra fe aumente y sea mas firme, para que recibamos la gracia de Dios necesaria para conocerle y amarle mas.

Jorge Casas y Sánchez.