miércoles, 26 de septiembre de 2012

BREVE CURSO DE FILOSOFÍA CRISTIANA-XII-


BREVE CURSO DE FILOSOFÍA CRISTIANA.-XII-

Ya hemos examinado la cuestión de la REVELACIÓN DIVINA, pero por su gran importancia vamos a externos un poco mas en el tema, en ella encontramos dos clases de verdades, unas que se consideran de carácter natural, porque son cuestiones que pueden saberse con la acción del intelecto humano solo, y hay otras a las que llamamos sobrenaturales porque es imposible su conocimiento a través del mencionado intelecto, y las conocemos solo a través de dicha Revelación. La razón de revelarnos cosas que por nuestro intelecto podemos conocer nos las revela el Señor para que las conozcamos mas claramente, y formen parte de nuestra fe, lo mismo que las sobrenaturales. Las que una vez conocidas son creidas por los buenos cristianos. Algo que sobresale en esto, es que la capacidad de nuestro conocimiento que viene a ser lo que entendemos por nuestra propia voluntad, es así por la GRACIA DIVINA, es a esta a la que le debemos el terer fe, que Dios nos otorga gratuitamente. Sin la Gracia no estaría ni nuestra fe ni nuestra razón en capacidad de comprender y aceptar la Revelación. Aunque conviene aquí que aclaremos el que hay Misterios Revelados, que nunca podremos comprender totalmente, pues corresponden a la profundidad insondable para nosotros de la Divinidad.


Este año a partir del 11 de Octubre y hasta el 24 de Noviembre de 2013 ha sido declarado por su Santidad Benedicto XVI, año de la Fe, y nos estará catequizando él, precisamente en este aspecto, por lo que es indicado que hablemos un poco de ambos aspectos, fe y catequesis:

La Fe es un don gratuituio de Dios, y no solo la tenemos que tener como creencia, sino como praxis, son múltiples las enseñanzas que recibimos en este aspecto, lo que nos permite entender que la tenemos que vivir, el que se demuestre la fe sin acciones no es posible, mientras que las buenas acciones la demuestran, nos enseña el apostol Santiago en su carta. La Fe se puede definir en tanto virtud teologal como el creerle a Dios, no solo creer en Él, se puede decir con corrección que fe es creerle algo a alguienen y en nuestra tesitura a quien debemos de creer es a lo que Dios ha querido revelarnos, en la fe tenemos que iniciar a nuestros hijos, como obligación grave, a las personas que tratemos apostólicamente les debemos aconsejar que profundicen en ella, que la vivan con fecundidad y libertad, que lleven a cabo actos de fe, que la confiesen, pues todo cristiano desde el Bautismo Sacramental la ha recibido por infusión, junto con las otras Virtudes Teologales. En la edad del uso de razón, se tiene que querer, pues pertenece a la razón impulsada por la voluntad. La Fe es el gran motor de la vida de la Iglesia y del cristiano, ya que es la base de nuestra religión, vemos así que la fe tiene los dos aspectos, como toda verdad, su objetividad y como confesión propia su subjetividad.

El Papa BENEDICTO XVI, nos ha presentado una CARTA APOSTÓLICA, que nos conviene conocer, lo que con absoluta facilidad se puede encontrar en la Internet, su nombre es “PORTA FIDEI” y con ella nos está convocando al año de la Fe. Es su primer documento catequético, sin duda nos hará llegar mas.

La Catequesis viene a ser teología aplicada, una información formativa en la Doctrina de Jesucristo, y esto es indispensable, sin la catequesis no hay formación del católico, se desprende por tanto que la teología que se utilice como base en la catequesis sea segurísima, de allí que Santo Tomás de Aquino sea el principal teólogo de la Iglesia Católica, como lo es de innumerables sectas protestantes, lo que entre otros calificativos que a Santo Tomás se le aplican esté el de “Doctor Comunis”. Lo anterior nos plantea que es necesario para la educación del cristiano, desde el primer catecismo de los niños, hasta mas altos niveles del conocimiento en los adultos, la doctrina de Jesucristo como catequesis fundada en una teología segura, y santa. Vemos por tanto a la Catequesis como el enlace entre la Doctrina de Jesucristo y la Teología. La catequesis viene a ser una actividad de los humanos que en busca del cumplimiento del mandato evangélico de llevar la Palabra del Señor a todas las naciones, lo que significa “a todos los hombres”, ésta está a cargo del Magisterio, de los presbíteros, de los misioneros etc. Así como de los laicos como nosotros en otras palabras a todos los católicos. Está a cargo de personas que para ello se han preparado, y que piden a Dios humildemente la GRACIA DE ESTADO, lo que viene a ser la capacidad de presentar los medios de formación apropiados para que los interesados progresen en sus conocimientos de Dios de su Iglesia, de la doctrina y de Jesucristo, y que les permita llevar a cabo esta tarea debidamente.

Como se muestra hay una estrecha relación entre la catequesis y la Fe, en este caso nos referimos a la FE CATOLICA, pues existen por ejemplo la Fe Judía, La Fe Musulmana, etc. Y por supuesto a la Catequesis Católica, en cualquier caso la Fe produce una fuerza interior, personal que nos impulsa a querer conocer mejor a Dios, saber mas de Él de su doctrina, de la Iglesia que nos fundó, y todo lo que ello implica, como nuestra maestra, administradora de los Sacrementos, guardiana de la Fe, y es en su seno que nace la catequesis, la Iglesia es por naturaleza catequética. La catequesis desarrolla la Fe, y la Fe necesita de la catequesis, como la catequesis necesita de la Fe, y los catequistas necesitan de la catequesis, no hay nadie que deje de necesitar el ser catequizado, sabido en que la formación cristiana es inacabable, siempre hay forma de progresar, y necesidad de ello.

Jorge Casas y Sánchez.

viernes, 31 de agosto de 2012

BREVE CURSO DE FILOSOFÍA CRISTIANA -XI-


BREVE CURSO DE FILOSOFIA CRISTIANA -XI-

Las Sagradas Escrituras, son en si algo inerte, mientras que la Iglesia es algo vivo, vibrante, sus ensenseñanzas de las Sagradas Escrituras, son lo que les da a estas su permanente actualidad, podemos afirmar que estas viven en la Iglesia, y es su potestad la enseñanza de las mismas, lo que se realiza sin equivocación de especie alguna, ya que es el Espíritu Santo el que la ilumina, la guía, la cuida en todos los sentidos. La Revelación entera es obra de esta Tercera Persona de la Santísima Trinidad, quien a través de los Patriarcas, Profetas y Reyes nos la dió en el Antiguo Testamento y después a través de la Segunda Persona de la Trinidad Santísima, nuestro Señor Jesucristo. La Iglesia por tanto es guardiana de la fidelidad de la Palabra Ecrita, como lo es de la Tradición, y no cabe equívoco en su actuar, la Iglesia no aumenta ni disminuye, no inventa ni tacha cosa alguna, se concreta a transmitir de la forma mas exacta este depósito de la fe, a través de las generaciones en forma viva. Que distina sería la interpretación sin este actuar de la Iglesia, de la sola letraescrita, que es de por si inerte.

Es tarea de la Filosofía por tanto el de servir a la Teología en la explicación de los contenidos de la Revelación, la que recibimos en tanto contamos con la fe subjetiva, que viene a ser el acto mediante el cual yo acepto las creencias, que nos permite, a través del conocimiento de la Fe objetiva que no es sino la propia Revelación, de allí que le llamamos el “Contenido de la Fe” a la letra escrita y a la letra traida, lo cual nos es posible gracias a las potencias del alma propia y a la acción del Espíritu Santo. Al referirnos a las potencias del alma hablamos de la voluntad que quiere creer y a la inteligencia que permite que lo no evidente sea creible, la primera en un actuar libre, pues creemos porque queremos creer, y el segundo porque entendemos que lo nos viene de Dios, gracias Él mismo.

Visto lo anterior podemos concluir que es la acción de la Fe , tanto en su forma subjetiva como en su forma objetiva lo que nos permite partir de la base del creer para, con la ayuda de la filosofía profundizar en las misterios de la propia Fe, y de la propia Revelación. Veamos por ejemplo el caso de nuestra Filiación Divina. Todos afirmamos sin temor alguno que somos hijos de Dios, que Dios está en la Sagrada Eucaristía, que la Santísima Virgen es Madre de Dios, son estas verdades que podemos entender, aunque no las podemos conocer completamente, son misterios de la Fe, que no alcanzamos a comprender pero que creemos por encima de cualquier otra creencia humana.

Así pues tenemos que nuestro conocimiento de las verdades de la Revelación se deben a la aceptación que voluntariamente hacemos y a la razón que las acepta gracias a la iluminación que recibimos del Señor. Vemos pues que no hay problema entre razón y fe, la razón será siempre razón y se ilumina por la fe, lo que la hace estar protegida, lo que le permite aceptar las verdades naturales y las sobrenaturales, veamos un ejemplo, por la luz natural de la razón podemos concluir que el hombre tiene alma, y por la revelación divina que Dios quiere que se salve para estar ante la visión beatífica por toda la eternidad. Sin la fe solo podríamos entender las cuestiones naturales, pero nunca aquellas enseñanzas reveladas de caracter sobrenatural. Cabe aquí decir que incluso las verdades naturales nunca las podremos conocer en forma absoluta, sino parcial, aunque como la razón es perfectible algunas verdades las vamos conociendo mejor cada vez. Tomemos el ejemplo del fimamento del cual la astronomía, la fotografía, las matemáticas, la óptica, la comunicación satelital y otras ciencias nos van impartiendo conocimientos nuevos constantemente. En este momento se está recibiendo información de la sonda que acaba de llegar a Marte.

El hombre es un ser libre, es una de las características que Dios nos ha dado, por lo tanto somos libres de creer o no, lo que nos lleva a la necesidad de tener tanta fe como nos sea posible, por lo que pedir a Dios que nos la aumente, nos es necesario. A mayor fe subjetiva mayor capacidad de entender la fe objetiva, y a mayor esfuerzo personal mejor será nuestro conocimiento de la fe objetiva.
Debemos pedir también la gracia necesaria para incrementar nuestros conocimientos de la Revelación, recordemos el Santo Evangelio en el que se nos narra la respuesta de San Pedro TU ERES EL CRISTO, EL HIJO DE DIOS VIVO, solo la gracia de Dios le permitió hacer tal afirmación llena de certeza, pues nosotros debemos de pedir al Espíritu Santo, esa gracia que nos vivifica, nos introduce mas en las cosas de Dios, nos lleva a amarlo mas a través de conocerlo mejor, sin que olvidemos nuestra limitaciones, y su infinitud, que somos pecadores y el la santidad absoluta, por lo que la humildad no puede dejar de acompañarnos. Cada vez que entendamos algún aspecto en forma mejor, mas avanzada es gracias a Él, pues sabemos de antemsno que solos no podemos nada, y con Él todo.

No dejemos de invocar a Santísima Virgen para que como madre nuestra, que es, nos ayude con su interseder para que nuestra fe aumente y sea mas firme, para que recibamos la gracia de Dios necesaria para conocerle y amarle mas.

Jorge Casas y Sánchez.

lunes, 27 de agosto de 2012

DIOS Y EL HOMBRE


DIOS Y EL HOMBRE.
Al no haberse creado el hombre a si mismo, por fuerza tiene quien lo creó, y este creador no lo ha hecho al azahar, sino con un propósito, y todo propósito conlleva ciertas directrices, las que le han sido proporcionadas a toda la familia humana a través de la Segunda Persona de la Trinidad Santísima, Nuestro Señor Jesucristo, Dios hecho hombre, con el propósito de que le sirvan para conocer la verdad, el camino seguro para salvar su alma para la eternidad. Esta maravillosa Revelación fué preparada por el Creador desde nuestro padre Abraham, y en forma de anticipo para el acontecimiento mas grande de la historia humana, LA VENIDA DEL SALVADOR, al recorrer los siglos del antiguo testamento nos va revelando de distintas maneras y a través de diferentes personajes lo necesario para el mencionado acontecimiento.

Es así como se forjará la Religión Católica, con la acciónde Jesucristo, que enseña al hombre la verdad sobre su Creador y sobre si mismo y la relación de Creador criatura. La maravillosa doctrina que sus Santos Evangelios nos dan, y que junto con la riquísima Tradición Cristiana que cuida el Magisterio de la Iglesia, institución esta que se inicia con los apóstoles, a cuyo frente pone el propio Salvador y Redentor a San Pedro, la que será confirmada y atestiguada por los Padres de la Iglesia, la que nos libera de la esclavitud del pecado, otorgándonos por los méritos del propio Jesucristo la filiación divina, la posibilidad de la salvación eterna, la defensa en contra del pecado, la posibilidad del perdón de los pecados cometidos, ya que al abrigo de nuestra maestra, la Iglesia de Jesucristo, que es la encargada de enseñarnos la Palabra de Dios, de suministrarnos los Santos Sacramentos, de enseñarnos a controlar nuestras pasione así obtenemos la mayor independencia; es el hombre que no tolera las bajas pasiones que no quiere vivir como bestia, que no quiere ser esclavo del pecado, que usa su razón voluntariamente de acuerdo con las leyes de la enormidad de la doctrina de su Salvador.

Eh aquí un ejemplo de rebeldía, el hombre de hoy quiere cambios, no está conforme con el estado de las cosas, requiere mejores gobiernos, mayor seguridad, salud, educación, habitat, mejor distribución de la riqueza, pues abramos bién los ojos, los oidos y nuestra inteligencia, pues allí estan las respuestas para todos, si todos los hombres conocieran y practicaran la doctrina cristiana, nuestro mundo sería de armonía, de amor, sería seguro, la institución familiar retomaría su indispensable lugar prominente en la sociedad. Esto no es una utopía, si sufrimos, como familia humana, las desgracias que nos aquejan es porque no hemos puesto nuestro empeño en lograr el cambio, solos no podremos, pero con la ayuda de Dios lo podremos todo, Él está esperando nuestras acciones para apoyarlas, acción y oración es lo que Él quiere de nosotros.

El hombre cristiano debe de ser persona de oración y acción, en paises como México donde la inmensa mayoría somos cristianos bautizados, es una pena que se impongan ideologías contrarias a nuestra verdadera fe, si logramos imponer la doctrina cristiana, el nuestro sería un pais modelo en el mundo, se pueden combatir todos nuestros males, pero es necesario que los criminales se conviertan y consideren que somos hermanos, que no podemos decidir quien vive y quien no, eso solo le corresponde al Creador, y lo mismo quien pierde su libertad, y la recupera a cambio de dinero, y los gobernantes deben de legislar de acuerdo a la Doctrina Cristiana no a favor del aborto, el casamiento de homosexuales, etc.sino a favor de la familia, de los marginados, de los desempleados, y hacerlo honestamente, protegiendo las fuentes de trabajo, con impuestos justos, sin tolerar las irregularidades y apoyando a los pequeños empresarios, cuidando adecuadamente nuestros recursos con leyes justas y ecológicas. Todo ello de acuerdo a la voluntad del Creador tan maravillosamente expresada en la Doctrina de Jesús.

Debemos empezar por conocer bien dicha doctrina, practicarla y enseñarla a los demás, con humildad sin veleidades, la sabiduría en ella contenida nos viene de hace mas de dos mil años y su procedencia es divina. En tiempos aún recientes esta tenía una actualidad mayor que la actual, las generaciones que nos han precedido no sufrieron como nosotros ahora la ola de porquería que nos invade, y que por provenir de nosotros mismos, somos así mismo nosotros mismos los que la debemos combatir pues como vino con la ayuda del Señor la terminaremos. Lo que necesita de nuestra parte es un esfuerzo intenso en nuestro apostolado personal, oración, y confianza en la misericordia vivina, sabemos que
“ no hay mal que mil años dure” nos dice el viejo refran, invoquemos al Espíritu Santo y la Santísima Virgen, y nos ayudarán.

Jorge Casas.

sábado, 4 de agosto de 2012

VISITAR A LOS ENFERMOS.

VISITAR  A LOS ENFERMOS:
Se comenta que una de las épocas mas felices de la vida es la convalecencia, yo la estoy experimentando.  Pero no puedo asegurar que la mencionada época sea necesariamente la mas feliz, pues no solo quedan secuelas que necesitan de tratamiento, sino que el desbarajuste que causa la ausencia en los asuntos personales, de trabajo debe de ser reajustado.
Acabo de salir del Hospital Español de México donde estuve internado 20 días a causa de sufrir una Trombo Embolia Pulmonar y las consecuencias derivadas del tratamiento, que necesitaron una operación en el vientre, canalizaciones etc. pero finalmente estoy en mi casa. Y debo decir que anonadado por las atenciones que he recibido de mis familiares, que me han ayudado tanto en múltiples menesteres que han mostrado de mil maneras el amor que me tienen, el cual espero saber corresponder adecuadamente, y me refiero a todos, no solo a mi esposa, sino a mi hija, nietas, e hijos.
El visitar a los enfermos, esta obra de caridad con el paso de los tiempos nos muestra nuevos aspectos que conviene examinar, tomemos por ejemplo los nuevos sistemas de comunicación que en ciertas circunstancias permiten a enfermos incluso delicados, recibir llamadas telefónicas y contestarlas personalmente desde su cama de enfermo, ya sea en su casa o en el propio hospital. Así como una llamada desde otra ciudad incluso lejana, lo que para el enfermo es, escuchar una voz conocida que le anima, le reconforta, le comunica que está ofreciendo oraciones, misas, por su salud, no podremos decir que es equivalente e una visita personal, pero si que es una manera de estar con el enfermo, de unirse a él en su aislamiento, sufrimiento, o simple malestar, y que es gran ayuda como muestra de solidaridad por virtud de la presencia de Nuestro Señor Jesucristo en ambas personas, saber el enfermo que se están acordando de él, que le tienen presente y sobre todo que están orando por su recuperación.
Otro aspecto es el de las restricciones hospitalarias en horarios, número de visitantes, y tiempo que se concede, lo que es no solo necesario sino conveniente en ciertos tratamientos, esto se debe de considerar con todo cuidado para que de ser posible el enfermo siempre reciba en esos a veces cortos momentos autorizados,  las visitas de sus mas cercanos,  que sean estas tiempo de calidad, en las que animemos, en las que no presentemos sino las soluciones, y en las que tomemos en cuenta las sugerencias y necesidades que el enfermo tenga y cuyas gestiones haya que realizar por su cuenta dada su temporal imposibilidad.  En estas conviene tranquilizar al enfermo en asuntos como el costo de sus tratamientos, mostrarles mucho amor y platicarles cuestiones agradables como pueden ser el progreso que muestra su evolución, el comunicarles sobre las personas que están preguntando por él o ella en tanto paciente, mandando sus mejores deseos, y sobre todo que se le está encomendando y ofreciendo por su salud diversas devociones. Es notable que en casos así las personas que nos conocen a lo primero que acuden es a la oración por nuestra salud.
Al caer uno enfermo puede comprobar como viven su vocación no solo los doctores sino todo el personal que atiende a los enfermos, desde los camilleros hasta las enfermeras especializadas de las salas de recuperación, de terapia intensiva, así como las que se ocupan de los enfermos que ya se están recuperando, en donde muestran sus habilidades para mantener al enfermo aseado, con sus bien desarrollados sistemas para bañarlo a uno en la cama, y se nos presentan  ocasiones, si el enfermo está en condiciones, durante esos momentos de  contacto con estas personas, hacer algo de apostolado con ellas y ellos, y se puede comprobar que en general son personas que están mas cerca de Dios que la generalidad.
Una  de las mas importantes cuestiones alrededor, tanto del personal hacia el enfermo, como de este hacia ellos es el cumplimiento del Mandamiento Nuevo que nos dio Nuestro Señor Jesucristo, AMAOS LOS UNOS A LOS OTROS, COMO…. El caer enfermo y ser hospitalizado en especial cuando es larga la estancia en el nosocomio, nos permite vivir intensamente este Nuevo Mandamiento, y no solo limitándonos a los que estén en la misma institución  sino con todas las personas que en esos días nos muestran su aprecio, amor, preocupación, buenos deseo, etc. y por solidaridad humana con los demás enfermos de todo el mundo, en especial los que sufren, los que mas necesitan del consuelo divino, y debemos elevar por ellos nuestras  oraciones de enfermos que junto con las de los niños, nos enseña San Josemaría, son las que a Dios mas agradan.
Jorge Casas y Sánchez.

miércoles, 4 de julio de 2012

BREVE CURSO DE FILOSOFIA CRISTANA -X-

BREVE CURSO DE FILOSOFÍA CRISTIANA  -X.
La especulación filosófica cristiana se fundamenta en lo único en que esto es posible, La Divina Revelación, y trata de examinar a la luz de la inteligencia humana, iluminada por la Fe de las más preclaras mentes de católicos de todos los tiempos, desde la Teología de los apóstoles, así se han dado los grandes filósofos de la cristiandad, considerando un primer período, entre los que menciono solo algunos de los pertenecientes a los Padres de la Iglesia.
SAN CLEMENTE DE ROMA. NACE EN EL 88. De  los  Padres Apostólicos  Latinos de los primeros siglos, martir, Obispo de Roma (es el cuarto papa de la Iglesia),  conversó con los Apóstoles,  por lo que tuvo información directa de ellos, es el autor de un documento célebre en la antigüedad, llamado Carta a los Corintios que es un verdadero ejemplo del conocimiento de la palabra de Dios, y que contiene comentarios que podemos considerar perdurables, por lo que no se puede prescindir de su mención cuando se examinan los fundamentos de una filosofía cristiana, se trata de la comunidad a la que tanta atención dedicó San Pablo, y que ha tenido dificultades entre sus miembros.
SAN JUSTINO, (100 ó 114) de procedencia gentil nace en Samaria, es el fundador de la primera escuela de filosofía, gran amante de la verdad a cuya busqueda se dedicó, parece un presagio de lo que será San Agustín, empezará escuchando a los estoicos, a los pitagóricos, a los platónicos a los peripatéticos, pero su corazón no encuentra  en ellos lo que busca, lo encontrará en el ejemplo de los humildes, mártires por sus creencias, a su conversión funda en Roma una escuela de filosofía para demostrar lo que es la verdad de Jesucristo la verdadera luz que ilumina la oscuridad previa de nuestro desierto. En su obra “Diálogo con Trifón” trata los desencuentros entre el cristianismo y el judaísmo. Basa su argumentación en que solo se alcanza la verdad y la felicidad en el reconocimiento de Jesucristo.
  SAN CLEMENTE DE ALEJANDRÍA,  quien nace en el 150 en Atenas, es buen conocedor de la cultura griega, y de la cultura popular romana, escribe una trilogía que tiene  como primer tema la introducción al cristianismo, en segundo lugar tiene un tratado de moral cristiana y finalmente uno de catequesis para los bautizados dentro del cristianismo.  Fino intelectual y dedicado pedagogo, que con entusiasmo se mueve en las altas esferas de la intelectualidad de su época, abre senderos que seguirán por ejemplo su destacado alumno Orígenes. Es fundador de la filosofía cristiana, muy notable, a la que aporta aspectos como la meditación, y a través del amor la unión con Cristo. Es notable su aportación a las Sagradas Escrituras y a la Tradición como conocimiento total para responder a los sabios de su época.
TERTULIANO, nace en el 160, en Cartago (hoy Túnez) hijo de un centurión romano, se convierte, pero abandonará el cristianismo, no se sabe a ciencia cierta si regresó a este,  arremete contra la filosofía griega a la que culpa de inventos y de ser causa de herejías como la negación de la Resurrección, considerando, solo rectos, a los filósofos cristianos, es magistral su explicación de la Santísima Trinidad. También brilla en sus explicaciones del alma humana, aunque caerá en herejías en este tema y otros. Su influencia fue notable en su tiempo, como jurista que era y buen conocedor de la Ley Romana dice que hay que escuchar a la verdad, pues ello no quita nada , pero que es injusto condenarla sin conocerla, sin haberla escuchado. En sus escritos denunció los crímenes y fallas del Imperio Romano.

 ORÍGENES nace en el 185, en Alejandría y será alumno de San Clemente, la pureza de su doctrina es de muy alta consideración, se menciona también entre  los fundadores de la filosofía cristiana. No se la ha beatificado porque en un arranque de ascetismo se hizo eunuco, lo que no impide que su doctrina sea clarísima y verdadera, era hijo de San Leónidas que fue también su primer preceptor. Fue director de la Escuela de teología de Alejandría, es considerado uno de los tres teólogos más grandes de la antigüedad, junto a Santo Tomás y San Agustín, aunque gran parte de sus obras se han perdido por los problemas que vivió en materia de  ortodoxia, entre ellas la preexistencia de las almas. Sin embargo   atacó las teorías de la transmigración de las almas y a la reencarnación. Se conservan sus escritos sobre el “ ser”  de Dios que son notables. Muchas de sus múltiples obras se hicieron desaparecer debido a que fueron condenadas en el Concilio de Constantinopla en el 381, pero a pesar de ello es considerado entre los Padres de la Iglesia.
SAN BASILIO, (el grande) proviene de una familia de santos, nace en Capadocia hacia el 330, es un voraz aficionado a el estudio que busca ser alumno de los más prestigiados profesores por lo que viaja primero a Atenas y después a Arabia y a Siria, en busca de los ascetas mas perfectos que pudiera encontrar entre los ermitaños, pues siempre tuvo gran inclinación al ascetismo, tiene gran influencia de Orígenes, pertenece a los llamados Padres Capadocios, es Doctor de la Iglesia  venerado tanto por la Iglesia Católica como por la Ortodoxa , fue obispo de la gran diócesis de Cesarea.  Atacó duramente al arrianismo que no reconocía la divinidad de la Segunda Persona de la Trinidad sino que consideraba al Hijo como criatura. Después de haber estado en el desierto de Egipto donde fué a aprender sobre la vida de los monjes del desierto, escribirá su obra “Constituciones” que es la primera regla monacal  y obra pedagógica de cómo obtener la santidad en la soledad de la vida conventual, estudiando y viviendo en oración. Muere joven de 49 años dejando una vida ejemplar donde después de la primera actividad que es la oración es la ayuda a los menesterosos , fue gran crítico de los que no ayudaban a los pobres mientras obtenían lo superfluo.           
SAN GREGORIO DE NISA, hermano menor de San Basilio, nacido en el Ponto de Cesárea de Capadocia el 335 fue uno de los Padres Capadocios, su primera formación la recibe dentro de su familia, que es de santos, incluyendo a San Basilio a quien llama “maestro” será obispo del pequeño poblado  de Nisa de allí que se le conozca como Gregorio Niseno, fue opositor al arrianismo y defensor de la divinidad de Jesucristo basándose en la filosofía de Platón., afirmando la sola naturaleza trinitaria y las dos naturalezas de Jesucristo. Tiene un excelente texto sobre La Creación del Génesis, en el que destaca la creación del hombre al que considera hecho a imagen y semejanza de Dios, lo que lleva a cabo con espléndido estilo literario y teología de altos vuelos, lo hizo a instancias de otro hermano, el mas joven, San Pedro Obispo de Sabaste. Aparte de sus homilías y disertaciones que son del mas puro y bello cristianismo. Son por tanto sus aportaciones apreciadísimas en este período y no dejarán de serlo hasta el final de los tiempos.

SAN AGUSTÍN DE HIPONA, (354) es uno de los grandes doctores de la Iglesia, entre sus múltiples obras tiene una específicamente filosófica entre otras de igual índole, denominada Los Diálogos, obra de su juventud en Milán y en una de sus obras maestras, La Ciudad de Dios, nos enseña con profundidad su  síntesis filosófica entre otras enseñanzas,  todas de gran importancia. Más adelante nos introduciremos en la Filosofía Cristiana de San Agustín por su enorme importancia. Obispo de Hipona y Padre Latino, nos ha dejado una obra monumental en su calidad, entre las que se cuenta “Confesiones” que es una autobiografía en la que muestra sus creencias equivocadas previas a su conversión. En un viaje a Hipona  buscando candidatos para la vida monacal de laicos, que fundó y que promovía , con su propia Regla, se le pide que permanezca y que tome las órdenes sacerdotales,  esto le lleva a abandonar el monacato laico y promueve a partir de entonces el de clérigos, lo que lleva a cabo para ser después de pocos años consagrado obispo.
Es uno de los grandes doctores de la Iglesia, gran polemista y combatiente del arrianismo, donatistas, pelagianos, etc. se dirige a académicos e intelectuales de su época, pero su obra es de valor perenne, participa en tres Concilios presidiendo los de Cartago, III y IV, en 397 y 419. Podemos decir que su filosofía se centra en Dios y en el Hombre, de Dios nos habla de la inmutabilidad,  aconseja ascender a Dios por las vías del amor, la verdad y del ser, donde la luz de la razón se enciende.  Del hombre habla de la creación del alma individual a partir de la nada, y que solo puede reposar en adherencia al Ser Inmutable, que se deforma por el pecado pero que se cura con la Gracia. Ve un contraste dramático entre dos amores el de si mismo y el de Dios, y solo llegamos a la felicidad al escoger el amar a Dios. Nos dice : antes de la Creación no había tiempo. En relación a su Mariología destaca las virtudes de María y aconseja que la Iglesia sea como ella en virtudes y Gracia. A él se debe la doctrina del Pecado Original y su perdón con el Bautismo. Incansable buscador de la verdad solo la encontró en el cristianismo al que se convirtió tardíamente. Es si duda el mas grande de los Padres de la Iglesia.
En general se consideran los períodos de la historia de la filosofía cristiana así:
De la época de los Apóstoles al siglo IV.- Período antiguo
Período de Transición del siglo V al VIII
La Escolástica del IX al XIV.

Próximamente nos ocuparemos del período de Transición, por supuesto de la Escolástica, sin olvidar la mención que haremos de los filósofos  precristianos de la antigua Grecia que se ocuparon de la existencia del alma.
Jorge Casas y Sánchez.

martes, 17 de abril de 2012

PASCUA DE RESRRECCIÓN



PASCUA DE RESURECCIÓN.
Han pasado la Cuaresma y la Semana Santa, tiempos litúrgicos en que hemos tenido la oportunidad de meditar en la pasión de Nuestro Señor Jesucristo, en acercarnos más a su Iglesia, la Pascua de Resurrección es época de alegría en la que festejamos la victoria de Jesucristo sobre la muerte, en la que contemplamos su cuerpo glorificado que se presenta entre sus apóstoles y termina su Revelación Divina, y que, además es signo de lo que será la resurrección de los que logren la salvación eterna, todo buen cristiano debe de tener muy presente en su existencia, como el marinero tiene a la brújula para señalarle el rumbo apropiado, este dogma de la resurrección. Recordando además que participaremos del Juicio Universal, el que es precedido por el Juicio Particular que acontece  inmediatamente  a la separación de nuestra alma espiritual de nuestro mortal cuerpo.
Esta época de alegría cristiana, de felicidad y agradecimiento a la Trinidad Santísima por los dones maravillosos que nos ofrece para lograr la salvación se nos presenta como una oportunidad de examinar todas nuestras acciones pecaminosas a lo largo de nuestra vida, y pedirle al Señor que nos ayude a limpiar todo rastro de lo malo que hemos realizado a través de un verdadero arrepentimiento y un propósito de enmienda, y que ese espacio de nuestro fuero interno sea ocupado por la rectitud de intención,  por la búsqueda de realizar la divina voluntad, de en adelante vivir con Jesucristo dentro de nosotros, revestidos de su amor y  de su misericordia rechazando al pecado y sustituyéndolo con las buenas obras, la ayuda a los demás, la oración profunda y la meditación de las cosas de Dios.
La Santa Iglesia nos indica que la Confesión y Comunión dentro del tiempo de pascua es obligatorio, y en ello debemos de ver lo adicional a ello que viene a ser la influencia de las Virtudes Teologales, nuestro crecimiento el  la Fe, la solidez de nuestra Esperanza y pedir que crezcamos en la Caridad, hasta lograr un gran amor a Dios y de este al perfeccionarse el amor a sus criaturas, todo ello apoyado por las virtudes humanas de la lealtad a nuestro Creador,  la ausencia de las miserias terrenales, sustituyéndolas por el trabajo para el Bien Común,  sin olvidar que nada podemos lograr sin la ayuda de Dios, por lo que en el pedirla para lograr nuestras realizaciones se debe de centrar nuestra oración.
La  Pascua de Resurrección nos invita a la meditación alegre, sublime, positiva llena de optimismo, lo que estamos celebrando tiene grandes motivos de  contento, hay facetas en ella que mencionadas en una sola frase nos pueden llevar a grandes alturas de oración meditativa, como ejemplo podemos citar entre muchas:
                La entrega de Jesucristo para lucrar nuestra salvación.
                El amor de Dios Padre al entregarnos a su Hijo Unigénito.
                El incomparable amor de la Santísima Trinidad por cada uno de nosotros.
                La Resurrección de Cristo, base de nuestra Fe como nos enseña San Pablo.
                    
                   LA FILIACIÓN DIVINA QUE NOS LUCRA JESUCRISTO, SOMOS HIJOS ADOPTADOS POR DIOS.
Les deseo muy felices Pascuas de Resurrección y mucho éxito en sus meditaciones.
Jorge Casas y Sánchez.

viernes, 23 de marzo de 2012

BREVE CURSO DE FILOSOFÍA CRISTIANA  -X.
La especulación filosófica cristiana se fundamenta en lo único en que esto es posible, La Divina Revelación, y trata de examinar a la luz de la inteligencia humana, iluminada por la Fe de las más preclaras mentes de católicos de todos los tiempos, desde la Teología de los apóstoles, así se han dado los grandes filósofos de la cristiandad, considerando un primer período, entre los que menciono solo algunos de los pertenecientes a los Padres de la Iglesia.
SAN CLEMENTE DE ROMA. NACE EN EL 88. De  los  Padres Apostólicos  Latinos de los primeros siglos, martir, Obispo de Roma (es el cuarto papa de la Iglesia),  conversó con los Apóstoles,  por lo que tuvo información directa de ellos, es el autor de un documento célebre en la antigüedad, llamado Carta a los Corintios que es un verdadero ejemplo del conocimiento de la palabra de Dios, y que contiene comentarios que podemos considerar perdurables, por lo que no se puede prescindir de su mención cuando se examinan los fundamentos de una filosofía cristiana, se trata de la comunidad a la que tanta atención dedicó San Pablo, y que ha tenido dificultades entre sus miembros.
SAN JUSTINO, (100 ó 114) de procedencia gentil nace en Samaria, es el fundador de la primera escuela de filosofía, gran amante de la verdad a cuya busqueda se dedicó, parece un presagio de lo que será San Agustín, empezará escuchando a los estoicos, a los pitagóricos, a los platónicos a los peripatéticos, pero su corazón no encuentra  en ellos lo que busca, lo encontrará en el ejemplo de los humildes, mártires por sus creencias, a su conversión funda en Roma una escuela de filosofía para demostrar lo que es la verdad de Jesucristo la verdadera luz que ilumina la oscuridad previa de nuestro desierto. En su obra “Diálogo con Trifón” trata los desencuentros entre el cristianismo y el judaísmo. Basa su argumentación en que solo se alcanza la verdad y la felicidad en el reconocimiento de Jesucristo.
  SAN CLEMENTE DE ALEJANDRÍA,  quien nace en el 150 en Atenas, es buen conocedor de la cultura griega, y de la cultura popular romana, escribe una trilogía que tiene  como primer tema la introducción al cristianismo, en segundo lugar tiene un tratado de moral cristiana y finalmente uno de catequesis para los bautizados dentro del cristianismo.  Fino intelectual y dedicado pedagogo, que con entusiasmo se mueve en las altas esferas de la intelectualidad de su época, abre senderos que seguirán por ejemplo su destacado alumno Orígenes. Es fundador de la filosofía cristiana, muy notable, a la que aporta aspectos como la meditación, y a través del amor la unión con Cristo. Es notable su aportación a las Sagradas Escrituras y a la Tradición como conocimiento total para responder a los sabios de su época.
TERTULIANO, nace en el 160, en Cartago (hoy Túnez) hijo de un centurión romano, se convierte, pero abandonará el cristianismo, no se sabe a ciencia cierta si regresó a este,  arremete contra la filosofía griega a la que culpa de inventos y de ser causa de herejías como la negación de la Resurrección, considerando, solo rectos, a los filósofos cristianos, es magistral su explicación de la Santísima Trinidad. También brilla en sus explicaciones del alma humana, aunque caerá en herejías en este tema y otros. Su influencia fue notable en su tiempo, como jurista que era y buen conocedor de la Ley Romana dice que hay que escuchar a la verdad, pues ello no quita nada , pero que es injusto condenarla sin conocerla, sin haberla escuchado. En sus escritos denunció los crímenes y fallas del Imperio Romano.

 ORÍGENES nace en el 185, en Alejandría y será alumno de San Clemente, la pureza de su doctrina es de muy alta consideración, se menciona también entre  los fundadores de la filosofía cristiana. No se la ha beatificado porque en un arranque de ascetismo se hizo eunuco, lo que no impide que su doctrina sea clarísima y verdadera, era hijo de San Leónidas que fue también su primer preceptor. Fue director de la Escuela de teología de Alejandría, es considerado uno de los tres teólogos más grandes de la antigüedad, junto a Santo Tomás y San Agustín, aunque gran parte de sus obras se han perdido por los problemas que vivió en materia de  ortodoxia, entre ellas la preexistencia de las almas. Sin embargo   atacó las teorías de la transmigración de las almas y a la reencarnación. Se conservan sus escritos sobre el “ ser”  de Dios que son notables. Muchas de sus múltiples obras se hicieron desaparecer debido a que fueron condenadas en el Concilio de Constantinopla en el 381, pero a pesar de ello es considerado entre los Padres de la Iglesia.
SAN BASILIO, (el grande) proviene de una familia de santos, nace en Capadocia hacia el 330, es un voraz aficionado a el estudio que busca ser alumno de los más prestigiados profesores por lo que viaja primero a Atenas y después a Arabia y a Siria, en busca de los ascetas mas perfectos que pudiera encontrar entre los ermitaños, pues siempre tuvo gran inclinación al ascetismo, tiene gran influencia de Orígenes, pertenece a los llamados Padres Capadocios, es Doctor de la Iglesia  venerado tanto por la Iglesia Católica como por la Ortodoxa , fue obispo de la gran diócesis de Cesarea.  Atacó duramente al arrianismo que no reconocía la divinidad de la Segunda Persona de la Trinidad sino que consideraba al Hijo como criatura. Después de haber estado en el desierto de Egipto donde fué a aprender sobre la vida de los monjes del desierto, escribirá su obra “Constituciones” que es la primera regla monacal  y obra pedagógica de cómo obtener la santidad en la soledad de la vida conventual, estudiando y viviendo en oración. Muere joven de 49 años dejando una vida ejemplar donde después de la primera actividad que es la oración es la ayuda a los menesterosos , fue gran crítico de los que no ayudaban a los pobres mientras obtenían lo superfluo.           
SAN GREGORIO DE NISA, hermano menor de San Basilio, nacido en el Ponto de Cesárea de Capadocia el 335 fue uno de los Padres Capadocios, su primera formación la recibe dentro de su familia, que es de santos, incluyendo a San Basilio a quien llama “maestro” será obispo del pequeño poblado  de Nisa de allí que se le conozca como Gregorio Niseno, fue opositor al arrianismo y defensor de la divinidad de Jesucristo basándose en la filosofía de Platón., afirmando la sola naturaleza trinitaria y las dos naturalezas de Jesucristo. Tiene un excelente texto sobre La Creación del Génesis, en el que destaca la creación del hombre al que considera hecho a imagen y semejanza de Dios, lo que lleva a cabo con espléndido estilo literario y teología de altos vuelos, lo hizo a instancias de otro hermano, el mas joven, San Pedro Obispo de Sabaste. Aparte de sus homilías y disertaciones que son del mas puro y bello cristianismo. Son por tanto sus aportaciones apreciadísimas en este período y no dejarán de serlo hasta el final de los tiempos.

SAN AGUSTÍN DE HIPONA, (354) es uno de los grandes doctores de la Iglesia, entre sus múltiples obras tiene una específicamente filosófica entre otras de igual índole, denominada Los Diálogos, obra de su juventud en Milán y en una de sus obras maestras, La Ciudad de Dios, nos enseña con profundidad su  síntesis filosófica entre otras enseñanzas,  todas de gran importancia. Más adelante nos introduciremos en la Filosofía Cristiana de San Agustín por su enorme importancia. Obispo de Hipona y Padre Latino, nos ha dejado una obra monumental en su calidad, entre las que se cuenta “Confesiones” que es una autobiografía en la que muestra sus creencias equivocadas previas a su conversión. En un viaje a Hipona  buscando candidatos para la vida monacal de laicos, que fundó y que promovía , con su propia Regla, se le pide que permanezca y que tome las órdenes sacerdotales,  esto le lleva a abandonar el monacato laico y promueve a partir de entonces el de clérigos, lo que lleva a cabo para ser después de pocos años consagrado obispo.
Es uno de los grandes doctores de la Iglesia, gran polemista y combatiente del arrianismo, donatistas, pelagianos, etc. se dirige a académicos e intelectuales de su época, pero su obra es de valor perenne, participa en tres Concilios presidiendo los de Cartago, III y IV, en 397 y 419. Podemos decir que su filosofía se centra en Dios y en el Hombre, de Dios nos habla de la inmutabilidad,  aconseja ascender a Dios por las vías del amor, la verdad y del ser, donde la luz de la razón se enciende.  Del hombre habla de la creación del alma individual a partir de la nada, y que solo puede reposar en adherencia al Ser Inmutable, que se deforma por el pecado pero que se cura con la Gracia. Ve un contraste dramático entre dos amores el de si mismo y el de Dios, y solo llegamos a la felicidad al escoger el amar a Dios. Nos dice : antes de la Creación no había tiempo. En relación a su Mariología destaca las virtudes de María y aconseja que la Iglesia sea como ella en virtudes y Gracia. A él se debe la doctrina del Pecado Original y su perdón con el Bautismo. Incansable buscador de la verdad solo la encontró en el cristianismo al que se convirtió tardíamente. Es si duda el mas grande de los Padres de la Iglesia.
En general se consideran los períodos de la historia de la filosofía cristiana así:
De la época de los Apóstoles al siglo IV.- Período antiguo
Período de Transición del siglo V al VIII
La Escolástica del IX al XIV.

Próximamente nos ocuparemos del período de Transición, por supuesto de la Escolástica, sin olvidar la mención que haremos de los filósofos  precristianos de la antigua Grecia que se ocuparon de la existencia del alma.
Jorge Casas y Sánchez.